lunes, 11 de mayo de 2026

El oro negro que Mendoza casi perdió: pozos fantasma, capitales extranjeros y el sueño petrolero que se apagó antes de nacer (Imagen Ilustrativa)


A comienzos del siglo XX, Mendoza no era solo tierra de viñas, bodegas y montañas. Bajo sus suelos áridos también latía una promesa poderosa: petróleo, brea, asfaltos y esquistos bituminosos capaces de abrir una nueva etapa económica para la provincia. Pero mientras el Estado avanzaba con lentitud y sin una política petrolera decidida, el sector privado comenzó a moverse con ambición, expectativa y, muchas veces, con más especulación que producción real. La historia venía de lejos. Mendoza ya había tenido un antecedente notable con la Compañía Mendocina de Petróleo, impulsada por Carlos Fader en Agua del Corral, Cacheuta, a fines del siglo XIX. Según registros citados por Petrotecnia/IAPG, aquella empresa inició trabajos comerciales en 1886, perforó decenas de pozos y alcanzó una producción acumulada cercana a los 8.000 metros cúbicos antes de desaparecer hacia 1909. Los Andes también recuerda que en Agua del Corral se construyó un temprano oleoducto y que allí YPF perforaría en 1932 el pozo C-1, símbolo del comienzo de su presencia en Mendoza. Durante los gobiernos lencinistas, el tema volvió a ganar fuerza. José Néstor Lencinas había creado la Dirección de Minas, Petróleo y Geología, un organismo técnico pionero en el país, integrado por especialistas y encabezado por el ingeniero Guillermo Hileman, formado en la explotación petrolera de California y en el estudio de esquistos bituminosos. Sin embargo, durante la gestión de Carlos W. Lencinas, el impulso estatal no alcanzó para transformar los cateos y estudios en una verdadera industria. En el sur mendocino aparecieron iniciativas privadas que parecían anunciar una nueva era. Una de ellas fue la Compañía de Yacimientos Petrolíferos de San Rafael, vinculada al chileno Francisco Pavletich, que obtuvo zonas mineras como San Pedro y San Pablo, en Piedra de Afilar. Otra fue El Petróleo Argentino, constituida en 1907 y relacionada con el grupo Tornquist, con concesiones en Los Buitres, Cerro Alquitrán y Cerro de la Brea, en Malargüe. Su representante era Pascual Herraiz, político liberal y varias veces legislador provincial y nacional. En 1924, la firma sumó una nueva concesión en El Sosneado y llegó a reunir 45 pertenencias mineras en Mendoza. Pero el gran problema fue que casi nada de eso se convirtió en producción concreta. Durante el gobierno de Carlos W. Lencinas, estas compañías no explotaron hidrocarburos de manera efectiva: apenas realizaron demarcaciones y pozos testigos. Recién en 1926 la empresa representada por Herraiz comenzó a extraer petróleo. La paradoja era enorme: Mendoza tenía señales geológicas, empresarios interesados y un mercado nacional en crecimiento, pero carecía de caminos, ferrocarriles adecuados, infraestructura, equipos y capital suficiente para sostener una explotación rentable. La zona sur era especialmente difícil. No había rutas transitables, no existían ríos navegables y los centros poblados quedaban demasiado lejos. Incluso hubo un intento de construir ramales ferroviarios con capitales ingleses, pero el convenio nunca prosperó en la Legislatura. Así, el petróleo mendocino quedó atrapado entre la montaña, la distancia y la falta de decisiones estratégicas. También hubo movimientos en Cacheuta. La antigua Compañía Mendocina de Petróleo, nacida en tiempos de los Fader, ya no trabajaba desde hacía años. En 1921 apareció una concesión a favor de una compañía chilena, la Compañía Petrolífera de Cacheuta, pero los indicios señalan que sus intereses habrían sido más especulativos que productivos. Se intentó vender, reorganizar o liquidar la vieja empresa, pero los proyectos quedaron envueltos en dificultades jurídicas y falta de resultados. Mientras tanto, los esquistos bituminosos despertaron nuevas esperanzas. La mina El Emporio, en Cacheuta, propiedad de Carlos Fader, comenzó a operar en 1922, aunque poco después aparecieron tratativas de venta y, hacia 1926, fue ofrecida en remate por falta de pago de cánones mineros. Algo similar ocurrió con La Atala, en Papagallos, Las Heras, impulsada por Lucio Funes. Allí se instalaron hornos Stalli para destilar esquistos y se logró una producción interesante, aunque limitada y discontinua. Estudios posteriores señalan que La Atala fue el intento más avanzado en Mendoza para obtener petróleo a partir de esquistos, pero los costos, la falta de recursos y la escala reducida impidieron sostener el proyecto. La experiencia de los esquistos fue audaz para su tiempo. La investigación académica de Enrique Timmermann destaca que empresarios mendocinos, con poco capital, intentaron abrir una etapa temprana de producción no convencional —lo que hoy asociaríamos al shale oil—, aunque sin capacidad suficiente para abastecer la demanda urbana e industrial que crecía rápidamente. En la práctica, Mendoza siguió dependiendo de la nafta importada desde Buenos Aires, transportada por ferrocarril en vagones tanque, tambores y envases menores. La historia deja una imagen poderosa: empresarios locales, capitales chilenos, británicos y estadounidenses, políticos mendocinos convertidos en exploradores del subsuelo, minas prometedoras, pozos testigos, hornos, acciones ofrecidas al público y una provincia que olía a petróleo mucho antes de convertirse en territorio hidrocarburífero consolidado. Pero también muestra una frustración: sin infraestructura, sin inversión sostenida y sin una política estatal firme, el oro negro mendocino quedó muchas veces más cerca del expediente, del rumor bursátil y de la especulación que de la producción real. Mendoza pudo haber escrito antes una gran página petrolera. Tenía indicios, historia, técnicos, empresarios y territorio. Lo que le faltó fue el puente entre la promesa y la industria. Por eso, aquellas iniciativas privadas de las décadas de 1910 y 1920 no fueron simples anécdotas: fueron los primeros chispazos de un sueño energético que recién décadas después empezaría a tomar forma. #MendozaPetrolera #OroNegroMendocino #HistoriaDeMendoza #PetróleoArgentino #Cacheuta #Malargüe #SanRafael #ElSosneado #AguaDelCorral #CarlosFader #LucioFunes #Lencinismo #YPF #HistoriaArgentina #MendozAntigua #OilHistory #ArgentineHistory #MendozaHistory #BlackGold #EnergyHistory #IndustrialHistory #LatinAmericanHistory
(Fuente: https://bdigital.uncu.edu.ar/) 

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