jueves, 8 de octubre de 2026

18 DE OCTUBRE DE 1816 - ¡LA LIBERTAD TAMBIÉN SE CONSTRUYÓ CON TOTORA Y MULAS! LA EXTRAORDINARIA ORDEN DE SAN MARTÍN QUE MOVILIZÓ A MENDOZA EN 1816 (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 18 de octubre de 1816, cuando faltaban apenas tres meses para que el Ejército de los Andes comenzara su histórica marcha hacia Chile, José de San Martín enfrentaba una batalla silenciosa, pero decisiva: conseguir los materiales y medios de transporte necesarios para alojar y preparar a sus soldados. Desde su Cuartel General de Mendoza, el Libertador dirigió una comunicación al gobernador intendente de Cuyo, Toribio de Luzuriaga, solicitando la colaboración urgente de los vecinos para acondicionar el campamento militar. La orden, conservada en una extraordinaria recopilación documental publicada en 1916, revela que San Martín necesitaba ampliar las instalaciones destinadas a recibir a los efectivos del cuerpo número 8, procedentes de Buenos Aires, y a las tropas de Cazadores. Pero había un problema inesperado: se requería una enorme cantidad de totora, una planta característica de ambientes húmedos, utilizada tradicionalmente como material vegetal de construcción y acondicionamiento. Para trasladarla hasta el campamento, el general solicitó que los habitantes facilitaran todas las arrias de mulas posibles, cuya movilización debía coordinar el teniente coronel Manuel Corvalán. Lo verdaderamente extraordinario es que el documento también conserva la respuesta oficial del 19 de octubre, cuando el gobierno dispuso que las arrias estuvieran preparadas y a disposición del mencionado oficial. Aquella comunicación permite descubrir una dimensión fascinante de la organización del Ejército Libertador: antes de atravesar las cumbres nevadas, había que levantar barracas, conseguir alimentos, fabricar uniformes, reunir herramientas y garantizar alojamiento para miles de hombres. El histórico campamento de El Plumerillo, establecido en terrenos de Francisco de Paula de la Reta, en el actual departamento de Las Heras, fue construido gracias a una gigantesca movilización de recursos. Los vecinos contribuyeron con cueros, cañas, horcones y maderas de sauce, mientras artesanos, herreros, arrieros y trabajadores colaboraban con las necesidades de aquella formidable empresa militar. Cada mula, cada carga de totora y cada jornada de trabajo formaban parte de una estrategia que terminaría transformando la historia sudamericana. El 18 de enero de 1817 comenzaron a partir desde El Plumerillo las columnas que emprenderían la campaña libertadora de Chile. Aquella epopeya, que alcanzaría una victoria decisiva en Chacabuco el 12 de febrero, había sido posible gracias a incontables esfuerzos realizados lejos del campo de batalla. Porque antes de que los soldados vencieran en la cordillera, Mendoza había protagonizado otra hazaña: convertir los recursos de una provincia y el sacrificio de su población en uno de los ejércitos más extraordinarios de la historia americana. Fuentes: Paso de los Andes: Batalla de Chacabuco; Documentos sobre la organización del Ejército de los Andes en Mendoza (1916), pág. 42, Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena; El Monitor de la Educación Común (1942), pág. 13; Dirección de Patrimonio de Mendoza, Monumentos y lugares históricos relacionados con la gesta sanmartiniana (1990); Instituto Nacional Sanmartiniano. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #JoseDeSanMartin #EjercitoDeLosAndes #ElPlumerillo #CruceDeLosAndes #LasHeras #HistoriaArgentina #IndependenciaArgentina #LibertadorSanMartin #MendozaHistory #ArmyOfTheAndes #CrossingOfTheAndes #ArgentineHistory #SouthAmericanHistory #HistoricalDocuments

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