El 8 de octubre de 1669, hace exactamente 357 años, cuando Mendoza era todavía una pequeña ciudad colonial perteneciente al Reino de Chile, quedó registrada una escritura que hoy nos permite descubrir una extraordinaria historia de familia, poder, fortuna y vínculos sociales en el Cuyo del siglo XVII. Aquel día, María del Castillo y Figueroa otorgó un poder para testar, un instrumento jurídico mediante el cual una persona autorizaba a otra a intervenir en la formalización de sus últimas disposiciones. El documento quedó asentado en el Protocolo de Escribanos N.º 19, folios 112 y 113, del Archivo Histórico de Mendoza, y su existencia fue recuperada por el historiador Pablo Lacoste en una investigación publicada en 2006. La protagonista de esta escritura estaba casada con el capitán Juan de Puebla y Reinoso, uno de los personajes más singulares de la sociedad mendocina colonial, quien aparece identificado como su albacea testamentario. Puebla y Reinoso fue vecino encomendero, integrante del Cabildo y un importante empresario vinculado al transporte de mercancías y al comercio del vino. Su trayectoria había atravesado momentos dramáticos: acusado de un grave delito sexual, llegó a recibir una condena a muerte de la que posteriormente obtuvo el perdón. Con el tiempo reconstruyó su posición y consolidó una red de negocios y relaciones familiares que alcanzaría notable importancia en la economía regional. Durante la década de 1640 administró una tropa de diez carretas, una empresa considerable para una Mendoza donde el transporte comercial dependía de animales de tiro y largos caminos que comunicaban Cuyo con otros centros coloniales. Una escritura de 1648 documenta la adquisición a crédito de seis carretas cargadas de vino, cada una con veinte botijas y sus correspondientes bueyes, reflejo del temprano desarrollo de una actividad vitivinícola que siglos después se convertiría en emblema de nuestra provincia. Aquella prosperidad también estuvo vinculada al trabajo de indígenas y personas africanas esclavizadas, una realidad fundamental para comprender las desigualdades económicas y sociales de la época. La confianza depositada en Juan de Puebla y Reinoso por sus familiares y otros vecinos quedó reflejada en numerosas actuaciones notariales, entre ellas las relacionadas con su hija Beatriz y su hermano Jacinto en 1666. Por eso, el documento otorgado por María del Castillo y Figueroa constituye mucho más que una antigua formalidad sucesoria: permite reconocer el lugar de una mujer dentro de las redes familiares y patrimoniales de la Mendoza colonial, así como la importancia de los escribanos en la conservación de decisiones personales que podían afectar herencias, bienes y obligaciones. Aunque todavía sería necesario examinar directamente los folios originales para conocer todas las cláusulas de aquella escritura, la referencia archivística permite identificar con precisión su fecha, protagonista y ubicación documental. Hoy, 357 años después, aquel poder para testar nos recuerda que la historia mendocina también se construye con los nombres de mujeres que dejaron su huella en documentos silenciosamente conservados durante siglos. Detrás de apenas dos folios permanece una parte de la memoria de aquella Mendoza de adobe, acequias, viñedos, carretas y relaciones humanas que comenzó a forjar nuestra identidad mucho antes de la independencia argentina. #MendozAntigua #MendozaColonial #HistoriaDeMendoza #8DeOctubre #EfemeridesHistoricas #MariaDelCastillo #JuanDePueblaYReinoso #ArchivoHistorico #SigloXVII #HistoriaArgentina #MujeresEnLaHistoria #PatrimonioDocumental #HistoriaDelVino #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #ColonialHistory #HistoricalArchives #WomenInHistory #WineHistory. Fuentes históricas: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo de Escribanos N.º 19, folios 112–113, 8/10/1669. Pablo Lacoste, Los «vinos de Dios» (Alegato contra la pena de muerte), revista Atenea, N.º 494, 2006, pp. 83–109, nota 38
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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jueves, 8 de octubre de 2026
8 DE OCTUBRE DE 1669 - ¡UN TESTAMENTO DE HACE 357 AÑOS REVELA LOS SECRETOS DE UNA PODEROSA FAMILIA DE LA MENDOZA COLONIAL! (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 8 de octubre de 1669, hace exactamente 357 años, cuando Mendoza era todavía una pequeña ciudad colonial perteneciente al Reino de Chile, quedó registrada una escritura que hoy nos permite descubrir una extraordinaria historia de familia, poder, fortuna y vínculos sociales en el Cuyo del siglo XVII. Aquel día, María del Castillo y Figueroa otorgó un poder para testar, un instrumento jurídico mediante el cual una persona autorizaba a otra a intervenir en la formalización de sus últimas disposiciones. El documento quedó asentado en el Protocolo de Escribanos N.º 19, folios 112 y 113, del Archivo Histórico de Mendoza, y su existencia fue recuperada por el historiador Pablo Lacoste en una investigación publicada en 2006. La protagonista de esta escritura estaba casada con el capitán Juan de Puebla y Reinoso, uno de los personajes más singulares de la sociedad mendocina colonial, quien aparece identificado como su albacea testamentario. Puebla y Reinoso fue vecino encomendero, integrante del Cabildo y un importante empresario vinculado al transporte de mercancías y al comercio del vino. Su trayectoria había atravesado momentos dramáticos: acusado de un grave delito sexual, llegó a recibir una condena a muerte de la que posteriormente obtuvo el perdón. Con el tiempo reconstruyó su posición y consolidó una red de negocios y relaciones familiares que alcanzaría notable importancia en la economía regional. Durante la década de 1640 administró una tropa de diez carretas, una empresa considerable para una Mendoza donde el transporte comercial dependía de animales de tiro y largos caminos que comunicaban Cuyo con otros centros coloniales. Una escritura de 1648 documenta la adquisición a crédito de seis carretas cargadas de vino, cada una con veinte botijas y sus correspondientes bueyes, reflejo del temprano desarrollo de una actividad vitivinícola que siglos después se convertiría en emblema de nuestra provincia. Aquella prosperidad también estuvo vinculada al trabajo de indígenas y personas africanas esclavizadas, una realidad fundamental para comprender las desigualdades económicas y sociales de la época. La confianza depositada en Juan de Puebla y Reinoso por sus familiares y otros vecinos quedó reflejada en numerosas actuaciones notariales, entre ellas las relacionadas con su hija Beatriz y su hermano Jacinto en 1666. Por eso, el documento otorgado por María del Castillo y Figueroa constituye mucho más que una antigua formalidad sucesoria: permite reconocer el lugar de una mujer dentro de las redes familiares y patrimoniales de la Mendoza colonial, así como la importancia de los escribanos en la conservación de decisiones personales que podían afectar herencias, bienes y obligaciones. Aunque todavía sería necesario examinar directamente los folios originales para conocer todas las cláusulas de aquella escritura, la referencia archivística permite identificar con precisión su fecha, protagonista y ubicación documental. Hoy, 357 años después, aquel poder para testar nos recuerda que la historia mendocina también se construye con los nombres de mujeres que dejaron su huella en documentos silenciosamente conservados durante siglos. Detrás de apenas dos folios permanece una parte de la memoria de aquella Mendoza de adobe, acequias, viñedos, carretas y relaciones humanas que comenzó a forjar nuestra identidad mucho antes de la independencia argentina. #MendozAntigua #MendozaColonial #HistoriaDeMendoza #8DeOctubre #EfemeridesHistoricas #MariaDelCastillo #JuanDePueblaYReinoso #ArchivoHistorico #SigloXVII #HistoriaArgentina #MujeresEnLaHistoria #PatrimonioDocumental #HistoriaDelVino #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #ColonialHistory #HistoricalArchives #WomenInHistory #WineHistory. Fuentes históricas: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo de Escribanos N.º 19, folios 112–113, 8/10/1669. Pablo Lacoste, Los «vinos de Dios» (Alegato contra la pena de muerte), revista Atenea, N.º 494, 2006, pp. 83–109, nota 38
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