En 1854, siete años antes de que la tierra temblara y transformara para siempre el destino de nuestra provincia, la antigua ciudad de Mendoza quedó representada en un extraordinario documento cartográfico que hoy nos permite viajar hacia un mundo prácticamente desaparecido. Este histórico plano, identificado como «Plano de la Ciudad de Mendoza», constituye un testimonio excepcional de la capital provincial cuando todavía conservaba buena parte de su organización urbana colonial, con sus calles estrechas, manzanas edificadas, iglesias, conventos, viviendas de adobe y espacios públicos que habían acompañado la vida mendocina durante casi tres siglos. La reproducción presentada ha sido identificada en el Museo Histórico General San Martín de Mendoza, institución vinculada a la Asociación de Damas Pro Glorias Mendocinas. Según la referencia histórica que acompaña esta pieza, su impresión estuvo relacionada con la imprenta de El Constitucional, uno de los establecimientos gráficos ligados a la vida pública y periodística mendocina del siglo XIX. Más que un simple dibujo de calles, este mapa representa una auténtica radiografía de aquella Mendoza anterior a la catástrofe, cuando la ciudad todavía se organizaba alrededor de su antiguo núcleo fundacional y de las construcciones religiosas, administrativas y comerciales que definían su identidad. Lo verdaderamente fascinante es que el documento nos transporta a una época en la que la actual Plaza Independencia todavía no existía como centro de la ciudad moderna. El corazón mendocino se encontraba alrededor de la antigua Plaza Mayor, hoy plaza Pedro del Castillo, donde se concentraban instituciones y edificios relacionados con la fundación española de 1561. En aquel paisaje urbano habían dejado su huella los jesuitas, franciscanos, mercedarios, agustinos y otras comunidades religiosas, mientras las calles conectaban viviendas familiares, pequeños establecimientos comerciales y los lugares donde se desarrollaba la vida cotidiana. Otro detalle de enorme interés es la representación de la cuadrícula urbana y la nomenclatura de sus calles, elementos que permiten estudiar cómo se distribuía la población antes de que la reconstrucción cambiara el centro geográfico y político de Mendoza. El plano de 1854 debe interpretarse también considerando las limitaciones de la cartografía de su tiempo: la representación de las manzanas y edificios podía simplificar las formas reales del terreno, por lo que no todas sus líneas deben entenderse como mediciones exactas. Existe además un detalle que merece especial atención: en la reproducción no se representa el antiguo Tajamar asociado a las obras hidráulicas de Martínez de Rozas ni aparece dibujado el cauce del actual canal Cacique Guaymallén. Esta ausencia resulta particularmente interesante porque el agua había sido, desde mucho antes de la fundación española, el elemento indispensable para la existencia de Mendoza. El antiguo Zanjón de la Ciudad, vinculado al actual canal Cacique Guaymallén, y el sistema del Tajamar formaban parte de una compleja red de irrigación que permitió sostener cultivos, abastecer a los habitantes y transformar el territorio árido en un oasis. Los estudios históricos del Departamento General de Irrigación explican que el Tajamar fue construido para derivar agua hacia el asentamiento fundacional y que diversos canales y acequias atravesaban el espacio urbano. Por ello, que determinados cauces no aparezcan representados en este plano no significa que hubieran desaparecido: evidencia que el documento privilegió determinados aspectos de la ciudad sobre otros. Pero el verdadero dramatismo de esta imagen se comprende al recordar lo que sucedería después. El miércoles 20 de marzo de 1861, a las 20:36, un terremoto devastador arrasó la ciudad, derrumbó iglesias, viviendas y edificios públicos, provocó incendios y ocasionó la muerte de miles de personas. El antiguo Cabildo desapareció y gran parte de la arquitectura colonial quedó convertida en escombros. Entre los testimonios materiales que sobrevivieron destacan las ruinas del antiguo templo jesuítico, posteriormente conocido como San Francisco, todavía visibles junto a la plaza Pedro del Castillo. La tragedia obligó a replantear el futuro urbano de Mendoza y, en 1863, el agrimensor Julio Balloffet intervino en la planificación de la nueva ciudad, organizada alrededor de cinco plazas, con la Plaza Independencia como centro principal. Así nació una configuración urbana distinta, cuyo desarrollo terminaría desplazando buena parte de la centralidad de la vieja Mendoza. Hoy, a este plano, contemplarlo significa mucho más que observar una curiosidad cartográfica. Significa recuperar calles que cambiaron de nombre, espacios que perdieron sus edificios originales y una organización urbana que sobrevivió apenas en documentos, memorias y ruinas. Cada manzana dibujada nos acerca a los mendocinos que caminaron por aquellas calles, comerciaron en sus negocios, participaron de ceremonias religiosas y construyeron una ciudad que jamás imaginaron ver desaparecer en una sola noche. Este plano de 1854 es, en definitiva, una de esas piezas históricas capaces de devolvernos, aunque sea por un instante, la imagen de la Mendoza que existió antes del terremoto. ¡Una ciudad que desapareció físicamente en gran parte, pero que continúa viva en sus documentos y en la memoria de su gente! #MendozAntigua #Mendoza1854 #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaArgentina #TerremotoDe1861 #CiudadDeMendoza #MapasAntiguos #CartografiaHistorica #MuseoSanmartiniano #PatrimonioHistorico #AreaFundacional #HistoriaArgentina #OldMendoza #HistoricMendoza #MendozaHistory #AntiqueMaps #HistoricalMaps #LostCities #ArgentinaHistory #CulturalHeritage. Fuentes: Museo Histórico General San Martín; UNCuyo; Jorge Ricardo Ponte; Departamento General de Irrigación; Municipalidad de Mendoza; Instituto Nacional de Prevención Sísmica y Cámara de Diputados de Mendoza.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (10189)
- Otras Provincias (4682)
- Curiosidades Históricas (2941)
- Década de 1920 (2741)
- otros paises (2484)
- Década de 1930 (2410)
- Década de 1910 (1972)
- Sociales (1900)
- Década de 1970 (1817)
- Década de 1900 (1651)
- Década de 1940 (1515)
- Publicidades (1411)
- Deportes en el Recuerdo (1348)
- Década de 1950 (1245)
- Videos (1142)
- Década de 1960 (914)
- Década de 1980 (856)
- Letra chica (719)
- antes de 1900 (668)
- Moda (636)
- Vendimia (606)
- graduados (402)
- solo mujer (286)
- Conociendo Mendoza (266)
- frases (251)
- policiales (240)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (216)
- Década de 1990 (211)
- Mendoza desde Arriba (111)
- Toponimias (91)
- década del 2000 (77)
- portadas (48)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- gastronomia (13)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
jueves, 8 de octubre de 2026
¡MENDOZA ANTES DE DESAPARECER! EL EXTRAORDINARIO PLANO DE 1854 QUE REVELA EL ROSTRO DE UNA CIUDAD PERDIDA BAJO LOS ESCOMBROS DEL TERREMOTO
En 1854, siete años antes de que la tierra temblara y transformara para siempre el destino de nuestra provincia, la antigua ciudad de Mendoza quedó representada en un extraordinario documento cartográfico que hoy nos permite viajar hacia un mundo prácticamente desaparecido. Este histórico plano, identificado como «Plano de la Ciudad de Mendoza», constituye un testimonio excepcional de la capital provincial cuando todavía conservaba buena parte de su organización urbana colonial, con sus calles estrechas, manzanas edificadas, iglesias, conventos, viviendas de adobe y espacios públicos que habían acompañado la vida mendocina durante casi tres siglos. La reproducción presentada ha sido identificada en el Museo Histórico General San Martín de Mendoza, institución vinculada a la Asociación de Damas Pro Glorias Mendocinas. Según la referencia histórica que acompaña esta pieza, su impresión estuvo relacionada con la imprenta de El Constitucional, uno de los establecimientos gráficos ligados a la vida pública y periodística mendocina del siglo XIX. Más que un simple dibujo de calles, este mapa representa una auténtica radiografía de aquella Mendoza anterior a la catástrofe, cuando la ciudad todavía se organizaba alrededor de su antiguo núcleo fundacional y de las construcciones religiosas, administrativas y comerciales que definían su identidad. Lo verdaderamente fascinante es que el documento nos transporta a una época en la que la actual Plaza Independencia todavía no existía como centro de la ciudad moderna. El corazón mendocino se encontraba alrededor de la antigua Plaza Mayor, hoy plaza Pedro del Castillo, donde se concentraban instituciones y edificios relacionados con la fundación española de 1561. En aquel paisaje urbano habían dejado su huella los jesuitas, franciscanos, mercedarios, agustinos y otras comunidades religiosas, mientras las calles conectaban viviendas familiares, pequeños establecimientos comerciales y los lugares donde se desarrollaba la vida cotidiana. Otro detalle de enorme interés es la representación de la cuadrícula urbana y la nomenclatura de sus calles, elementos que permiten estudiar cómo se distribuía la población antes de que la reconstrucción cambiara el centro geográfico y político de Mendoza. El plano de 1854 debe interpretarse también considerando las limitaciones de la cartografía de su tiempo: la representación de las manzanas y edificios podía simplificar las formas reales del terreno, por lo que no todas sus líneas deben entenderse como mediciones exactas. Existe además un detalle que merece especial atención: en la reproducción no se representa el antiguo Tajamar asociado a las obras hidráulicas de Martínez de Rozas ni aparece dibujado el cauce del actual canal Cacique Guaymallén. Esta ausencia resulta particularmente interesante porque el agua había sido, desde mucho antes de la fundación española, el elemento indispensable para la existencia de Mendoza. El antiguo Zanjón de la Ciudad, vinculado al actual canal Cacique Guaymallén, y el sistema del Tajamar formaban parte de una compleja red de irrigación que permitió sostener cultivos, abastecer a los habitantes y transformar el territorio árido en un oasis. Los estudios históricos del Departamento General de Irrigación explican que el Tajamar fue construido para derivar agua hacia el asentamiento fundacional y que diversos canales y acequias atravesaban el espacio urbano. Por ello, que determinados cauces no aparezcan representados en este plano no significa que hubieran desaparecido: evidencia que el documento privilegió determinados aspectos de la ciudad sobre otros. Pero el verdadero dramatismo de esta imagen se comprende al recordar lo que sucedería después. El miércoles 20 de marzo de 1861, a las 20:36, un terremoto devastador arrasó la ciudad, derrumbó iglesias, viviendas y edificios públicos, provocó incendios y ocasionó la muerte de miles de personas. El antiguo Cabildo desapareció y gran parte de la arquitectura colonial quedó convertida en escombros. Entre los testimonios materiales que sobrevivieron destacan las ruinas del antiguo templo jesuítico, posteriormente conocido como San Francisco, todavía visibles junto a la plaza Pedro del Castillo. La tragedia obligó a replantear el futuro urbano de Mendoza y, en 1863, el agrimensor Julio Balloffet intervino en la planificación de la nueva ciudad, organizada alrededor de cinco plazas, con la Plaza Independencia como centro principal. Así nació una configuración urbana distinta, cuyo desarrollo terminaría desplazando buena parte de la centralidad de la vieja Mendoza. Hoy, a este plano, contemplarlo significa mucho más que observar una curiosidad cartográfica. Significa recuperar calles que cambiaron de nombre, espacios que perdieron sus edificios originales y una organización urbana que sobrevivió apenas en documentos, memorias y ruinas. Cada manzana dibujada nos acerca a los mendocinos que caminaron por aquellas calles, comerciaron en sus negocios, participaron de ceremonias religiosas y construyeron una ciudad que jamás imaginaron ver desaparecer en una sola noche. Este plano de 1854 es, en definitiva, una de esas piezas históricas capaces de devolvernos, aunque sea por un instante, la imagen de la Mendoza que existió antes del terremoto. ¡Una ciudad que desapareció físicamente en gran parte, pero que continúa viva en sus documentos y en la memoria de su gente! #MendozAntigua #Mendoza1854 #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaArgentina #TerremotoDe1861 #CiudadDeMendoza #MapasAntiguos #CartografiaHistorica #MuseoSanmartiniano #PatrimonioHistorico #AreaFundacional #HistoriaArgentina #OldMendoza #HistoricMendoza #MendozaHistory #AntiqueMaps #HistoricalMaps #LostCities #ArgentinaHistory #CulturalHeritage. Fuentes: Museo Histórico General San Martín; UNCuyo; Jorge Ricardo Ponte; Departamento General de Irrigación; Municipalidad de Mendoza; Instituto Nacional de Prevención Sísmica y Cámara de Diputados de Mendoza.
Etiquetas:
mapas
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario