La importancia de Cousteau en las leyes internacionales de conservación y sus aportes a la tecnología del buceo son invalorables y perduraran por muchos años. Nacido en Saint-André-de-Cubzac, Francia, en 1910 dedicó toda su vida al mar, antes de ser conocido investigó las maneras de hacer mas seguro y cómodo el buceo, fruto de ello es el “Regulador de oxígeno” que inventó junto con Émile Gagnan en 1943, esto permitió hacer inmersiones mas profundas, prolongadas y seguras sin la conexión con la superficie. Luego de casarse con Simone, comenzó su tarea de investigador oceanográfico, colaboró con el descubrimiento y clasificación de cientos de nuevas especies marinas, ferviente defensor del medio ambiente es el principal impulsor de el destino científico de la Antártida apartándola de afanes políticos. Con su barco “Calypso” recorrió todos los océanos y mares del mundo filmando cientos de documentales, los primeros filmados íntegramente bajo el agua, que fueron vistos en casi todos los países del mundo. En 1960 se hizo famoso por interrumpir el paso de un tren con residuos tóxicos y radioactivos franceses que iban a ser arrojados al mar. En una reunión coordinada por el príncipe Rainiero entre De Gaulle y Cousteau, el presidente Francés le dijo: “Usted debe ser más comprensivo con las investigaciones nucleares”, a lo cual Cousteau le respondió: «No señor, son sus investigaciones las que deben ser más comprensivas con nosotros”. Las Naciones Unidas lo nombraron embajador permanente en la “Conferencia Internacional del Medio Ambiente” y la Nathional Geographic le otorgó la medalla de oro, varios artistas compusieron temas sobre él, aunque el mas destacado es el que le hizo su compatriota “Jean Michell Jarre” con su disco “Waiting for Cousteau” en el que se destaca su tema “Calypso”. En 1997 a los 87 años de edad falleció en Paris, su funeral se realizó en la Catedral de Notre-Dame, al que asistieron miles de persona. La “Sociedad de investigaciones marinas Jacques Cousteau” sigue funcionando mientras sus cenizas descansan en su ciudad natal Saint-André-de-Cubzac.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8975)
- Otras Provincias (4656)
- Curiosidades Históricas (2864)
- Década de 1920 (2720)
- otros paises (2474)
- Década de 1930 (2383)
- Década de 1910 (1962)
- Sociales (1881)
- Década de 1970 (1809)
- Década de 1900 (1616)
- Década de 1940 (1508)
- Publicidades (1393)
- Deportes en el Recuerdo (1334)
- Década de 1950 (1227)
- Videos (1141)
- Década de 1960 (900)
- Década de 1980 (854)
- Letra chica (697)
- antes de 1900 (659)
- Moda (635)
- Vendimia (602)
- graduados (398)
- solo mujer (286)
- frases (251)
- Conociendo Mendoza (247)
- policiales (238)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (212)
- Década de 1990 (209)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- portadas (46)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (11)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
jueves, 25 de junio de 2020
miércoles, 24 de junio de 2020
El 24 de Junio del año 2009, en la Ciudad de Buenos Aires moría ANDRÉS CASCIOLI: EL HOMBRE QUE DIBUJÓ AL PODER HASTA HACERLO TEMBLAR
El 24 de junio de 2009, en Buenos Aires, moría Andrés Cascioli, uno de los nombres fundamentales del humor gráfico, la caricatura política y el periodismo satírico argentino. Había nacido en Avellaneda en 1936 y desde joven se vinculó al diseño publicitario, la historieta y el dibujo, pero su destino no estaba en repetir fórmulas: estaba en romperlas. Cascioli entendió que el humor podía ser mucho más que una risa. Podía ser una denuncia. Una forma de resistencia. Un lenguaje capaz de decir lo que otros callaban. En 1972, junto a Oskar Blotta, impulsó Satiricón, una publicación que sacudió el panorama cultural argentino con una mezcla explosiva de ironía, irreverencia, actualidad, literatura, historieta y crítica social. Por sus páginas pasaron nombres que luego serían enormes: Roberto Fontanarrosa, Alejandro Dolina, Carlos Trillo, Jorge Guinzburg, Carlos Ulanovsky, Mario Mactas, Carlos Abrevaya y muchos otros. Aquella experiencia fue un semillero de talentos y una escuela de audacia. Pero Cascioli quería ir todavía más lejos. En 1978, en plena dictadura militar, lanzó Humor Registrado, una revista que se transformó en un verdadero refugio de pensamiento crítico. Mientras el país vivía bajo censura, miedo y silencio, sus tapas se animaban a caricaturizar al poder, a ridiculizar sus discursos y a abrir grietas en el muro del autoritarismo. Cada portada de Cascioli era esperada como un pequeño acto de coraje. Sus dibujos no eran simples ilustraciones: eran editoriales visuales. Con un rostro deformado, una mirada absurda o una escena grotesca, lograba decir lo que muchas veces no podía escribirse de manera directa. Alrededor de Humor nació también Ediciones de la Urraca, un sello que marcó época y desde donde salieron publicaciones recordadas como Fierro, Humi, El Periodista de Buenos Aires, Superhumor y El Péndulo. No fue solo una editorial: fue una usina cultural argentina. Cascioli reunió a periodistas, dibujantes, escritores e intelectuales que hicieron de la sátira una herramienta de libertad. Por allí pasaron, entre muchos otros, Aída Bortnik, Mona Moncalvillo, Osvaldo Soriano, José Pablo Feinmann, Horacio Verbitsky, Roberto Petinatto, Sandra Russo, Dolina, Ulanovsky, Guinzburg y Fontanarrosa. En 1982, la revista Humor recibió en Italia una de las distinciones más importantes de su historia: fue reconocida como la mejor publicación satírica del mundo. Para Cascioli, aquel premio fue una consagración internacional, pero su verdadero triunfo ya estaba en los kioscos argentinos: miles de lectores esperaban cada número como quien espera una bocanada de aire. La democracia llegó, pero los problemas no terminaron. Con los años, las presiones económicas, los juicios y las dificultades editoriales fueron golpeando al proyecto. En 1999, Humor dejó de publicarse, cerrando una etapa irrepetible del periodismo argentino. Andrés Cascioli murió el 24 de junio de 2009, pero su obra sigue viva. Vive en sus tapas, en sus caricaturas, en sus revistas, en sus libros y en esa tradición argentina que aprendió a mirar al poder de frente, incluso cuando el miedo mandaba bajar la cabeza. Cascioli no solo dibujó políticos. Dibujó una época. Y con tinta, humor y valentía, dejó una lección eterna: cuando la palabra es vigilada, la sátira puede convertirse en un acto de libertad. #AndrésCascioli #RevistaHumor #HumorRegistrado #Satiricón #EdicionesDeLaUrraca #HumorGráfico #CaricaturaPolítica #HistoriaArgentina #CulturaArgentina #DictaduraArgentina #PeriodismoArgentino #LibertadDeExpresión #MendozAntigua #GraphicHumor #PoliticalCartoon #ArgentineHistory #PressFreedom #SatiricalMagazine #LatinAmericanCulture #CartoonHistory
24 DE JUNIO DE 2000: EL DÍA EN QUE EL POTRO RODRIGO SE VOLVIÓ LEYENDA
El 24 de junio de 2000, la música popular argentina recibió uno de esos golpes que no se olvidan. En plena madrugada, cuando regresaba de cantar en City Bell, Rodrigo Alejandro Bueno —el inolvidable Potro Rodrigo— murió en un accidente automovilístico. Tenía apenas 27 años, pero ya había conseguido algo reservado para muy pocos: transformar una voz, una sonrisa, una forma de pararse en el escenario y un ritmo cordobés en patrimonio emocional de millones de argentinos. Rodrigo había nacido en Córdoba capital el 24 de mayo de 1973. La música no llegó a su vida por casualidad: su padre, Eduardo Bueno, estaba ligado al mundo discográfico, y su madre, Beatriz Olave, también formaba parte de ese universo artístico que respiraba canciones, escenarios y noches populares. Desde muy chico quedó marcado por el cuarteto, ese sonido nacido en Córdoba que durante décadas fue identidad barrial, fiesta familiar, baile de club y orgullo provincial. Su debut tuvo algo de destino escrito. Con apenas dos años apareció en el programa Fiesta del Cuarteto, acompañado por Carlos “La Mona” Jiménez, una figura enorme del género. A los pocos años grabó un disco infantil, y a los once debutó junto a Chébere frente a miles de personas. Luego pasó por Manto Negro, donde terminó de templar esa voz áspera, frontal y carismática que más tarde incendiaría los escenarios. Su carrera no fue lineal. Primero probó otros caminos, incluso el pop y los ritmos tropicales, con discos como La foto de tu cuerpo y Aprendiendo a vivir. Pero el destino lo esperaba donde había empezado todo: en el cuarteto. Cuando volvió a esa raíz cordobesa, Rodrigo encontró su verdadera fuerza. En 1996, con Lo mejor del amor, alcanzó una popularidad inmensa y recibió el Premio ACE. Después llegaron trabajos clave como La leyenda continúa, Cuarteteando, El Potro y A 2000, álbum que fue certificado cuádruple platino. A fines de los años noventa, Rodrigo ya no era solamente un cantante: era un fenómeno social. Su pelo corto teñido, sus remeras ajustadas, su energía de boxeador, su manera de hablarle al público como si estuviera en una esquina del barrio y su mezcla de picardía, ternura y rebeldía lo convirtieron en un ídolo transversal. Lo escuchaban los bailanteros, los futboleros, los jóvenes, las familias, los barrios populares y también sectores que hasta entonces miraban al cuarteto desde lejos. Canciones como Ocho cuarenta, Fue lo mejor del amor, Soy cordobés, Fuego y pasión y La mano de Dios se volvieron himnos. Rodrigo no solo cantaba: hacía que el público gritara, saltara, llorara y se reconociera en una música que venía desde Córdoba, pero que ya le pertenecía al país entero. Su consagración definitiva llegó en el año 2000, cuando realizó 13 presentaciones en el Luna Park, llevando el cuarteto al corazón simbólico de los grandes espectáculos argentinos. Pero detrás del brillo había una vida acelerada hasta el límite. Shows, televisión, entrevistas, viajes, madrugadas interminables y una exposición feroz hicieron de Rodrigo una figura devorada por su propio éxito. La noche del 23 de junio de 2000 tuvo una agenda intensa: televisión, cena, notas y presentación en la discoteca Escándalo, de City Bell. Luego emprendió el regreso hacia Buenos Aires en una Ford Explorer junto a Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo, Jorge Moreno y Alberto Pereyra. En la Autopista Buenos Aires-La Plata ocurrió la tragedia. La camioneta perdió el control, impactó y volcó. Rodrigo no llevaba puesto el cinturón de seguridad y salió despedido del vehículo. Fernando Olmedo, hijo del recordado Alberto Olmedo, también murió a causa del accidente. Los demás ocupantes sobrevivieron. La noticia paralizó al país: el Potro, el ídolo que parecía invencible sobre el escenario, se había ido en segundos. Alrededor de su muerte quedaron versiones, sospechas, rumores y dolor. En los primeros días se habló de amenazas y de una posible maniobra intencional de otro vehículo, pero con el tiempo la causa judicial terminó considerando el hecho como un accidente trágico. Esa sombra, lejos de apagar su figura, alimentó todavía más el mito popular de un artista que vivió rápido, cantó fuerte y dejó una marca imposible de borrar. Rodrigo fue velado entre una multitud. Miles de personas lo despidieron como se despide a los ídolos verdaderos: con lágrimas, canciones, banderas, remeras, fotos y esa sensación de que algo propio se había roto para siempre. Su muerte no terminó con el cuarteto; al contrario, lo confirmó como una expresión central de la cultura argentina. Porque Rodrigo no solo llevó Córdoba a Buenos Aires: llevó el barrio al Luna Park, la bailanta a la televisión nacional y la alegría popular a la memoria colectiva. A más de dos décadas de aquella madrugada, Rodrigo sigue sonando. Su voz aparece en cumpleaños, canchas, radios, fiestas, remises, recuerdos familiares y homenajes. El Potro sigue vivo porque los pueblos no olvidan a quienes les dieron una canción para gritar la vida. Tenía 27 años cuando partió, pero le alcanzó para volverse eterno. Rodrigo no fue una moda. Fue un relámpago. Y todavía ilumina. #RodrigoBueno, #ElPotroRodrigo, #Rodrigo, #Cuarteto, #ArgentineMusic, #LatinMusic, #Cumbia, #CordobaArgentina, #MusicLegend, #PopularMusic, #ThePotro, #ArgentinaMusic, #CuartetoCordobes, #RodrigoEterno, #ElPotro, #SoyCordobes, #LaManoDeDios, #OchoCuarenta, #MusicaPopularArgentina, #CulturaPopular, #Cordoba, #Argentina, #HistoriaArgentina, #Efemerides, #UnDiaComoHoy, #LeyendaPopular, #MendozAntigua
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina
El 24 de Junio de 1935, en el aeropuerto "Las Playas" de Medellín, Colombia, moría GARDEL, LA VOZ QUE NO SE APAGÓ: el accidente que convirtió al tango en leyenda eterna
El 24 de junio de 1935, en Medellín, no cayó solamente un avión: se quebró una época. En la pista del antiguo aeródromo Las Playas —luego Aeropuerto Olaya Herrera—, dos aeronaves chocaron cuando una de ellas estaba por despegar. Entre las víctimas viajaban Carlos Gardel, Alfredo Le Pera y parte de sus músicos. La noticia cruzó América como un relámpago de luto: había muerto el hombre que había convertido al tango en idioma sentimental de multitudes. Gardel fue y sigue siendo misterio. Para la documentación más aceptada, nació en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890, como Charles Romuald Gardès, y llegó a Buenos Aires en 1893 junto a su madre, Berthe Gardés. Pero la tradición uruguaya también lo reclama como hijo de Tacuarembó. Tal vez por eso su figura nunca perteneció del todo a una sola geografía: Gardel fue francés en los papeles, rioplatense en el alma, porteño en el destino y universal en la voz. Su infancia no tuvo mármol ni privilegios. Creció entre conventillos, oficios humildes, calles ruidosas, patios pobres y teatros donde su madre buscaba el sustento. Antes de ser mito, fue Carlitos: un muchacho de barrio, movedizo, buscavidas, cantor de esquinas y cafés. Algunas investigaciones incluso señalan prontuarios policiales de 1904 y 1915 vinculados a episodios marginales, una zona oscura de su juventud que el tiempo no logró borrar del todo, pero que tampoco pudo impedir lo esencial: el nacimiento de una de las voces más grandes de la historia popular. En el Abasto empezó a crecer la leyenda. Allí se mezclaban inmigrantes, compadritos, obreros, carreros, guitarreros, cafés, mercados y noches de tango. Gardel absorbió ese mundo como nadie. No fue solo un cantante: fue el intérprete perfecto de una Buenos Aires que lloraba, amaba, perdía, esperaba y soñaba en lunfardo. Su encuentro con José Razzano dio origen a un dúo fundamental de canciones criollas, y hacia 1912 ya registraba sus primeras grabaciones. El gran quiebre llegó en 1917 con “Mi noche triste”, obra de Samuel Castriota y Pascual Contursi. Con esa interpretación, Gardel ayudó a transformar el tango en canción: ya no era solamente música para bailar, también era relato, herida, confesión y memoria. Ese mismo año actuó en la película muda Flor de durazno, abriendo otro camino: el del cantor que también sería estrella de cine. Después vinieron Europa, París, Barcelona, Nueva York, los discos, la radio, el cine sonoro y la fama continental. La Paramount lo convocó para filmar películas en Francia y, entre 1934 y 1935, Gardel conquistó también el mercado estadounidense con discos, radio y cine. Su imagen ya no pertenecía únicamente al Río de la Plata: era una presencia magnética en toda América y también en Europa. La UNESCO reconoce la dimensión histórica de su legado a través de la colección de discos originales de Carlos Gardel, con grabaciones realizadas entre 1913 y 1935. Allí se conservan 770 piezas cantadas por el Zorzal, producidas en Buenos Aires, París y Nueva York, y distribuidas en 29 géneros y estilos. No fue únicamente tango: fue milonga, zamba, canción criolla, vals, estilo, ranchera y una voz capaz de atravesar cualquier frontera. Pero aquella gira de 1935 sería la última. Gardel venía de presentarse por Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curazao y Colombia. Viajaba junto a Alfredo Le Pera —autor de muchas de sus letras más recordadas— y sus guitarristas Guillermo Barbieri, José María Aguilar y Ángel Domingo Riverol. El destino final era seguir llevando su voz por América. Sin embargo, el 24 de junio, en Medellín, el fuego detuvo el viaje. Solo tres personas sobrevivieron al desastre. Sus restos descansan en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires, donde su tumba se convirtió en lugar de peregrinación popular. Allí, como si el tiempo no pasara, todavía lo visitan quienes entienden que Gardel no es solamente un recuerdo: es una presencia. Porque hay artistas que mueren, y hay otros que entran en una dimensión más profunda de la memoria colectiva. Carlos Gardel no fue perfecto. Fue humano, contradictorio, luminoso y oscuro, como los grandes mitos. Pero cuando cantaba, todo parecía ordenarse alrededor de su voz. El barrio, la madre, el amor perdido, la ciudad lejana, el regreso imposible y la tristeza del hombre común encontraban una forma eterna. Por eso, cada 24 de junio, América no recuerda solo una tragedia aérea. Recuerda el día en que el tango perdió un cuerpo y ganó una leyenda. Y como dijo Julio Jorge Nelson, su amigo y admirador: cada día canta mejor. #CarlosGardel, #Gardel, #ElZorzalCriollo, #ElMorochoDelAbasto, #TangoArgentino, #HistoriaDelTango, #TangoRioplatense, #BuenosAiresAntiguo, #Abasto, #Medellin1935, #AlfredoLePera, #MiNocheTriste, #CulturaArgentina, #MemoriaPopular, #Efemerides, #HistoriaArgentina, #TangoLegend, #CarlosGardelLegend, #ArgentineTango, #TangoHistory, #LatinAmericanMusic, #BuenosAiresHistory, #VintageArgentina, #MusicHistory, #CulturalHeritage, #ImmortalVoice
El 24 de Junio de 1911 en Balcarce, Provincia de Buenos Aires, nacía 🚗🔥 EL HOMBRE QUE DOMÓ LA VELOCIDAD: EL DÍA QUE NACIÓ JUAN MANUEL FANGIO, LA LEYENDA ETERNA DEL AUTOMOVILISMO MUNDIAL
El 24 de junio de 1911, en la ciudad de Balcarce, provincia de Buenos Aires, nacía un hombre destinado a convertirse en una de las figuras más grandes de la historia del deporte mundial. Aquel niño llamado Juan Manuel Fangio no solo cambiaría para siempre el automovilismo argentino: llegaría a ser considerado durante décadas el mejor piloto de Fórmula 1 del planeta y una de las mayores leyendas que hayan existido sobre cuatro ruedas. Era hijo de los inmigrantes italianos Loreto Fangio y Herminia D’Eramo. Su infancia transcurrió entre el trabajo, el esfuerzo familiar y una pasión temprana por la mecánica. Aunque destacaba en distintos deportes, especialmente en el fútbol, donde recibió el apodo de “El Chueco”, la escuela nunca logró atraparlo tanto como los motores y los talleres. Desde muy joven comenzó a recorrer herrerías, talleres de carruajes y locales de maquinaria agrícola. A los pocos años ya trabajaba como aprendiz, ayudando económicamente a su familia mientras aprendía los secretos de la mecánica. Aquella experiencia sería decisiva: Fangio no solo entendía cómo conducir un automóvil; entendía cómo estaba construido, cómo respiraba un motor y cómo resolver problemas mecánicos en plena competencia. Durante la década de 1920 trabajó en agencias Ford y Studebaker, perfeccionando conocimientos que más tarde le permitirían desarrollar una relación única con los ingenieros y mecánicos de los equipos más prestigiosos del mundo. Por entonces parecía que su destino estaba en el fútbol. Incluso llegó a integrar selecciones locales de Balcarce. Sin embargo, una serie de acontecimientos cambiaría su vida para siempre: la adquisición de un automóvil Overland, la invitación a acompañar a pilotos de Turismo Carretera y una enfermedad que frenó su carrera futbolística terminaron empujándolo hacia el automovilismo. Tras cumplir el servicio militar abrió su propio taller mecánico y comenzó a competir en las exigentes carreras de ruta argentinas. Eran tiempos heroicos: caminos de tierra, miles de kilómetros, polvo, barro y máquinas que exigían tanto talento como resistencia física. La consagración llegó en 1940, cuando obtuvo el Campeonato Argentino de Turismo Carretera con Chevrolet, logrando el primer título nacional para la marca. En 1941 repitió la hazaña y consolidó su prestigio como uno de los grandes pilotos sudamericanos. Después de la Segunda Guerra Mundial comenzó su salto internacional. En 1949 sorprendió a pilotos europeos en competencias disputadas en Argentina, lo que abrió las puertas de Europa y de la máxima categoría del automovilismo. Cuando nació oficialmente el Campeonato Mundial de Fórmula 1 en 1950, Fangio ya estaba preparado para la gloria. Debutó con Alfa Romeo y terminó subcampeón del mundo. Un año más tarde obtuvo su primer título mundial tras una memorable lucha contra Ferrari. Lo que siguió fue una de las carreras deportivas más extraordinarias de todos los tiempos. 🏆 Campeón Mundial de Fórmula 1 en 1951, 🏆 Campeón Mundial de Fórmula 1 en 1954, 🏆 Campeón Mundial de Fórmula 1 en 1955,🏆 Campeón Mundial de Fórmula 1 en 1956, 🏆 Campeón Mundial de Fórmula 1 en 1957 Ganó campeonatos con Alfa Romeo, Mercedes-Benz, Ferrari y Maserati, una hazaña única que ningún otro piloto ha repetido en la historia de la Fórmula 1. Durante casi medio siglo mantuvo el récord absoluto de títulos mundiales. Solo décadas más tarde Michael Schumacher y Lewis Hamilton lograron superarlo. Pero los números apenas alcanzan para describir su grandeza. En apenas 51 Grandes Premios obtuvo 24 victorias, 35 podios, 29 pole positions y una efectividad de triunfos cercana al 47 %, una cifra que aún hoy permanece como una de las más impresionantes de la historia del deporte motor. Su actuación en Nürburgring en 1957 continúa siendo considerada por muchos especialistas como la mejor carrera jamás conducida en la Fórmula 1. Tras una desventaja considerable, protagonizó una remontada legendaria para conquistar uno de sus títulos más recordados. La vida de Fangio también estuvo marcada por episodios insólitos. En febrero de 1958, durante el Gran Premio de Cuba, fue secuestrado por integrantes del Movimiento 26 de Julio, vinculado a Fidel Castro. Permaneció retenido poco más de un día y fue liberado sano y salvo. Con el tiempo desarrolló una relación cordial con quienes habían protagonizado aquel episodio, llegando incluso a visitar Cuba años después. Retirado de las pistas en 1958, dedicó gran parte de su vida a promover el automovilismo argentino, colaborar con el Automóvil Club Argentino y desempeñar funciones institucionales vinculadas a Mercedes-Benz Argentina. En 1979 comenzó a tomar forma uno de sus mayores sueños: reunir los automóviles, trofeos y recuerdos de toda una vida deportiva en Balcarce. Así nació el proyecto que daría origen al Museo Juan Manuel Fangio, considerado hoy uno de los museos automovilísticos más importantes de América Latina y hogar de auténticas joyas históricas, incluidas las célebres “Flechas de Plata” de Mercedes-Benz. El 17 de julio de 1995, Juan Manuel Fangio falleció a los 84 años. Sin embargo, su legado sigue acelerando en cada circuito del mundo. Porque antes de Schumacher, antes de Senna, antes de Prost, antes de Hamilton, existió Fangio. El hombre que transformó la velocidad en arte. El argentino que conquistó el planeta a fuerza de talento, inteligencia, coraje y una conexión casi sobrenatural con las máquinas. Y para millones de aficionados, simplemente el más grande de todos los tiempos. #JuanManuelFangio #Fangio #ElChueco #Balcarce #Formula1 #F1History #AutomovilismoArgentino #LeyendaDelDeporte #HistoriaArgentina #MuseoFangio #MercedesBenz #Maserati #Ferrari #AlfaRomeo #TurismoCarretera #Argentina #MotorsportLegend #FormulaOneHistory #RacingLegend #GOAT #MotorRacing #HistoricSports #MendozAntigua #Automovilismo #GrandesDeLaHistoria 🚗🏆🇦🇷🔥
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Balcarce, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Frente del antiguo Hospital Emilio Civit. Parque General San Martín. (foto de 1972)Patrimonio Histórico de Mendoza.
En 1896, Emilio Coni, un sanitarista experto, realizó un informe de las condiciones sanitarias locales, el cual reflejaba la urgencia de un nuevo centro de salud apto para la atención de la comunidad. El 8 de mayo de 1897, se decretó la construcción del Hospital Provincial, para atender hombres, mujeres y niños. Se disponen los terrenos fiscales del piedemonte, al ingreso del Parque del Oeste, hoy Parque General San Martín, que había sido creado recientemente. Se formó una comisión de médicos, ingenieros e ilustres. Guiados por los conceptos higiénicos europeos de la época, le instalan al hospital pabellones ligados por corredores al descubierto, con jardines entre sí, ya que eso aseguraba que cada uno tendría baños separados y que, en caso de epidemia, podrían aislarse. El plano indicaba cuatro pabellones con capacidad para atender 600 personas, según la urgencia; una administración, sala de operaciones y cocina. Además, una segunda etapa, que sumaría farmacia, capilla y un sector exclusivo para maternidad. Su construcción combina el sistema tradicional de hormigón con el sistema en seco, vigas continuas metálicas y estructuras reticulares del mismo material, con cubierta traslúcida. La piedra basal fue colocada el 10 de julio de 1898, cuando Emilio Civit es elegido gobernador de la provincia. Pese a ello, la construcción general fue lenta y sólo hasta su segunda elección se finaliza el nuevo hospital. Se inauguró el 24 de febrero de 1907, como el primer hospital público de Mendoza, ante el gobernador Carlos Galigniana Segura, y su sucesor, Civit. El médico Jorge Mayorga fue asignado como primer director y empieza el funcionamiento básico del nuevo centro de salud. Para 1910, el hospital contaba con 19.742 metros cuadrados, con secciones específicas para el tratamiento particular de cada persona. En 1930, lo nombran Hospital Emilio Civit, en honor al exgobernador de la provincia, quien se involucró desde el inicio en la construcción y que, durante su segunda gestión, trabajó para un óptimo funcionamiento en beneficio del pueblo. Este funcionó como el principal centro de salud de Mendoza por más de 80 años y sin complicaciones, pero, a través de los avances tecnológicos y la medicina, se veía la necesidad de un hospital dedicado exclusivamente a la pediatría y pasa a ser un hospital infantil, finalizando los años 70. En 1993, el cuerpo clínico se trasladó al Hospital Humberto Notti, en Guaymallén. Para setiembre de 1994, según la Ley Provincial 6185, los predios y edificios inscriptos como Hospital Emilio Civit quedan en manos del Ministerio de Cultura, Ciencia y Tecnología y se construye el Parque de la Ciencia y la Técnica. Desde enero de 2018, las instalaciones se usan para muestras y exposición fotográficas, conocido ahora, como el Espacio de Fotografía Máximo Arias, con una programación permanente de muestras, charlas, capacitaciones, ciclos de cine debate, entre otras actividades. Se conserva su estructura y diseño original y es considerado patrimonio histórico de Mendoza.
Etiquetas:
Década de 1970
Mendoza, Argentina
Mendoza, Provincia de Mendoza, Argentina
FUERTE GENERAL ROCA.— Colocación de la piedra Fundamental del nuevo edificio de la Sociedad Española de Socorros Mutuos. Fueron padrinos de la ceremonia los señores Marcelino Fernández y su esposa. (1918) Provincia de Río Negro
Etiquetas:
Otras Provincias
Mendoza, Argentina
Ciudad de General Roca, Río Negro, Argentina
Imagen histórica. Madre migrante, 1936
La imagen que hizo más que ninguna otra para humanizar el costo de la Gran Depresión casi no sucedió. Pasando por el rudimentario letrero "Pea-Pickers Camp" en Nipomo, al norte de Los Ángeles, Dorothea Lange continuó durante 20 millas. Pero algo molestó al fotógrafo de la Administración de Reasentamiento del gobierno, y finalmente se dio la vuelta. En el campamento, Lange, nacido en Hoboken, Nueva Jersey, vio a Frances Owens Thompson y supo que estaba en el lugar correcto. "Vi y me acerqué a la madre hambrienta y desesperada en la escasa carpa, como atraída por un imán", escribió Lange más tarde. La cosecha de la granja se había congelado, y no había trabajo para los recolectores sin hogar, por lo que Thompson, de 32 años, vendió las llantas de su automóvil para comprar comida, que se complementó con pájaros asesinados por los niños. Lange, quien creía que uno podía entender a los demás a través de un estudio minucioso, enmarcó firmemente a los niños y a la madre, cuyos ojos, cansados de la preocupación y la resignación, miran más allá de la cámara. Lange tomó seis fotos con su cámara Graflex 4 × 5 y luego escribió: "Sabía que había grabado la esencia de mi tarea". Luego, Lange informó a las autoridades de la difícil situación de los que estaban en el campamento y enviaron 20,000 libras de comida. De las 160,000 imágenes tomadas por Lange y otros fotógrafos para la Administración de Reasentamiento, Migrant Mother se ha convertido en la imagen más icónica de la Depresión. A través de un retrato íntimo del peaje que se aplica en todo el país, Lange le dio una cara a una nación que sufre.
martes, 23 de junio de 2020
El 23 de Junio de 1995, en La Jolla, California, moría un científico con el que la humanidad estará siempre en deuda, ese día fallecía Jonas Salk el descubridor de la primera vacuna contra la Poliomielitis. (EH)
Nacido en
Octubre de 1914 en New York, hijo de inmigrantes Ruso-Judíos, que
hicieron un gran esfuerzo económico para que su hijo estudiara, y Jonas
Salk hizo honor a ese esfuerzo destacándose desde
el inicio, por ello consiguió ingresar a la escuela gratuita para
genios "Townsend Harris", trampolín para City College of New York.
Recibido de médico en la Universidad de Pittsburgh, se especializó en
"virología", en 1947 comenzó a investigar y tipificar el tipo de virus
que provocaba la parálisis infantil, la Poliomielitis se había
convertido en la mayor preocupación médica de los EEUU de la postguerra.
En 1952 se produjo el mayor brote de la historia, mas de 3.000 niños
murieron y mas de 22.000 quedaron afectados por parálisis, el presidente
de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt fue la víctima más
reconocida del mundo de esta enfermedad y creó la fundación para
encontrar la cura. Salk que ya trabajaba desde hacía 5 años en el
proyecto había hecho grandes avances y fue puesto al frente del equipo,
se logró conseguir mas de 20 mil voluntarios para que se probara la
efectividad, el 12 de Abril de 1955 se hizo público el éxito de la
investigación, Salk había logrado dar un paso gigantesco en pos de la
salud pública, en los siguientes meses, mas de 20 mil agentes sanitarios
vacunaron a casi 2 millones de niños. Salk se convirtió en un héroe
nacional, sacrificó años de su vida y no quiso recibir premió alguno,
tomó precauciones legales para que nadie se beneficiara con su
descubrimiento, la patentó a su nombre y luego renunció a ella para que
no fuera propiedad de ningún laboratorio, aduciendo que era patrimonio
de la humanidad como el sol y el agua. En 1957 Salk entregó a Albert
Bruce Sabin, todas sus anotaciones y registros de pruebas, en 1961,
Sabin presentó la evolución de la vacuna de Salk en una nueva de
administración vía oral. En 1960 fundó el "Instituto Salk de estudios
biológicos"", en el que pasó el resto de su vida dedicándose a estudios
inmunológicos, también escribió libros en los que comparte sus
experiencias y avances, "Man Unfolding" (1972)," The Survival of the
Wisest" (1973), "World Population and Human Values: A New Reality"
(1981) y "Anatomy of Reality: Merging of Intuition and Reason" (1983).
En sus últimos años realizó grandes avances en la búsqueda de una vacuna
contra el SIDA, cabe destacar que este brillante médico y científico,
piedra fundamental de la salud mundial, no recibió el premio Nobel,
aunque es justo aclarar que nunca lo buscó.
Etiquetas:
efe
Mendoza, Argentina
La Jolla, San Diego, California, EE. UU.
El 23 de Junio de 1894, en París, Francia, se gestó la primera organización deportiva a nivel mundial, ese día nacía el "Comité Olímpico internacional". (EH)
El filántropo griego Evangelos Zappas había
hecho tres intentos de rememorar las gestas deportivas de la antigua
Grecia organizando los "Juegos Olímpicos Zappas", estos se realizaron en
1859, 1870 y 1875, pero el escaso interés internacional los hicieron
fracasar. En 1894 el barón Pierre de Coubertin junto con el griego
Demetrios Vikelas reflotaron el proyecto y convocaron a representantes
de todo el mundo. A la reunión del 23 de Junio de 1894 asistieron
representantes de 12 países, Jiri Guth-Jarkovsky (Austria), Maxime de
Bousies (Bélgica), Viktor Gustaf Balck (Suecia), William Sloane (EEUU),
Alexei Dmitrievich Butowski (Rusia), Ernest F. Callot y Pierre de
Coubertin (Francia), Leonard A. Cuff (Nueva Zelanda), Herbert Ampfhill y
Charles Herbert (Reino Unido), Ferenc Kemény (Hungría), Demetrius
Vikelas (Grecia), Mario Luccesi Palli y Andria Carafa (Italia) y José
Benjamín Zubiaur (Argentina). En esa reunión se fijaron los objetivos,
redactaron actas, eligieron los miembros, eligieron los deportes
incluidos, designaron autoridades y fijó la sede en Lausana, Suiza. El
primer presidente electo fue el griego Dimitrios Vikelas, pero fue
rápidamente reemplazado por Pierre de Coubertín, quién fue el verdadero
impulsor de los juegos olímpicos de la era moderna. Se determinó que los
organizadores debían ser ciudades, no estados, como era de esperarse la
primera sede para los juegos de 1896 fue Atenas. A lo largo de su
historia el COI tuvo que enfrentar guerras, boicots, atentados,
denuncias de dopaje, denuncias de sobornos para elegir las sedes y
decenas de denuncias de desvío de fondos o lavado de dinero, por lo que
su prestigio y capacidades esta seriamente dañado.
El 23 de Junio de 1968, luego de finalizado el clásico River-Boca se producía la mayor tragedia del futbol Argentino, ese día 71 personas murieron en la que se llamó, la “Tragedia de la puerta 12”. (EH)
Luego de
finalizado “0 a 0” el partido entre River Plate y Boca Juniors en el
estadio “Monumental” la parcialidad de Boca situada en el actual sector
“L” de la tribuna “Centenario Alta” sobre la Avenida
Figueroa Alcorta, comenzó el camino hacia la salida. Cuando las
primeras personas del grupo de hinchas encararon el último tramo de la
escalera que correspondía la “Puerta 12”, se encontraron en un túnel sin
luz y sin salida. Todas las puertas de salida del estadio estaban
abiertas menos la 12, los empleados de River Plate y los inspectores
municipales no pudieron retirar los molinetes de entrada que giran en un
solo sentido y por ello no pudieron abrir la puerta telescópica, esto
provocaba que la escalera de salida fuera un tubo sin escape, mientras
la gente quedaba aprisionada abajo, los que todavía estaban en la parte
superior, ignorando lo que ocurría abajo, seguían bajando y empujando.
Cuando los gritos desde el final del túnel alertaron que algo grave
había pasado la gente dejo de intentar salir, ya era tarde, 20 minutos
después las autoridades policiales lograron retirar los molinetes y
abrir la puerta, de inmediato una pila de cuerpos cayó en el asfalto, la
montaña de personas violáceas por asfixia superaba los 2 mts de altura,
el saldo final fue de 71 muertos y 60 heridos. Como la mayoría de las
víctimas eran jóvenes, intervino un juez de menores que ordenó la
inmediata detención de Américo Di Vietro y Marcelino Cabrera,
responsables del funcionamiento de las puertas club River Plate, pero la
causa incluía responsabilidades del gobierno de la entonces
municipalidad de la ciudad de Buenos Aires y la Asociación del Futbol
Argentino, ambas con intervención militar por estar bajo un gobierno de
facto, por lo que la investigación fue una vergüenza y el crimen quedó
impune. La AFA y River Plate ofrecieron 100 mil dólares de indemnización
para las familias de las 71 víctimas, una suma ridícula de menos de 2
mil dólares por muerto, la condición era renunciar a posteriores
acciones legales, 69 lo firmaron, solo Nélida Oneto de Gianolli y
Diógenes Zúgaro, familiares de dos víctimas no aceptaron e hicieron
juicio a la AFA, finalmente cobraron 50 mil dólares cada uno. Hoy es un
hecho casi olvidado por los asistentes al estadio de River Plate, que
cuando entran por la rebautizada “Puerta K” ignoran que allí se apagó la
vida de 71 inocentes.
23 DE JUNIO DE 1961: EL DÍA EN QUE LA ANTÁRTIDA FUE SALVADA DE LA GUERRA Y ENTREGADA A LA CIENCIA
El 23 de junio de 1961 entraba en vigencia uno de los acuerdos internacionales más trascendentes del siglo XX: el Tratado Antártico, firmado en Washington el 1 de diciembre de 1959 por doce países que habían desarrollado actividad científica en el continente blanco durante el Año Geofísico Internacional de 1957-1958. Desde entonces, la Antártida dejó de ser solo un escenario de ambiciones territoriales, tensiones diplomáticas y valor estratégico, para convertirse en un territorio destinado a la paz, la investigación científica y la cooperación internacional. Durante siglos, aquel extremo del planeta fue imaginado como una frontera imposible: hielo, viento, aislamiento y misterio. Luego llegaron los exploradores, los balleneros, las expediciones científicas y las grandes carreras polares. En 1892, el noruego Carl Anton Larsen abrió una etapa clave de exploración en aguas antárticas, y en 1911 otro noruego, Roald Amundsen, alcanzó por primera vez el Polo Sur, marcando una de las gestas más recordadas de la llamada era heroica de la exploración polar. Pero el siglo XX cambió el sentido de la Antártida. Después de la Segunda Guerra Mundial y en plena Guerra Fría, el continente blanco comenzó a verse no solo como una región remota, sino también como un espacio de enorme valor geopolítico, científico y estratégico. Operaciones militares, despliegues navales e incidentes diplomáticos mostraron que el hielo austral podía transformarse en un nuevo tablero de disputa internacional. La Argentina ya tenía una historia profunda en ese territorio: desde el 22 de febrero de 1904 mantiene presencia permanente e ininterrumpida en la Antártida, con la Base Orcadas como símbolo fundamental de esa continuidad histórica. Además, fue uno de los doce signatarios originales del Tratado Antártico, junto con Australia, Bélgica, Chile, Estados Unidos, Francia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Sudáfrica y la entonces Unión Soviética. El Tratado estableció principios decisivos: la Antártida sería utilizada exclusivamente con fines pacíficos; se prohibirían las actividades militares ofensivas, los ensayos de armas, las explosiones nucleares y el depósito de residuos radiactivos; se garantizaría la libertad de investigación científica; y los resultados de esos estudios deberían compartirse libremente entre las naciones. Uno de sus puntos más delicados fue la cuestión de la soberanía. El Tratado no anuló los reclamos territoriales existentes, pero los dejó bajo una fórmula de “congelamiento”: mientras esté vigente, no pueden presentarse nuevos reclamos ni ampliarse los ya existentes. En aquel momento, siete países mantenían reclamaciones territoriales: Argentina, Australia, Chile, Francia, Nueva Zelanda, Noruega y el Reino Unido. Los reclamos argentino, chileno y británico se superponen en la región de la península antártica. Con el paso del tiempo, otros países buscaron incorporarse al sistema antártico. Brasil, por ejemplo, desarrolló en la década de 1950 la llamada Teoría de la Defrontación, impulsada por Therezinha de Castro y Carlos Delgado de Carvalho, una visión geopolítica que proponía proyectar hacia el sur los espacios de influencia de países del hemisferio austral. Aquella teoría alimentó debates regionales, pero el sistema del Tratado Antártico consolidó una regla central: la presencia científica no habilita nuevos derechos de soberanía. Hoy, la Antártida sigue siendo una reserva gigantesca de conocimiento: clima, océanos, glaciares, biodiversidad extrema, historia del planeta y señales del cambio global. El Tratado Antártico no eliminó las tensiones del mundo, pero logró algo extraordinario: impedir que el continente más frío de la Tierra se convirtiera en un campo de batalla. Lo transformó en un laboratorio de la humanidad. Y para la Argentina, la historia tiene un valor adicional: Buenos Aires es sede de la Secretaría del Tratado Antártico, ubicada en la calle Maipú 757, un dato que confirma el peso histórico, diplomático y científico que nuestro país conserva dentro del sistema antártico internacional. El 23 de junio de 1961 no solo entró en vigor un tratado. Entró en vigor una idea poderosa: que aún en el lugar más inhóspito del planeta, las naciones podían elegir la paz antes que la guerra, la ciencia antes que la conquista y la cooperación antes que la disputa. #AntarcticTreaty, #Antarctica, #AntarcticHistory, #PolarHistory, #ScienceForPeace, #PeacefulContinent, #FrozenContinent, #Geopolitics, #SouthPole, #AntarcticScience, #TratadoAntártico, #Antártida, #HistoriaAntártica, #AntártidaArgentina, #ArgentinaAntártica, #ContinenteBlanco, #CienciaYPaz, #HistoriaArgentina, #Geopolítica, #MendozAntigua
El Gobernador Rufino Ortega en la casa del Doctor Emilio Civit. Montevideo 544 (1914) Ciudad de Mendoza
Fiesta de Gala en la Mansión de Emilio Civit, donde hoy funciona la Junta de Estudios Históricos. Allí posan para la posteridad el Doctor Rufino Ortega Hijo, su esposa María Luisa Quiroga de Ortega, el Doctor Emilio Civit, el Doctor José Federico Sayanca (Ministro de Hacienda), Doña María Clarisa Moyano y otras Damas de la Sociedad Mendocina
Etiquetas:
Década de 1910
Mendoza, Argentina
Montevideo 544, Mendoza, Argentina
Imagen Histórica. Niño judío se rinde en Varsovia, 1943
El aterrorizado niño con las manos levantadas en el centro de esta imagen era uno de los casi medio millón de judíos que se encontraban en el gueto de Varsovia, un barrio transformado por los nazis en un recinto amurallado de hambre y muerte. A partir de julio de 1942, los ocupantes alemanes comenzaron a enviar unos 5.000 habitantes de Varsovia por día a campos de concentración. A medida que las noticias de exterminios se filtraron, los residentes del ghetto formaron un grupo de resistencia. "Nos vimos a nosotros mismos como una clandestinidad judía cuyo destino fue trágico", escribió su joven líder Mordecai Anielewicz. "Porque nuestra hora había llegado sin ningún signo de esperanza o rescate". Esa hora llegó el 19 de abril de 1943, cuando las tropas nazis llegaron para llevarse al resto de los judíos. Los partidarios escasamente armados se defendieron, pero finalmente fueron sometidos por tanques alemanes y lanzallamas. Cuando la revuelta terminó el 16 de mayo, El mayor general de las SS, Jürgen Stroop, se enorgulleció tanto de su trabajo de limpiar el gueto que creó el Informe Stroop, un álbum de victoria encuadernado en cuero cuyas 75 páginas incluyen una larga lista de botín presuntuoso, informes de asesinatos diarios y docenas de fotos desgarradoras. como la del niño que levanta las manos. Esta colección demostró su ruina, ya que además de dar una cara a los que murieron, las imágenes revelan el poder de la fotografía como herramienta documental. En los posteriores juicios de crímenes de guerra de Nuremberg, el volumen se convirtió en evidencia clave contra Stroop y resultó en su ahorcamiento cerca del ghetto en 1951. El Holocausto produjo decenas de imágenes abrasadoras. Pero ninguno tuvo el impacto probatorio de la rendición del niño. El niño, cuya identidad nunca ha sido confirmada, ha llegado a representar la cara de los 6 millones de judíos indefensos asesinados por los nazis.
Bombero equipado con traje 'over-all' a prueba de fuego y calor, 1922
"Los pilotos y bomberos que lleven este traje no pueden quemarse, aunque se vean forzados a penetrar entre las llamas más terribles. El casco, que es el proyecto inicial, ha sido de entonces a ahora perfeccionado y acompañado por el tanque de oxígeno; permite a quien lo lleva quedarse entre las llamas por más de media hora"
lunes, 22 de junio de 2020
Un 22 de Junio de 1938, de una fábrica en Fallersleben, afueras de Wolfburgo, salía a la calle el primer "Volksauto" (auto del pueblo), mas tarde bautizado como el "Beetle" (escarabajo) de Volkswagen. (EH)
En 1932 el joven genio de la ingeniería automotriz Ferdinan Porsche obsesionado con diseñar un "auto para el pueblo" construyó un prototipo, el "Porsche Lohner Chasie" con el que recorrió las fábricas automotrices alemanas que avocadas a autos de lujo rechazaron su proyecto. Recién en 1934 despertó el interés de Adolf Hitler, quién tenía la intención que hasta el Alemán mas humilde accediera a un vehículo, sus únicos pedidos a Ferdinan eran "un coche familiar para 4 personas, con un motor refrigerado por aire, con un consumo de 7 litros cada 100 km y llegar a los 100 km/h", el prototipo "Porsche" encajaba a la perfección, en Junio de 1934 se firmaron los contratos. Se encargaron tres prototipos a tres empresas distintas, el VW1 a la Reutter, el VW2 a la Drauz y el VW3 a la Daimler Benz, este último sería el elegido. Su primer modelo no poseía ventana trasera, en su lugar poseía grandes ventilaciones, a pedido de Hitler se modifico el portón trasero y así se comenzó a fabricar. Con la industria bélica alemana en pleno desarrollo, Hitler determino que la fabricación no la hiciera la RDA (Asociación alemana de fabricantes de coches), sino que se merecía una fábrica propia, esta se instaló en las afueras de Wolfburgo por sus vías navegables, por pasar por allí el ferrocarril y tener una central eléctrica propia. La primera tanda de vehículos se llamaría "KDF-Wagen" y se compraría financiando previamente su producción mediante bonos, cuando se saldaba el auto, se lo entregaba, esto ahuyentó a la clase trabajadora, que se suponía era la destinataria del proyecto, esto no impidió que se encargaran mas de 300.000 autos. El 22 de Junio de 1938 salió a la calle el primer modelo, poco tiempo después Alemania invadió Polonia, la fábrica cambió su producción por la industria bélica y 336.600 personas que habían pagado, no recibieron su auto. Terminada la guerra, las fuerzas de ocupación inglesa, reactivaron la fábrica, recién en 1946 salió el auto N° 1.000, cuando los primeros modelos fueron vendidos en los EEUU se lo comparó con un escarabajo, por ello lo bautizaron "Beetle", nombre que fue aceptado en Alemania. El auto llegó finalmente a su objetivo y se convirtió en el auto del pueblo, con la apertura de las plantas en Brasil y México en los años '50, su producción tocó picos inauditos de la industria automotriz, el último "Beetle" de diseño original salió de la planta de Puebla, México, en el 2003, en total se vendieron mas de 35 millones de unidades.
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Fallersleben, Wolfsburg, Alemania
El 22 de Junio de 1986, en el marco del Mundial de futbol "México '86" se producía el "Gol del Siglo", ese día, Diego Armando Maradona convertía el mejor gol de la historia de los mundiales. (EH)
Ese 22 de Junio de 1986 en el estadio Azteca se disputaba el partido de cuartos de final entre Argentina e Inglaterra, primer partido a nivel de selecciones desde la guerra de Malvinas, que ambos planteles jugaron con gran profesionalismo. A los 6 minutos del segundo tiempo se produjo el primer gol de Argentina cuando Maradona y el arquero Shilton saltaron a disputar un rebote, Diego, con la mano, convirtió el gol, el árbitro lo dio como válido, decretando el "1 a 0" parcial, este gol se lo llamaría en Argentina como "La mano de dios". Cuatro minutos después, cuando Inglaterra no había podido asimilar la injusticia del primer gol, Maradona tomó la pelota detrás de la mitad de la cancha y encaró hacia el arco ingles con una corrida poética, en ella gambeteó sucesivamente a Hoddle, Reid, Sansom, Butcher, Fenwick y hasta al mismísimo arquero Shilton, empujando la pelota al fondo del arco vacío, haciendo como decía César Luis Menotti, "Un pase a la red". El gol es el mas repetido en la historia de las trasmisiones deportivas, aunque resulta imposible separarlo de la versión con el relato del periodista deportivo Uruguayo Victor Hugo Morales, que explotó en llantos en mitad del relato, sus últimas palabras del relato "Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2, Inglaterra 0". El título de mejor gol de la historia de los mundiales fue determinado por la FIFA luego de una encuesta a nivel mundial donde votaron mas de 340 mil personas de 150 países.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







.jpg)























