miércoles, 2 de septiembre de 2026

🔥💰 2 DE SEPTIEMBRE DE 1818: «ESTOY AHOGADO, ESTOY DESESPERADO»… LA CARTA DE PUEYRREDÓN QUE REVELÓ EL ENORME PRECIO DE LIBERAR CHILE 🇦🇷🇨🇱🏔️


El 2 de septiembre de 1818, apenas cinco meses después de la decisiva victoria de Maipú, Juan Martín de Pueyrredón —Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata— escribió a José de San Martín una carta estremecedora. Chile había proclamado su independencia bajo el gobierno de Bernardo O’Higgins, pero la guerra continuaba en el sur y sostener al ejército comenzaba a devorar los últimos recursos disponibles. El empréstito obligatorio con el que Pueyrredón pretendía reunir medio millón de pesos en metálico estaba fracasando: se habían obtenido alrededor de 87.000 pesos de los españoles obligados a contribuir, mientras que los comerciantes británicos, a quienes se habían asignado 141.000, apenas habían entregado 6.700. Escaseaba la moneda, los pesos fuertes llegaron a negociarse con un premio del 4 % y los papeles emitidos por el Estado ya perdían cerca del 25 % de su valor. Como parte de los derechos aduaneros podía abonarse con esos títulos depreciados, la Aduana dejaba de recibir el efectivo que el gobierno necesitaba desesperadamente. Pueyrredón no disimuló su angustia: calificó la operación como el «maldito empréstito», denunció que el comercio nacional se arruinaba y que el crédito público se destruía de manera escandalosa. Su confesión final quedó grabada en la correspondencia de la Independencia: «Estoy ahogado, estoy desesperado». Incluso advirtió que había pedido nuevos arbitrios financieros o que se aceptara su dimisión. Detrás de aquellas palabras se escondía una realidad pocas veces contada: ganar batallas era apenas una parte de la empresa; había que pagar soldados, conseguir armas, alimentar hombres y animales, transportar pertrechos y mantener una fuerza militar lejos de su base original. Las investigaciones de las historiadoras Beatriz Bragoni y Oriana Pelagatti permiten dimensionar el esfuerzo realizado durante la formación del Ejército de los Andes. Entre 1815 y 1816, los recursos locales documentados —impuestos ordinarios y extraordinarios, préstamos, donativos y extracciones— alcanzaron una estimación de 301.517 pesos, mientras que los pertrechos remitidos por la Hacienda nacional fueron calculados en 415.228. No eran aportes idénticos ni pertenecían exactamente a la misma categoría contable, pero juntos muestran que la campaña se sostuvo mediante una formidable combinación de recursos cuyanos y ayuda del gobierno central. La movilización también alcanzó brutalmente a la población esclavizada: 710 hombres fueron incorporados mediante el sistema de “rescate” o compra estatal, 482 procedentes de Mendoza, 200 de San Juan y 28 de San Luis. Para sus propietarios se establecieron compensaciones cuyo pago se comprometió preferentemente en tierras. Un cálculo historiográfico posterior estimó esos compromisos en 72.463 pesos para Mendoza, 75.600 para San Juan y 13.300 para San Luis: 161.363 pesos en total. Mendoza aportó, además, 200 barriles de caldos o vino valuados en 1.600 pesos, 1.500 caballos calculados en 6.000 y 800 mulas de silla estimadas en 2.400. La presión no dejó afuera prácticamente a nadie: se cobraron contribuciones extraordinarias a comerciantes y capitalistas, se gravaron la carne, las tiendas y las pulperías, se solicitaron fondos pertenecientes a conventos y cofradías, se recibieron joyas y alimentos, se vendieron tierras públicas, se confiscaron propiedades y se redujeron salarios de la administración. El propio San Martín llegó a rebajar a la mitad su sueldo. El presupuesto mensual estudiado del Ejército pasó de aproximadamente 10.234 pesos en 1815 a 41.953 en 1818: casi cuatro veces más. Para entonces, prácticamente todo ese presupuesto estaba absorbido por los haberes militares y, hacia finales de 1818, se acumulaba una deuda de 129.797 pesos correspondiente a tres meses de sueldos. La Independencia de Chile, por lo tanto, no fue financiada únicamente desde los escritorios de Buenos Aires ni conquistada solamente en los campos de batalla. También se sostuvo con el vino, los animales, los impuestos, el crédito, el trabajo y las vidas humanas arrancadas a Cuyo. Mendoza no fue un simple escenario del plan sanmartiniano: se convirtió en su gran retaguardia económica, productiva y social. Cada triunfo del Ejército de los Andes llevó consigo una deuda silenciosa con miles de personas cuyos sacrificios hicieron posible cambiar el destino de América. Fuentes principales: investigaciones de Beatriz Bragoni, Oriana Pelagatti y Liliana Ferraro; Documentos para la Historia del Libertador General San Martín. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #JoséDeSanMartín #SanMartín #JuanMartínDePueyrredón #BernardoOHiggins #EjércitoDeLosAndes #CruceDeLosAndes #IndependenciaDeChile #HistoriaArgentina #HistoriaDeChile #Cuyo #Afroargentinos #MemoriaHistórica #ArgentineHistory #ChileanHistory #ArmyOfTheAndes #SouthAmericanHistory #LatinAmericanHistory


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