Hace exactamente 244 años, cuando Mendoza todavía era una pequeña ciudad colonial atravesada por acequias y canales indispensables para la supervivencia de sus habitantes, José Clemente Benegas solicitó autorización para instalar un “molino de cubo” muy cerca del núcleo urbano. La petición fue realizada el 28 de septiembre de 1782 y el establecimiento debía levantarse sobre terrenos que Benegas había comprado al llamado ramo de Temporalidades, es decir, bienes vinculados a la administración de propiedades que habían pertenecido a la Compañía de Jesús tras su expulsión de los dominios españoles. La historia, sin embargo, terminó convirtiéndose en un verdadero conflicto por el control del agua. La investigación histórica basada en documentación del Archivo General de la Provincia de Mendoza señala que numerosos vecinos denunciaron que el molino necesitaba una considerable masa de agua para funcionar, alterando la distribución que abastecía sus propiedades. Las quejas fueron mucho más allá de una simple disputa entre propietarios: denunciaron dificultades para conducir el agua hacia sus posesiones, ocupación de terrenos con la acequia del molino, filtraciones que amenazaban cimientos y derrames que podían perjudicar viñas y construcciones. Según el expediente, el problema se agravaba porque el agua empleada por el establecimiento no regresaba inmediatamente a la acequia principal: parte era utilizada para regar terrenos de Benegas y el excedente terminaba descargándose posteriormente en otras acequias, aumentando su caudal y provocando nuevos inconvenientes. Años después, José Simón Moyano encabezó uno de los reclamos contra el molino y llegó a exigir que se cumpliera una decisión del Cabildo que contemplaba su demolición. El documento incluso recordaba que Benegas había solicitado específicamente la instalación del molino el 28 de septiembre de 1782 y acusaba al establecimiento finalmente construido de alcanzar dimensiones y requerimientos hidráulicos mayores a los previstos originalmente. Pese a las protestas y al pedido de demolición, el molino sobrevivió durante algunos años y dejó de funcionar recién a comienzos del siglo XIX. La investigación también aclara un detalle fundamental: este establecimiento colonial no debe confundirse con el posteriormente célebre Trapiche Benegas. La historia resulta particularmente valiosa porque une en un mismo episodio tres aspectos esenciales de la Mendoza colonial: la administración de las Temporalidades, la autoridad del Cabildo y la permanente disputa por las aguas públicas. En una provincia donde cada acequia podía significar la diferencia entre una viña productiva y una tierra seca, instalar un molino no era simplemente levantar una máquina para moler trigo: significaba intervenir directamente sobre uno de los recursos más codiciados de toda la comunidad. Además, existe una precisión archivística indispensable: la fecha del 28 de septiembre de 1782 está conservada dentro de un expediente posterior, fechado el 27 de noviembre de 1802. Por lo tanto, lo documentalmente comprobado hasta ahora es que ese expediente reproduce y recuerda inequívocamente la fecha de solicitud del molino; no corresponde afirmar que el documento original de autorización de 1782 haya sido localizado físicamente. La referencia utilizada por la investigación es AGPM, Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27 de noviembre de 1802. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #28DeSeptiembre #Acequias #HistoriaDelAgua #Molinos #Temporalidades #CabildoDeMendoza #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #ColonialMendoza #WaterHistory #MendozaHistory #ColonialHistory #HistoricMills #WaterRights #ArgentineHistory Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27/11/1802. Investigación consultada: “Los molinos hidráulicos en Mendoza (Argentina) durante el período colonial (S. XVI, XVII y XVIII)”, publicada en Universum / SciELO. La investigación señala expresamente que José Clemente Benegas solicitó la instalación del molino de cubo el 28/09/1782.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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lunes, 28 de septiembre de 2026
28 DE SEPTIEMBRE DE 1782 — EL MOLINO MENDOCINO QUE DESATÓ UNA GUERRA POR EL AGUA (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Hace exactamente 244 años, cuando Mendoza todavía era una pequeña ciudad colonial atravesada por acequias y canales indispensables para la supervivencia de sus habitantes, José Clemente Benegas solicitó autorización para instalar un “molino de cubo” muy cerca del núcleo urbano. La petición fue realizada el 28 de septiembre de 1782 y el establecimiento debía levantarse sobre terrenos que Benegas había comprado al llamado ramo de Temporalidades, es decir, bienes vinculados a la administración de propiedades que habían pertenecido a la Compañía de Jesús tras su expulsión de los dominios españoles. La historia, sin embargo, terminó convirtiéndose en un verdadero conflicto por el control del agua. La investigación histórica basada en documentación del Archivo General de la Provincia de Mendoza señala que numerosos vecinos denunciaron que el molino necesitaba una considerable masa de agua para funcionar, alterando la distribución que abastecía sus propiedades. Las quejas fueron mucho más allá de una simple disputa entre propietarios: denunciaron dificultades para conducir el agua hacia sus posesiones, ocupación de terrenos con la acequia del molino, filtraciones que amenazaban cimientos y derrames que podían perjudicar viñas y construcciones. Según el expediente, el problema se agravaba porque el agua empleada por el establecimiento no regresaba inmediatamente a la acequia principal: parte era utilizada para regar terrenos de Benegas y el excedente terminaba descargándose posteriormente en otras acequias, aumentando su caudal y provocando nuevos inconvenientes. Años después, José Simón Moyano encabezó uno de los reclamos contra el molino y llegó a exigir que se cumpliera una decisión del Cabildo que contemplaba su demolición. El documento incluso recordaba que Benegas había solicitado específicamente la instalación del molino el 28 de septiembre de 1782 y acusaba al establecimiento finalmente construido de alcanzar dimensiones y requerimientos hidráulicos mayores a los previstos originalmente. Pese a las protestas y al pedido de demolición, el molino sobrevivió durante algunos años y dejó de funcionar recién a comienzos del siglo XIX. La investigación también aclara un detalle fundamental: este establecimiento colonial no debe confundirse con el posteriormente célebre Trapiche Benegas. La historia resulta particularmente valiosa porque une en un mismo episodio tres aspectos esenciales de la Mendoza colonial: la administración de las Temporalidades, la autoridad del Cabildo y la permanente disputa por las aguas públicas. En una provincia donde cada acequia podía significar la diferencia entre una viña productiva y una tierra seca, instalar un molino no era simplemente levantar una máquina para moler trigo: significaba intervenir directamente sobre uno de los recursos más codiciados de toda la comunidad. Además, existe una precisión archivística indispensable: la fecha del 28 de septiembre de 1782 está conservada dentro de un expediente posterior, fechado el 27 de noviembre de 1802. Por lo tanto, lo documentalmente comprobado hasta ahora es que ese expediente reproduce y recuerda inequívocamente la fecha de solicitud del molino; no corresponde afirmar que el documento original de autorización de 1782 haya sido localizado físicamente. La referencia utilizada por la investigación es AGPM, Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27 de noviembre de 1802. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #28DeSeptiembre #Acequias #HistoriaDelAgua #Molinos #Temporalidades #CabildoDeMendoza #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #ColonialMendoza #WaterHistory #MendozaHistory #ColonialHistory #HistoricMills #WaterRights #ArgentineHistory Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27/11/1802. Investigación consultada: “Los molinos hidráulicos en Mendoza (Argentina) durante el período colonial (S. XVI, XVII y XVIII)”, publicada en Universum / SciELO. La investigación señala expresamente que José Clemente Benegas solicitó la instalación del molino de cubo el 28/09/1782.
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