Buenos Aires, 1898. En una ciudad que crecía vertiginosamente y comenzaba a abrazar las nuevas formas del consumo moderno, la salud también se había convertido en un poderoso mercado. Un extraordinario aviso de aquel año permite asomarse a ese universo: allí aparecían, una junto a la otra, dos famosas aguas minerales europeas promocionadas con propiedades medicinales. La húngara Hunyadi János era presentada por sus vendedores como “el prototipo de todas las aguas purgantes naturales” y prometía una acción “rápida, segura y suave”; además, el público debía comprobar que en la etiqueta y el tapón figurara el nombre Andreas Saxlehner, Budapest. Debajo aparecía otra marca internacional todavía más célebre: Vichy. El anuncio advertía que quienes bebieran aquella agua debían especificar exactamente su procedencia —Vichy-Hôpital, Vichy-Célestins o Vichy-Grande-Grille— y exigir las “verdaderas Pastillas Vichy-Etat”. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Ese énfasis en etiquetas, nombres, fuentes y productos “verdaderos” revela hasta qué punto la autenticidad comercial ya era fundamental: no se vendía simplemente agua mineral, sino una marca, un origen europeo y una promesa de bienestar. Hunyadi János tenía detrás una sorprendente historia internacional. Documentos judiciales estadounidenses posteriores reconstruyeron que Andreas Saxlehner había descubierto en 1862 una fuente dentro de Budapest, recibió autorización para comercializarla en 1863 y comenzó a embotellar sus aguas bajo el nombre Hunyadi János, que terminaron exportándose a diferentes países; incluso el característico retrato del guerrero que aparece en el aviso formaba parte de su identidad comercial. Wellcome Collection conserva además publicaciones médicas y comerciales de la década de 1870 en las que Hunyadi János ya era presentada como un agua mineral aperitiva o purgante procedente de Budapest, prueba de que mucho antes de aparecer en Buenos Aires había construido un mercado internacional. Vichy representaba un fenómeno todavía mayor. La UNESCO explica que durante el siglo XIX la ciudad francesa se convirtió en uno de los grandes centros europeos de la cultura termal: sus manantiales, establecimientos de baños, galerías y tratamientos ayudaron a consolidar una auténtica industria de la salud y el turismo, mientras sus aguas embotelladas alcanzaron mercados internacionales. Y Buenos Aires era terreno fértil para aquella expansión. Investigaciones académicas sobre la publicidad porteña muestran que, hacia finales del siglo XIX, los avisos ilustrados crecieron al mismo tiempo que se ampliaba el consumo entre distintos sectores sociales; otros estudios sobre la medicina de la ciudad entre 1870 y 1900 señalan que numerosos remedios y “específicos”, muchos llegados del extranjero, inundaban las páginas publicitarias y podían adquirirse incluso fuera de las tradicionales farmacias y boticas. Por eso este pequeño aviso de 1898 es mucho más que una curiosidad gráfica: retrata el nacimiento de una cultura de consumo en la que ciencia, medicina, prestigio europeo, publicidad y comercio comenzaban a mezclarse. En aquella Buenos Aires de tranvías, inmigrantes y escaparates cada vez más modernos, hasta una botella de agua podía viajar miles de kilómetros y venderse como parte de la promesa de una vida más saludable. El ejemplar que conserva este anuncio está fechado en Buenos Aires el 16 de octubre de 1898. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Fuente de origen: publicación ilustrada porteña, Buenos Aires, 16 de octubre de 1898, p. 6; ejemplar histórico digitalizado por la Biblioteca Nacional de España. Fuentes complementarias: UNESCO World Heritage Centre; Wellcome Collection; UNSAM-CONICET; investigación histórica sobre las artes de curar en Buenos Aires. #BuenosAiresAntiguo #BuenosAires1898 #HistoriaArgentina #PublicidadAntigua #HistoriaDeLaMedicina #Vichy #AguasMinerales #HunyadiJanos #RemediosAntiguos #SigloXIX #MendozAntigua #OldBuenosAires #VintageAdvertising #MedicalHistory #MineralWater #HealthHistory #VictorianEra #ArgentinaHistory
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (10039)
- Otras Provincias (4673)
- Curiosidades Históricas (2937)
- Década de 1920 (2741)
- otros paises (2484)
- Década de 1930 (2406)
- Década de 1910 (1972)
- Sociales (1896)
- Década de 1970 (1815)
- Década de 1900 (1636)
- Década de 1940 (1514)
- Publicidades (1409)
- Deportes en el Recuerdo (1348)
- Década de 1950 (1243)
- Videos (1142)
- Década de 1960 (911)
- Década de 1980 (855)
- Letra chica (719)
- antes de 1900 (666)
- Moda (636)
- Vendimia (604)
- graduados (400)
- solo mujer (286)
- Conociendo Mendoza (254)
- frases (251)
- policiales (240)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (216)
- Década de 1990 (210)
- Mendoza desde Arriba (111)
- Toponimias (91)
- década del 2000 (77)
- portadas (46)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- gastronomia (13)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
lunes, 28 de septiembre de 2026
1898: CUANDO LA SALUD LLEGABA EN BOTELLA — VICHY, AGUAS PURGANTES Y EL GRAN NEGOCIO DE LOS REMEDIOS IMPORTADOS EN BUENOS AIRES
Buenos Aires, 1898. En una ciudad que crecía vertiginosamente y comenzaba a abrazar las nuevas formas del consumo moderno, la salud también se había convertido en un poderoso mercado. Un extraordinario aviso de aquel año permite asomarse a ese universo: allí aparecían, una junto a la otra, dos famosas aguas minerales europeas promocionadas con propiedades medicinales. La húngara Hunyadi János era presentada por sus vendedores como “el prototipo de todas las aguas purgantes naturales” y prometía una acción “rápida, segura y suave”; además, el público debía comprobar que en la etiqueta y el tapón figurara el nombre Andreas Saxlehner, Budapest. Debajo aparecía otra marca internacional todavía más célebre: Vichy. El anuncio advertía que quienes bebieran aquella agua debían especificar exactamente su procedencia —Vichy-Hôpital, Vichy-Célestins o Vichy-Grande-Grille— y exigir las “verdaderas Pastillas Vichy-Etat”. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Ese énfasis en etiquetas, nombres, fuentes y productos “verdaderos” revela hasta qué punto la autenticidad comercial ya era fundamental: no se vendía simplemente agua mineral, sino una marca, un origen europeo y una promesa de bienestar. Hunyadi János tenía detrás una sorprendente historia internacional. Documentos judiciales estadounidenses posteriores reconstruyeron que Andreas Saxlehner había descubierto en 1862 una fuente dentro de Budapest, recibió autorización para comercializarla en 1863 y comenzó a embotellar sus aguas bajo el nombre Hunyadi János, que terminaron exportándose a diferentes países; incluso el característico retrato del guerrero que aparece en el aviso formaba parte de su identidad comercial. Wellcome Collection conserva además publicaciones médicas y comerciales de la década de 1870 en las que Hunyadi János ya era presentada como un agua mineral aperitiva o purgante procedente de Budapest, prueba de que mucho antes de aparecer en Buenos Aires había construido un mercado internacional. Vichy representaba un fenómeno todavía mayor. La UNESCO explica que durante el siglo XIX la ciudad francesa se convirtió en uno de los grandes centros europeos de la cultura termal: sus manantiales, establecimientos de baños, galerías y tratamientos ayudaron a consolidar una auténtica industria de la salud y el turismo, mientras sus aguas embotelladas alcanzaron mercados internacionales. Y Buenos Aires era terreno fértil para aquella expansión. Investigaciones académicas sobre la publicidad porteña muestran que, hacia finales del siglo XIX, los avisos ilustrados crecieron al mismo tiempo que se ampliaba el consumo entre distintos sectores sociales; otros estudios sobre la medicina de la ciudad entre 1870 y 1900 señalan que numerosos remedios y “específicos”, muchos llegados del extranjero, inundaban las páginas publicitarias y podían adquirirse incluso fuera de las tradicionales farmacias y boticas. Por eso este pequeño aviso de 1898 es mucho más que una curiosidad gráfica: retrata el nacimiento de una cultura de consumo en la que ciencia, medicina, prestigio europeo, publicidad y comercio comenzaban a mezclarse. En aquella Buenos Aires de tranvías, inmigrantes y escaparates cada vez más modernos, hasta una botella de agua podía viajar miles de kilómetros y venderse como parte de la promesa de una vida más saludable. El ejemplar que conserva este anuncio está fechado en Buenos Aires el 16 de octubre de 1898. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Fuente de origen: publicación ilustrada porteña, Buenos Aires, 16 de octubre de 1898, p. 6; ejemplar histórico digitalizado por la Biblioteca Nacional de España. Fuentes complementarias: UNESCO World Heritage Centre; Wellcome Collection; UNSAM-CONICET; investigación histórica sobre las artes de curar en Buenos Aires. #BuenosAiresAntiguo #BuenosAires1898 #HistoriaArgentina #PublicidadAntigua #HistoriaDeLaMedicina #Vichy #AguasMinerales #HunyadiJanos #RemediosAntiguos #SigloXIX #MendozAntigua #OldBuenosAires #VintageAdvertising #MedicalHistory #MineralWater #HealthHistory #VictorianEra #ArgentinaHistory
Etiquetas:
Publicidades
Mendoza, Argentina
Buenos Aires, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario