A fines del siglo XIX, mucho antes de la publicidad farmacéutica moderna, los diarios y revistas de Buenos Aires ya estaban repletos de productos que prometían aliviar trastornos digestivos, fortalecer el organismo, combatir dolencias y mejorar la salud mediante aguas minerales, pastillas, tónicos y preparados llegados desde Europa. Un extraordinario ejemplo aparece en el número 2 de Caras y Caretas, publicado en Buenos Aires el 16 de octubre de 1898: entre sus avisos comerciales convivían dos nombres que entonces gozaban de fama internacional, Hunyadi János y Vichy. El anuncio de Hunyadi János proclamaba nada menos que ser “el prototipo de todas las aguas purgantes naturales” y prometía una acción “rápida, segura y suave”, al mismo tiempo que advertía a los consumidores que debían exigir en la etiqueta y en el tapón el nombre de Andreas Saxlehner, de Budapest. Aquella insistencia no era casual: Hunyadi János se había convertido en una auténtica marca internacional. Andreas Saxlehner descubrió en 1862 una fuente de agua amarga mineralizada en las cercanías de Budapest y comenzó a comercializarla al año siguiente; con el tiempo el producto llegó a exportarse masivamente y su éxito incluso provocó disputas internacionales por el uso del nombre, las etiquetas y la apariencia de sus botellas. Justo debajo aparecía otro gigante del mercado medicinal de la época: Vichy. El aviso porteño exigía que quien pidiera “agua de Vichy” indicara expresamente la fuente —Vichy-Hôpital, Vichy-Célestins o Vichy-Grande-Grille— y reclamaba también que se adquirieran las “verdaderas Pastillas Vichy-État”. La marca se apoyaba en una tradición termal francesa muchísimo más antigua: las aguas de Vichy eran conocidas desde tiempos romanos y durante el siglo XIX el termalismo vivió allí una enorme expansión. La fuente Célestins fue declarada de interés público por decreto imperial en 1861 y, favorecida por el ferrocarril, la ciudad se transformó en uno de los grandes centros europeos de salud y turismo termal. Lo fascinante de aquella página de Caras y Caretas es que permite observar el nacimiento de un mercado sanitario cada vez más moderno: productos importados, marcas registradas, advertencias contra imitaciones, nombres científicos o médicos, reputación internacional y una publicidad diseñada para inspirar confianza. No era un fenómeno aislado. Investigaciones históricas sobre la prensa argentina de fines del siglo XIX y comienzos del XX muestran que aumentaron notablemente los anuncios de tónicos, píldoras, jarabes y otros preparados destinados directamente al consumidor, muchos de los cuales prometían resolver las dolencias asociadas a la llamada “vida moderna”. Argentina ya tenía antecedentes regulatorios sobre medicamentos desde el siglo XIX: en 1822 se había reglamentado el ejercicio de la medicina y la farmacia, y durante las décadas siguientes los farmacéuticos argentinos impulsaron la elaboración de una farmacopea nacional. Sin embargo, el mercado publicitario crecía a una velocidad enorme y la prensa se convirtió en una de sus principales vidrieras. Aquella simple página de anuncios de 1898 revela mucho más que viejos remedios: muestra un Buenos Aires integrado a las redes comerciales internacionales, donde una familia podía leer por la mañana sobre un agua purgante embotellada en Budapest y, unos centímetros más abajo, encontrar aguas y pastillas procedentes del célebre balneario francés de Vichy. Salud, prestigio europeo, publicidad y comercio comenzaban a mezclarse en un negocio que, más de un siglo después, sigue resultándonos sorprendentemente familiar. #MendozAntigua #BuenosAiresAntiguo #CarasYCaretas #HistoriaArgentina #HistoriaDeLaMedicina #HistoriaDeLaPublicidad #FarmaciaAntigua #RemediosAntiguos #Vichy #VichyCelestins #HunyadiJanos #AguaMineral #AguasMedicinales #PublicidadAntigua #SigloXIX #Argentina1898 #BuenosAires1898 #VintageAdvertising #MedicalHistory #PharmacyHistory #HistoryOfMedicine #OldBuenosAires #VictorianMedicine #MineralWater #VintageArgentina
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miércoles, 2 de septiembre de 2026
BUENOS AIRES, 1898: CUANDO VICHY, LAS AGUAS PURGANTES Y LOS “REMEDIOS MILAGROSOS” CONVIRTIERON LA SALUD EN UN NEGOCIO GLOBAL 🌎🧴
A fines del siglo XIX, mucho antes de la publicidad farmacéutica moderna, los diarios y revistas de Buenos Aires ya estaban repletos de productos que prometían aliviar trastornos digestivos, fortalecer el organismo, combatir dolencias y mejorar la salud mediante aguas minerales, pastillas, tónicos y preparados llegados desde Europa. Un extraordinario ejemplo aparece en el número 2 de Caras y Caretas, publicado en Buenos Aires el 16 de octubre de 1898: entre sus avisos comerciales convivían dos nombres que entonces gozaban de fama internacional, Hunyadi János y Vichy. El anuncio de Hunyadi János proclamaba nada menos que ser “el prototipo de todas las aguas purgantes naturales” y prometía una acción “rápida, segura y suave”, al mismo tiempo que advertía a los consumidores que debían exigir en la etiqueta y en el tapón el nombre de Andreas Saxlehner, de Budapest. Aquella insistencia no era casual: Hunyadi János se había convertido en una auténtica marca internacional. Andreas Saxlehner descubrió en 1862 una fuente de agua amarga mineralizada en las cercanías de Budapest y comenzó a comercializarla al año siguiente; con el tiempo el producto llegó a exportarse masivamente y su éxito incluso provocó disputas internacionales por el uso del nombre, las etiquetas y la apariencia de sus botellas. Justo debajo aparecía otro gigante del mercado medicinal de la época: Vichy. El aviso porteño exigía que quien pidiera “agua de Vichy” indicara expresamente la fuente —Vichy-Hôpital, Vichy-Célestins o Vichy-Grande-Grille— y reclamaba también que se adquirieran las “verdaderas Pastillas Vichy-État”. La marca se apoyaba en una tradición termal francesa muchísimo más antigua: las aguas de Vichy eran conocidas desde tiempos romanos y durante el siglo XIX el termalismo vivió allí una enorme expansión. La fuente Célestins fue declarada de interés público por decreto imperial en 1861 y, favorecida por el ferrocarril, la ciudad se transformó en uno de los grandes centros europeos de salud y turismo termal. Lo fascinante de aquella página de Caras y Caretas es que permite observar el nacimiento de un mercado sanitario cada vez más moderno: productos importados, marcas registradas, advertencias contra imitaciones, nombres científicos o médicos, reputación internacional y una publicidad diseñada para inspirar confianza. No era un fenómeno aislado. Investigaciones históricas sobre la prensa argentina de fines del siglo XIX y comienzos del XX muestran que aumentaron notablemente los anuncios de tónicos, píldoras, jarabes y otros preparados destinados directamente al consumidor, muchos de los cuales prometían resolver las dolencias asociadas a la llamada “vida moderna”. Argentina ya tenía antecedentes regulatorios sobre medicamentos desde el siglo XIX: en 1822 se había reglamentado el ejercicio de la medicina y la farmacia, y durante las décadas siguientes los farmacéuticos argentinos impulsaron la elaboración de una farmacopea nacional. Sin embargo, el mercado publicitario crecía a una velocidad enorme y la prensa se convirtió en una de sus principales vidrieras. Aquella simple página de anuncios de 1898 revela mucho más que viejos remedios: muestra un Buenos Aires integrado a las redes comerciales internacionales, donde una familia podía leer por la mañana sobre un agua purgante embotellada en Budapest y, unos centímetros más abajo, encontrar aguas y pastillas procedentes del célebre balneario francés de Vichy. Salud, prestigio europeo, publicidad y comercio comenzaban a mezclarse en un negocio que, más de un siglo después, sigue resultándonos sorprendentemente familiar. #MendozAntigua #BuenosAiresAntiguo #CarasYCaretas #HistoriaArgentina #HistoriaDeLaMedicina #HistoriaDeLaPublicidad #FarmaciaAntigua #RemediosAntiguos #Vichy #VichyCelestins #HunyadiJanos #AguaMineral #AguasMedicinales #PublicidadAntigua #SigloXIX #Argentina1898 #BuenosAires1898 #VintageAdvertising #MedicalHistory #PharmacyHistory #HistoryOfMedicine #OldBuenosAires #VictorianMedicine #MineralWater #VintageArgentina
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