Mucho antes de que la Universidad Nacional de Cuyo concentrara buena parte de sus facultades e institutos en la actual Ciudad Universitaria, numerosas dependencias académicas funcionaban dispersas en antiguas casas y edificios del centro de Mendoza. Una de ellas fue el Instituto de Historia, cuya sede estuvo en Rivadavia 540, en plena ciudad. La fotografía conserva el frente de aquel inmueble: altos ventanales, rejas ornamentales, árboles proyectando sus sombras sobre la fachada, bicicletas apoyadas junto a la entrada y una motocicleta estacionada sobre la vereda, una escena cotidiana detrás de la cual se desarrollaba una parte fundamental de la investigación histórica mendocina. La Universidad Nacional de Cuyo había sido creada en 1939 y, en aquellos primeros años, sus dependencias ocuparon distintos puntos de la ciudad; documentación histórica de la propia UNCuyo recuerda que el Instituto de Historia nació prácticamente junto con aquella estructura universitaria, con el propósito de estimular la investigación histórica dentro de la recientemente creada Facultad de Filosofía y Letras. En su interior fueron organizándose secciones dedicadas a distintas especialidades, entre ellas Historia Argentina e Historia Americana, y por sus espacios pasaron investigadores que tendrían una importante influencia en la historiografía cuyana, como Roberto Marfany, Juan Draghi Lucero, Otto Burgos y, posteriormente, Edberto Oscar Acevedo. La propia memoria institucional de la UNCuyo confirma de manera expresa aquella dirección: “El Instituto de Historia… se encontraba en la calle Rivadavia 540”, mientras otras dependencias universitarias ocupaban inmuebles igualmente dispersos por Mendoza, como Filosofía y Letras en Las Heras 430 y el Instituto de Sociología y Geografía en Patricias Mendocinas 1237. Décadas después, la imagen de Rivadavia 540 fue incorporada a publicaciones históricas de la Facultad de Filosofía y Letras y del Sistema Integrado de Documentación como testimonio de aquella etapa anterior a la concentración universitaria. La fotografía que hoy contemplamos es, por lo tanto, mucho más que el retrato de una vieja fachada: es la imagen de uno de aquellos lugares silenciosos donde profesores e investigadores comenzaron a estudiar, ordenar y transmitir la historia de Mendoza, de Cuyo y de la Argentina desde una universidad que recién estaba dando sus primeros pasos. Fuente de origen: Universidad Nacional de Cuyo — Facultad de Filosofía y Letras / Centro de Documentación Histórica y Archivo de Fotografía Histórica. Publicaciones “Encuentro de saberes. 1939–2017”, “Huellas de la Ciudad Universitaria de la UNCuyo” y “Universidad Nacional de Cuyo, 70 años: reflexiones, testimonios e imágenes”. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #FacultadDeFilosofíaYLetras #InstitutoDeHistoria #Rivadavia540 #MemoriaMendocina #FotosAntiguas #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #MendozaHistory #OldMendoza #HistoricalPhotography #ArgentineHistory #UniversityHistory #CulturalHeritage
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
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martes, 29 de septiembre de 2026
EL TEMPLO DE LA MEMORIA MENDOCINA: EL INSTITUTO DE HISTORIA QUE FUNCIONÓ EN RIVADAVIA 540
Mucho antes de que la Universidad Nacional de Cuyo concentrara buena parte de sus facultades e institutos en la actual Ciudad Universitaria, numerosas dependencias académicas funcionaban dispersas en antiguas casas y edificios del centro de Mendoza. Una de ellas fue el Instituto de Historia, cuya sede estuvo en Rivadavia 540, en plena ciudad. La fotografía conserva el frente de aquel inmueble: altos ventanales, rejas ornamentales, árboles proyectando sus sombras sobre la fachada, bicicletas apoyadas junto a la entrada y una motocicleta estacionada sobre la vereda, una escena cotidiana detrás de la cual se desarrollaba una parte fundamental de la investigación histórica mendocina. La Universidad Nacional de Cuyo había sido creada en 1939 y, en aquellos primeros años, sus dependencias ocuparon distintos puntos de la ciudad; documentación histórica de la propia UNCuyo recuerda que el Instituto de Historia nació prácticamente junto con aquella estructura universitaria, con el propósito de estimular la investigación histórica dentro de la recientemente creada Facultad de Filosofía y Letras. En su interior fueron organizándose secciones dedicadas a distintas especialidades, entre ellas Historia Argentina e Historia Americana, y por sus espacios pasaron investigadores que tendrían una importante influencia en la historiografía cuyana, como Roberto Marfany, Juan Draghi Lucero, Otto Burgos y, posteriormente, Edberto Oscar Acevedo. La propia memoria institucional de la UNCuyo confirma de manera expresa aquella dirección: “El Instituto de Historia… se encontraba en la calle Rivadavia 540”, mientras otras dependencias universitarias ocupaban inmuebles igualmente dispersos por Mendoza, como Filosofía y Letras en Las Heras 430 y el Instituto de Sociología y Geografía en Patricias Mendocinas 1237. Décadas después, la imagen de Rivadavia 540 fue incorporada a publicaciones históricas de la Facultad de Filosofía y Letras y del Sistema Integrado de Documentación como testimonio de aquella etapa anterior a la concentración universitaria. La fotografía que hoy contemplamos es, por lo tanto, mucho más que el retrato de una vieja fachada: es la imagen de uno de aquellos lugares silenciosos donde profesores e investigadores comenzaron a estudiar, ordenar y transmitir la historia de Mendoza, de Cuyo y de la Argentina desde una universidad que recién estaba dando sus primeros pasos. Fuente de origen: Universidad Nacional de Cuyo — Facultad de Filosofía y Letras / Centro de Documentación Histórica y Archivo de Fotografía Histórica. Publicaciones “Encuentro de saberes. 1939–2017”, “Huellas de la Ciudad Universitaria de la UNCuyo” y “Universidad Nacional de Cuyo, 70 años: reflexiones, testimonios e imágenes”. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #FacultadDeFilosofíaYLetras #InstitutoDeHistoria #Rivadavia540 #MemoriaMendocina #FotosAntiguas #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #MendozaHistory #OldMendoza #HistoricalPhotography #ArgentineHistory #UniversityHistory #CulturalHeritage
29 DE SEPTIEMBRE NACÍA ULISES VITALE: EL MENDOCINO QUE DESAFIÓ AL HIMALAYA Y CONVIRTIÓ LA MONTAÑA EN SU FORMA DE VIDA

29 DE SEPTIEMBRE DE 1936 — En Luján de Cuyo nacía Ulises Sila Vitale, uno de los grandes nombres de la historia del andinismo mendocino y argentino. Hijo de inmigrantes italianos, descubrió muy joven una pasión que terminaría acompañándolo durante toda su vida. A los 17 años se vinculó con el Club Andinista Mendoza y comenzó a recorrer los cerros de la provincia; apenas cumplidos los 18 ya había alcanzado el Franke, de unos 5.100 metros, y durante los años siguientes participó en ascensiones pioneras en el Cordón del Portillo. Su salto internacional llegó en 1958, cuando integró la expedición mendocina al Yerupajá Sur, en la Cordillera Huayhuash del Perú: junto con Humberto Vasalla alcanzó la cumbre el 3 de agosto siguiendo la arista sudoeste, en lo que las fuentes especializadas registran como la primera ascensión de esa cumbre por una expedición argentina. Un año después exploró la remota Cordillera de Darwin, en Tierra del Fuego chilena, y en 1968 protagonizó junto a Guillermo Vieiro una de las grandes empresas del montañismo sudamericano: la primera travesía integral de las cinco cumbres del Illimani, en Bolivia. Su horizonte, sin embargo, estaba cada vez más lejos. En 1971 integró la expedición argentina al Everest y llegó hasta las proximidades del Collado Sur, alrededor de los 8.000 metros, antes de que las condiciones meteorológicas obligaran al grupo a desistir. Más tarde participaría también en las expediciones argentinas al Manaslu en 1979, al Dhaulagiri en 1981 y al Shisha Pangma en 1993. El Aconcagua fue otro escenario fundamental de su trayectoria: realizó varias ascensiones y en 1969 abrió junto a Guillermo Vieiro y Mariano Lynch una ruta directa por el Glaciar de los Polacos; años después llegó a permanecer tres días en la cumbre, a 6.962 metros, probando carpas y equipamiento destinados a la expedición al Manaslu. En 1989 realizó además el primer cruce invernal de los Andes con esquíes de travesía por la zona de Laguna del Diamante, y en 1991 participó de la primera expedición argentina que ascendió el McKinley, actual Denali, la montaña más alta de América del Norte. Pero una de las historias más extraordinarias llegó después del Shisha Pangma: Vitale, Héctor Cuiñas y Flavio Lisi permanecieron un tiempo en el Tíbet, compraron bicicletas, recorrieron Lhasa y posteriormente atravesaron sectores del Himalaya rumbo a Nepal hasta llegar a Katmandú, una aventura completamente distinta a las grandes expediciones de altura. En 1998 volvió al Himalaya como jefe de una expedición argentina al Kamet, de 7.756 metros, en la India, una montaña cuya expedición alcanzó la cumbre. Su legado, sin embargo, trascendió ampliamente las montañas. En 1968 fue uno de los impulsores, junto con Isaac “Ichele” Frenck y otros vecinos, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Luján de Cuyo, institución a la que permaneció ligado durante décadas y de la cual llegó a ser presidente honorario. Y la cordillera terminaría devolviéndole uno de los homenajes más simbólicos: en diciembre de 2020 siete montañistas alcanzaron por primera vez una cumbre de 5.194 metros situada en el sector sur del Cordón del Portillo, en Tunuyán. Vitale había intentado aquel cerro en 1955 y había tenido que regresar cuando se encontraba a unos cien metros de la cima. Sesenta y cinco años después, quienes finalmente la alcanzaron decidieron bautizarla “Ulises Vitale”. Así, el nombre de aquel joven lujanino que comenzó caminando por las montañas mendocinas terminó escrito literalmente sobre la Cordillera de los Andes: desde Mendoza hasta Perú, Bolivia, Alaska, el Tíbet y el Himalaya, Ulises Vitale construyó una trayectoria marcada por la exploración, el compañerismo, el servicio comunitario y una vida entera mirando hacia las cumbres. En noviembre de 2024, el Gobierno de Mendoza volvió a reconocer públicamente su legado como referente histórico del andinismo provincial. Fuente de origen: Gobierno de Mendoza, “Reconocimiento al legado de Ulises Vitale, ícono del andinismo mendocino”; Centro Cultural Argentino de Montaña (CCAM), biografía y antecedentes históricos de Ulises Sila Vitale; Municipalidad de Luján de Cuyo, historia de los Bomberos Voluntarios; Diario Los Andes; Diario UNO; Diario Luján. #UlisesVitale #Mendoza #LujánDeCuyo #Andinismo #Montañismo #Aconcagua #CordilleraDeLosAndes #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Himalaya #Everest #Denali #Yerupajá #Illimani #BomberosVoluntarios #MountainHistory #Mountaineering #Andes #MendozaHistory #Argentina #Himalayas #Climbing #MountainLegend
29 DE SEPTIEMBRE DE 1973 — ¡50 TRABAJADORES Y SUS FAMILIAS EN PIE DE LUCHA! LA TOMA DE UNA FINCA QUE SACUDIÓ AL ESTE MENDOCINO
Apenas seis días después de las elecciones presidenciales que consagraron a Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón, el campo mendocino atravesaba un conflicto que exponía una realidad mucho menos visible detrás de la poderosa industria del vino. El 29 de septiembre de 1973, el diario Mendoza registró la ocupación de una finca en Tres Porteñas, departamento de San Martín, después del despido de unos 50 trabajadores vinculados a la explotación junto con sus familias. La investigación histórica de Laura Rodríguez Agüero, de la Universidad Nacional de La Plata, reconstruyó aquel episodio utilizando precisamente la edición de Mendoza de ese día: los afectados denunciaban que no habían recibido asignaciones que les correspondían como contratistas ni los porcentajes adeudados por la cosecha; aseguraban además que la falta de recursos impedía a sus hijos asistir a la escuela, que existían restricciones para salir de la finca y que trabajadores que no sabían leer eran obligados a firmar recibos en blanco. El cuadro denunciado llegaba hasta las condiciones más elementales de vida: según aquella fuente periodística, las condiciones sanitarias eran deplorables y ni siquiera disponían de agua potable. El episodio no fue aislado. La misma investigación señala que a comienzos de septiembre otra finca había sido ocupada en San Carlos por despidos masivos y reclamos salariales. Todo ocurría en un momento particularmente intenso de la historia laboral mendocina: los contratistas de viñas y frutales llevaban años reclamando un estatuto que definiera legalmente su relación laboral y sus derechos, mientras el conflicto se desarrollaba en el marco del Pacto Social impulsado en 1973. Hay además un dato que convierte aquella protesta de Tres Porteñas en una fotografía extraordinaria de su tiempo: el estatuto reclamado todavía estaba pendiente en el Congreso, pero exactamente dos meses después, el 29 de noviembre de 1973, sería sancionada la Ley Nacional 20.589, Estatuto del Contratista de Viñas y Frutales. La norma definió al contratista como quien trabajaba personalmente —individualmente o con su núcleo familiar— en el cuidado y cultivo de viñas y frutales, estableció contratos escritos, creó un registro específico y dispuso una Comisión Paritaria Nacional con sede en Mendoza. Y una precisión histórica indispensable: aquel 29 de septiembre Perón e Isabel ya habían ganado las elecciones del 23 de septiembre con el 61,85 % de los votos a nivel nacional, pero todavía no habían asumido. La Presidencia continuaba en manos de Raúl Alberto Lastiri, cuyo mandato interino se extendió hasta el 12 de octubre de 1973, día en que Perón inició formalmente su tercera presidencia e Isabel asumió como vicepresidenta. Así, detrás de las viñas, los parrales y una actividad que construyó buena parte de la identidad económica de Mendoza, aquel 29 de septiembre quedó registrada otra historia: la de decenas de familias rurales que transformaron una finca del Este provincial en escenario de un reclamo por trabajo, vivienda, educación, salarios y condiciones dignas de vida. Fuente de origen: Diario Mendoza, edición del 29 de septiembre de 1973, citado por Laura Rodríguez Agüero, Ciclo de protestas, experiencias organizativas y represión paraestatal: Mendoza, 1972-1976, tesis doctoral, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata, 2013, especialmente capítulo 5.2, “Los contratistas de viña: la lucha por ser reconocidos como trabajadores”. Información complementaria: Ley Nacional 20.589, Estatuto del Contratista de Viñas y Frutales, sancionada el 29 de noviembre de 1973; Senado de la Nación y Casa Rosada para la cronología presidencial de 1973. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #TresPorteñas #SanMartínMendoza #Vitivinicultura #ContratistasDeViña #TrabajadoresRurales #HistoriaVitivinícola #Mendoza1973 #29DeSeptiembre #HistoriaArgentina #MemoriaHistórica #ViñedosDeMendoza #WineHistory #MendozaHistory #ArgentineHistory #VineyardWorkers #WineWorkers #LaborHistory #VineyardHistory #OnThisDay
🍷 29 DE SEPTIEMBRE DE 1779: EL TESTAMENTO QUE REVELA CÓMO NACÍA EL VINO EN LA MENDOZA COLONIAL
Hace exactamente 247 años, cuando Mendoza todavía formaba parte del mundo colonial hispanoamericano, un documento aparentemente destinado a ordenar una herencia terminó conservando una extraordinaria fotografía escrita de la vitivinicultura mendocina del siglo XVIII. El 29 de septiembre de 1779 quedó fechado el testamento de Diego Pringles, pieza preservada en el Archivo General de la Provincia de Mendoza dentro de la Época Colonial, Sección Judicial, Carpeta 263, Documento 22. En el folio 6 vuelta aparece un detalle fascinante: entre los bienes vinculados a su chacra figuraba un lagar compuesto por cuatro cueros, testimonio material de una tecnología utilizada para transformar las uvas en mosto mucho antes de la llegada de las grandes bodegas industriales. La referencia documental ha sido estudiada en una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo dedicada a la arquitectura y equipamiento de las antiguas bodegas mendocinas, que identifica expresamente el “Testamento de Diego Pringles, Mendoza, 29 de septiembre de 1779” y señala aquel lagar de cuatro cueros. Aquellos lagares de cuero no fueron una rareza aislada: investigaciones históricas sobre la elaboración del vino en Chile y Argentina entre los siglos XVI y XIX contabilizaron centenares de estructuras de este tipo y explican que los viticultores cuyanos recurrieron ampliamente a cueros como superficie para recibir y pisar la uva. El mosto obtenido podía escurrirse hacia recipientes inferiores antes de pasar a las vasijas destinadas a su fermentación y conservación. Pero el expediente de Pringles revela todavía más. Un inventario de sus bienes fechado el 12 de julio de 1779 registra que poseía nada menos que 1.990 “cepas de poda”, tasadas a 3½ reales cada una, una modalidad de conducción de la vid que los estudios especializados vinculan con las posteriores llamadas “cepas de cabeza”. Esa cifra permite imaginar una explotación vitícola considerable para la Mendoza de fines del siglo XVIII y demuestra que detrás de aquel sencillo lagar existía toda una unidad productiva organizada alrededor de la viña. Conviene, sin embargo, separar cuidadosamente las fechas: el inventario corresponde al 12 de julio, mientras que la efeméride del 29 de septiembre se sostiene específicamente en el testamento; ambos documentos forman parte del mismo conjunto testamentario, pero no deben confundirse. Lo extraordinario es que, casi dos siglos y medio después, unas pocas líneas manuscritas permiten reconstruir aspectos concretos del trabajo rural mendocino: las cepas, el lagar, la transformación de la uva y el patrimonio que una familia transmitía de una generación a otra. Mucho antes de las prensas mecánicas, los grandes toneles y las bodegas monumentales, el vino mendocino también nacía sobre cueros, bajo estructuras sencillas y mediante técnicas artesanales heredadas durante generaciones. El testamento de Diego Pringles no es solamente una declaración de última voluntad: es una pequeña ventana abierta a los orígenes de una actividad que terminaría convirtiéndose en una de las grandes señas de identidad de Mendoza. Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Época Colonial, Sección Judicial, Carpeta 263, Documento 22, 17 folios, “Testamento de Diego Pringles”, Mendoza, 29 de septiembre de 1779, folio 6v.; Universidad Nacional de Cuyo, investigación sobre la bodega y los lagares mendocinos de los siglos XVII y XVIII; Pablo Lacoste, “Parrales, braceros y cepas de cabeza: el arte de cultivar la viña en Mendoza y San Juan (1561-1869)”, Historia, vol. 43, 2010. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #29DeSeptiembre #Vitivinicultura #HistoriaDelVino #VinoMendocino #Lagar #ArchivoHistorico #PatrimonioMendocino #WineHistory #MendozaHistory #ColonialMendoza #ArgentineHistory #WinemakingHistory #HistoricMendoza #WineHeritage
lunes, 28 de septiembre de 2026
28 DE SEPTIEMBRE DE 1950 - EL DÍA EN QUE LA GUERRA DE COREA CAMBIÓ DE RUMBO: SEÚL, TAEJON Y LA CARRERA HACIA EL PARALELO 38
El 28 de septiembre de 1950, mientras el mundo seguía con enorme tensión el desarrollo de la Guerra de Corea, el diario Clarín llevó a su portada una imagen estremecedora del conflicto. La edición —Año VI, Nº 1.796, publicada en Buenos Aires— desplegaba enormes titulares: “Llegan al Paralelo 38°”, “Entran en Taejon” y “Desordenada fuga del invasor”. La fotografía central mostraba una columna blindada estadounidense avanzando por territorio surcoreano, mientras el mapa de la península permitía seguir el retroceso de las fuerzas norcoreanas hacia el norte. Aquella portada reflejaba uno de los vuelcos militares más dramáticos de los primeros meses de la guerra. Corea del Norte había iniciado la invasión de Corea del Sur el 25 de junio de 1950 y, en pocas semanas, sus tropas habían conquistado Seúl y empujado a las fuerzas surcoreanas y de Naciones Unidas hasta el llamado perímetro de Pusan. Pero el escenario comenzó a modificarse decisivamente el 15 de septiembre, cuando las fuerzas comandadas por el general Douglas MacArthur realizaron el desembarco anfibio de Inchon, al oeste de Seúl. La operación permitió cortar importantes líneas de abastecimiento norcoreanas mientras, simultáneamente, el Octavo Ejército rompía el cerco desde el sur. Para los últimos días de septiembre, la ofensiva había adquirido una velocidad extraordinaria: unidades estadounidenses y surcoreanas avanzaban hacia el norte mientras numerosas formaciones norcoreanas intentaban retirarse. Seúl fue declarada recuperada por MacArthur el 26 de septiembre, aunque los combates urbanos continuaron durante varios días; el 29 de septiembre la capital fue formalmente devuelta al presidente surcoreano Syngman Rhee durante una ceremonia realizada en el edificio del Capitolio, dañado por los combates. La portada de Clarín registró además otro acontecimiento ocurrido exactamente aquel 28 de septiembre: la entrada de la 24ª División estadounidense en Taejon, ciudad que había caído en manos norcoreanas el 20 de julio después de durísimos enfrentamientos. La historia oficial del Ejército de Estados Unidos confirma que el 19º Regimiento de Infantería ingresó en Taejon el día 28, encontrando numerosos soldados norcoreanos rezagados y gran cantidad de material abandonado. El enorme titular “Llegan al Paralelo 38°” anticipaba además el siguiente y decisivo dilema de la guerra: detener la ofensiva en la antigua línea divisoria entre las dos Coreas o continuar hacia el norte. Conviene precisar que las primeras fuerzas surcoreanas cruzaron efectivamente el paralelo 38 el 1 de octubre de 1950; fuerzas estadounidenses lo hicieron posteriormente. En medio de aquella avalancha de noticias internacionales, la portada guardaba también espacio para otro acontecimiento histórico: “Charles retuvo el título: venció por puntos a Louis”. Se trataba de la pelea disputada la noche anterior, el 27 de septiembre de 1950, en el Yankee Stadium de Nueva York, donde Ezzard Charles derrotó por decisión unánime, después de 15 asaltos, al legendario Joe Louis en su regreso al boxeo profesional. Así, una sola primera plana reúne dos mundos completamente distintos de aquel septiembre de 1950: mientras miles de kilómetros de territorio coreano cambiaban nuevamente de manos y la Guerra Fría entraba en una de sus fases más peligrosas, uno de los grandes campeones de la historia del boxeo intentaba recuperar su corona en Nueva York. Una auténtica cápsula del tiempo impresa hace 76 años, cuando cada gran titular podía anunciar que el mapa político y militar del mundo estaba cambiando de un día para otro. Fuente de origen: Diario Clarín, Buenos Aires, jueves 28 de septiembre de 1950, Año VI, Nº 1.796. Verificación histórica complementaria: U.S. Army Center of Military History, National Archives de Estados Unidos y registros históricos de BoxRec. #GuerraDeCorea #Historia #UnDíaComoHoy #28DeSeptiembre #Corea1950 #Seúl #Taejon #Paralelo38 #GuerraFría #HistoriaMundial #ArchivoHistórico #DiarioClarín #MendozAntigua #KoreanWar #KoreanHistory #ColdWar #Seoul #Taejon #38thParallel #OnThisDay #WorldHistory #HistoricNewspaper
28 DE SEPTIEMBRE DE 1782 — EL MOLINO MENDOCINO QUE DESATÓ UNA GUERRA POR EL AGUA (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Hace exactamente 244 años, cuando Mendoza todavía era una pequeña ciudad colonial atravesada por acequias y canales indispensables para la supervivencia de sus habitantes, José Clemente Benegas solicitó autorización para instalar un “molino de cubo” muy cerca del núcleo urbano. La petición fue realizada el 28 de septiembre de 1782 y el establecimiento debía levantarse sobre terrenos que Benegas había comprado al llamado ramo de Temporalidades, es decir, bienes vinculados a la administración de propiedades que habían pertenecido a la Compañía de Jesús tras su expulsión de los dominios españoles. La historia, sin embargo, terminó convirtiéndose en un verdadero conflicto por el control del agua. La investigación histórica basada en documentación del Archivo General de la Provincia de Mendoza señala que numerosos vecinos denunciaron que el molino necesitaba una considerable masa de agua para funcionar, alterando la distribución que abastecía sus propiedades. Las quejas fueron mucho más allá de una simple disputa entre propietarios: denunciaron dificultades para conducir el agua hacia sus posesiones, ocupación de terrenos con la acequia del molino, filtraciones que amenazaban cimientos y derrames que podían perjudicar viñas y construcciones. Según el expediente, el problema se agravaba porque el agua empleada por el establecimiento no regresaba inmediatamente a la acequia principal: parte era utilizada para regar terrenos de Benegas y el excedente terminaba descargándose posteriormente en otras acequias, aumentando su caudal y provocando nuevos inconvenientes. Años después, José Simón Moyano encabezó uno de los reclamos contra el molino y llegó a exigir que se cumpliera una decisión del Cabildo que contemplaba su demolición. El documento incluso recordaba que Benegas había solicitado específicamente la instalación del molino el 28 de septiembre de 1782 y acusaba al establecimiento finalmente construido de alcanzar dimensiones y requerimientos hidráulicos mayores a los previstos originalmente. Pese a las protestas y al pedido de demolición, el molino sobrevivió durante algunos años y dejó de funcionar recién a comienzos del siglo XIX. La investigación también aclara un detalle fundamental: este establecimiento colonial no debe confundirse con el posteriormente célebre Trapiche Benegas. La historia resulta particularmente valiosa porque une en un mismo episodio tres aspectos esenciales de la Mendoza colonial: la administración de las Temporalidades, la autoridad del Cabildo y la permanente disputa por las aguas públicas. En una provincia donde cada acequia podía significar la diferencia entre una viña productiva y una tierra seca, instalar un molino no era simplemente levantar una máquina para moler trigo: significaba intervenir directamente sobre uno de los recursos más codiciados de toda la comunidad. Además, existe una precisión archivística indispensable: la fecha del 28 de septiembre de 1782 está conservada dentro de un expediente posterior, fechado el 27 de noviembre de 1802. Por lo tanto, lo documentalmente comprobado hasta ahora es que ese expediente reproduce y recuerda inequívocamente la fecha de solicitud del molino; no corresponde afirmar que el documento original de autorización de 1782 haya sido localizado físicamente. La referencia utilizada por la investigación es AGPM, Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27 de noviembre de 1802. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #28DeSeptiembre #Acequias #HistoriaDelAgua #Molinos #Temporalidades #CabildoDeMendoza #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #ColonialMendoza #WaterHistory #MendozaHistory #ColonialHistory #HistoricMills #WaterRights #ArgentineHistory Fuente de origen: Archivo General de la Provincia de Mendoza (AGPM), Sección Cabildo (Gobierno), Carpeta Nº 25, Documento Nº 22, 27/11/1802. Investigación consultada: “Los molinos hidráulicos en Mendoza (Argentina) durante el período colonial (S. XVI, XVII y XVIII)”, publicada en Universum / SciELO. La investigación señala expresamente que José Clemente Benegas solicitó la instalación del molino de cubo el 28/09/1782.
28 DE SEPTIEMBRE DE 1669: EL SASTRE MORIBUNDO QUE DEJÓ ESCRITA LA ECONOMÍA DE SU VIDA EN LA MENDOZA COLONIAL (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Hace exactamente 357 años, en la pequeña Mendoza colonial, una enfermedad convirtió las cuentas de un modesto artesano en un extraordinario documento para conocer cómo se trabajaba, se cobraba y se comerciaba en el siglo XVII. El 28 de septiembre de 1669, el escribano Gerónimo de Ayala recibió un llamado urgente desde la casa de Francisco Álvarez, maestro sastre. Al llegar lo encontró postrado en la cama y “muy enfermo”; la gravedad de su estado no le permitía redactar un testamento completo, por lo que decidió dejar una memoria detallando aquello que debía y, sobre todo, lo que otros le adeudaban. El documento quedó registrado en el Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105 vuelta a 106 vuelta, y su transcripción fue publicada por un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Cuyo dedicado al estudio de los Protocolos Notariales mendocinos de los siglos XVII y XVIII. La lista es una auténtica radiografía económica y social de aquella Mendoza. Francisco Álvarez calculaba que el general Juan Ruiz de la Cuesta le debía unos 18 pesos; Luis de Molina, entre 10 y 12; Nicolás de Arce, 14; Gabriel Tribiño, 3; Marcos de Aguilar y Nicolás Bustos, 4 pesos cada uno; y Luis de Salinas, otros 3. Pedro de Videla le debía 3 pesos por la confección de unas “mangas de porcelana y tahalí”, mientras Juan de Madrid adeudaba nada menos que un freno mular. El caso de Joseph de Villegas resulta especialmente revelador: por los trabajos realizados debía entregarle cinco arrobas de vino y, una vez recibidas, quedarían “en paz”. Incluso aparece Juan de Villegas, cuya deuda Álvarez calculaba en 14 pesos, pero respecto de la cual dejó una orden sorprendente: “no se cobren”. No todo eran créditos a su favor. También reconocía posibles deudas propias y ordenaba a sus albaceas ajustar las cuentas. En algunos casos confiaba directamente en la palabra del cliente: si Pedro Gómez Pardo afirmaba que aún existía alguna diferencia, debía aceptarse lo que él dijera. El estudio de Elvira Martín de Codoni destaca que esta confianza no era excepcional en los documentos testamentarios del siglo XVII: a falta de recibos y comprobantes, la palabra y hasta el juramento podían tener un enorme peso. Sumando las cantidades mencionadas y las cuentas todavía pendientes de ajuste, la investigadora estima que los albaceas podían llegar a reunir cerca de 200 pesos para la viuda y sus hijos, una pequeña fortuna nacida puntada tras puntada del trabajo del sastre. Ese mismo 28 de septiembre Álvarez otorgó además un poder testamentario. Nombró como albaceas al capitán Bartolomé de Villegas y Figueroa y a su esposa, Isabel de Ruescas; declaró herederos universales a sus hijos y expresó su deseo de ser sepultado en el convento de San Agustín de Mendoza. Su estado era tan delicado que, aunque sabía firmar, ya no pudo hacerlo: un testigo firmó a su ruego. Más de tres siglos y medio después, aquella sencilla lista de trabajos, pesos, prendas, vino y deudas permite escuchar casi directamente la voz de un trabajador de la Mendoza de 1669. No dejó palacios ni grandes propiedades: dejó sus cuentas, el valor de sus manos y la confianza de que quienes le debían reconocerían su trabajo cuando él ya no estuviera. Y justamente por eso, aquella hoja escrita junto a una cama de enfermo terminó convirtiéndose en una extraordinaria ventana hacia la vida cotidiana de la Mendoza colonial. Fuente de origen: Archivo Histórico de Mendoza, Protocolo Nº 19, folios 105v–106v, “Memoria testamentaria”, 28 de septiembre de 1669; y folios 106v–107v, “Poder testamentario”. Transcripción publicada por Elvira Martín de Codoni, “Personajes de Mendoza en el siglo XVII”, proyecto Transcripción y Sistematización de los Protocolos Notariales de Mendoza, siglos XVII y XVIII, Universidad Nacional de Cuyo. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #DocumentosHistoricos #Efemerides #28DeSeptiembre #SigloXVII #HistoriaSocial #Genealogia #PatrimonioDocumental #ColonialMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalDocuments #ColonialHistory #OnThisDay #History
29 DE SEPTIEMBRE DE 1939: “SUCESOS” IRRUMPE EN MENDOZA — EL DIARIO QUE PUBLICABA QUIÉNES ENTRABAN AL CASINO (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 29 de septiembre de 1939 apareció en Mendoza una de aquellas publicaciones de vida breve pero de personalidad inconfundible que dejaron su marca en la historia del periodismo provincial. Se llamaba Sucesos y salió a la calle con una declaración que resumía sus aspiraciones: “Un nuevo diario, un nuevo acento”. Tenía formato tabloide, 16 páginas, se editaba en Montecaseros 1371 y estaba dirigido por el periodista Jesús González Lemos. Desde su primer editorial dejó en claro que pretendía interpretar la misión del periodismo como la tarea de “informar y proporcionar elementos de cultura”, procurando además mantenerse al margen de intereses particulares o de las llamadas “tendencias del campanario”. Pero Sucesos no buscó pasar inadvertido. Entre sus características más llamativas abrió una página especialmente dedicada a los sindicatos obreros de Mendoza y emprendió una intensa campaña contra el casino. Su método resultaría extraordinariamente provocador incluso visto desde el presente: publicaba diariamente la lista de personas que habían concurrido a la casa de juegos. La crítica del periódico apuntaba especialmente al contraste entre aquellas costosas diversiones y las dificultades económicas que atravesaban sectores de la población, utilizando para ello un lenguaje cargado de ironía. Su existencia fue fugaz: después de apenas unos tres meses, Sucesos dejó de publicarse en diciembre de 1939. Sin embargo, la historia no terminó allí. Jorge Enrique Oviedo registra que en enero de 1940 apareció como continuación Reflejos, inicialmente diario de la mañana y posteriormente de la tarde; se presentaba como contrario al gobierno demócrata provincial y permaneció en circulación hasta agosto de 1940. Aquella corta aventura de Sucesos permite asomarse a una Mendoza donde los periódicos no eran solamente transmisores de noticias: podían convertirse en tribunas sindicales, espacios culturales, instrumentos de denuncia y protagonistas directos de las discusiones de la vida cotidiana. Más de ocho décadas después, aquel atrevido lema continúa describiendo perfectamente su aparición: “Un nuevo diario, un nuevo acento”. Fuente de origen: Jorge Enrique Oviedo, El periodismo en Mendoza, Historia del Periodismo Argentino, Volumen V, Academia Nacional de Periodismo, Buenos Aires, 2010, pág. 218. La obra fue publicada por la Academia Nacional de Periodismo y reconstruye la prensa mendocina desde 1820 hasta 2010. #Sucesos #Mendoza #Mendoza1939 #HistoriaDeMendoza #PeriodismoMendocino #PrensaMendocina #DiariosAntiguos #HistoriaArgentina #Efemerides #MemoriaHistorica #PatrimonioMendocino #MendozAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #VintageNewspapers #JournalismHistory #HistoricalPress #OnThisDay #ArgentinaHistory
🔥📚🏛️ IRENEO FERNANDO CRUZ: EL HUMANISTA QUE HIZO DE MENDOZA UNA CAPITAL DEL PENSAMIENTO Y DEJÓ SU NOMBRE GRABADO EN LA UNCuyo
El 5 de septiembre de 1903 nacía en la Capital Federal Ireneo Fernando Cruz, profesor, humanista y especialista en lenguas y culturas clásicas cuya trayectoria terminaría profundamente ligada a Mendoza y a los años de expansión de la Universidad Nacional de Cuyo. Se graduó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires como Profesor de Enseñanza Secundaria Normal y Especial en Letras y, antes de instalarse en Cuyo, ejerció entre 1934 y 1940 como profesor titular de Latín, Griego, Literatura Latina y Literatura Griega en el Instituto Nacional del Profesorado Secundario de Paraná; también enseñó Griego y Literatura Griega en la UBA. Su llegada a Mendoza se produjo cuando la UNCuyo apenas daba sus primeros pasos: invitado por el rector Edmundo Correas, comenzó a trabajar el 16 de abril de 1940 al frente de las cátedras de Griego I, Griego II e Historia Antigua, además de desempeñarse como Inspector General de Enseñanza. Su ascenso dentro de aquella joven Universidad fue vertiginoso: en 1941 fue elegido consejero titular y vicedecano de Filosofía y Letras; en 1944 ejerció como decano interino y, tras desempeñar otras responsabilidades académicas, quedó a cargo de la intervención de la UNCuyo entre septiembre de 1947 y febrero de 1948. Posteriormente fue designado rector para el período 1948-1951 bajo el régimen establecido por la Ley Universitaria 13.031 y volvió a ser designado para el período iniciado en 1951. Pero su verdadera dimensión excedió los cargos: Cruz convirtió los estudios clásicos y las Humanidades en uno de los ejes de su labor intelectual. Fundó el Instituto de Lenguas y Literaturas Clásicas de Filosofía y Letras y en 1946 impulsó el grupo Amigos del Instituto, reuniendo a profesores, estudiantes y personalidades de la cultura mendocina alrededor de la difusión del humanismo clásico. Entre quienes pasaron por sus aulas estuvo Arturo Andrés Roig, quien años después lo recordaría como un maestro capaz de despertar vocaciones y entusiasmo intelectual. Su rectorado coincidió además con una extraordinaria expansión institucional: el 10 de junio de 1948 nació la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo; se desarrollaron la Escuela Superior del Magisterio, los estudios políticos, la enseñanza superior de música, la investigación científica y nuevas áreas destinadas a vincular la Universidad con las necesidades de la región. En 1950, Cruz encargó el estudio de factibilidad para crear una Escuela de Medicina, antecedente inmediato de la Facultad de Ciencias Médicas, cuyas actividades académicas comenzaron el 28 de mayo de 1951. Sin embargo, uno de los acontecimientos que más proyectó a la UNCuyo hacia el mundo intelectual fue el Primer Congreso Nacional de Filosofía de 1949. La iniciativa había comenzado mediante una resolución de Cruz del 18 de diciembre de 1947 y finalmente se desarrolló en Mendoza entre el 30 de marzo y el 9 de abril de 1949. Las actas registran 173 participantes y representantes de numerosos países, mientras pensadores de enorme reconocimiento internacional como Benedetto Croce, Karl Jaspers, Gabriel Marcel y Bertrand Russell enviaron comunicaciones escritas. Cruz presidió su Comité Ejecutivo y participó de la histórica clausura realizada el 9 de abril en el Teatro Independencia. Ireneo Fernando Cruz murió en Mendoza el 3 de junio de 1954, cuando todavía tenía 50 años —cumpliría 51 en septiembre—. Su legado permaneció ligado para siempre a la institución que ayudó a transformar: la Facultad de Filosofía y Letras fue denominada “Dr. Ireneo Fernando Cruz” mediante la Resolución Nº 72 y lo reconoce como su patrono civil, mientras que la Biblioteca del Colegio Universitario Central también conserva su nombre. En apenas catorce años en Mendoza, aquel profesor apasionado por Grecia y Roma participó en la construcción de una universidad que expandía la filosofía, la ciencia, la medicina, la música y la formación docente. Su nombre quedó así unido a una etapa decisiva de la historia cultural y universitaria mendocina. #IreneoFernandoCruz #UNCuyo #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FilosofíaYLetras #HistoriaUniversitaria #CulturaMendocina #EducaciónArgentina #Humanismo #EstudiosClásicos #MendozAntigua #IreneoFernandoCruz #UNCuyoHistory #MendozaHistory #ArgentineHistory #UniversityHistory #Humanities #ClassicalStudies #CulturalHeritage #OnThisDay Fuente de origen: Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Filosofía y Letras, “Encuentro de saberes. 1939-2017”; EDIUNC, Universidad Nacional de Cuyo 70 años (1939-2009), especialmente el estudio de Fabiana Mastrangelo “El perfil humanista y la obra del Rector Ireneo Fernando Cruz (1947-1954)”; Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, “¿Sabés quién fue Ireneo Fernando Cruz?”; Facultad de Ciencias Médicas y Prensa UNCuyo.
29 DE SEPIEMBRE DE 1929: “VIDA DE MENDOZA”, EL SEMANARIO QUE QUISO LLEVAR LA PROVINCIA A TODOS LOS RINCONES DEL PAÍS (IMAGEN ILUSTRATIVA)
El 29 de septiembre de 1929 apareció en Mendoza una publicación que aspiraba a retratar mucho más que la actualidad inmediata de la provincia. Vida de Mendoza se presentó como un “semanario moderno, independiente, informativo y biográfico”, bajo la dirección de Ricardo Álvarez y con su redacción instalada en Garibaldi 124. Su lanzamiento revelaba una ambición poco menor para una publicación provincial: anunciaba que podía adquirirse en “todos los trenes de la República”, además de kioscos y puntos céntricos de la Capital Federal, una red de circulación con la que buscaba proyectar historias, personajes y acontecimientos mendocinos mucho más allá de Cuyo. Su propuesta editorial combinaba información, cultura y entretenimiento. Prometía ejercer un “periodismo serio y culto”, pero sin renunciar a textos amenos capaces de acompañar el esparcimiento del lector. Entre sus páginas convivían Papeles de los Archivos Públicos, Galería del Magisterio, Biografías, Instrucción Pública, Artes y Letras y Nuestro Cuentito Semanal, junto con noticias sociales, automovilismo, carreras del Hipódromo Andino y una sección denominada A través de las provincias. En su primer número, Papeles de los Archivos Públicos llegó a reproducir una carta de José Néstor Lencinas dirigida en 1915 a Carlos Saá Zarandón; también apareció una biografía de este último y el relato “El idilio del parque”, de J. Alberto Castro. La documentación bibliográfica de la Universidad Nacional de Cuyo permite ampliar todavía más aquella radiografía: entre sus colaboradores aparecen Manuel Lugones, Ramón Morey, J. Alberto Castro, Pedro Corvetto, Lucio Funes, Benito Marianetti y A. Gárgano, y la publicación es caracterizada como un semanario que pretendía reunir, casi de manera enciclopédica, distintos aspectos de la vida mendocina. Esa vocación por registrar su tiempo quedó demostrada pocas semanas después: un estudio académico sobre la muerte de Carlos Washington Lencinas conserva una fotografía publicada originalmente por Vida de Mendoza el 14 de noviembre de 1929 durante su velorio, evidencia directa de que el semanario también documentaba los grandes acontecimientos que sacudían a la sociedad provincial. Incluso su dimensión literaria ha sobrevivido en investigaciones de la UNCuyo: J. Alberto Castro publicó allí “El idilio del parque” el 29 de septiembre, “La niña de la calle Mitre” el 6 de octubre, “Un drama de la Alameda” el 3 de noviembre y “Un beso” el 14 de noviembre de 1929. Su existencia, sin embargo, fue fugaz. Después de comenzar apareciendo los domingos, cambió posteriormente su día de salida y, tras apenas unos meses de actividad, dejó de publicarse en enero de 1930. Quedó así como una pequeña pero fascinante pieza del extraordinario mosaico periodístico mendocino de fines de los años veinte: una publicación nacida con la pretensión de contar la provincia desde sus archivos y sus letras hasta sus maestros, automóviles, hipódromos y vida cotidiana, llevando el nombre de Mendoza mucho más allá de sus fronteras. #VidaDeMendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1929 #PrensaMendocina #PeriodismoArgentino #MemoriaMendocina #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #VintageNewspapers #HistoricPress #Argentina1929 — Fuente de origen: Jorge Enrique Oviedo, El periodismo en Mendoza, Academia Nacional de Periodismo, 2010; Gloria Videla de Rivero, Revistas culturales de Mendoza, Universidad Nacional de Cuyo; Literatura de Mendoza. Espacio, historia y sociedad, UNCuyo; Rosana Aguerregaray Castiglione, Revista de Historia Americana y Argentina, UNCuyo.
JUNIO DE 1996: LA LLAMA DEL ACONCAGUA — EL DÍA QUE LA UNCuyo DISTINGUIÓ A RAÚL ALFONSÍN
Mendoza, junio de 1996. Una fotografía conservada por la Universidad Nacional de Cuyo registra un episodio poco difundido de la historia universitaria mendocina: el acto en el que el expresidente Raúl Ricardo Alfonsín recibió el premio “Llama de Plata del Aconcagua”. La propia UNCuyo identifica oficialmente la escena y señala que junto al exmandatario aparece José Francisco Martín, entonces rector de la casa de estudios. La distinción tenía ya una década de historia: había sido instituida por la Universidad en 1986 con el propósito de reconocer la prestación de servicios distinguidos en la institución, en un período en el que la UNCuyo atravesaba una etapa de reorganización institucional posterior al retorno democrático. Ese mismo año la Asamblea Universitaria había elegido a Luis Triviño y Alberto Binia como rector y vicerrector y se habían impulsado distintas iniciativas académicas y culturales, entre ellas la creación del Museo Universitario de Arte. Cuando Alfonsín recibió la Llama de Plata, José Francisco Martín acababa de ser elegido rector: el 29 de abril de 1996 obtuvo los dos tercios de los votos de la Asamblea Universitaria en la primera votación, acompañado por Juan Manuel Gómez como vicerrector. Alfonsín había ejercido la Presidencia de la Nación entre el 10 de diciembre de 1983 y el 8 de julio de 1989, etapa iniciada con la recuperación del gobierno constitucional tras la última dictadura. ía además un importante antecedente que vinculaba su presidencia con la propia Universidad mendocina: el 27 de diciembre de 1984, durante su gobierno, fue creada la Facultad de Derecho de la UNCuyo mediante la Resolución N.º 3070 del Ministerio de Educación y Justicia de la Nación, firmada por el ministro Carlos Alconada Aramburú. Así, aquella ceremonia de junio de 1996 reunió en una misma imagen a un expresidente argentino y a las autoridades de una universidad que atravesaba una nueva etapa de su historia institucional. Tres hombres, una mesa, algunos documentos y una caja cuidadosamente dispuesta delante de ellos bastaron para conservar el instante. Casi tres décadas después, la fotografía constituye un valioso testimonio visual de la relación entre la vida universitaria mendocina y la historia política argentina de fines del siglo XX. Fuente de origen de la fotografía: Universidad Nacional de Cuyo, Encuentro de saberes. Historia de las facultades, institutos y colegios de la UNCuyo, 1939-2017, pág. 34. La imagen y su epígrafe se encuentran digitalizados tanto en la Biblioteca Digital de la UNCuyo como en la Facultad de Filosofía y Letras. #MendozAntigua #Mendoza #UNCuyo #RaulAlfonsin #LlamaDePlataDelAconcagua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #UniversidadNacionalDeCuyo #Aconcagua #ArchivoHistorico #MemoriaHistorica #ArgentinaHistory #MendozaHistory #UniversityHistory #HistoricalPhotography
5 DE SEPTIEMBRE DE 1904 🍂📰 “FE, ARTE, LABOR”: CUANDO MENDOZA LANZÓ SUS LETRAS AL VIENTO Y NACIÓ UNA REVISTA PARA UNA NUEVA GENERACIÓN (IMAGEN ILUSTRATIVA)
Mendoza, septiembre de 1904. En una provincia que comenzaba a transformarse aceleradamente, entre el crecimiento urbano, la expansión vitivinícola y una vida cultural cada vez más activa, apareció una pequeña publicación destinada a dejar su nombre en la historia de la prensa local: Hoja al Viento, revista de carácter social y literario dirigida por Julio César de la Reta y encabezada por un lema tan breve como ambicioso: “Fe, arte, labor”. Aunque algunas cronologías mendocinas sitúan su aparición el 29 de septiembre, la investigación de Jorge Enrique Oviedo El periodismo en Mendoza registra que vio la luz pública el 5 de septiembre de 1904. - Su nacimiento no fue un hecho aislado. A comienzos del siglo XX estaba surgiendo en Mendoza una nueva generación vinculada a las letras y al periodismo: investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo mencionan precisamente a Hojas al Viento —con el título registrado allí en plural— junto con Nuevos Ideales, de 1905, como espacios de expresión de aquellos jóvenes que comenzaban a acercarse al modernismo literario. El escenario editorial mendocino era sorprendentemente dinámico: apenas un mes antes, en agosto de 1904, había comenzado a circular Revista Agrícola, y el 10 de noviembre aparecería Revista Vitivinícola Argentina, una diversidad de publicaciones que permite observar cómo las imprentas comenzaban a reflejar tanto las inquietudes culturales como el enorme desarrollo económico y social de la provincia. La propia historiografía de la UNCuyo destaca que la prensa tuvo durante aquellas primeras décadas del siglo XX un papel central en la producción y difusión literaria mendocina, hasta el punto de convertirse en uno de los principales espacios donde escritores e intelectuales podían dar a conocer sus trabajos. En aquel contexto, Hoja al Viento fue mucho más que un nombre poético perdido entre antiguos papeles: representa aquella Mendoza que comenzaba a construir una identidad cultural propia a través de periódicos, revistas, poesía, ideas y debates. Más de un siglo después, tres palabras impresas en aquella modesta publicación continúan sintetizando el espíritu de toda una época: Fe, arte, labor. Fuente de origen: Jorge Enrique Oviedo, El periodismo en Mendoza, Historia del Periodismo Argentino, Volumen V, Academia Nacional de Periodismo, Buenos Aires, 2010, p. 150; complemento: Panorama de las letras y la cultura en Mendoza, Universidad Nacional de Cuyo. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #HojaAlViento #PrensaMendocina #Periodismo #LiteraturaMendocina #Mendoza1904 #RevistasAntiguas #CulturaMendocina #ArchivoHistorico #Efemerides #MemoriaMendocina #HistoriaArgentina #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricPress #LiteraryMagazine #CulturalHistory #VintageMendoza
MENDOZA, 1976: CUANDO LA UNCUYO QUEDÓ BAJO MANDO MILITAR — UNA IMAGEN QUE DOCUMENTA EL QUIEBRE DE LA VIDA UNIVERSITARIA
Mendoza, 1976. Esta fotografía conserva una escena decisiva de la historia de la Universidad Nacional de Cuyo. Según el epígrafe publicado por la propia Universidad en la obra Encuentro de saberes. 1939-2017, corresponde a un acto realizado en la Facultad de Ciencias Económicas: frente al micrófono se encontraba el comodoro ingeniero Héctor Eduardo Ruiz, rector interventor de la UNCUYO, acompañado por autoridades militares y civiles. La imagen fue tomada en el contexto abierto por el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Apenas cinco días después, el 29 de marzo, el gobierno de facto sancionó la Ley 21.276, que modificó el régimen de las universidades nacionales y reforzó la intervención directa del Poder Ejecutivo sobre ellas. La documentación institucional de la UNCUYO ubica a Ruiz al frente del Rectorado desde fines de marzo hasta el 15 de septiembre de 1976, cuando fue sucedido por Pedro Santos Martínez. Aquellos meses significaron mucho más que un simple cambio de autoridades. El 14 de abril, por ejemplo, el Rectorado emitió el Comunicado N.º 21 dirigido a los estudiantes de todas las dependencias, con una serie de reglas de conducta que exigían respeto a los superiores, puntualidad, determinadas pautas de comportamiento y cuidado de la indumentaria y los edificios universitarios; el documento llevaba la firma de “Comodoro Ing. Héctor Eduardo Ruiz, Rector Interventor”. En Ciencias Económicas, precisamente el escenario de la fotografía, una investigación histórica financiada por la propia Universidad reconstruyó el fuerte impacto de la intervención: durante los primeros meses posteriores al golpe se produjeron cesantías y expulsiones de docentes y estudiantes, e incluso prohibiciones de ingreso al Centro Universitario. El trabajo, basado entre otras fuentes en testimonios del profesor Juan A. Vega, estima que fueron apartados alrededor de la mitad de los docentes del Departamento de Administración, un tercio de los de Economía y aproximadamente una docena pertenecientes a Contabilidad y otras áreas de apoyo. Décadas después, la propia UNCUYO revisó institucionalmente aquel período: en 2015 su Consejo Superior realizó un acto de desagravio a profesores, estudiantes y personal universitario que habían sido expulsados, sancionados o cesanteados por razones políticas entre 1976 y 1983, en el marco de la Resolución 577. Así, esta fotografía trasciende el registro de una ceremonia: documenta el momento en que la vida académica mendocina quedó atravesada por la intervención militar, la pérdida de los mecanismos normales de gobierno universitario y una profunda transformación de sus claustros. Medio siglo después, el escenario, los uniformes, el antiguo escudo de la Universidad y el micrófono frente al rector interventor convierten a la imagen en una pieza documental de enorme valor para reconstruir uno de los capítulos más sensibles de la historia de la educación superior mendocina. Fuente de la imagen: Universidad Nacional de Cuyo, Encuentro de saberes. 1939-2017. Historia de las facultades, institutos y colegios de la Universidad Nacional de Cuyo, EDIUNC, 2017, p. 32; Centro de Documentación Histórica de la UNCUYO. O #Mendoza #MendozAntigua #UNCuyo #UniversidadNacionalDeCuyo #HistoriaDeMendoza #Mendoza1976 #HistoriaArgentina #MemoriaHistorica #ArchivoHistorico #FotografiaHistorica #EducacionArgentina #HistoriaUniversitaria #ArgentinaHistory #MendozaHistory #UNCuyoHistory #HistoricalPhotography #UniversityHistory #ArgentineHistory
29 DE SEPTIEMBRE DE 1902, NACE ANTONIO BERMÚDEZ FRANCO: EL ARTISTA QUE CONVIRTIÓ EL ROSTRO DE CUYO EN ARTE Y LLEVÓ SU TRAZO AL MUNDO
El 29 de septiembre de 1902 nació en Buenos Aires Antonio Bermúdez Franco, caricaturista, ilustrador y artista plástico cuya trayectoria terminaría profundamente ligada a Cuyo y, especialmente, a San Rafael. Desde muy joven reveló una personalidad artística poco común: estudió dibujo con Eugenio Daneri y en 1919 la Casa Peuser publicó su Álbum de caricaturas, una obra de 26 trabajos que investigaciones académicas posteriores han señalado por su temprana inclinación hacia lenguajes de vanguardia. En 1922 cruzó el Atlántico rumbo a Madrid, donde entró en contacto con el célebre caricaturista catalán Luis Bagaría y al año siguiente participó del IX Salón de Humoristas celebrado en la capital española. De regreso a la Argentina, su mirada artística encontró una fuente decisiva de inspiración en San Juan: comenzó a retratar en acuarelas los tipos humanos y paisajes culturales del Valle de Tulum, transformando personajes cotidianos de Cuyo en protagonistas de una obra moderna y profundamente regional. Una de aquellas piezas, La tejedora, realizada en tinta y acuarela, fue adquirida en 1925 por el Museo Nacional de Bellas Artes. Su destino quedó definitivamente unido a Mendoza en 1927, cuando fue designado profesor de Dibujo en la Escuela Normal y en el Colegio Nacional de San Rafael. Allí desarrolló durante más de dos décadas una intensa tarea como docente, pintor e ilustrador, mientras continuaba exponiendo y colaborando con publicaciones de enorme importancia como Crítica, La Nación y Atlántida. Su producción cuyana alcanzó reconocimiento nacional: obtuvo el Premio Concejo Deliberante del Salón Nacional de Acuarelistas por su Tríptico de Tulum y presentó obras vinculadas con personajes, costumbres y paisajes de Cuyo en distintas ediciones del Salón Nacional. Su trayectoria atravesó además los grandes círculos culturales de su tiempo: estuvo relacionado con los ambientes de Proa y Martín Fierro y compartió espacios artísticos e intelectuales con figuras de la literatura y las artes argentinas. Ya instalado nuevamente en Buenos Aires desde 1956, continuó produciendo y exponiendo; en 1964 presentó una importante muestra en la histórica Galería Witcomb y, significativamente, sus últimas exposiciones de caricaturas volvieron a llevarlo a Cuyo en 1973, con muestras en el Museo de Arte Moderno de Mendoza y en el Museo de Bellas Artes de San Rafael. Antonio Bermúdez Franco murió el 25 de julio de 1974, dejando una obra en la que la caricatura dejó de ser solamente sátira para convertirse en lenguaje plástico, síntesis y retrato de una época. Décadas después, su legado continúa siendo recuperado: en 2022 su familia donó a Espigas un importante fondo personal compuesto por caricaturas, fotografías, manuscritos, catálogos, periódicos y otros documentos, mientras que en 2021 el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson de San Juan le dedicó una retrospectiva con más de medio centenar de dibujos, acuarelas y óleos. Un dato importante para MendozAntigua: existe una discrepancia documental sobre su año de nacimiento. Espigas y el Archivo de Ilustración Argentina de FADU-UBA consignan 1902, mientras que el catálogo académico El patrimonio artístico de El Fogón de los Arrieros, publicado por UNNE-CONICET, registra 1905; para esta nota conservamos 1902, coincidente con el fondo personal custodiado por Espigas. También existen fuentes que difieren sobre el día de su fallecimiento, aunque el catálogo UNNE-CONICET registra expresamente el 25 de julio de 1974. Fuente de origen y consulta: Fundación Espigas, Fondo Antonio Bermúdez Franco; Instituto de Investigaciones Geohistóricas UNNE-CONICET, El patrimonio artístico de El Fogón de los Arrieros, 2018; Museo de la Ilustración Gráfica; Archivo de Ilustración Argentina, FADU-UBA; Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson. #MendozAntigua #AntonioBermudezFranco #SanRafael #Mendoza #HistoriaDeMendoza #ArteArgentino #ArteCuyano #CaricaturaArgentina #ValleDeTulum #SanJuan #HistoriaArgentina #IlustracionArgentina #MemoriaHistorica #ArgentineArt #MendozaHistory #ArgentineHistory #IllustrationArt #CaricatureArt #CuyoHistory #LatinAmericanArt
MENDOZA, 1949: EL DÍA EN QUE LOS TRABAJADORES LLENARON LA UNIVERSIDAD
Mendoza, 9 de abril de 1949. Esta extraordinaria fotografía conserva un instante poco difundido de la historia educativa mendocina: decenas de estudiantes obreros del Instituto del Trabajo de la Universidad Nacional de Cuyo se congregaron en el Patio de Honor “General San Martín” del edificio central mientras aguardaban la llegada del presidente Juan Domingo Perón y su comitiva. La propia UNCuyo identifica a aquel Instituto como antecedente histórico de su actual Centro de Formación en Oficios y conserva esta misma escena en su obra institucional Encuentro de saberes. 1939-2017. Aquella mañana no fue solamente una recepción protocolar. La documentación reunida por la Biblioteca del Congreso de la Nación confirma que en el patio del Instituto del Trabajo se entregaron los diplomas a sus primeros egresados, trabajadores que habían dedicado parte de sus horas de descanso a capacitarse. Durante el acto, Perón recibió como obsequio un antiguo proyectil de bronce vinculado al Ejército de los Andes y pronunció unas palabras ante los alumnos. Lo acompañaban, entre otros, María Eva Duarte de Perón, el ministro de Educación Oscar Ivanissevich, el ministro de Trabajo y Previsión José María Freire, el gobernador de Mendoza Blas Brisoli, el intendente Humberto Moreschi y el rector de la Universidad de Cuyo, Ireneo Fernando Cruz. El Instituto del Trabajo había surgido durante el rectorado de Ireneo Cruz como una experiencia universitaria destinada a la capacitación de obreros y artesanos, con enseñanzas que incluyeron disciplinas tan diversas como aerotécnica, farmacia, dibujo artístico, radiotelegrafía y estudios sociales. Décadas después, la Universidad recuperaría esa tradición de vinculación entre educación y trabajo mediante la creación, en 2015, del Centro de Formación en Oficios y Certificación de Competencias. La jornada del 9 de abril formaba parte de un acontecimiento todavía mayor: el Primer Congreso Nacional de Filosofía, realizado en Mendoza entre el 30 de marzo y el 9 de abril de 1949. Había sido convocado originalmente por la UNCuyo como Primer Congreso Argentino de Filosofía y recibió carácter nacional mediante un decreto del Poder Ejecutivo del 20 de abril de 1948. Esa misma tarde, a las 18, tuvo lugar la sesión de clausura en el Teatro Independencia, con la participación de autoridades nacionales, provinciales, universitarias y congresales extranjeros; allí Perón pronunció la exposición que posteriormente quedó estrechamente asociada con La comunidad organizada. La fotografía, entonces, registra algo más que una multitud: conserva el rostro colectivo de una experiencia universitaria que buscaba vincular el conocimiento académico con la formación práctica de los trabajadores, en uno de los días de mayor actividad institucional de la Mendoza de 1949. Fuente de la imagen: Universidad Nacional de Cuyo, Encuentro de saberes. 1939-2017: Historia de las facultades, institutos y colegios de la Universidad Nacional de Cuyo, dirigida por Adriana Aída García y coordinada por Pablo F. Agüero, EDIUNC, Mendoza, 2017, pág. 30. La obra pertenece a la Biblioteca Digital de la UNCuyo. Fuentes históricas complementarias: Biblioteca del Congreso de la Nación, Discursos, mensajes, correspondencia y escritos: 1949, tomo I, especialmente págs. 243-245; Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía, Universidad Nacional de Cuyo, 1950. #MendozAntigua #Mendoza #UNCuyo #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #InstitutoDelTrabajo #PrimerCongresoNacionalDeFilosofia #UniversidadNacionalDeCuyo #1949 #MemoriaHistorica #FotografiaHistorica #EducacionYTrabajo #MendozaHistory #ArgentineHistory #UniversityHistory #WorkersEducation #HistoricalPhotography
22 DE SEPTIEMBRE DE 1829: EL HOMBRE QUE PRESIDIÓ LA INDEPENDENCIA ENCONTRÓ SU TRÁGICO FINAL EN MENDOZA - FRANCÍSCO NARCISO LAPRIDA
Francisco Narciso de Laprida había nacido en San Juan de la Frontera el 28 de octubre de 1786 y tenía apenas 42 años cuando las guerras civiles argentinas sellaron su destino en territorio mendocino. Formado primero en Buenos Aires y luego en Santiago de Chile, donde estudió Cánones y Leyes, regresó a San Juan en 1811 y pronto comenzó una intensa trayectoria pública. Colaboró con el gobierno de José Ignacio de la Roza y participó en los esfuerzos cuyanos que hicieron posible la organización del Ejército de los Andes. En 1815 fue elegido diputado por San Juan para el Congreso de Tucumán y alcanzó el lugar que lo inmortalizaría: durante julio de 1816 ocupó la presidencia de aquella asamblea y encabezó la histórica sesión del 9 de julio en la que los representantes proclamaron la Independencia de las Provincias Unidas. El acta lleva su firma como presidente, y documentación oficial recuerda además que el Congreso sancionó durante su presidencia el uso de la bandera celeste y blanca como distintivo de la nueva nación. Su carrera continuó después de Tucumán: ejerció interinamente el gobierno de San Juan en 1818 y volvió a representar a su provincia en el Congreso General Constituyente reunido desde 1824, donde llegó nuevamente a desempeñar cargos de conducción. Pero la profunda confrontación entre unitarios y federales terminó llevándolo a Mendoza. En 1829 se incorporó a las fuerzas unitarias y el 22 de septiembre participó en la Batalla del Pilar, librada en la zona del actual Godoy Cruz. Las tropas federales obtuvieron la victoria y Laprida fue alcanzado durante los violentos acontecimientos posteriores. Las fuentes históricas coinciden en su muerte, aunque existen distintas versiones acerca de sus últimos instantes; un dato estremecedor permanece: el lugar de sus restos continúa desconocido. Más de un siglo después, aquella muerte inspiraría a uno de sus descendientes, Jorge Luis Borges, quien convirtió el final de Laprida en materia literaria en su célebre “Poema conjetural”, publicado en 1943. Así terminó en Mendoza la vida del abogado sanjuanino que trece años antes había presidido una de las jornadas fundamentales de la historia argentina. Fuente: Secretaría de Educación de San Juan; Honorable Cámara de Diputados de la Nación; Gobierno de Mendoza; Museo Histórico Sarmiento; Argentina.gob.ar. #FranciscoNarcisoDeLaprida #Laprida #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #Mendoza #SanJuan #CongresoDeTucumán #IndependenciaArgentina #BatallaDelPilar #GodoyCruz #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #MendozaHistory #ArgentinaHistory #Independence #History #HistoricalArgentina
28 DE SEPTIEMBRE: UNA FECHA DE LEYENDA QUE UNIÓ CINE, FÓRMULA 1, MÚSICA, POLÍTICA Y FÚTBOL
El 28 de septiembre parece haber reservado un lugar especial en el calendario para figuras que dejaron su marca en mundos completamente diferentes. En 1968 nacieron, incluso el mismo día y el mismo año, dos nombres de enorme proyección internacional: Naomi Ellen Watts, nacida en Shoreham, Inglaterra, actriz británica que alcanzó gran reconocimiento con títulos como La llamada, 21 gramos, King Kong, Promesas del Este y Birdman; precisamente integró el reparto de Birdman que recibió el premio del Screen Actors Guild al mejor elenco cinematográfico. También aquel 28 de septiembre de 1968 nació en Finlandia Mika Pauli Häkkinen, el inolvidable “Flying Finn”, una de las grandes figuras de la Fórmula 1 de fines del siglo XX: con McLaren-Mercedes conquistó consecutivamente los campeonatos mundiales de 1998 y 1999 y acumuló 20 victorias en Grandes Premios. Mucho antes, el 28 de septiembre de 1859, había nacido en Guayaquil Alfredo Baquerizo Moreno, abogado, escritor y dirigente político ecuatoriano. Aquí vale una precisión histórica respecto de algunas biografías que lo presentan simplemente como “tres veces presidente”: fue elegido presidente constitucional para el período 1916-1920 y además ejerció el Poder Ejecutivo de manera interina o encargada en otros momentos, entre ellos 1912 y nuevamente desde 1931. El propio Archivo de la Asamblea Nacional conserva el acta del Congreso de 1916 que registra su elección para aquel período constitucional. El 28 de septiembre de 1938 nació en Henderson, Carolina del Norte, Benjamin Earl Nelson, universalmente conocido como Ben E. King: cantante y compositor de soul y rhythm and blues, fue una de las voces fundamentales de The Drifters y luego construyó una extraordinaria carrera solista. Su canción más inmortal, Stand by Me, fue escrita junto a Jerry Leiber y Mike Stoller, llegó al Top 10 estadounidense en 1961, regresó a las listas en 1986 y terminó convertida en un clásico interpretado en centenares de versiones. En 1946 nació Jeffrey Duncan Jones, actor estadounidense recordado por personajes de Amadeus, Ferris Bueller’s Day Off, Beetlejuice y La caza al Octubre Rojo, donde interpretó a Skip Tyler. Finalmente, el 28 de septiembre de 1964 nació en Castelar el argentino Claudio Daniel “Bichi” Borghi, surgido de Argentinos Juniors y miembro del seleccionado campeón mundial en México 1986. Antes de levantar la Copa del Mundo ya había formado parte de una generación extraordinaria del club de La Paternal, campeona argentina y ganadora de la Copa Libertadores de 1985. Seis historias, seis trayectorias completamente distintas y una extraordinaria coincidencia: el 28 de septiembre reunió bajo una misma fecha a protagonistas del cine, la velocidad, la música, la política latinoamericana y el fútbol mundial. #28DeSeptiembre #UnDiaComoHoy #Efemerides #Historia #NaomiWatts #MikaHakkinen #BenEKing #ClaudioBorghi #AlfredoBaquerizoMoreno #JeffreyJones #Formula1 #FutbolArgentino #StandByMe #HistoriaDelCine #OnThisDay #September28 #History #FormulaOne #FootballHistory #MusicHistory #CinemaHistory
15 DE MAYO DE 1926: PIURA ELEVÓ A MARÍA AUXILIADORA EN UN BALDAQUINO QUE SE CONVIRTIÓ EN SÍMBOLO DE FE - PERÚ
Piura, Perú. Hace exactamente un siglo, el 15 de mayo de 1926, la comunidad salesiana vivió una jornada destinada a permanecer en su memoria religiosa: fue bendecida la artística plataforma procesional de María Auxiliadora, un elaborado baldaquino concebido para elevar la imagen de la Virgen durante sus multitudinarios recorridos por las calles de la ciudad. La Agencia Info Salesiana conserva el registro de aquel acontecimiento y destaca que la obra llegó a convertirse en una de las expresiones más apreciadas de la tradición mariana del Perú salesiano. La historia, sin embargo, había comenzado varios años antes. Los Salesianos se establecieron oficialmente en Piura el 19 de febrero de 1906 para fundar una Escuela de Artes y Oficios, teniendo como primer director a Octavio Ortiz Arrieta, quien posteriormente sería obispo de Chachapoyas. En 1920 llegó desde España la imagen de María Auxiliadora que aún es venerada por la comunidad piurana: había sido tallada y decorada en las Escuelas Salesianas de Sarrià, Barcelona, y fue bendecida solemnemente el 23 de mayo de aquel año. El Boletín Salesiano de 1920 ya describía cómo, al día siguiente, la nueva imagen recorrió las calles de Piura entre cánticos y el rezo del rosario, demostrando que la devoción estaba profundamente arraigada mucho antes de la construcción del actual santuario. Seis años después, la bendición del monumental baldaquino del 15 de mayo de 1926 añadió una nueva dimensión artística a aquellas procesiones: la Virgen podía avanzar elevada sobre una estructura ornamentada, transformando su paso por la ciudad en una escena solemne como la que conserva esta extraordinaria fotografía histórica. Décadas después, la presencia salesiana continuó creciendo y el Santuario de María Auxiliadora de Piura fue inaugurado en 1939; hoy la tradicional procesión del 24 de mayo sigue recorriendo Piura y Castilla, donde María Auxiliadora es conocida como “Madre y Señora de Piura”. Cien años después de aquella bendición de 1926, la imagen y su plataforma procesional permiten asomarnos a una Piura de otra época, cuando las calles se transformaban en escenario de una multitudinaria manifestación de fe y una obra artística podía convertirse, generación tras generación, en parte inseparable de la memoria de una ciudad. Fuente de origen de la fotografía y del hecho histórico: Agencia Info Salesiana – ANS, Foto-Historia, “Perú – Centenario de la bendición de la plataforma procesional artística de María Auxiliadora de Piura”, mayo de 2026. Datos históricos complementarios: Archivo Histórico y Congregación Salesiana del Perú; Boletín Salesiano, 1920. #Piura #Perú #MariaAuxiliadora #Salesianos #DonBosco #Historia #HistoriaDelPerú #FotografíaHistórica #MemoriaHistórica #Patrimonio #Fe #Devoción #PiuraAntigua #HistoriaSalesiana #MaryHelpOfChristians #PiuraPeru #PeruHistory #Salesians #DonBosco #HistoricPhotography #CatholicHistory #CulturalHeritage
1898: CUANDO LA SALUD LLEGABA EN BOTELLA — VICHY, AGUAS PURGANTES Y EL GRAN NEGOCIO DE LOS REMEDIOS IMPORTADOS EN BUENOS AIRES
Buenos Aires, 1898. En una ciudad que crecía vertiginosamente y comenzaba a abrazar las nuevas formas del consumo moderno, la salud también se había convertido en un poderoso mercado. Un extraordinario aviso de aquel año permite asomarse a ese universo: allí aparecían, una junto a la otra, dos famosas aguas minerales europeas promocionadas con propiedades medicinales. La húngara Hunyadi János era presentada por sus vendedores como “el prototipo de todas las aguas purgantes naturales” y prometía una acción “rápida, segura y suave”; además, el público debía comprobar que en la etiqueta y el tapón figurara el nombre Andreas Saxlehner, Budapest. Debajo aparecía otra marca internacional todavía más célebre: Vichy. El anuncio advertía que quienes bebieran aquella agua debían especificar exactamente su procedencia —Vichy-Hôpital, Vichy-Célestins o Vichy-Grande-Grille— y exigir las “verdaderas Pastillas Vichy-Etat”. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Ese énfasis en etiquetas, nombres, fuentes y productos “verdaderos” revela hasta qué punto la autenticidad comercial ya era fundamental: no se vendía simplemente agua mineral, sino una marca, un origen europeo y una promesa de bienestar. Hunyadi János tenía detrás una sorprendente historia internacional. Documentos judiciales estadounidenses posteriores reconstruyeron que Andreas Saxlehner había descubierto en 1862 una fuente dentro de Budapest, recibió autorización para comercializarla en 1863 y comenzó a embotellar sus aguas bajo el nombre Hunyadi János, que terminaron exportándose a diferentes países; incluso el característico retrato del guerrero que aparece en el aviso formaba parte de su identidad comercial. Wellcome Collection conserva además publicaciones médicas y comerciales de la década de 1870 en las que Hunyadi János ya era presentada como un agua mineral aperitiva o purgante procedente de Budapest, prueba de que mucho antes de aparecer en Buenos Aires había construido un mercado internacional. Vichy representaba un fenómeno todavía mayor. La UNESCO explica que durante el siglo XIX la ciudad francesa se convirtió en uno de los grandes centros europeos de la cultura termal: sus manantiales, establecimientos de baños, galerías y tratamientos ayudaron a consolidar una auténtica industria de la salud y el turismo, mientras sus aguas embotelladas alcanzaron mercados internacionales. Y Buenos Aires era terreno fértil para aquella expansión. Investigaciones académicas sobre la publicidad porteña muestran que, hacia finales del siglo XIX, los avisos ilustrados crecieron al mismo tiempo que se ampliaba el consumo entre distintos sectores sociales; otros estudios sobre la medicina de la ciudad entre 1870 y 1900 señalan que numerosos remedios y “específicos”, muchos llegados del extranjero, inundaban las páginas publicitarias y podían adquirirse incluso fuera de las tradicionales farmacias y boticas. Por eso este pequeño aviso de 1898 es mucho más que una curiosidad gráfica: retrata el nacimiento de una cultura de consumo en la que ciencia, medicina, prestigio europeo, publicidad y comercio comenzaban a mezclarse. En aquella Buenos Aires de tranvías, inmigrantes y escaparates cada vez más modernos, hasta una botella de agua podía viajar miles de kilómetros y venderse como parte de la promesa de una vida más saludable. El ejemplar que conserva este anuncio está fechado en Buenos Aires el 16 de octubre de 1898. Caras-y-caretas-Buenos-Aires-15… Fuente de origen: publicación ilustrada porteña, Buenos Aires, 16 de octubre de 1898, p. 6; ejemplar histórico digitalizado por la Biblioteca Nacional de España. Fuentes complementarias: UNESCO World Heritage Centre; Wellcome Collection; UNSAM-CONICET; investigación histórica sobre las artes de curar en Buenos Aires. #BuenosAiresAntiguo #BuenosAires1898 #HistoriaArgentina #PublicidadAntigua #HistoriaDeLaMedicina #Vichy #AguasMinerales #HunyadiJanos #RemediosAntiguos #SigloXIX #MendozAntigua #OldBuenosAires #VintageAdvertising #MedicalHistory #MineralWater #HealthHistory #VictorianEra #ArgentinaHistory
28 DE SEPTIEMBRE DE 1928: EL MOHO QUE DESAFIÓ A LA MUERTE Y CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA HISTORIA DE LA MEDICINA
El 28 de septiembre de 1928 quedó para la historia como la fecha tradicionalmente asociada a uno de los descubrimientos científicos más trascendentes del siglo XX: la penicilina. En un pequeño y atestado laboratorio del St Mary’s Hospital de Londres, el bacteriólogo escocés Alexander Fleming observó algo que cualquier investigador menos atento podría haber arrojado a la basura: una placa con cultivos de estafilococos había sido contaminada accidentalmente por un hongo y, alrededor de aquella colonia de moho, las bacterias habían desaparecido o dejado de crecer. Aquella zona limpia era la señal de que el hongo estaba liberando una sustancia capaz de destruir o inhibir microorganismos. Fleming la bautizaría “penicilina”. Existe, sin embargo, una precisión histórica fascinante: aunque el 28 de septiembre se convirtió en la fecha clásica del descubrimiento y fue evocada posteriormente por el propio Fleming, la American Chemical Society reconstruye que la primera observación de la placa contaminada ocurrió al regresar de sus vacaciones, el 3 de septiembre de 1928; además, los cuadernos y relatos posteriores de Fleming presentan algunas contradicciones. Lo indiscutible es que durante septiembre de aquel año comenzó una revolución médica. Fleming había nacido el 6 de agosto de 1881 en Lochfield Farm, cerca de Darvel, Escocia, y desde 1901 quedó ligado al St Mary’s Hospital Medical School. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó en un laboratorio dedicado al estudio de heridas en Boulogne, Francia, donde comprobó que algunos de los fuertes antisépticos utilizados sobre los soldados podían dañar los glóbulos blancos y los tejidos sin resolver adecuadamente las infecciones. Aquella experiencia reforzó su búsqueda de sustancias capaces de combatir bacterias con menor daño para el organismo. La casualidad ya había golpeado una vez la puerta de su laboratorio: en 1921 detectó en el moco nasal una sustancia capaz de destruir determinadas bacterias, a la que llamó lisozima; posteriormente fue hallada también en lágrimas, saliva, sangre y otros fluidos. Sin embargo, su acción resultó mucho más eficaz contra microorganismos relativamente inofensivos que contra muchos de los responsables de enfermedades humanas. Siete años después llegó el episodio decisivo. Fleming estudiaba estafilococos cuando una de sus placas quedó contaminada por Penicillium. Durante décadas el hongo fue conocido en esta historia como Penicillium notatum; investigaciones genéticas modernas identificaron la cepa original conservada de Fleming como Penicillium rubens, e incluso en 2020 científicos de Imperial College London, Oxford y CABI consiguieron secuenciar su genoma a partir de muestras preservadas durante décadas. Fleming cultivó el hongo, comprobó que aquel “jugo de moho” actuaba contra diferentes bacterias y publicó sus resultados en junio de 1929 en el British Journal of Experimental Pathology. Pero quedaba un gigantesco obstáculo: la penicilina era inestable, difícil de aislar y prácticamente imposible de producir en cantidades suficientes para convertirla en medicamento. Durante años el hallazgo permaneció mucho más cerca de una curiosidad de laboratorio que de una terapia capaz de salvar pacientes. El siguiente capítulo sería una obra colectiva. Desde fines de la década de 1930, Howard Florey, Ernst Boris Chain, Norman Heatley, Edward Abraham y otros investigadores de Oxford retomaron el trabajo, consiguieron concentrar y purificar la sustancia y demostraron en 1940 que podía proteger a animales infectados. En febrero de 1941 el policía británico Albert Alexander recibió el tratamiento experimental: mejoró espectacularmente, aunque murió cuando se agotaron las escasas reservas disponibles. El desafío dejó entonces de ser demostrar que la penicilina funcionaba: había que fabricar cantidades enormes. La Segunda Guerra Mundial aceleró aquel esfuerzo. Científicos, gobiernos y compañías farmacéuticas británicas y estadounidenses desarrollaron nuevas técnicas de fermentación y selección de cepas; en Estados Unidos, incluso un Penicillium encontrado sobre un melón en Peoria ayudó a obtener variedades mucho más productivas. Para 1944 la fabricación había aumentado de tal manera que existían reservas suficientes para tratar a numerosos soldados aliados durante la campaña de Normandía. La producción estadounidense pasó de unos 21.000 millones de unidades en 1943 a 1,663 billones en 1944 y más de 6,8 billones en 1945. En 1945 Alexander Fleming, Howard Florey y Ernst Boris Chain recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Fisiología o Medicina “por el descubrimiento de la penicilina y su efecto curativo en diversas enfermedades infecciosas”. La historia tampoco terminó allí: Fleming advirtió en su propia conferencia Nobel sobre el peligro de que un uso incorrecto favoreciera la resistencia de los microorganismos, una advertencia que conserva extraordinaria actualidad. Fleming murió de un ataque cardíaco en Londres el 11 de marzo de 1955; fue cremado y sus cenizas quedaron depositadas en la Catedral de San Pablo. Allí descansa el hombre que tuvo delante una placa aparentemente arruinada y comprendió que aquel accidente merecía ser investigado. La casualidad puso el moho sobre la placa; la observación, la ciencia y el trabajo posterior de numerosos investigadores transformaron aquella mancha inesperada en el comienzo de la era de los antibióticos. Fuente de origen y consulta: Nobel Prize – biografía y conferencia Nobel de Alexander Fleming; American Chemical Society, “Discovery and Development of Penicillin”; Science History Institute, biografías de Alexander Fleming, Howard Florey y Ernst Chain; Imperial College London; Scientific Reports, estudio genómico de la cepa original de Fleming; Imperial College Healthcare NHS Trust – Alexander Fleming Laboratory Museum; St Paul’s Cathedral. #AlexanderFleming #Penicilina #HistoriaDeLaMedicina #HistoriaDeLaCiencia #UnDíaComoHoy #28DeSeptiembre #Antibióticos #Ciencia #Medicina #Descubrimientos #AlexanderFleming #Penicillin #MedicalHistory #HistoryOfMedicine #ScienceHistory #Antibiotics #OnThisDay #ScientificDiscovery


















