sábado, 24 de junio de 2017

24 de junio de 1807. CUANDO EL IMPERIO VOLVIÓ POR BUENOS AIRES: WHITELOCKE FRENTE A ENSENADA, EL PRÓLOGO DE UNA DERROTA HISTÓRICA


El Río de la Plata volvió a sentir la amenaza de las velas británicas. Por segunda vez en menos de un año, una poderosa expedición del Reino Unido se acercaba a las costas rioplatenses con una ambición clara: apoderarse de Buenos Aires y convertirla en una pieza estratégica del comercio y del dominio atlántico. Esta vez, la ofensiva estaba encabezada por el teniente general John Whitelocke, comandante de las fuerzas británicas en el Río de la Plata. La primera invasión, en 1806, había terminado con la Reconquista de Buenos Aires y la rendición de William Beresford el 12 de agosto. Pero Londres no se resignó. A comienzos de 1807 envió una segunda expedición militar, acompañada por barcos mercantes cargados de mercaderías, porque el objetivo no era solo militar: también era económico. El punto elegido fue la Ensenada de Barragán, una entrada clave sobre el Río de la Plata, cercana a la actual ciudad de La Plata. Desde allí, las tropas británicas iniciarían su avance hacia Buenos Aires. El 28 de junio de 1807, según el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los ingleses llegaron a Ensenada y buscaron eludir a las fuerzas de Santiago de Liniers para encaminarse hacia la capital virreinal. Pero aquella Buenos Aires ya no era la ciudad sorprendida de 1806. La experiencia de la primera invasión había cambiado para siempre el ánimo popular. Milicias, vecinos, comerciantes, criollos, españoles, africanos, pardos, morenos, mujeres y hombres comunes entendieron que la defensa no podía depender solamente de las autoridades coloniales. La ciudad comenzó a verse a sí misma como protagonista de su propio destino. Cuando las tropas de Whitelocke intentaron entrar en Buenos Aires el 5 de julio, la resistencia fue feroz. Desde las casas, las azoteas y las calles, los defensores arrojaron piedras, disparos y todo tipo de proyectiles. El objetivo británico era llegar a la Plaza Mayor y dominar la ciudad, pero la resistencia urbana convirtió cada esquina en una trinchera. Finalmente, el 7 de julio, Whitelocke aceptó la rendición. La derrota fue tan grave para el prestigio británico que Whitelocke terminó sometido a juicio militar en Londres en 1808 y fue expulsado del servicio. Para el Río de la Plata, en cambio, aquella victoria dejó una consecuencia inmensa: demostró que el pueblo armado podía defender su tierra sin esperar órdenes lejanas. Esa conciencia colectiva sería una de las semillas políticas que, pocos años después, alimentaría el camino hacia Mayo de 1810. La imagen corresponde a las ruinas de la casa que sirvió de cuartel en 1807 al comandante británico John Whitelocke en el Río de la Plata. La fotografía está fechada en 1914 y su fuente original es el Archivo General de la Nación Argentina. El escenario de Ensenada también conserva una memoria material de aquella época: el Antiguo Fuerte de Barragán, hoy Museo Histórico del Fuerte de la Ensenada de Barragán, fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Decreto N.º 120.411/1942. #InvasionesInglesas #SegundaInvasionInglesa #JohnWhitelocke #EnsenadaDeBarragan #FuerteBarragan #BuenosAiresColonial #RioDeLaPlata #HistoriaArgentina #Efemerides #MendozAntigua #ArgentineHistory #BritishInvasions #BuenosAiresHistory #RiverPlate #HistoryLovers #OldArgentina

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