El viernes 28 de julio de 2000, apenas un día antes de la muerte de René Favaloro, la Secretaría Privada de la Presidencia recibió una carta destinada a Fernando de la Rúa. Ricardo Ostuni, entonces secretario privado presidencial, recordaría que la misiva llevaba fecha del 27 o del 28, estaba escrita en un tono grave pero amistoso y pedía que el mandatario intercediera ante varios empresarios poderosos para conseguir alrededor de seis millones de dólares, suma necesaria para atender los compromisos más urgentes de la Fundación Favaloro. Ostuni declaró que leyó el mensaje aquel viernes, pero que se lo entregó personalmente al presidente recién el lunes, cuando el cardiocirujano ya había muerto. Una reconstrucción de Télam, reproducida posteriormente por La Bancaria, sostuvo que el propio De la Rúa contó que la carta terminaba con tres palabras estremecedoras: “Estoy desesperado”. Mientras aquella solicitud recorría los despachos oficiales, la institución levantada por Favaloro estaba atrapada entre salarios, proveedores, equipamiento de alta complejidad, compromisos financieros y servicios médicos que habían sido prestados pero todavía no se cobraban. Las cifras generales difundidas después de su muerte no siempre coinciden: algunas reconstrucciones hablaron de una deuda institucional de 18 millones, mientras otros estudios distinguieron un pasivo total mucho mayor, obligaciones inmediatas cercanas a cinco o seis millones y entre 15 y 18 millones que distintas entidades le adeudaban a la Fundación. Más allá de esas diferencias, todas las fuentes describen una situación de extrema asfixia económica que comenzaba a paralizar investigaciones y a dificultar los pagos a empleados y proveedores. En paralelo, Favaloro dejó siete cartas en su departamento. En una de ellas, dirigida a “las autoridades competentes” y distinta de la enviada al presidente, denunció una antigua deuda del PAMI de $1.900.000, correspondiente —según escribió— a los años 1994 o 1995. Allí aseguró que ese dinero podría haberse cobrado rápidamente si la Fundación hubiese aceptado los “retornos” que le reclamaban intermediarios, algo que, sostuvo, siempre se negó a realizar por principios éticos. La documentación de la época muestra que el conflicto comprendía 195 facturas emitidas entre 1993 y 1995 que no aparecían registradas en los libros del PAMI. La SIGEN había recomendado verificar las prestaciones e iniciar una conciliación obligatoria, procedimiento que todavía estaba en curso cuando Favaloro murió. La paradoja resulta devastadora: el médico que en 1967 desarrolló y sistematizó en la Cleveland Clinic el bypass aortocoronario, revolucionando el tratamiento de la enfermedad coronaria, terminó sus días buscando desesperadamente recursos para sostener en la Argentina una obra dedicada a curar, investigar y formar profesionales. Había regresado al país renunciando a una carrera extraordinaria en Estados Unidos y en 1975 fundó la institución en la que depositó su sueño de unir excelencia científica, docencia y compromiso social. Su muerte no debe reducirse a una sola deuda, una carta o un funcionario: el suicidio es un fenómeno complejo en el que intervienen múltiples factores. Sin embargo, aquellos documentos sí revelan el cansancio, la angustia y el sentimiento de abandono de un hombre que había entregado su vida a los demás y que, durante sus últimas horas, continuaba pidiendo ayuda para salvar su Fundación. La verdadera herida histórica no reside únicamente en que la carta llegara tarde al escritorio presidencial, sino en que uno de los científicos más admirados del mundo hubiera terminado sintiéndose un mendigo en su propio país. #RenéFavaloro #Favaloro #FundaciónFavaloro #HistoriaArgentina #MedicinaArgentina #CienciaArgentina #BypassCoronario #Cardiología #CirugíaCardiovascular #MemoriaArgentina #GrandesArgentinos #HumanismoMédico #ÉticaMédica #SaludArgentina #Efemérides #RenéFavaloroLegacy #MedicalHistory #ArgentineHistory #CoronaryBypass #HeartSurgery #MedicalPioneer #HealthcareCrisis #CardiovascularMedicine #ScienceLegacy
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martes, 28 de julio de 2026
28 DE JULIO DE 2000: EL ÚLTIMO PEDIDO DE FAVALORO LLEGÓ A LA PRESIDENCIA — “ESTOY DESESPERADO”, EL GRITO DE UN MÉDICO QUE YA NO PODÍA SOSTENER SOLO SU OBRA
El viernes 28 de julio de 2000, apenas un día antes de la muerte de René Favaloro, la Secretaría Privada de la Presidencia recibió una carta destinada a Fernando de la Rúa. Ricardo Ostuni, entonces secretario privado presidencial, recordaría que la misiva llevaba fecha del 27 o del 28, estaba escrita en un tono grave pero amistoso y pedía que el mandatario intercediera ante varios empresarios poderosos para conseguir alrededor de seis millones de dólares, suma necesaria para atender los compromisos más urgentes de la Fundación Favaloro. Ostuni declaró que leyó el mensaje aquel viernes, pero que se lo entregó personalmente al presidente recién el lunes, cuando el cardiocirujano ya había muerto. Una reconstrucción de Télam, reproducida posteriormente por La Bancaria, sostuvo que el propio De la Rúa contó que la carta terminaba con tres palabras estremecedoras: “Estoy desesperado”. Mientras aquella solicitud recorría los despachos oficiales, la institución levantada por Favaloro estaba atrapada entre salarios, proveedores, equipamiento de alta complejidad, compromisos financieros y servicios médicos que habían sido prestados pero todavía no se cobraban. Las cifras generales difundidas después de su muerte no siempre coinciden: algunas reconstrucciones hablaron de una deuda institucional de 18 millones, mientras otros estudios distinguieron un pasivo total mucho mayor, obligaciones inmediatas cercanas a cinco o seis millones y entre 15 y 18 millones que distintas entidades le adeudaban a la Fundación. Más allá de esas diferencias, todas las fuentes describen una situación de extrema asfixia económica que comenzaba a paralizar investigaciones y a dificultar los pagos a empleados y proveedores. En paralelo, Favaloro dejó siete cartas en su departamento. En una de ellas, dirigida a “las autoridades competentes” y distinta de la enviada al presidente, denunció una antigua deuda del PAMI de $1.900.000, correspondiente —según escribió— a los años 1994 o 1995. Allí aseguró que ese dinero podría haberse cobrado rápidamente si la Fundación hubiese aceptado los “retornos” que le reclamaban intermediarios, algo que, sostuvo, siempre se negó a realizar por principios éticos. La documentación de la época muestra que el conflicto comprendía 195 facturas emitidas entre 1993 y 1995 que no aparecían registradas en los libros del PAMI. La SIGEN había recomendado verificar las prestaciones e iniciar una conciliación obligatoria, procedimiento que todavía estaba en curso cuando Favaloro murió. La paradoja resulta devastadora: el médico que en 1967 desarrolló y sistematizó en la Cleveland Clinic el bypass aortocoronario, revolucionando el tratamiento de la enfermedad coronaria, terminó sus días buscando desesperadamente recursos para sostener en la Argentina una obra dedicada a curar, investigar y formar profesionales. Había regresado al país renunciando a una carrera extraordinaria en Estados Unidos y en 1975 fundó la institución en la que depositó su sueño de unir excelencia científica, docencia y compromiso social. Su muerte no debe reducirse a una sola deuda, una carta o un funcionario: el suicidio es un fenómeno complejo en el que intervienen múltiples factores. Sin embargo, aquellos documentos sí revelan el cansancio, la angustia y el sentimiento de abandono de un hombre que había entregado su vida a los demás y que, durante sus últimas horas, continuaba pidiendo ayuda para salvar su Fundación. La verdadera herida histórica no reside únicamente en que la carta llegara tarde al escritorio presidencial, sino en que uno de los científicos más admirados del mundo hubiera terminado sintiéndose un mendigo en su propio país. #RenéFavaloro #Favaloro #FundaciónFavaloro #HistoriaArgentina #MedicinaArgentina #CienciaArgentina #BypassCoronario #Cardiología #CirugíaCardiovascular #MemoriaArgentina #GrandesArgentinos #HumanismoMédico #ÉticaMédica #SaludArgentina #Efemérides #RenéFavaloroLegacy #MedicalHistory #ArgentineHistory #CoronaryBypass #HeartSurgery #MedicalPioneer #HealthcareCrisis #CardiovascularMedicine #ScienceLegacy
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