viernes, 18 de septiembre de 2020

🔥⚓💀 18 DE SEPTIEMBRE DE 1944: EL TORPEDO QUE HUNDIÓ UN “BARCO DEL INFIERNO” — 5.620 MUERTOS EN UNA DE LAS MAYORES TRAGEDIAS MARÍTIMAS DE LA HISTORIA 🌊⚔️ (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 18 de septiembre de 1944, mientras la Segunda Guerra Mundial consumía el sudeste asiático, ocurrió frente a la costa occidental de Sumatra una tragedia de dimensiones estremecedoras. El submarino británico HMS Tradewind localizó y atacó al Junyō Maru, un viejo carguero utilizado por Japón para transportes militares. Lo que los submarinistas británicos no sabían era que aquella nave llevaba hacinados no solamente prisioneros de guerra aliados, sino también miles de trabajadores forzados indonesios. El buque no llevaba una identificación visible que permitiera reconocerlo como transporte de prisioneros. La historia del Junyō Maru había comenzado más de tres décadas antes y a miles de kilómetros de allí. Fue construido por Robert Duncan & Co. en Port Glasgow, Escocia, y botado el 30 de octubre de 1913 como Ardgorm para una compañía administrada por Lang & Fulton. A lo largo de su vida cambió varias veces de propietario y nombre: pasó a llamarse Hartland Point, luego Hartmore y Sureway, hasta que propietarios japoneses lo adquirieron y terminó convertido en Junyō Maru. En 1938 pasó a Baba Shoji y durante la guerra fue empleado por las autoridades japonesas como transporte. Tenía poco más de 123 metros de eslora y superaba las 5.000 toneladas de registro bruto. El 16 de septiembre de 1944 salió de Batavia —actual Yakarta— rumbo a Padang, en Sumatra. A bordo viajaban aproximadamente 6.500 hombres: unos 2.300 prisioneros de guerra aliados y alrededor de 4.200 romusha, trabajadores indonesios sometidos a trabajo forzado por la ocupación japonesa. Entre los prisioneros había principalmente neerlandeses y hombres de las Indias Orientales Neerlandesas, además de británicos, australianos y estadounidenses. Su destino era uno de los proyectos más brutales de la ocupación japonesa: el ferrocarril Pakanbaru-Muara, de unos 220 kilómetros, levantado a través de la selva de Sumatra mediante trabajo forzado. Las condiciones dentro de aquellos transportes eran infernales. Miles de hombres eran encerrados en bodegas abarrotadas, mal ventiladas, con muy poca agua, escasa comida y prácticamente sin instalaciones sanitarias. Por ese motivo estas embarcaciones terminaron siendo recordadas como los “Hell Ships”, los “barcos del infierno”. El drama tenía además una macabra paradoja: al no estar claramente identificados como transportes de prisioneros, podían ser considerados objetivos militares legítimos por submarinos y aviones aliados cuyos tripulantes ignoraban quiénes viajaban en su interior. Dos días después de zarpar, el Junyō Maru navegaba frente a Sumatra cuando apareció el HMS Tradewind. Los registros neerlandeses sitúan el ataque alrededor de las 18:30 y ubican el hundimiento aproximadamente en 2°53′ sur y 101°11′ este. Dos torpedos alcanzaron al carguero. El desastre fue inmediato. Miles de hombres intentaron escapar de las bodegas mientras el barco se hundía, en medio del caos, restos flotantes y una desesperada lucha por sobrevivir. Registros conmemorativos neerlandeses señalan que alrededor de 880 personas fueron recuperadas con vida y que 5.620 murieron. Pero para muchos de los supervivientes el infierno no terminó en el mar. Los prisioneros y trabajadores que lograron sobrevivir fueron trasladados posteriormente hacia la zona del ferrocarril Pakanbaru-Muara y obligados a trabajar en condiciones extremas. Solo entre los prisioneros de guerra, cerca de 700 morirían durante la construcción de aquella línea; entre los romusha indonesios las pérdidas fueron muchísimo mayores y las cifras exactas siguen siendo difíciles de determinar. El ferrocarril fue terminado precisamente en agosto de 1945, cuando Japón capitulaba. La magnitud del hundimiento resulta difícil de imaginar: 5.620 muertos en una sola nave. El Naval History and Heritage Command de Estados Unidos lo considera el hundimiento de un “hell ship” con mayor pérdida de prisioneros, mientras que una revisión publicada por la Revista General de Marina de España ubicó al Junyō Maru, según las cifras utilizadas en ese estudio, entre las tres mayores tragedias marítimas de la historia por número de víctimas. Como las estimaciones de algunos grandes naufragios de guerra varían según la fuente, resulta más riguroso definirlo como una de las catástrofes marítimas más mortíferas jamás registradas. Detrás de aquellas estadísticas había miles de historias individuales: soldados capturados, civiles militarizados, marinos, trabajadores coloniales y miles de indonesios arrancados de sus hogares para trabajar para el imperio japonés. El Junyō Maru se convirtió así en símbolo de una de las dimensiones menos recordadas de la guerra del Pacífico: hombres transportados en condiciones atroces dentro de buques que, desde el exterior, podían parecer simples cargueros enemigos. Ochenta y dos años después, el 18 de septiembre continúa siendo una fecha de memoria para las familias de quienes encontraron su tumba en el océano Índico. En los Países Bajos e Indonesia existen monumentos y placas que mantienen vivo el recuerdo de aquella tragedia. #JunyoMaru #SegundaGuerraMundial #Historia #HistoriaMilitar #GuerraDelPacifico #BarcosDelInfierno #PrisionerosDeGuerra #TrabajoForzado #Sumatra #Indonesia #HMSTradewind #Efemerides #UnDiaComoHoy #MemoriaHistorica #MendozAntigua #WorldWarII #WWII #PacificWar #HellShips #POW #PrisonersOfWar #ForcedLabor #MaritimeHistory #NavalHistory #RememberHistory FUENTES: Naval History and Heritage Command de la U.S. Navy; Nationaal Archief de los Países Bajos; Nationaal Comité 4 en 5 mei; Indische Kamparchieven; registros históricos marítimos de Robert Duncan & Co./CombinedFleet; Revista General de Marina, Ministerio de Defensa de España. 

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