domingo, 27 de septiembre de 2020

EL INFORME QUE NO APAGÓ LAS DUDAS: 27 DE SEPTIEMBRE DE 1964, LA COMISIÓN WARREN Y EL ENIGMA KENNEDY QUE TODAVÍA RESUENA EN DALLAS


27 de septiembre de 1964 — Estados Unidos. Diez meses después del asesinato que paralizó al mundo, se hacía público el informe de la Comisión Warren, la investigación creada por el presidente Lyndon B. Johnson para esclarecer la muerte de John Fitzgerald Kennedy. El documento había sido entregado formalmente a Johnson el 24 de septiembre y tres días después llegó a manos del público. La comisión estaba presidida por Earl Warren, titular de la Corte Suprema, e integrada además por los senadores Richard B. Russell y John Sherman Cooper; los representantes Hale Boggs y Gerald Ford; el exdirector de la CIA Allen W. Dulles y el diplomático y ex presidente del Banco Mundial John J. McCloy.
El origen de aquella investigación estaba en la tarde del 22 de noviembre de 1963. Kennedy recorría Dealey Plaza, en Dallas, acompañado por Jacqueline Kennedy y por el gobernador de Texas, John Connally, cuando fue alcanzado por disparos alrededor de las 12:30. Trasladado al Parkland Memorial Hospital, fue declarado muerto a la una de la tarde. Lee Harvey Oswald fue detenido ese mismo día y quedó señalado como principal sospechoso; nunca llegó a ser juzgado, porque el 24 de noviembre Jack Ruby, propietario de clubes nocturnos de Dallas, le disparó mortalmente mientras era trasladado bajo custodia policial. La Comisión Warren sostuvo posteriormente que Ruby había actuado por su cuenta y que no existía evidencia creíble de que formara parte de una conspiración.  La conclusión central del informe fue contundente: los disparos que alcanzaron a Kennedy y Connally procedieron del sexto piso del Texas School Book Depository y Lee Harvey Oswald fue el autor del asesinato sin ayuda comprobada de otros participantes. Entre las evidencias citadas figuraban tres vainas encontradas cerca de aquella ventana, el rifle Mannlicher-Carcano de 6,5 mm hallado en el edificio y los análisis balísticos. Conviene corregir aquí uno de los datos más repetidos durante décadas: Oswald no era un hombre “sin capacidad militar”. Había servido en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos, recibió entrenamiento intensivo con armas y en 1956 obtuvo la clasificación de “sharpshooter”; en 1959 descendió a la categoría de “marksman”. La propia Comisión estimó que los tres disparos podían haberse efectuado, según la secuencia considerada, en intervalos de aproximadamente 4,8 a 7,9 segundos.  Otro punto convertido en símbolo de la controversia fue la llamada “bala única”, popularmente bautizada por sus críticos como la “bala mágica”. La tesis oficial sostuvo que el proyectil identificado como CE 399 atravesó la parte superior de la espalda y el cuello de Kennedy, continuó hacia Connally, atravesó su tórax, fracturó una costilla y la muñeca derecha y terminó produciendo una herida en el muslo. Fue recuperado posteriormente en una camilla del Parkland Hospital. Aunque suele afirmarse que apareció “intacto”, los registros oficiales la describen con deformaciones relativamente pequeñas, no totalmente indemne. El Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre Asesinatos volvió a examinar décadas después esa evidencia y consideró que las características del proyectil eran compatibles con ese recorrido.  Tampoco existió una “primera autopsia en Dallas” seguida de una segunda autopsia militar. En Parkland los médicos intentaron salvar la vida de Kennedy y describieron las heridas que pudieron observar durante la emergencia; la autopsia propiamente dicha se efectuó esa misma noche en el Bethesda Naval Hospital, en Maryland. Allí los patólogos determinaron que las dos balas que alcanzaron al presidente habían entrado desde atrás. Años después, el comité de la Cámara reconocería deficiencias importantes en el procedimiento original y señaló que la Comisión Warren ni siquiera había examinado directamente las radiografías y fotografías de la autopsia, circunstancia que contribuyó a alimentar las sospechas públicas. Sin embargo, el panel forense independiente convocado por aquel comité en los años setenta, después de estudiar ese material, también concluyó por mayoría que Kennedy había recibido dos impactos desde atrás y que no existía evidencia médica de una bala que hubiera penetrado frontalmente en la cabeza.  En el centro de todas las discusiones quedó además la extraordinaria película de Abraham Zapruder, filmada con una cámara de 8 mm y convertida en el registro visual continuo más importante del atentado. El violento movimiento hacia atrás de la cabeza de Kennedy después del impacto fatal fue interpretado durante años por numerosos críticos como indicio de un tirador situado frente a la comitiva, posiblemente en la célebre “grassy knoll”. Las investigaciones forenses posteriores, sin embargo, sostuvieron que ese movimiento corporal no permite por sí solo determinar la dirección de la bala y concluyeron que los impactos que alcanzaron al presidente procedieron de atrás. La historia tampoco terminó en 1964. El fiscal de Nueva Orleans Jim Garrison impulsó años después su propia investigación y llevó a juicio al empresario Clay Shaw por una presunta conspiración; Shaw fue declarado no culpable en 1969. Mucho más trascendente fue la investigación del House Select Committee on Assassinations, que en 1979 sostuvo simultáneamente dos conclusiones que todavía hoy generan confusión: afirmó que Oswald efectuó los disparos que alcanzaron a Kennedy y Connally, pero también consideró “probable” que hubiera existido una conspiración, fundamentalmente a partir de una prueba acústica que sugería un segundo tirador. El comité no pudo identificar a ese supuesto segundo participante ni establecer la extensión de la conspiración.  Esa conclusión acústica tampoco quedó definitivamente asentada: en 1982, un comité del National Research Council de la Academia Nacional de Ciencias reexaminó las grabaciones policiales y concluyó por unanimidad que el análisis acústico no demostraba la existencia de un disparo desde la loma y que los impulsos interpretados como disparos habían sido registrados después del atentado. Así, la conclusión de “probable conspiración” del comité de 1979 quedó apoyada precisamente en una evidencia científica posteriormente cuestionada de manera sustancial Y existe una última actualización fundamental: ya no es correcto afirmar que los documentos secretos del caso permanecerán cerrados hasta 2038. El 18 de marzo de 2025, los Archivos Nacionales de Estados Unidos comenzaron a publicar sin tachaduras todos los registros de la colección JFK que todavía permanecían retenidos por razones de clasificación; aquella primera gran liberación superó las 80.000 páginas. Hubo nuevas incorporaciones posteriores y, el 30 de enero de 2026, NARA publicó otras 11.022 páginas. Persisten únicamente determinadas restricciones legales específicas —por ejemplo, información bajo secreto de gran jurado, registros fiscales o documentos sometidos a disposiciones judiciales—, pero la inmensa colección, que supera los seis millones de páginas, fotografías, películas y grabaciones, se encuentra hoy abierta en una magnitud impensable cuando nació la controversia.  Más de seis décadas después de Dallas, la Comisión Warren continúa siendo estudiada, defendida y cuestionada. Lo verificable es que su informe sostuvo la responsabilidad individual de Oswald; investigaciones posteriores confirmaron buena parte de las pruebas balísticas y médicas, mientras que el comité de la Cámara de 1979 dejó abierta durante un tiempo la hipótesis de una conspiración que la revisión científica posterior de su principal evidencia acústica debilitó considerablemente. El asesinato de Kennedy permanece así como uno de los episodios históricos más examinados del siglo XX, alimentado tanto por una enorme documentación oficial como por décadas de controversias, investigaciones y preguntas que todavía movilizan a historiadores y ciudadanos. Fuente de origen: MendozAntigua, publicación del 27 de septiembre de 2020, firmada “EH”; texto localizado en el archivo del propio sitio. Esta versión fue corregida, contrastada y actualizada con documentación del National Archives and Records Administration, U.S. Government Publishing Office, House Select Committee on Assassinations y National Research Council.
#JohnFKennedy #JFK #Kennedy #ComisionWarren #WarrenCommission #Dallas1963 #DealeyPlaza #LeeHarveyOswald #JackRuby #AbrahamZapruder #Historia #HistoriaMundial #Efemerides #EstadosUnidos #MendozAntigua #JFKAssassination #AmericanHistory #History #Dallas #ColdWarHistory #HistoricalMystery


No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...