Hace exactamente 65 años, en la madrugada del 18 de septiembre de 1961, uno de los episodios más enigmáticos de la historia de las Naciones Unidas sacudía al mundo. Dag Hjalmar Agne Carl Hammarskjöld, segundo Secretario General de la ONU, murió cuando el Douglas DC-6 que lo transportaba se estrelló cerca de Ndola, en Rodesia del Norte —entonces parte de la Federación de Rodesia y Nyasalandia y hoy Zambia— mientras realizaba una misión destinada a detener los combates de la crisis del Congo. Había nacido el 29 de julio de 1905 en Jönköping, Suecia, dentro de una familia estrechamente vinculada con la vida pública: su padre, Hjalmar Hammarskjöld, había sido primer ministro sueco durante la Primera Guerra Mundial. Economista, jurista y diplomático, Dag obtuvo su doctorado en Economía en 1933; en 1936 pasó a ocupar un importante cargo permanente en el Ministerio de Finanzas, en 1947 ingresó en el Ministerio de Asuntos Exteriores, en 1949 fue nombrado secretario general de esa cartera y en 1951 se incorporó al gabinete sueco como ministro sin cartera. Su salto definitivo a la política internacional llegó después de la renuncia del noruego Trygve Lie. Contra lo que a veces se repite, Hammarskjöld no fue elegido en 1952: el Consejo de Seguridad recomendó su nombre el 31 de marzo de 1953 y la Asamblea General lo designó el 7 de abril; asumió formalmente el 10 de abril. En septiembre de 1957 fue reelegido para un segundo mandato de cinco años. Desde el comienzo transformó la función del Secretario General. En lugar de limitarla a una administración puramente burocrática, convirtió los “buenos oficios” de la ONU y la diplomacia personal en instrumentos capaces de intervenir en algunas de las crisis más peligrosas de la Guerra Fría. Existe además una corrección importante respecto de una versión muy difundida: Hammarskjöld no fue quien consiguió el armisticio de la Guerra de Corea, firmado el 27 de julio de 1953. Sí protagonizó, en cambio, una delicadísima negociación con la República Popular China que culminó en 1955 con la liberación de 15 aviadores estadounidenses que habían servido bajo el mando de las Naciones Unidas en Corea. En 1956 tuvo un papel fundamental durante la crisis de Suez. Junto con el canadiense Lester B. Pearson ayudó a desarrollar el modelo de la primera gran fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, la UNEF, desplegada en el Sinaí para supervisar el cese de hostilidades y la retirada de fuerzas. Aquel mismo año la organización tuvo que afrontar simultáneamente la invasión soviética de Hungría, donde sus posibilidades de acción fueron mucho más limitadas. África se convirtió después en uno de los grandes escenarios de su gestión. Entre diciembre de 1959 y enero de 1960 recorrió 21 países y territorios africanos en momentos en que el proceso de descolonización estaba modificando el mapa mundial. Pero sería el Congo el que marcaría dramáticamente sus últimos meses. Tras la independencia congoleña y el estallido de una gravísima crisis política y militar, el gobierno de Joseph Kasa-Vubu y Patrice Lumumba pidió ayuda a las Naciones Unidas en julio de 1960. Nació entonces la Operación de las Naciones Unidas en el Congo —ONUC— y Hammarskjöld realizó cuatro viajes al país entre 1960 y 1961. En septiembre de 1961 la situación era explosiva. La provincia minera de Katanga, encabezada por Moïse Tshombé, mantenía su secesión con participación de oficiales y mercenarios extranjeros, mientras las tropas de la ONU se encontraban envueltas en violentos combates. Hammarskjöld decidió intervenir personalmente. En la noche del 17 de septiembre voló hacia Ndola para reunirse con Tshombé y buscar un alto el fuego. Nunca llegó a la reunión. Durante la aproximación a Ndola, el DC-6 sueco matrícula SE-BDY cayó en una zona boscosa. Quince de sus ocupantes fueron hallados muertos; el único superviviente encontrado con vida, Harold M. Julien, jefe interino de seguridad de la ONUC, sufrió graves quemaduras y murió seis días después. Y allí comienza el misterio que todavía no ha terminado. Julien alcanzó a realizar declaraciones en el hospital en las que habló de una explosión y de pequeñas explosiones alrededor del avión. La investigación de la ONU de 1962 examinó hipótesis que incluían error humano, fallas, sabotaje y ataque externo, pero no pudo establecer una causa definitiva y tampoco consideró demostrado que el error del piloto hubiera sido la causa probable. Décadas después aparecieron nuevos testimonios, documentos de inteligencia y referencias a posibles aeronaves que habrían estado en la zona. Entre los nombres investigados figura el piloto mercenario belga Jan Van Risseghem, vinculado a la aviación de Katanga. Sin embargo, la documentación más reciente de la propia ONU es cuidadosa: existen testimonios según los cuales habría afirmado haber participado en un ataque, pero aún no se ha establecido siquiera con certeza si se encontraba nuevamente en Katanga el 17 de septiembre de 1961. Por lo tanto, señalarlo como responsable probado sería ir más allá de la evidencia disponible. Lo más sorprendente es que el expediente continúa abierto. En octubre de 2024, el juez Mohamed Chande Othman, encargado por la ONU de examinar nuevas pruebas, informó que seguía siendo “plausible” que una amenaza o ataque externo hubiera provocado el desastre; entre las restantes posibilidades señaló también sabotaje o error humano no intencional. El informe incorporó nuevos datos sobre posibles comunicaciones interceptadas, la capacidad aérea de las fuerzas de Katanga y la presencia de personal paramilitar y de inteligencia extranjero. En diciembre de 2024, la Asamblea General volvió a adoptar una resolución relativa a la investigación. Es decir: más de seis décadas después, Naciones Unidas todavía no considera definitivamente esclarecidas las circunstancias de la muerte de su antiguo Secretario General. Hammarskjöld no llegó a conocer el último reconocimiento de su vida. Dos meses después de su muerte recibió póstumamente el Premio Nobel de la Paz de 1961 por su contribución al fortalecimiento de las Naciones Unidas como instrumento efectivo y constructivo al servicio de los principios de su Carta. Sigue siendo el único Nobel de la Paz concedido póstumamente; desde 1974 las reglas del premio impiden, salvo circunstancias excepcionales posteriores al anuncio, una concesión de ese tipo. Aquel vuelo hacia Ndola debía terminar en una mesa de negociación. Terminó convertido en uno de los grandes enigmas políticos y aeronáuticos del siglo XX. El 18 de septiembre de 1961 murió Dag Hammarskjöld, pero la pregunta que nació aquella madrugada sigue esperando una respuesta definitiva: ¿qué hizo caer realmente al avión del Secretario General de las Naciones Unidas? #DagHammarskjöld #Hammarskjöld #18DeSeptiembre #Efemérides #Historia #HistoriaMundial #NacionesUnidas #ONU #Congo #CrisisDelCongo #Ndola #Zambia #GuerraFría #MisteriosDeLaHistoria #PremioNobel #NobelDeLaPaz #UnitedNations #UNHistory #DagHammarskjold #ColdWar #CongoCrisis #NdolaCrash #AfricanHistory #Peacekeeping #History #OnThisDay #HistoricalMystery #Peace
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viernes, 18 de septiembre de 2020
🔥✈️🌍 18 DE SEPTIEMBRE DE 1961: EL MISTERIO QUE TODAVÍA PERSIGUE A LA ONU — DAG HAMMARSKJÖLD MURIÓ CAMINO A UNA NEGOCIACIÓN DE PAZ Y, 65 AÑOS DESPUÉS, EL CASO SIGUE SIN CERRARSE 📜🕊️
Hace exactamente 65 años, en la madrugada del 18 de septiembre de 1961, uno de los episodios más enigmáticos de la historia de las Naciones Unidas sacudía al mundo. Dag Hjalmar Agne Carl Hammarskjöld, segundo Secretario General de la ONU, murió cuando el Douglas DC-6 que lo transportaba se estrelló cerca de Ndola, en Rodesia del Norte —entonces parte de la Federación de Rodesia y Nyasalandia y hoy Zambia— mientras realizaba una misión destinada a detener los combates de la crisis del Congo. Había nacido el 29 de julio de 1905 en Jönköping, Suecia, dentro de una familia estrechamente vinculada con la vida pública: su padre, Hjalmar Hammarskjöld, había sido primer ministro sueco durante la Primera Guerra Mundial. Economista, jurista y diplomático, Dag obtuvo su doctorado en Economía en 1933; en 1936 pasó a ocupar un importante cargo permanente en el Ministerio de Finanzas, en 1947 ingresó en el Ministerio de Asuntos Exteriores, en 1949 fue nombrado secretario general de esa cartera y en 1951 se incorporó al gabinete sueco como ministro sin cartera. Su salto definitivo a la política internacional llegó después de la renuncia del noruego Trygve Lie. Contra lo que a veces se repite, Hammarskjöld no fue elegido en 1952: el Consejo de Seguridad recomendó su nombre el 31 de marzo de 1953 y la Asamblea General lo designó el 7 de abril; asumió formalmente el 10 de abril. En septiembre de 1957 fue reelegido para un segundo mandato de cinco años. Desde el comienzo transformó la función del Secretario General. En lugar de limitarla a una administración puramente burocrática, convirtió los “buenos oficios” de la ONU y la diplomacia personal en instrumentos capaces de intervenir en algunas de las crisis más peligrosas de la Guerra Fría. Existe además una corrección importante respecto de una versión muy difundida: Hammarskjöld no fue quien consiguió el armisticio de la Guerra de Corea, firmado el 27 de julio de 1953. Sí protagonizó, en cambio, una delicadísima negociación con la República Popular China que culminó en 1955 con la liberación de 15 aviadores estadounidenses que habían servido bajo el mando de las Naciones Unidas en Corea. En 1956 tuvo un papel fundamental durante la crisis de Suez. Junto con el canadiense Lester B. Pearson ayudó a desarrollar el modelo de la primera gran fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, la UNEF, desplegada en el Sinaí para supervisar el cese de hostilidades y la retirada de fuerzas. Aquel mismo año la organización tuvo que afrontar simultáneamente la invasión soviética de Hungría, donde sus posibilidades de acción fueron mucho más limitadas. África se convirtió después en uno de los grandes escenarios de su gestión. Entre diciembre de 1959 y enero de 1960 recorrió 21 países y territorios africanos en momentos en que el proceso de descolonización estaba modificando el mapa mundial. Pero sería el Congo el que marcaría dramáticamente sus últimos meses. Tras la independencia congoleña y el estallido de una gravísima crisis política y militar, el gobierno de Joseph Kasa-Vubu y Patrice Lumumba pidió ayuda a las Naciones Unidas en julio de 1960. Nació entonces la Operación de las Naciones Unidas en el Congo —ONUC— y Hammarskjöld realizó cuatro viajes al país entre 1960 y 1961. En septiembre de 1961 la situación era explosiva. La provincia minera de Katanga, encabezada por Moïse Tshombé, mantenía su secesión con participación de oficiales y mercenarios extranjeros, mientras las tropas de la ONU se encontraban envueltas en violentos combates. Hammarskjöld decidió intervenir personalmente. En la noche del 17 de septiembre voló hacia Ndola para reunirse con Tshombé y buscar un alto el fuego. Nunca llegó a la reunión. Durante la aproximación a Ndola, el DC-6 sueco matrícula SE-BDY cayó en una zona boscosa. Quince de sus ocupantes fueron hallados muertos; el único superviviente encontrado con vida, Harold M. Julien, jefe interino de seguridad de la ONUC, sufrió graves quemaduras y murió seis días después. Y allí comienza el misterio que todavía no ha terminado. Julien alcanzó a realizar declaraciones en el hospital en las que habló de una explosión y de pequeñas explosiones alrededor del avión. La investigación de la ONU de 1962 examinó hipótesis que incluían error humano, fallas, sabotaje y ataque externo, pero no pudo establecer una causa definitiva y tampoco consideró demostrado que el error del piloto hubiera sido la causa probable. Décadas después aparecieron nuevos testimonios, documentos de inteligencia y referencias a posibles aeronaves que habrían estado en la zona. Entre los nombres investigados figura el piloto mercenario belga Jan Van Risseghem, vinculado a la aviación de Katanga. Sin embargo, la documentación más reciente de la propia ONU es cuidadosa: existen testimonios según los cuales habría afirmado haber participado en un ataque, pero aún no se ha establecido siquiera con certeza si se encontraba nuevamente en Katanga el 17 de septiembre de 1961. Por lo tanto, señalarlo como responsable probado sería ir más allá de la evidencia disponible. Lo más sorprendente es que el expediente continúa abierto. En octubre de 2024, el juez Mohamed Chande Othman, encargado por la ONU de examinar nuevas pruebas, informó que seguía siendo “plausible” que una amenaza o ataque externo hubiera provocado el desastre; entre las restantes posibilidades señaló también sabotaje o error humano no intencional. El informe incorporó nuevos datos sobre posibles comunicaciones interceptadas, la capacidad aérea de las fuerzas de Katanga y la presencia de personal paramilitar y de inteligencia extranjero. En diciembre de 2024, la Asamblea General volvió a adoptar una resolución relativa a la investigación. Es decir: más de seis décadas después, Naciones Unidas todavía no considera definitivamente esclarecidas las circunstancias de la muerte de su antiguo Secretario General. Hammarskjöld no llegó a conocer el último reconocimiento de su vida. Dos meses después de su muerte recibió póstumamente el Premio Nobel de la Paz de 1961 por su contribución al fortalecimiento de las Naciones Unidas como instrumento efectivo y constructivo al servicio de los principios de su Carta. Sigue siendo el único Nobel de la Paz concedido póstumamente; desde 1974 las reglas del premio impiden, salvo circunstancias excepcionales posteriores al anuncio, una concesión de ese tipo. Aquel vuelo hacia Ndola debía terminar en una mesa de negociación. Terminó convertido en uno de los grandes enigmas políticos y aeronáuticos del siglo XX. El 18 de septiembre de 1961 murió Dag Hammarskjöld, pero la pregunta que nació aquella madrugada sigue esperando una respuesta definitiva: ¿qué hizo caer realmente al avión del Secretario General de las Naciones Unidas? #DagHammarskjöld #Hammarskjöld #18DeSeptiembre #Efemérides #Historia #HistoriaMundial #NacionesUnidas #ONU #Congo #CrisisDelCongo #Ndola #Zambia #GuerraFría #MisteriosDeLaHistoria #PremioNobel #NobelDeLaPaz #UnitedNations #UNHistory #DagHammarskjold #ColdWar #CongoCrisis #NdolaCrash #AfricanHistory #Peacekeeping #History #OnThisDay #HistoricalMystery #Peace
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