A fines del siglo XIX, Buenos Aires empezó a entender que el problema de los mataderos no era solo económico: también era sanitario, urbano y político. En una ciudad que ya avanzaba con obras de aguas corrientes y cloacas, la fiscalización de la carne vacuna pasó a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda pública. De esa preocupación nació la idea de levantar un establecimiento moderno, capaz de garantizar mejores condiciones de faena, controlar el estado del ganado y abastecer al mercado con un producto más seguro para la población. El paso decisivo llegó en 1888, durante la intendencia de Antonio F. Crespo, cuando el Concejo Deliberante acordó con la firma Juan C. Boerr y Cía. la concesión para construir y explotar por su cuenta los nuevos mataderos en la zona que ya empezaba a ser conocida como Liniers. El lugar elegido era entonces casi un descampado: campos abiertos, arbustos, abundante pasto y el curso del arroyo Cildáñez, en un sector alejado del centro urbano pero bien ubicado para la llegada de hacienda desde el sudoeste bonaerense. El contrato fijaba que la planta se levantaría sobre 20 hectáreas de propiedad de la empresa, que pasarían al municipio al cabo de veinte años. En marzo de 1889, Juan C. Boerr y Cía. constituyó la Sociedad Anónima Nuevos Mataderos Públicos de la Capital, que tomó a su cargo la concesión y la obra. Poco después, el 14 de abril de 1889, se colocó la piedra fundamental del establecimiento. Alrededor de esas instalaciones comenzó a nacer el futuro barrio de Nueva Chicago, luego llamado Mataderos, cuya identidad quedó unida para siempre a la industria de la carne. La propia Ciudad de Buenos Aires recuerda que fue precisamente alrededor de los nuevos mataderos donde empezó a formarse el barrio. Sin embargo, el proyecto no avanzó sin obstáculos. La crisis de 1889-1890 demoró seriamente las obras, generó litigios y obligó a renegociar plazos y condiciones. Aun así, el emprendimiento siguió adelante y terminó consolidándose con el tiempo. Según la historia del barrio y del mercado, el 21 de marzo de 1900 comenzaron a funcionar los nuevos mataderos para la faena de vacunos, y el 1.º de mayo de 1901 el lugar empezó a operar oficialmente con instalaciones más completas; poco después se ampliaron también las capacidades para lanares y porcinos. El cambio fue enorme, aunque no perfecto. Los Nuevos Mataderos significaron un salto organizativo y sanitario frente a los viejos corrales del sur, pero también dejaron sus propias huellas: la sangre y los residuos corrían hacia el Cildáñez, que no tardó en ganarse el apodo de “arroyo de la sangre”. Aun así, esas instalaciones marcaron el comienzo de una nueva etapa en el abastecimiento porteño y reordenaron el sur-oeste de la ciudad, dando origen a un barrio entero que viviría alrededor del trabajo, la hacienda y el mercado. Más que una obra de infraestructura, los Nuevos Mataderos fueron una pieza clave en la transformación urbana de Buenos Aires. #NuevosMataderos #Liniers #NuevaChicago #BuenosAires #HistoriaPorteña #MercadoDeHacienda #Cildañez #Patrimonio #Memoria #MendozAntigua
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8119)
- Otras Provincias (4557)
- Década de 1920 (2699)
- Curiosidades Históricas (2566)
- otros paises (2438)
- Década de 1930 (2370)
- Década de 1910 (1952)
- Sociales (1843)
- Década de 1970 (1791)
- Década de 1900 (1606)
- Década de 1940 (1486)
- Publicidades (1368)
- Deportes en el Recuerdo (1298)
- Década de 1950 (1213)
- Videos (1139)
- Década de 1960 (890)
- Década de 1980 (849)
- Letra chica (681)
- antes de 1900 (659)
- Moda (631)
- Vendimia (576)
- graduados (386)
- solo mujer (285)
- frases (247)
- policiales (234)
- hechos hist. de Mza (222)
- Conociendo Mendoza (216)
- Década de 1990 (208)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (199)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- coloreadas (37)
- portadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (10)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
miércoles, 25 de marzo de 2026
Cuando Buenos Aires quiso matar con higiene: la historia de los Nuevos Mataderos que cambiaron para siempre el mapa de la carne
A fines del siglo XIX, Buenos Aires empezó a entender que el problema de los mataderos no era solo económico: también era sanitario, urbano y político. En una ciudad que ya avanzaba con obras de aguas corrientes y cloacas, la fiscalización de la carne vacuna pasó a ocupar un lugar cada vez más importante en la agenda pública. De esa preocupación nació la idea de levantar un establecimiento moderno, capaz de garantizar mejores condiciones de faena, controlar el estado del ganado y abastecer al mercado con un producto más seguro para la población. El paso decisivo llegó en 1888, durante la intendencia de Antonio F. Crespo, cuando el Concejo Deliberante acordó con la firma Juan C. Boerr y Cía. la concesión para construir y explotar por su cuenta los nuevos mataderos en la zona que ya empezaba a ser conocida como Liniers. El lugar elegido era entonces casi un descampado: campos abiertos, arbustos, abundante pasto y el curso del arroyo Cildáñez, en un sector alejado del centro urbano pero bien ubicado para la llegada de hacienda desde el sudoeste bonaerense. El contrato fijaba que la planta se levantaría sobre 20 hectáreas de propiedad de la empresa, que pasarían al municipio al cabo de veinte años. En marzo de 1889, Juan C. Boerr y Cía. constituyó la Sociedad Anónima Nuevos Mataderos Públicos de la Capital, que tomó a su cargo la concesión y la obra. Poco después, el 14 de abril de 1889, se colocó la piedra fundamental del establecimiento. Alrededor de esas instalaciones comenzó a nacer el futuro barrio de Nueva Chicago, luego llamado Mataderos, cuya identidad quedó unida para siempre a la industria de la carne. La propia Ciudad de Buenos Aires recuerda que fue precisamente alrededor de los nuevos mataderos donde empezó a formarse el barrio. Sin embargo, el proyecto no avanzó sin obstáculos. La crisis de 1889-1890 demoró seriamente las obras, generó litigios y obligó a renegociar plazos y condiciones. Aun así, el emprendimiento siguió adelante y terminó consolidándose con el tiempo. Según la historia del barrio y del mercado, el 21 de marzo de 1900 comenzaron a funcionar los nuevos mataderos para la faena de vacunos, y el 1.º de mayo de 1901 el lugar empezó a operar oficialmente con instalaciones más completas; poco después se ampliaron también las capacidades para lanares y porcinos. El cambio fue enorme, aunque no perfecto. Los Nuevos Mataderos significaron un salto organizativo y sanitario frente a los viejos corrales del sur, pero también dejaron sus propias huellas: la sangre y los residuos corrían hacia el Cildáñez, que no tardó en ganarse el apodo de “arroyo de la sangre”. Aun así, esas instalaciones marcaron el comienzo de una nueva etapa en el abastecimiento porteño y reordenaron el sur-oeste de la ciudad, dando origen a un barrio entero que viviría alrededor del trabajo, la hacienda y el mercado. Más que una obra de infraestructura, los Nuevos Mataderos fueron una pieza clave en la transformación urbana de Buenos Aires. #NuevosMataderos #Liniers #NuevaChicago #BuenosAires #HistoriaPorteña #MercadoDeHacienda #Cildañez #Patrimonio #Memoria #MendozAntigua
Etiquetas:
Década de 1900
Mendoza, Argentina
Buenos Aires, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario