jueves, 3 de septiembre de 2026

🎬💥 1955: EL GOLPE QUE CAMBIÓ LAS REGLAS DEL CINE ARGENTINO… Y PUSO EN JAQUE A LA “HOLLYWOOD MENDOCINA” 🇦🇷🎞️


El golpe militar iniciado el 16 de septiembre de 1955, que derrocó al presidente Juan Domingo Perón y dio comienzo al gobierno de facto autodenominado “Revolución Libertadora”, no produjo solamente un giro político: también modificó profundamente la economía y el entramado cultural argentino. El cine, que durante la década anterior había funcionado bajo un sistema de créditos, regulaciones y protección de la exhibición nacional, quedó atrapado en aquella transformación. La obligatoriedad de proyectar películas argentinas no había nacido con Perón: su antecedente directo fue el Decreto-Ley 21.344 de 1944, durante la presidencia de Edelmiro J. Farrell, que estableció la exhibición obligatoria de largometrajes nacionales; en 1947 ese régimen fue ratificado por la Ley 12.999. Tras septiembre de 1955 comenzó una profunda reorganización económica. El llamado Plan Prebisch propuso una orientación más abierta al mercado internacional; en noviembre de ese año fue ordenada la liquidación del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio —IAPI— y el 20 de septiembre de 1956 la Argentina ingresó oficialmente al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial. En semejante escenario, la cinematografía nacional sufrió una crisis extraordinaria. Las cifras requieren una aclaración importante: no es lo mismo hablar de películas rodadas que de películas estrenadas. El historiador Octavio Getino registró apenas 12 filmes rodados durante 1956, mientras una serie histórica académica contabiliza 36 estrenos argentinos aquel año —muchos provenientes de producciones anteriores— y solamente 15 en 1957. En contraste, los estrenos extranjeros pasaron de 393 en 1955 a 576 en 1956 y alcanzaron la impresionante cifra de 697 en 1957, el máximo registrado hasta entonces. Los grandes estudios comenzaron a perder el modelo industrial que había caracterizado la época dorada iniciada en los años treinta: disminuyeron las filmaciones, aumentaron los costos, escaseó el capital operativo y numerosos técnicos y trabajadores atravesaron períodos de desempleo. Investigaciones académicas describen 1955 como un punto de ruptura que aceleró el final del sistema de grandes estudios y abrió posteriormente el camino hacia producciones más independientes y al llamado cine de autor de los años sesenta. Sin embargo, la historia fue más compleja que una simple desaparición del apoyo estatal. En enero de 1957 el propio gobierno de facto dictó el Decreto-Ley 62/57, creando el Instituto Nacional de Cinematografía —INC— y estableciendo mecanismos de regulación, créditos, subsidios y un Fondo de Fomento; el actual INCAA reconoce aquella norma como el nacimiento institucional del organismo que décadas después se transformaría en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Y en Mendoza todo aquello tuvo un nombre propio: FILM ANDES. La extraordinaria empresa fundada en 1944 había construido sus estudios en Godoy Cruz, cerca del Puente Olive, llevando a la provincia actores, técnicos, decorados y producciones capaces de alimentar el sueño de convertir a Mendoza en una verdadera “California Argentina”. Allí se realizaron películas como “Lejos del cielo”, “La pícara Cenicienta”, “El alma de los niños”, “El último cowboy”, “El mal amor” y “Surcos en el mar”, además de prestarse instalaciones para producciones de otros sellos. Pero los enormes costos de producir a más de mil kilómetros del principal centro cinematográfico del país, la dependencia de Buenos Aires para determinadas tareas técnicas y la crisis nacional de mediados de los cincuenta terminaron golpeando duramente al emprendimiento mendocino. Estudios históricos señalan que la crisis cinematográfica argentina fue el marco decisivo de su decadencia; desapareció su producción propia y, aunque Film Andes todavía intentó sobrevivir mediante alquileres, servicios y nuevos proyectos, aquella formidable aventura industrial terminó extinguiéndose definitivamente a comienzos de la década de 1960. Así, el golpe de 1955 marcó uno de los grandes quiebres de la historia del cine argentino: cambió las políticas económicas y culturales, alteró las condiciones de producción y exhibición y coincidió con el derrumbe del viejo sistema industrial de estudios. Para Mendoza el golpe fue todavía más simbólico: mientras se apagaba una época del cine nacional, también comenzaba a desaparecer uno de los proyectos culturales e industriales más audaces que tuvo la provincia. Durante algunos años, entre viñedos, montañas y galpones de Godoy Cruz, Mendoza no solamente había mirado películas… también había soñado con fabricarlas para toda la Argentina y el mundo. 🎬🏔️🇦🇷 #CineArgentino #FilmAndes #Mendoza #GodoyCruz #HistoriaArgentina #HistoriaDelCine #CineNacional #RevoluciónLibertadora #CulturaArgentina #MemoriaHistórica #ArgentineCinema #FilmHistory #CinemaHistory #MendozaHistory #ClassicCinema #ArgentineHistory

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