martes, 8 de septiembre de 2026

🔥🍽️🍺 BUENOS AIRES, 1898: MESAS ABUNDANTES, CERVEZA Y NOCHES DE BOHEMIA… LOS AVISOS QUE NOS DEVUELVEN UNA CIUDAD PERDIDA 🇦🇷✨


El 15 de octubre de 1898, el segundo número de Caras y Caretas dejó una deliciosa puerta abierta al pasado: sus publicidades permiten descubrir dónde se tentaba a los porteños para comer, beber y encontrarse al final del siglo XIX. Entre dibujos coloreados, versos humorísticos y nombres de resonancia europea, restaurantes y confiterías competían por despertar el apetito mucho antes de las recomendaciones en internet. En Piedad 650, Aue’s Keller se anunciaba con una exageración inolvidable: el aroma de su cocina era tan irresistible que un hambriento podía sentir la ilusión de haber comido con apenas detenerse junto a la puerta. El Bier-Convent de Luzio Hermanos, presentado como bar y restaurante, elegía otra escena: una multitud apretándose para entrar y una rima que pedía calma porque comida no iba a faltar. Aquella mezcla de castellano popular y la palabra italiana “mangia” también deja asomar el cruce de lenguas de la vida porteña. Por su parte, el Restaurant Americano de Domingo Gando, en Cangallo 966, prometía economía y abundancia: su anuncio describía una verdadera peregrinación de comensales desde la mañana hasta la noche. Eran reclamos publicitarios, sí, pero hoy nos revelan qué argumentos se usaban para conquistar una mesa: buen precio, comida generosa y un lugar deseado por todos. En otra página, Solari e Hijo anunciaba La Buena Medida, en Chacabuco y Moreno, sus sucursales y la Confitería de París, ampliando este pequeño mapa del consumo urbano. Y detrás de algunos de esos nombres había mucho más que gastronomía: el investigador Fernando Diego Rodríguez documenta que el local de Luzio permanecía abierto toda la noche, con una orquesta que tocaba desde el atardecer, y era un punto de reunión de la tertulia de Rubén Darío. El poeta recordaría que composiciones de Prosas profanas habían nacido entre la redacción de La Nación y mesas de establecimientos como Aue’s Keller, Luzio y Monti. ¡La literatura también se escribía entre conversaciones y vasos de cerveza! Hay, además, un guiño especial para Mendoza: el mismo ejemplar publicitaba a Tiburcio Benegas y los vinos de El Trapiche, con oficina central en Florida 33. Mirar estos avisos es recuperar una ciudad a través de sus tentaciones: el aroma que invitaba a entrar, la música que prolongaba la noche y la mesa alrededor de la cual se compartían historias. Si pudieras viajar a aquella Buenos Aires, ¿en cuál de estos lugares te sentarías? 🍷🕰️ #MendozAntigua #BuenosAiresAntigua #HistoriaArgentina #CarasYCaretas #GastronomiaHistorica #BaresHistoricos #MemoriaPorteña #OldBuenosAires #ArgentineHistory #FoodHistory #VintageAdvertising

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