lunes, 1 de enero de 2018

Efemérides. Se conoce como asonada de Álzaga, ocurrida el 1 de enero de 1809, al intento de destituir al virrey del Río de la Plata, Santiago de Liniers, por parte de un grupo afín a el Cabildo de Buenos Aires encabezado por uno de sus miembros, el alcalde Martín de Álzaga


En Buenos Aires. Santiago de Liniers y Martín de Álzaga fueron los héroes de la Reconquista de Buenos Aires durante la primera de las invasiones inglesas al Virreinato del Río de la Plata acaecida en 1806. Al producirse el segundo ataque inglés, en 1807, por presión popular, Liniers reemplazó como virrey a Rafael de Sobremonte, acusado de haber abandonado sus funciones en medio de una invasión. La victoria en la Defensa contra la segunda invasión elevó su prestigio y fue confirmado en su cargo por orden del rey Carlos IV de España.

Francisco Javier de Elío, el gobernador de Montevideo, resistió su autoridad y aprovechó el hecho de que Liniers era francés para acusarlo de complotar con el Imperio Napoleónico, en guerra contra España por ese entonces. Elío organizó una Junta de Gobierno en Montevideo, que desconoció la autoridad del virrey.

En el mes de octubre de 1808 estuvo por estallar una revolución contra Liniers, dirigida por el Cabildo de la capital virreinal: la excusa era que el hijo del virrey acababa de contraer matrimonio en el virreinato que gobernaba su padre, algo prohibido por las leyes españolas. Pero la absoluta negativa de la Real Audiencia a secundar el reclamo en su contra hizo abortar los planes de Álzaga y su partido. El 30 de diciembre, el Cabildo presentó una exigencia antipática al virrey, con la evidente intención de provocarlo: vetó el nombramiento de alférez real del joven Bernardino Rivadavia, candidato de Liniers a ese cargo, con comentarios hirientes contra la capacidad del mismo. La intención era usar su insistencia para acusarlo de despotismo. Al darse cuenta de que se le tendía una trampa, Liniers adoptó una actitud sumisa y firmó sin comentarios una orden en que se le pedía al mismo Cabildo que nombrara al nuevo alférez real. Eso desarmó el primer impulso revolucionario.

El 1 de enero del año 1809, los miembros del Cabildo se reunieron y propusieron una lista de miembros del nuevo cabildo, que debía asumir ese mismo día, seleccionando a sus miembros entre los más reconocidos enemigos del virrey. Al dirigirse al Fuerte de Buenos Aires para presentar esa lista para su aprobación, fueron apoyados por varios regimientos de milicias, todos de origen español, que ocuparon la Plaza de la Victoria. También reunieron una pequeña multitud de manifestantes, que protestaban contra la gestión de Liniers y exigían su renuncia.

Contra lo que esperaban, Liniers protestó durante algunos minutos en voz baja, y luego firmó los nombramientos. Por segunda vez, había cedido y logrado salvar con eso su cargo.

Simultáneamente, ingresaba por la puerta de atrás del fuerte un batallón del Regimiento de Patricios, cuyo comandante, Cornelio Saavedra, ordenó defender al virrey y apuntar sus cañones contra el edificio del Cabildo.

Los miembros del Cabildo volvieron a reunirse, y decidieron deponer al virrey de todos modos. Pretendían reemplazarlo con una Junta de Gobierno, de la cual formaban parte solamente españoles peninsulares y dos criollos, Mariano Moreno y el síndico Julián de Leyva, que ejercerían como secretarios de la misma. Pasado el mediodía, una fuerte tormenta dispersó a los manifestantes, pero las tropas permanecieron en sus puestos, aunque trasladándose al reparo de los arcos de la Recova.

A media tarde, una gran comitiva se presentó en el Fuerte; de ella formaba parte el Cabildo en pleno, el obispo de la ciudad, Benito Lué y Riega, y los miembros de la Audiencia y del Consulado de Comercio de Buenos Aires. Todos exigían la renuncia de Liniers.

Además pidieron a Saavedra que retirara sus tropas. Viendo que el virrey no parecía ya dispuesto a resistir, el coronel de los Patricios retiró su regimiento por el medio de la Plaza, como en un desfile, saludado por las fuerzas militares rebeldes. Minutos más tarde, y sin esperar órdenes superiores, la mayor parte de los soldados de los batallones españoles se retiró a sus casas. Por su parte, Saavedra se dedicó a recorrer los cuarteles de los demás batallones.

Liniers se consideraba vencido, pero aún quiso controlar en algo los efectos de su caída, por lo que — apoyado por Lué — exigió el cumplimiento de las normativas que preveían el reemplazo de los virreyes por el militar más antiguo del virreinato. En este caso, se trataba del general Pascual Ruiz Huidobro. Sabiendo que su primer intento había fallado, pero considerándolo más manejable y menos prestigioso que Liniers, Álzaga terminó por unirse a esa exigencia.

Entonces sí, Liniers declaró que renunciaría, y se inició la redacción de un acta en que Liniers anunciaba su renuncia.
Pero antes de que el acta estuviera completada, se presentó nuevamente de improviso en el Fuerte el coronel Saavedra, comandante de Patricios, con los demás comandantes de regimientos y batallones formados por criollos. Para darle más espectacularidad a su entrada, Saavedra iba con la espada desenvainada, y había reemplazado su sombrero por un pañuelo anudado.

Saavedra y los demás comandantes exigieron firmemente que se suspendiera el acto, ya que el grupo que presentaba la exigencia de renuncia no representaba al pueblo. Lué intervino, pidiendo a Saavedra que dejara las cosas como estaban, debido a que Liniers no era querido. Entonces Saavedra llevó a Liniers al balcón del Fuerte, donde fue aclamado por una importante cantidad de gente, convocada por el mismo Saavedra.

En ese mismo momento aparecieron en la plaza los Patricios, ocupándola y desplazando a las milicias partidarias del golpe. Hubo algunos disparos, que causaron algunos heridos, pero las milicias rebeldes evacuaron la plaza sin luchar.

Entonces Liniers ingresó nuevamente al salón en que estaban los capitulares y el obispo, y declaró firmemente que no pensaba renunciar. En un giro muy curioso, el acta que se estaba redactando, que comenzaba anunciando la renuncia de Liniers, terminó con la confirmación del mismo, con el general beneplácito de todos los presentes; incluidos los miembros del Cabildo.

Todos se retiraron a sus casas, excepto los miembros del Cabildo. Horas más tarde, entrada ya la noche, Liniers ordenó la libertad de los alcaldes y otras dignidades entrantes. Pero los cabildantes salientes, incluido Álzaga, permanecieron prisioneros. Al día siguiente, Álzaga y los demás líderes del movimiento fueron desterrados a Carmen de Patagones. La Audiencia inició un juicio contra ellos, por "independencia"(sic). Pero los dos secretarios nunca fueron molestados.

Los batallones de milicias urbanas sublevados — tercios de Miñones, de Gallegos y de Vizcaínos, incluyendo a los Cazadores Correntinos — fueron disueltos. Parte de las tropas correspondientes pasaron a otros cuerpos, pero los oficiales fueron dados de baja de forma definitiva. También se hallaron implicadas 4 compañías del 3° Batallón de Patricios al mando de José Domingo de Urién y algunos oficiales de los otros dos batallones del cuerpo, tales como Antonio José del Texo (un capitán del 1° batallón), Pedro Blanco y Tomás José Boyso. Urién fue destituido y a Texo se le inició juicio por intentar asesinar a Saavedra.1​ Los desterrados a Carmen de Patagones: Martín de Álzaga, Juan Antonio Santa Coloma, Olaguer Reynals, Francisco de Neyra y Arellano y Esteban Villanueva, fueron rescatados por Elío — quien seguía sin reconocer a Liniers y sostuvo la Junta de Montevideo — y trasladados a esa ciudad.

El Cabildo fue purgado de varios de sus miembros, y un nuevo grupo de dirigentes, ligados especialmente al jefe de los Patricios y a los demás jefes militares criollos, asumió el mando del mismo. No obstante, la mayor parte de ellos — a diferencia de Saavedra — no participarían en la Revolución.

Con la llegada de España del nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros, los cuestionamientos de los pobladores españoles al reemplazado Liniers quedaron en el olvido, y Cisneros indultó a los responsables de la Asonada.

Poco después tendría lugar la Revolución de Mayo, dirigida por criollos en lugar de españoles. Álzaga parece haber tenido alguna participación en la elección de los miembros de la Primera Junta, aunque no de forma visible. Varios de los partidarios de Álzaga tuvieron activa participación en la Revolución, aliados esta vez del grupo dirigido por Saavedra.

Uno de los vocales de la fallida junta, Juan Larrea, fue miembro de la Primera Junta. Uno de los dos secretarios, Mariano Moreno, fue secretario de la misma, mientras que el otro, Manuel Leyva, opuso los últimos obstáculos legales que debieron sortear los revolucionarios.

El principal beneficiario del fracaso de la Asonada fue Saavedra, a quien Liniers debía desde entonces su gobierno. De allí en adelante, ningún gobierno pudo actuar en Buenos Aires sin el apoyo de las milicias urbanas, por lo menos hasta la crisis de 1820. De hecho, fue la decisión de Saavedra la que desencadenó la Revolución de Mayo. Desde Vicente Fidel López en adelante, la Asonada de Álzaga fue vista como una reacción absolutista, dirigida por españoles, para salvar el dominio español en el Virreinato. Muchos historiadores han repetido esa visión desde entonces. Entre ellos, Ricardo Levene, biógrafo de Mariano Moreno, no logró nunca conciliar esa visión con el panegírico de su biografiado. Uno de los últimos biógrafos de Álzaga, Lozier Almazán, no intenta definir ese punto con precisión.

Posteriormente, varios autores han puesto en duda esa visión, observando que Álzaga era vasco, y había llegado al Río de la Plata siendo un niño; es decir, que mal podía pretender una dependencia de una España que casi no recordaba, y por la cual los vascos no sentían el mismo apego que los habitantes de las provincias centrales.

Asimismo, tampoco la posterior trayectoria de Moreno condice con el supuesto absolutismo de los partidarios de la Asonada. Por otro lado, durante esos años, los absolutistas siempre se opusieron a la formación de juntas de gobierno.

La significación exacta de la Asonada de Álzaga sigue abierta a discusión, aunque queda claro que no todos los que participaron en ella perseguían los mismos fines. Ni tampoco concordaban en sus objetivos quienes se le opusieron.

Efemérides. La Masacre de Tandil es un acontecimiento histórico sucedido en Argentina el 1 de enero de 1872, en el cual un grupo de gauchos argentinos asesinó a 36 inmigrantes en la localidad de Tandil (provincia de Buenos Aires)

En los hechos tuvo una actuación destacada Gerónimo G. Solané, un gaucho entrerriano, santiagueño, boliviano o chileno​ conocido como Tata Dios o Médico Dios, que se presentaba como sanador y profeta.
Había pasado por las localidades de Santa Fe, Rosario y otras localidades ganándose la vida como curandero y predicador. Aseguraba que era un «enviado de Dios». Lo habían echado de varios pueblos y había estado preso por practicar la brujería y la medicina ilegal.
Solané fue llevado a Tandil por el estanciero Ramón Rufo Gómez, para curar a su esposa, que padecía de dolores de cabeza.​ Agradecido por la ayuda del gaucho brujo, Gómez le permitió que se asentara en el puesto La Rufina​ de su estancia La Argentina, cerca del pueblo.
Según los descendientes de las víctimas, el Tata Dios Solané era un gaucho de aspecto «humildón» y de «buenos modales». Sus seguidores se encargaron de difundir exageradamente sus capacidades curativas y afirmaban que «el Tata Dios tenía un pacto con el Diablo, de ahí su poder».
Se lo describe como canoso y de una barba blanca larga, tenía entre 45 y 50 años de edad. Había cumplido arresto recientemente en la ciudad de Azul por ejercicio ilegal de la medicina.
En 1872, el Tata Dios Solané y sus malevos levantaron una toldería en un campo llamado La Argentina, perteneciente a la familia Gómez. Consiguieron armas, que se distribuyeron entre los secuaces. El Tata Dios sostenía que «los extranjeros son la causa de todo mal y por lo tanto hay que exterminarlos».
En su rancho reclutó a un grupo de paisanos que se convirtieron en sus cómplices, sus discursos antiextranjeros instigaban a las personas a que lo siguieran.
Por entonces, en Tandil se habían radicado una importante cantidad de inmigrantes y existía cierto clima de tensión entre estos y los ciudadanos criollos. Solané exacerbó esas tensiones y comenzó a reunir alrededor de él, en la estancia La Argentina, un grupo de cientos de criollos argentinos, de todos los sectores sociales, disgustados con las presencia de los inmigrantes.
El plan de exterminio que no llegó a completarse era mucho más amplio. Planeaban asesinar a inmigrantes en Azul, Tapalqué, Rauch, Bolívar, Zárate y otras localidades donde existían grupos de paisanos ligados al movimiento creado por Tata Dios, cuyas prédicas contra los extranjeros y masones –a los que calificaba como enemigos de Dios– habían calado muy hondo.
Las declaraciones judiciales de los detenidos permitieron reconstruir parte de la historia. En los últimos días de diciembre de 1871, Jacinto Pérez reunió ―según él, en nombre de Tata Dios― a varias decenas de paisanos criollos en las sierras cercanas al pueblo. Allí les expuso las teorías del curandero: el día del Juicio Final estaba llegando y un diluvio acabará hundiendo a Tandil. Nacería un nuevo pueblo al pie de la Piedra Movediza (una inmensa roca que caería en 1912), lleno de felicidad y solo para los argentinos. Las almas de quienes participaran, y las de sus familias, serían salvadas y vivirían por siempre en un nuevo reino de justicia y paz. Sólo tenían que deshacerse de todos los gringos (inmigrantes europeos) y masones, culpables de la desgracias de los criollos.
En el inventario policial de Gerónimo G. Solané, levantado en esa época, se destaca entre las prendas de su recado «una encimera de cuero con barriguera de piola» Tandil en ese entonces era un pueblo con unos 1500 habitantes.​
En la noche de Año Nuevo (el 31 de diciembre de 1871), estando reunida la multitud enemistada con los inmigrantes, uno de los seguidores de Solané, Jacinto Pérez, alias El Viejo o San Francisco​ convocó a los gauchos a una cruzada contra los extranjeros. Pocas horas después, ya finalizada las celebraciones de Año Nuevo, partieron hacia Tandil.
A las 3:30 de la madrugada del 1 de enero de 1872, los gauchos entraron en Tandil e ingresaron al Juzgado de Paz local, donde solo pudieron robar sables.
Al grito de «¡Viva la Patria», «¡Viva la Religión!», «¡Mueran los gringos (como se conocía a los recientes inmigrantes europeos, principalmente de origen italiano)] y los masones!» y «¡Maten, siendo gringos y vascos!», se dirigieron corriendo a la plaza central del pueblo donde se encontraba la multitud. Allí rodearon a Santiago Imberti ―un italiano que era organillero (tocaba el organito, instrumento mecánico a cuerda) y vivía en la plaza― y lo degollaron.Cruzaron al galope los campos aledaños para matar a los «gringos» arguyendo que atacaban a la Patria y a la Iglesia.
A unas veinte cuadras, en la Plaza de las Carretas ―donde hoy se encuentra la plaza Martín Rodríguez (de Tandil)― a orillas del río Tandil,​ masacraron a nueve vascos que viajaban en dos tropas de carretas.
La peonada de la estancia de Thompson ―casi todos criollos― fueron abatidos al paso del nefasto clan.
La masacre culminó a cinco leguas (25 km) al norte, en el caserío De la Canal, donde la banda tomó por asalto el almacén y hospedaje de Juan Chapar, de origen vasco, quien fue degollado junto a toda su familia ―entre ellos una niña de cinco años y un bebé de meses― y a los dependientes y pasajeros que se encontraban en el lugar. En total en esa pulpería fueron degolladas dieciocho personas.​ Extrañamente, los criminales roban el libro contable del almacén, lo que hace sospechar de sus deudores como instigadores del crimen.En el pueblo del Tandil se preparó la persecución de Jacinto Pérez y sus gauchos, quienes permanecían apostados en la estancia de Ramón Santamarina.
En duro combate cae abatida una decena de los seguidores de Tata Dios Solané y este es tomado preso, junto con siete de sus adeptos, por las milicias.
Enterada de lo que estaba sucediendo, una partida policial salió a perseguir a los gauchos, matando a once y atrapando a doce. El resto pudo escapar. La partida también fue a detener a Geronimo Solané a su rancho, aunque este siempre negó haber participado de los asesinatos. Al llegar a Tandil, el Cinco días después ―el 6 de enero de 1872― Gerónimo G. Solané fue asesinado en el calabozo del juzgado local. Se escuchó una sola detonación, pero en el cuerpo se encontraron 13 heridas de bala, por lo que se cree que fue asesinado por un tiro de «tercerola, trabuco o pistola Lafouché».
En el Museo Histórico del Fuerte Independencia de Tandil se conserva la frazada agujereada del Tata, con nueve agujeros de bala, y el expediente del juicio.
14​ Algunos adjudicaron el tiroteo al Tuerto Lavallén.5​ Luciano Elissondo, tandilense descendiente de Lavallén por línea materna, comenta que «unos creen que la muerte del Tata Dios, en realidad, se le adjudicó al Tuerto Lavayén, pero que el asesino fue otro. En casa siempre se creyó, más o menos así, esta historia que hoy es leyenda».
Según el historiador Nario, el asesino fue un vasco francés.
En base al asesinato de Solané en su celda mientras estaba preso, se sospecha que él podría haber confesado que los instigadores de la matanza fueron estancieros criollos de la zona.urandero estuvo a punto de ser linchado por los pobladores- Un equipo policial apoyado por vecinos apresó al grupo y comenzó un intento de "justicia por mano propia". Varios delincuentes murieron, Jacinto Pérez entre ellos, otros lograron escapar solo fueron apresados veinte, extrañamente la mayoría no se conocía entre sí. Alegaban que actuaban bajo las órdenes del "médico Dios".
Fueron encarcelados todos en la comisaría local, donde Tata Dios ya estaba encarcelado y no se responsabilizaba de los hechos ya que lo encontraron en la estancia "La Argentina" donde cumplía funciones de curandero.
Lamentablemente no pudieron llevar a juicio al Tata Dios, durante la madrugada del 6 de enero fue asesinado mediante disparos de armas de fuego efectuados desde una pequeña ventana de la celda donde estaba alojado.
En el Museo Histórico del Fuerte de la ciudad de Tandil aún se conserva la frazada agujereada con nueve balazos y el expediente del juicio.
Se realizó el juicio correspondiente al resto del grupo y la mayor condena recayo sobre Cruz Gutiérrez, Juan Villalba y Esteban Lazarte que fueron sentenciados a muerte y ejecutados el 13 de septiembre, Villalba falleció antes en prisión.

Efemérides. El 1º de enero de 1959 triunfaba en Cuba la revolución liderada por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista

Desde su independencia en 1898, Cuba había sido un protectorado de los Estados Unidos, gobernada por distintos regímenes dictatoriales y su economía manejada por los intereses azucareros estadounidenses. Tras largos años de lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista, el 1º de enero de 1959 la revolución se haría realidad. El nuevo gobierno realizará transformaciones radicales: expropiación de monopolios locales y norteamericanos, reforma agraria, extensión de servicios sanitarios, campañas de alfabetización masiva. Para recordar este acontecimiento hemos elegido dos artículos aparecidos en distintos medios inmediatamente después del triunfo de la revolución.
Batista ha perdido Cuba
Fuente: Destino Nº 1117, Barcelona, 3 de enero de 1959.

No habían transcurrido cinco horas del nuevo año cuando el presidente Batista abandonaba Cuba en un avión en el cual le acompañaban sus más directos colaboradores, encabezados por el presidente electo Rivero Agüero. Con este abandono del Poder se ha cumplido la frase que pronunció Fidel Castro en el momento de desembarcar en Cuba en el yate “Gramma”, en 1956. Ochenta hombres le acompañaban y Fidel Castro dijo: “Sólo somos ochenta, pero derribaremos a Batista.” Sea cual fuere el resultado de esta huida de Batista, es evidente que su vencedor moral ha sido Fidel Castro y que los ochenta hombres que desembarcaron procedentes de México en la playa cubana de Niqueros el 2 de diciembre de 1956 –que horas después quedaban reducidos a doce- han sabido mantener durante dos años una rebelión que ha pasado por las más diversas alternativas.
Fidel Castro, una gran mezcla de intelectual y hombre de acción, es en este momento el héroe cubano y tiene tras de su personalidad de guerrillero a toda la juventud. El movimiento “26 de julio” que encabeza ha sido un arma eficacísima contra la dictadura de Batista. Como es sabido, este movimiento evoca la trágica jornada del 26 de julio de 1953, en la cual Fidel Castro, con treinta estudiantes, se sublevó en Santiago de Cuba. Fueron derrotados, y Fidel Castro hecho prisionero. Batista, que en aquel momento se sentía fuerte, cedió a las súplicas del arzobispo de Santiago y perdonó la vida de Fidel Castro, condenándole a quince años de trabajos forzados, que luego fueron conmutados por la pena de exilio. Emigrado a México, Fidel Castro conspiró constantemente y a cara descubierta. Organizó el desembarco en Cuba al que hemos aludido y dio una conferencia de Prensa antes de emprender la aventura. Batista mandó un patrullero a la playa de Niqueros y allí perdió Fidel veinticinco hombres. El patrullero abandonó desdeñosamente el yate embarrancado en la playa, contando que el terreno pantanoso de esta playa y las fuerzas terrestres darían buena cuenta de los restos de los aventureros. Efectivamente, éstos lucharon contra las tropas hasta el último cartucho y solo doce se salvaron, entre ellos, Fidel Castro y su hermano, consiguiendo llegar a favor de la noche hasta las estribaciones de la Sierra Maestra. Y allí comenzó esta extraordinaria aventura, cruel y romántica, que ha acabado con la huida de Batista que, en lo que a Fidel Castro se refiere, sólo le ha perdido un exceso de confianza, pues nunca dio la menor importancia a este joven intelectual, católico y amante de la libertad, rebelde y tenaz, excelente orador y tipo novelesco que había jurado no afeitarse la barba hasta que Batista estuviera fuera del Poder. La barbuda figura del estudiante en armas ha sido popular en el mundo entero y ha dañado enormemente el prestigio del dictador.
Con poca gloria acaba Fulgencio Batista su segundo mandato. El sargento que el 4 de septiembre de 1933 sublevó a las clases de tropas y los soldados contra los oficiales que habían derribado al inmoralísimo gobierno del presidente Machado, acaba de caer con la misma violencia que rodeó a su sublevación. Batista, presidente de la República de 1933 a 1944, abandonó Cuba voluntariamente al perder unas elecciones libremente convocadas. Sus años de presidente fueron fructíferos para él de tal modo que se le calculaba una fortuna de cincuenta millones de dólares en el año 1952, en el que Batista dio un nuevo golpe de Estado, apoderándose el 10 de marzo del campamento de Columbia y del Gobierno de Cuba. Si en su primera etapa Batista fue un presidente hábil y paternalista, en esta segunda etapa ha sido mucho más duro, de tal modo que se ha colocado en el difícil callejón sin salida del dictador sudamericano que pierde los nervios.
En el momento de escribir este artículo. La situación es extremadamente confusa. El presidente Batista ha resignado sus poderes en el general Eulogio Cantillo, siendo nombrado presidente provisional el presidente del Tribunal Supremo, dictador Carlos Piedra. Sin embargo parece difícil que estos personajes puedan afianzar su posición ante la violencia y la fuerza del movimiento “26 de Julio” y ante la figura de un relieve tan fascinador como es, para gran parte del pueblo cubano, Fidel Castro y el comité directivo “26 de Julio”. Este comité está presidido por el doctor Manuel Urrutia, antiguo presidente de la Sala de Urgencia de la provincia de Oriente, juez de carrera que estuvo exiliado en Nueva York y regresó recientemente a Cuba.
El movimiento “26 de Julio” es, socialmente, muy avanzado: Se proyecta gravar con fuertes impuestos las tierras baldías para que los propietarios se vean obligados a venderlas al Gobiernos que se distribuirán entre los campesinos. Asimismo se va a fomentar la industrialización y se nacionalizará el subsuelo, todo ello dentro de un sentido católico, pues no hemos de olvidar el matiz cristiano de la aventura de Fidel Castro. Y sobre todo inspira básicamente a este movimiento el amor a la libertad y la implantación de la honestidad en la administración pública. Este deseo de honestidad ha sido el arma principal de Fidel Castro en su propaganda y es muy lógico que tenga a su lado a gran parte de Cuba. No olvidemos que en las últimas elecciones presidenciales, el movimiento “26 de Julio” predicó el abstencionismo y se abstuvo a pesar de las dificultades y las coacciones, el sesenta por ciento del cuerpo electoral.
Sea cual fuere el porvenir político de la huída de Batista, no olvidemos que será muy difícil, por no decir imposible que persista una guerra civil. La existencia de Cuba depende de su riqueza azucarera y éste es el momento de la zafra, que representa nada menos que la suma de cuatrocientos millones de dólares anuales.
Es de desear para el porvenir económico y político de Cuba que esta situación de inestabilidad tenga bien pronto una solución positiva que devuelva la paz y el bienestar a esta isla, por tantos conceptos llamada la “perla de las Antillas
”.

Efemérides. 1º de enero de 1887: Inauguración de la actual Estación Constitución. Foto: Estación Constitución. El Dr. Carlos Pellegrini es despedido por familiares y amigos en la Estación Constitución, desde donde se trasladará al puerto de La Plata, para embarcarse en compañía de su esposa a bordo del vapor "Thames" con destino a Europa, agosto de 1900.


AGN 

1º de enero: Año nuevo Documento: ¡Feliz Año Nuevo! Revista El Mosquito, N° 1199, Buenos Aires, 27 de diciembre de 1885.


AGN

Juguetes confeccionados por los asilados en el Asilo de Huérfanos de Mendoza (año 1942)


Pequeña Capilla de la Virgen de Lujan, levantada en las soledades limítrofes de Mendoza y Neuquén. (año 1942)


En su trono una rústica carreta. La Reina de la Vendimia del año 1939, señorita Susana Justel del departamento de Las Heras, aparece rodeada de las demás reinas que forman su corte. Mendoza


El palco escénico en el Parque General San Martín muestra la originalidad y colorido. La Reina de la Vendimia del año 1937, Elia Ricco aparece rodeada de su corte y demás reinas. Mendoza


domingo, 31 de diciembre de 2017

🏀 Los campeones olvidados de Mendoza: la foto de 1932 que rescata el origen heroico del básquet provincial


En 1932, el equipo de Gath & Chaves se consagró campeón provincial de basket ball en Mendoza, dejando una de esas imágenes que hoy valen mucho más que una simple postal deportiva. La foto no retrata solo a un grupo de jugadores: muestra un momento fundacional, cuando el básquet mendocino todavía daba sus primeros pasos y empezaba a construir su propia identidad competitiva. La propia historia del básquet local recuerda que en Mendoza el juego oficial comenzó en 1927, de modo que este título de 1932 pertenece a los años más tempranos y formativos del deporte en la provincia. El nombre Gath & Chaves tampoco era uno más. La firma había sido fundada en 1883 en Buenos Aires y se convirtió en una de las grandes tiendas por departamentos del país, con sucursales en distintas ciudades argentinas, entre ellas Mendoza. Su presencia en la provincia fue parte de una época en la que las grandes casas comerciales no solo marcaban la moda y el consumo urbano, sino que también podían proyectarse en la vida social y deportiva de su comunidad. Por eso, esta imagen de 1932 tiene una fuerza especial: une dos historias en una sola escena. Por un lado, la del crecimiento del básquet mendocino, que recién comenzaba a organizarse; por el otro, la de una Mendoza moderna y urbana, donde empresas, clubes y grupos de amigos daban forma a nuevos espacios de encuentro, competencia y pertenencia. No encontré en fuentes abiertas el detalle completo del torneo, ni el rival de la final, pero sí queda claro que esta fotografía conserva el recuerdo de uno de los primeros grandes campeones del básquet provincial. #BasketMendocino #Mendoza #GathYChaves #Deporte #HistoriaDeportiva #Memoria #Básquet #FotosAntiguas #MendozAntigua

🪀 Cuando el yo-yo conquistó Mendoza: la fiebre de 1933 que volvió loco a todo el mundo


En 1933, el yo-yo también dejó su huella en Mendoza y se convirtió en una de esas modas que parecen pequeñas, pero terminan retratando toda una época. La imagen que hoy sobrevive funciona como testimonio de aquel furor: chicos fascinados, trucos en plena calle y un juguete que, por unos años, logró adueñarse de la atención de medio mundo. La leyenda con la que circula actualmente la foto lo resume de manera perfecta: “El Yo-Yo. Conquista Mendoza. (año 1933)”. Y no era una rareza local. El yo-yo arrastraba ya una fiebre internacional que había explotado en Estados Unidos en los años 20 y comienzos de los 30, primero con Pedro Flores y después con Donald F. Duncan, que transformó el juguete en un fenómeno masivo a fuerza de campañas, exhibiciones y demostradores capaces de maravillar a multitudes con trucos cada vez más complejos. Lo más fascinante es que detrás de esa moda moderna había un objeto antiquísimo. La Britannica recuerda que el yo-yo tiene antecedentes que se remontan a la Grecia antigua, e incluso se cree que su origen podría ser anterior y vinculado con China. Es decir: lo que en la Mendoza de 1933 parecía novedad absoluta, en realidad venía girando desde hacía siglos por la historia del mundo. La imagen conserva un valor enorme: muestra el momento en que una moda global aterrizó en la vida cotidiana mendocina y convirtió a un simple juguete en símbolo de destreza, asombro y diversión colectiva. Porque a veces la historia grande también se cuenta así: con un hilo, dos discos y una ciudad entera mirando cómo baja y sube el mundo. #YoYo #Mendoza #1933 #HistoriaCotidiana #FotosAntiguas #Juguet #mendozantigua 

Efemérides. 31 de diciembre de 1902: Muere en Baradero, provincia de Buenos Aires, el pintor Cándido López, que en su obra se destacó especialmente al describir escenas de la Guerra del Paraguay. Foto: Retrato de Cándido López. c. 1864.




🕳️ ¡EL GRAN ESCAPE MENDOCINO! El túnel imposible que burló a la Penitenciaría en 1933


¿Te imaginás el ingenio y la desesperación necesarios para mover toneladas de tierra en silencio absoluto? Mendoza, año 1933: la seguridad de la Penitenciaría provincial se vio vulnerada por una de las fugas más audaces de nuestra historia. Un grupo de 13 reclusos logró lo impensado. Cavaron un túnel de precisión milimétrica que les permitió ganar la libertad, dejando a las autoridades en completo ridículo. Para no ser descubiertos, los presos idearon un sistema increíble: subieron toda la tierra extraída de la excavación al techo del pabellón.  En esta fotografía histórica, se observa el momento exacto de las tareas de limpieza. Para remover la evidencia, los guardias debieron levantar más de 30 metros de chapas de zinc, dejando al descubierto la impresionante montaña de tierra que se observa en el suelo del patio. Las tareas de reconstrucción y limpieza que se ven en la imagen fueron necesarias para intentar "borrar" la huella de una de las mayores humillaciones para el sistema carcelario de la época. #GranEscape #PenitenciariaMendoza #HistoriaMendocina #RelatosDel33 #MendozaAntigua #TúnelInmortal #CrónicaRoja

La joyería más antigua de Mendoza: el brillo europeo que convirtió a la calle San Martín en símbolo de distinción


Esta antigua publicidad nos devuelve a una Mendoza elegante, comercial y en plena modernización. Allí aparece la Gran Joyería y Relojería Suiza de José König & Cía., ubicada en calle San Martín 1229, presentada nada menos que como “la más antigua de Mendoza”. El aviso no solo ofrece joyas y relojes finos: también retrata un tiempo en el que las grandes casas comerciales buscaban seducir a una clientela distinguida con artículos importados, objetos de arte y servicios especializados. Según el propio anuncio, la firma se definía como de “importación directa” y decía haber sido fundada en 1873. La pieza publicitaria deja ver mucho más que un negocio. Habla de una ciudad que ya aspiraba a consumir lujo internacional, con vitrinas pensadas para una sociedad urbana que buscaba refinamiento, prestigio y novedades europeas. El anuncio menciona brillantes, joyas de toda clase, relojes de primeras marcas, bronces, terracotas, lámparas eléctricas, servicios de lavabo, té y café, centros de mesa y numerosos artículos de fantasía, además de trabajos propios del ramo de joyería y relojería. Ese abanico revela que estos comercios también funcionaban como espacios de buen gusto, decoración y status social. José König no fue una figura aislada. Un relevamiento sobre plateros, joyeros y relojeros en la Argentina registra a José König como dueño de una joyería en Mendoza, en la calle San Martín 1229, en 1902, lo que confirma la presencia de la firma en ese punto del centro mendocino a comienzos del siglo XX. Eso convierte al aviso en un valioso testimonio de la vida comercial de la ciudad y del peso que tuvo la calle San Martín como eje del consumo distinguido. En definitiva, esta publicidad no muestra solo una casa de joyas: muestra una época. Una Mendoza que crecía, se embellecía y empezaba a mirar al mundo con ambición moderna. Entre relojes suizos, alhajas, arte y objetos importados, la casa de José König & Cía. fue parte de ese brillo urbano que hizo de la capital mendocina una ciudad cada vez más sofisticada. #MendozaAntigua #JoseKonig #Joyeria #RelojeriaSuiza #CiudadDeMendoza #SanMartin #PublicidadAntigua #HistoriaMendocina #ComercioAntiguo

Los Caracoles de la carrera ciclística. Doble Villavicencio. (año 1933) Mendoza


Plaza Hotel, Casino, Cine - Teatro Independencia. (año 1941) Mendoza


Una original fotografía en relieve del Balneario de Los Molles. (año 1941) Mendoza


sábado, 30 de diciembre de 2017

Cuando Mendoza celebraba la vida bajo los árboles: la histórica foto de 1926 que reúne poder, paisaje y memoria en el Parque San Martín


Esta fotografía de 1926 retrata a las autoridades de la provincia durante el acto oficial de la Fiesta del Árbol en el Parque General San Martín, y vale mucho más que como simple imagen protocolar. Es una postal de una Mendoza que entendía al árbol como parte esencial de su identidad pública, de su paisaje urbano y de su proyecto de modernidad. En esa escena, funcionarios, vecinos y referentes sociales aparecen reunidos en un gesto que mezcla ceremonia, civismo y conciencia ambiental. La leyenda de la imagen la identifica precisamente como un registro del acto oficial de la Fiesta del Árbol realizado ese año en el parque mendocino. El escenario no podía ser más simbólico. El Parque General San Martín, inaugurado en 1896 y originalmente llamado Parque del Oeste, fue concebido como uno de los grandes espacios verdes de la provincia, dentro de una mirada urbanística que vinculaba salud, arbolado, embellecimiento y vida pública. El propio Gobierno de Mendoza recuerda que su creación fue dispuesta por la Ley 19 del 6 de noviembre de 1896 y que el diseño estuvo a cargo del paisajista francés Carlos Thays. La imagen también dialoga con una tradición mendocina muy fuerte: la defensa del arbolado. Un artículo reciente del CONICET Mendoza recuerda que la provincia fue pionera en reconocer la importancia del árbol, con normas tempranas como la Ley Provincial N.º 39 de 1897, orientada al fomento de bosques y plantaciones. Esa continuidad ayuda a entender por qué actos como la Fiesta del Árbol tenían tanta centralidad en la vida pública de comienzos del siglo XX. Vista hoy, la foto no muestra solo un evento oficial. Muestra una cultura política y social en la que plantar, proteger y celebrar los árboles formaba parte de una idea de progreso. En una provincia marcada por el clima seco y la necesidad histórica del riego, el árbol nunca fue mero adorno: fue sombra, paisaje, defensa ambiental y símbolo de civilización. Por eso esta escena de 1926 sigue teniendo fuerza: porque nos devuelve a una Mendoza que ya entendía que cuidar lo verde era también construir futuro. #MendozaAntigua #FiestaDelArbol #ParqueGeneralSanMartin #HistoriaMendocina #ArboladoPublico #CiudadDeMendoza #Memoria #PatrimonioVerde #CarlosThays

1922 🏛️ ¡EL CORAZÓN DE RIVADAVIA HACE MAS DE 100 AÑOS! Un viaje al centro del poder esteño 🍷MENDZA


¿Alguna vez te detuviste a imaginar cómo se veía el centro de Rivadavia cuando nuestros bisabuelos caminaban por sus calles? Esta joya fotográfica de 1922 nos regala una vista privilegiada de la antigua Casa Municipal, un edificio que no solo era oficinas, sino el símbolo del progreso de todo el Este mendocino. En aquella década del 20, Rivadavia vivía una transformación absoluta. Bajo la gobernación de figuras como Carlos Washington Lencinas, Mendoza apostaba fuerte a la arquitectura pública monumental. La sede municipal que vemos en la imagen reflejaba esa "época dorada": techos altos, fachadas imponentes y esos árboles jóvenes que hoy son los gigantes que nos dan sombra. Para ese año, 1922, Rivadavia ya se consolidaba como una potencia vitivinícola. Mientras en esta municipalidad se tomaban las decisiones políticas, a pocas cuadras el departamento latía al ritmo de las bodegas y el ferrocarril que conectaba nuestras esperanzas con el resto del país. 🚂🍇 Mirá bien los detalles: la vestimenta de los vecinos, la calma de la plaza y ese aire de pueblo que crecía con fuerza. ¡Una Mendoza que ya no existe, pero que vive en nuestros recuerdos! #Rivadavia #MendozaAntigua #HistoriaMendocina #Patrimonio #Nostalgia #Vendimia #EsteMendocino #Recuerdos

📌 El 30 de diciembre de 2004, un recital de Callejeros en República Cromañón terminó en tragedia: 194 personas murieron y más de 1.400 resultaron heridas, marcando un antes y un después en la historia del rock argentino y en las políticas de seguridad pública.


La noche del 30 de diciembre de 2004, mientras la banda Callejeros tocaba el tema Distinto en el local República Cromañón, ubicado en Bartolomé Mitre 3060, barrio de Balvanera, Buenos Aires, un asistente encendió una bengala que impactó contra una media sombra inflamable, provocando un incendio devastador. El lugar, habilitado para 1.031 personas, albergaba entre 3.500 y 4.500 asistentes, según estimaciones. La evacuación se vio obstaculizada por salidas bloqueadas, materiales tóxicos y un corte de luz, lo que provocó la muerte de 194 personas —incluidos niños y familiares de los músicos— y más de 1.432 heridos. El local había sido inaugurado apenas meses antes, el 12 de abril de 2004, también con un show de Callejeros. Su administrador, Omar Chabán, ya era conocido por haber impulsado espacios emblemáticos del rock under como Café Einstein y Cemento. La propiedad pertenecía a la firma Nueva Zarelux S.A., radicada en Montevideo. El operativo de emergencia movilizó 46 ambulancias, que trasladaron víctimas a 24 hospitales públicos y 11 clínicas privadas. Los socorristas contratados no eran profesionales, lo que agravó la situación. La tragedia generó un movimiento social de familiares y sobrevivientes, que exigió justicia y visibilizó las fallas estructurales en la seguridad de locales bailables. En el plano político, se inició un juicio contra el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, quien fue destituido y reemplazado por Jorge Telerman. En lo cultural, Cromañón marcó un punto de inflexión: se revisaron habilitaciones, se clausuraron decenas de locales, y se modificaron las normativas de espectáculos masivos. Años después, varios sobrevivientes fallecieron por secuelas físicas y psicológicas, y el recuerdo de esa noche sigue vivo en actos, murales y canciones. #Cromañón2004 #NuncaMás #MemoriaRock #JusticiaPorCromañón #Callejeros #TragediaEnOnce #mendozantigua 


📌 El 30 de diciembre de 1916, Grigori Rasputín, el místico conocido como “El Monje Loco”, fue asesinado en Petrogrado tras una conspiración de nobles rusos que buscaban frenar su influencia sobre la dinastía Romanov.


Grigori Yefímovich Rasputín (1869-1916) nació en Siberia y se convirtió en un místico y sanador que alcanzó gran poder en los últimos años del imperio ruso. En 1905, gracias a la mediación de Anna Výrubova, amiga de la zarina Alejandra, fue llamado al palacio de los zares para atender al heredero Alexéi Nikoláyevich, enfermo de hemofilia. Tras lograr detener una hemorragia —posiblemente mediante hipnosis—, la familia Romanov, especialmente la zarina, confió ciegamente en él. Rasputín se ganó fama por su carisma, su mirada penetrante y su capacidad de persuasión. Fue considerado guía espiritual, pero también acusado de libertino y manipulador. Su influencia sobre la zarina, especialmente durante la Primera Guerra Mundial, generó fuertes críticas: se lo acusó de ser espía alemán y de intervenir en nombramientos ministeriales mientras el zar estaba en el frente. En 1916, el primer ministro Alexander Trépov intentó alejarlo ofreciéndole dinero, y hubo incluso un fallido intento de asesinato. Finalmente, el príncipe Félix Yusúpov, junto con Vladímir Purishkévich y el gran duque Dmitri Pávlovich, organizó la conspiración que terminó con su vida. Rasputín fue invitado al palacio Yusúpov con la excusa de encontrarse con la duquesa Irina. Allí le ofrecieron vino y pasteles envenenados con cianuro, que no surtieron efecto. Yusúpov le disparó, pero Rasputín sobrevivió. Purishkévich lo remató con varios tiros y un golpe en la sien. Su cuerpo fue arrojado al río Nevá, donde fue hallado el 31 de diciembre de 1916. Fue enterrado en Tsárskoye Seló, pero tras la Revolución de Febrero de 1917 su cadáver fue exhumado y quemado. Investigaciones recientes sugieren que agentes británicos, como Oswald Rayner, también participaron en el asesinato. La figura de Rasputín quedó envuelta en leyendas: se lo describió como un hombre de excesos, rodeado de mujeres de la alta sociedad, y se le atribuyeron frases como “los grandes pecadores son los más queridos por Dios”. Su vida inspiró biografías, películas y canciones, convirtiéndolo en uno de los personajes más polémicos y fascinantes de la historia rusa. #Rasputín1916 #ElMonjeLoco #Romanov #HistoriaRusa #Petrogrado #FinDeUnaDinastía #mendozantigua 

2 de Febrero de 1924 - La multitud que celebró un sueño de salud pública: la histórica inauguración del Hospital Regional de San Rafael


Esta fotografía del acto de inauguración del Hospital Regional de San Rafael retrata mucho más que una ceremonia oficial: muestra el momento en que el sur mendocino vio nacer una de sus instituciones más queridas y decisivas. El edificio, que con el tiempo sería conocido como Hospital Teodoro J. Schestakow, se convirtió en un símbolo del crecimiento sanitario, urbano y social de San Rafael. Fuentes oficiales e históricas coinciden en que su primer edificio fue inaugurado el 2 de febrero de 1924, en la calle Barcala, La historia del hospital venía gestándose desde mucho antes. Según el Gobierno de Mendoza, ya en 1905 los doctores Teodoro J. Schestakow y José Braña impulsaron la idea de crear un hospital regional para el sur provincial, comenzando con una pequeña sala de primeros auxilios llamada Enfermería San Antonio. A partir de ese primer esfuerzo, y tras años de avances y demoras, el proyecto logró concretarse en una obra de mayor envergadura que respondió a una necesidad sanitaria clave en una zona que crecía rápidamente. La inauguración tuvo un enorme impacto local. Investigaciones académicas sobre arquitectura sanitaria en Mendoza describen que la población de San Rafael acudió masivamente al flamante edificio, levantado con criterios antisísmicos, de dos plantas, con pórtico frontal, jardín y una presencia imponente para la época. No era solo un hospital: era la prueba visible de una comunidad que aspiraba al progreso, a la atención médica organizada y a un futuro más seguro para miles de familias del sur mendocino. Con el tiempo, el establecimiento pasó a llevar el nombre de Teodoro J. Schestakow, médico fundamental en la historia sanrafaelina. Hoy sigue siendo uno de los hospitales públicos más importantes del sur de Mendoza, y en 2024 celebró oficialmente su centenario, recordando aquel edificio original y el acto que lo vio nacer. Por eso esta imagen conserva tanta fuerza: porque no muestra solo una multitud frente a una fachada, sino el nacimiento de una institución que quedó unida para siempre a la memoria de San Rafael. #SanRafael #HospitalRegional #Schestakow #HistoriaDeMendoza #SaludPública #MemoriaHistórica #Patrimonio #MendozaAntigua #SurMendocino #HospitalSchestakow

1923 - Cuando el tren llevaba el progreso al Valle de Uco: la histórica carga entre Zapata y Tupungato


En esta imagen de 1923 asoma una escena casi olvidada de la historia mendocina: el servicio de carga de la línea Zapata-Tupungato, una conexión ferroviaria pensada para vincular la producción del Valle de Uco con los circuitos comerciales de la provincia. La postal refleja mucho más que un medio de transporte: muestra el esfuerzo cotidiano de una Mendoza rural que buscaba crecer, mover su economía y acercar sus productos a mercados más amplios. La iniciativa quedó asociada al llamado Ferrocarril Industrial de Mendoza, un ramal de trocha angosta que unía la estación Zapata con Tupungato y que, según trabajos de investigación sobre el tema, funcionó durante buena parte de las décadas de 1920 y 1930. Aquel pequeño tren cumplía una función estratégica. Su objetivo era facilitar el traslado de cargas vinculadas a la producción regional, en una zona donde la vitivinicultura, la fruta y otras actividades agrícolas necesitaban mejores vías para salir del aislamiento relativo y conectarse con Mendoza y otros centros de distribución. Distintas reconstrucciones históricas coinciden en que este ramal ayudó a transportar mercaderías y también pasajeros, integrando a Tupungato con el resto de la provincia en una etapa clave de expansión económica. Los estudios disponibles señalan que el ferrocarril fue de trocha angosta y que su recorrido entre Zapata y Tupungato fue relativamente breve, pero de enorme valor para la vida productiva local. También indican que su operación se extendió aproximadamente entre 1924 y 1936, lo que sugiere que la imagen que compartís probablemente pertenezca a los años iniciales de organización, pruebas o primeros servicios de esa experiencia ferroviaria mendocina. Como no encontré una fuente primaria abierta que confirme de manera directa el dato exacto de “1923” para esta foto puntual, conviene mantener ese año como referencia de la imagen, pero con cierta cautela histórica. Hoy esta fotografía vale por lo que muestra y por lo que simboliza: vagones, toneles, trabajadores, animales y esfuerzo humano en un paisaje seco y abierto que resume una parte esencial del pasado mendocino. Es la memoria de una provincia que se hizo también sobre rieles, cargando producción, expectativas y futuro hacia el corazón de su desarrollo. #Mendoza #Tupungato #Zapata #Ferrocarril #Historia #ValleDeUco #Memoria #Patrimonio #Trenes #MendozAntigua

1925 - Cuando Buenos Aires aprendía a ser moderna: la Avenida Callao de 1925 entre tranvías, relojes y edificios señoriales


Esta imagen de Avenida Callao en 1925, en la entonces Capital Federal, nos devuelve a una Buenos Aires que ya respiraba modernidad, pero sin perder del todo su elegancia de otra época. No es solo una calle fotografiada: es un retrato de una ciudad en transformación, donde convivían los tranvías eléctricos, los primeros automóviles, la arquitectura refinada de comienzos del siglo XX y el ritmo vertiginoso de una capital que crecía sin descanso. Callao ya era por entonces una de las arterias más importantes de Buenos Aires. Su historia venía de mucho antes: el trazado actual empezó a definirse en la década de 1820, cuando Bernardino Rivadavia impulsó su apertura y se la bautizó en homenaje al puerto peruano de Callao. Con el correr de las décadas, la avenida fue consolidándose hasta convertirse en uno de los grandes corredores urbanos porteños. A comienzos del siglo XX, incluso era conocida como Boulevard Callao, con adoquinado, faroles que separaban los sentidos del tránsito y una fisonomía monumental que la volvió una de las avenidas más distinguidas de la ciudad. Para 1925, además, la avenida ya estaba rodeada por muchos de los edificios que todavía hoy le dan identidad. Buena parte de su paisaje arquitectónico se levantó entre 1880 y 1940, y por eso Callao conserva una densidad patrimonial excepcional. No por nada, tiempo después el corredor fue protegido como Área de Protección Histórica, reconocimiento a su enorme valor urbano y arquitectónico. Lo más fascinante es que esta foto atrapa un momento exacto de esa transición. Todavía dominan los tranvías, que circulan por el centro de la calzada, pero ya aparecen automóviles y una avenida pensada para una ciudad cada vez más dinámica, más alta y más compleja. Es la Buenos Aires que dejaba atrás el aire decimonónico y empezaba a parecerse a la gran metrópoli cosmopolita que marcaría el siglo XX.

Se ve una amplia perspectiva de la Avenida Callao, tomada desde el centro de la calzada. En el medio aparece una columna metálica con reloj, que funciona como eje visual de toda la escena. A ambos lados se levantan edificios de varios pisos, con fachadas elegantes, balcones, cúpulas y remates ornamentales. En la avenida circulan tranvías por las vías centrales, varios autos antiguos y algunos peatones. En primer plano se distingue un hombre de pie sobre el separador central, mientras el resto del movimiento urbano sigue a su alrededor. Los árboles alineados sobre las veredas suavizan la dureza de la arquitectura y le dan a la escena un aire de avenida distinguida, ordenada y moderna para su tiempo. #AvenidaCallao #BuenosAires #CapitalFederal #Historia #FotografiaAntigua #Tranvias #Patrimonio #Ciudad #Memoria #MendozAntigua

Mar del Plata 1932: la postal donde el mar, la elegancia y el verano argentino se volvieron eternos


Mar del Plata, 1932. Una mujer frente al mar, detenida en un instante de calma, resume como pocas imágenes el espíritu de la ciudad en aquellos años: refinada, luminosa y ya convertida en uno de los grandes símbolos del verano argentino. Para entonces, Mar del Plata llevaba décadas consolidándose como balneario de referencia, y la vida social junto a la costa formaba parte de su identidad más reconocible. La escena también dialoga con una época muy precisa de su paisaje urbano: en 1932 todavía dominaba la histórica Rambla Bristol, inaugurada en 1913 y convertida en emblema de la Belle Époque marplatense, antes de su demolición en 1939 para dar paso al complejo Casino-Provincial. Mirar esta foto es volver a esa Mar del Plata de paseos frente al Atlántico, barandas elegantes y veranos que parecían no terminar nunca. #MarDelPlata #1932 #PostalDelAyer #HistoriaArgentina #Memoria #BelleEpoque #RamblaBristol #MarArgentino #VeranoEterno #MendozAntigua

🔥 ¡LA PLAYA QUE PERDIMOS! Así de increíble era la Costanera Sur de Buenos Aires en los años 20


¿Alguna vez te imaginaste el Río de la Plata como una verdadera playa popular? 🤔 Esta foto nos transporta a la Buenos Aires de 1920, capturando la Costanera Sur en todo su esplendor social. Una época dorada donde este balneario municipal era el epicentro de la vida social de la clase trabajadora y media. Cientos de familias colmaban la costa, vestidas con las modestas ropas de baño de la época, disfrutando del sol y el agua, convirtiéndola en el punto de encuentro por excelencia. Esta imagen es un testimonio de una ciudad que ha experimentado una transformación radical. Nos recuerda un pasado cuando la metrópoli vivía de cara al río, mucho antes de que la contaminación y las expansiones portuarias cambiaran su relación para siempre. Un pedazo de historia porteña que despierta la nostalgia y nos hace reflexionar sobre la evolución de nuestro espacio público. #BuenosAires #NostalgiaPorteña #RíoDeLaPlata #HistoriaArgentina #CostaneraSur #mendozantigua 


viernes, 29 de diciembre de 2017

1922 - El día en que el Atuel dejó de separar: la histórica inauguración del puente que unió a San Rafael


Esta fotografía rescata un momento valioso de la historia mendocina: la inauguración del puente sobre el río Atuel, en el departamento de San Rafael, una obra que aparece fechada en 1922 y que simboliza mucho más que una mejora vial. En una región en plena expansión agrícola y productiva, cruzar el Atuel de manera más segura y estable significaba conectar personas, mercaderías, pueblos y oportunidades en el sur provincial. En estudios históricos sobre San Rafael puede verse que, hacia comienzos de la década de 1920, el departamento estaba consolidándose como centro regional, con nuevas obras e infraestructura que acompañaban ese crecimiento. El puente sobre el Atuel fue clave porque este río, esencial para la vida económica del sur mendocino, también representaba una barrera natural para la circulación. La bibliografía disponible muestra que el paso sobre el Atuel era un punto estratégico en los caminos del departamento y que las autoridades impulsaban mejoras viales para facilitar el desarrollo de las industrias y de la producción local. De hecho, en 1923 el gobierno provincial dispuso obras sobre el camino comprendido entre Negro Quemado y el puente sobre el río Atuel, precisamente con el objetivo de asegurar mayores facilidades al desarrollo económico de la zona. La escena de la foto lo dice todo: vecinos, jinetes, autoridades y curiosos reunidos alrededor de una estructura que no solo unía dos orillas, sino también dos etapas de la historia sanrafaelina. Allí donde antes había aislamiento, dificultad o demora, empezaba a imponerse una idea de progreso sostenida por caminos, puentes y obras públicas. Esa lectura surge como una interpretación histórica razonable a partir del papel que tuvo la infraestructura vial en el crecimiento del sur mendocino. No encontré en fuentes oficiales abiertas una constancia puntual que confirme en detalle el acto exacto de inauguración de 1922 para esta imagen específica, por lo que conviene presentar esa fecha como la referencia tradicional con la que circula la fotografía. Aun así, el contexto histórico sí confirma que el puente sobre el Atuel era una pieza importante dentro del proceso de integración territorial y productiva de San Rafael en esos años. #SanRafael #RíoAtuel #Mendoza #HistoriaMendocina #Puentes #Patrimonio #MemoriaHistórica #SurMendocino #ObrasPúblicas #MendozAntigua

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