El 8 de marzo de 1935 murió en Tokio Hachikō, el akita que se convirtió en símbolo universal de la lealtad. Había nacido en noviembre de 1923 en Ōdate, prefectura de Akita, y en enero de 1924 fue enviado a Tokio para vivir con el profesor Hidesaburō Ueno, de la Universidad Imperial de Tokio. Con el tiempo, el perro desarrolló una rutina que lo volvería inmortal: acompañaba a su dueño hasta la estación de Shibuya y volvía a esperarlo cada día. La historia se volvió conmovedora cuando el profesor Ueno murió de forma repentina el 21 de mayo de 1925 durante una reunión académica. Pero Hachikō siguió regresando a Shibuya día tras día, bajo el sol, la lluvia o la nieve, esperando a alguien que ya no volvería. Ese gesto silencioso terminó emocionando a empleados ferroviarios, vecinos y comerciantes, que comenzaron a cuidarlo y alimentarlo. Así nació la leyenda del “perro fiel”. Su fama creció tanto que en abril de 1934 se inauguró una estatua de bronce en su honor frente a la estación de Shibuya, y el propio Hachikō estuvo presente en la ceremonia. Tras su muerte, su historia siguió expandiéndose dentro y fuera de Japón. Hoy, la estatua de Shibuya sigue siendo uno de los puntos de encuentro más famosos de Tokio, mientras que su figura embalsamada se conserva en el National Museum of Nature and Science de Tokio. La historia de Hachikō también sobrevivió a la guerra. La estatua original fue retirada durante el conflicto por la recolección obligatoria de metal, pero en 1948 fue reconstruida y volvió a ocupar su lugar en Shibuya. Además, en Ōdate, su ciudad natal, también se levantaron monumentos en su memoria. Más que un perro famoso, Hachikō terminó convertido en una de las imágenes más poderosas de la fidelidad y el afecto en la cultura japonesa. #Hachikō #8DeMarzo #Japón #Shibuya #Akita #Lealtad #Historia #MendozAntigua El apodo “Chūken Hachikō” suele traducirse como “el perro fiel Hachikō”, pero el origen exacto del nombre y algunas versiones muy repetidas sobre su muerte circulan con variantes.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (8124)
- Otras Provincias (4560)
- Década de 1920 (2699)
- Curiosidades Históricas (2570)
- otros paises (2438)
- Década de 1930 (2370)
- Década de 1910 (1953)
- Sociales (1844)
- Década de 1970 (1791)
- Década de 1900 (1606)
- Década de 1940 (1486)
- Publicidades (1368)
- Deportes en el Recuerdo (1298)
- Década de 1950 (1213)
- Videos (1139)
- Década de 1960 (891)
- Década de 1980 (849)
- Letra chica (681)
- antes de 1900 (659)
- Moda (631)
- Vendimia (576)
- graduados (386)
- solo mujer (285)
- frases (247)
- policiales (234)
- hechos hist. de Mza (222)
- Conociendo Mendoza (220)
- Década de 1990 (208)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (201)
- Mendoza desde Arriba (110)
- Toponimias (87)
- década del 2000 (77)
- coloreadas (37)
- portadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- gastronomia (10)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
jueves, 8 de marzo de 2018
8 de Marzo de 1935. 🐕 Murió Hachikō: el perro que esperó a su amo durante años y conmovió para siempre a Japón
El 8 de marzo de 1935 murió en Tokio Hachikō, el akita que se convirtió en símbolo universal de la lealtad. Había nacido en noviembre de 1923 en Ōdate, prefectura de Akita, y en enero de 1924 fue enviado a Tokio para vivir con el profesor Hidesaburō Ueno, de la Universidad Imperial de Tokio. Con el tiempo, el perro desarrolló una rutina que lo volvería inmortal: acompañaba a su dueño hasta la estación de Shibuya y volvía a esperarlo cada día. La historia se volvió conmovedora cuando el profesor Ueno murió de forma repentina el 21 de mayo de 1925 durante una reunión académica. Pero Hachikō siguió regresando a Shibuya día tras día, bajo el sol, la lluvia o la nieve, esperando a alguien que ya no volvería. Ese gesto silencioso terminó emocionando a empleados ferroviarios, vecinos y comerciantes, que comenzaron a cuidarlo y alimentarlo. Así nació la leyenda del “perro fiel”. Su fama creció tanto que en abril de 1934 se inauguró una estatua de bronce en su honor frente a la estación de Shibuya, y el propio Hachikō estuvo presente en la ceremonia. Tras su muerte, su historia siguió expandiéndose dentro y fuera de Japón. Hoy, la estatua de Shibuya sigue siendo uno de los puntos de encuentro más famosos de Tokio, mientras que su figura embalsamada se conserva en el National Museum of Nature and Science de Tokio. La historia de Hachikō también sobrevivió a la guerra. La estatua original fue retirada durante el conflicto por la recolección obligatoria de metal, pero en 1948 fue reconstruida y volvió a ocupar su lugar en Shibuya. Además, en Ōdate, su ciudad natal, también se levantaron monumentos en su memoria. Más que un perro famoso, Hachikō terminó convertido en una de las imágenes más poderosas de la fidelidad y el afecto en la cultura japonesa. #Hachikō #8DeMarzo #Japón #Shibuya #Akita #Lealtad #Historia #MendozAntigua El apodo “Chūken Hachikō” suele traducirse como “el perro fiel Hachikō”, pero el origen exacto del nombre y algunas versiones muy repetidas sobre su muerte circulan con variantes.
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Tokio, Japón
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario