lunes, 29 de septiembre de 2025

La vista de la calle Esmeralda entre Corrientes y Sarmiento, en la década de 1910, nos transporta a una Buenos Aires vibrante, en plena transformación urbana y cultural. El foco en el Teatro Alvear, ubicado en el número 320, permite reconstruir una escena cargada de historia, arquitectura y vida teatral.


Inaugurado en 1910, el Teatro Alvear fue parte del auge de salas teatrales que acompañaron el crecimiento de la ciudad como capital cultural del Cono Sur. Su fachada combinaba elementos neoclásicos y art nouveau, en sintonía con la arquitectura de la zona, marcada por edificios de renta, cafés y galerías. Ubicado en una calle de tránsito intenso, entre Corrientes (ya perfilada como avenida del espectáculo) y Sarmiento, el teatro ofrecía funciones de zarzuela, comedia y drama, con compañías locales y extranjeras. Fue contemporáneo de otros espacios emblemáticos como el Teatro Apolo, el Politeama y el Teatro Nacional, formando parte del circuito teatral que animaba la vida nocturna porteña. En esa década, Esmeralda era una calle de tránsito mixto, con tranvías eléctricos, coches de caballos y automóviles incipientes, como se aprecia en las imágenes de época. Las veredas estaban pobladas por peatones, vendedores ambulantes y artistas callejeros, en un entorno de cafés, pensiones y tiendas de moda. La presencia del Teatro Alvear le daba un aire bohemio y elegante, con marquesinas iluminadas y carteles tipográficos anunciando funciones. El Teatro Alvear fue demolido en décadas posteriores, como parte de los procesos de renovación urbana que afectaron a numerosos espacios culturales de Buenos Aires. Su desaparición se inscribe en una larga lista de teatros que fueron reemplazados por bancos, estacionamientos o edificios modernos, como señala el Instituto Nacional de Estudios de Teatro y diversos investigadores del patrimonio porteño. Hoy, su memoria persiste en registros fotográficos, programas de mano y testimonios de una época donde el teatro era centro de encuentro, expresión y ciudadanía. Esta escena de la calle Esmeralda no solo retrata una postal urbana: es una cápsula de la Buenos Aires teatral, moderna y efímera, donde el arte convivía con el vértigo de una ciudad que crecía sin pausa. #TeatroAlvear, #EsmeraldaHistórica, #BuenosAires1910, #MemoriaTeatral, #CalleCorrientes, #ArquitecturaPorteña, #TeatrosDemolidos, #CiudadConHistoria, #BuenosAiresAntigua, #PatrimonioEscénico #Mendozantigua 

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...