miércoles, 18 de marzo de 2026

1910 - El tren que venció a los Andes: la inauguración del Trasandino que unió Mendoza (Argentina)y Los Andes (Chile) en una escena de épica total


En 1910, la inauguración del Ferrocarril Trasandino entre Mendoza y Los Andes marcó uno de los momentos más impresionantes de la historia ferroviaria sudamericana. No fue solo la apertura de una línea: fue la consagración de una obra gigantesca que logró atravesar el corazón de la cordillera y unir, por rieles, a la Argentina y Chile en pleno año del Centenario. Fuentes oficiales chilenas y mendocinas ubican su inauguración integral el 5 de abril de 1910, después de décadas de trabajos, demoras y enormes dificultades técnicas y financieras. La escena de aquella jornada tuvo un fuerte aire ceremonial y marcial. En imágenes de época, los uniformes, la formación y la solemnidad del acto recuerdan a un desfile militar europeo, con una estética rígida y disciplinada que hoy muchos asocian visualmente con el estilo prusiano. Pero detrás de esa postal había algo mucho más grande: la celebración de una hazaña de ingeniería que consiguió conectar dos países a través de uno de los pasos montañosos más difíciles del continente. El Trasandino había sido pensado para acelerar el intercambio entre el Atlántico y el Pacífico. La línea unía Mendoza con Los Andes, y al integrarse con otras redes ferroviarias permitía completar un corredor de 1.408 kilómetros entre Buenos Aires y Valparaíso. Según el Institution of Civil Engineers, ese sistema redujo un viaje que por mar demandaba unos 11 días a unas 36 horas en tren, aunque con transbordos por diferencia de trocha. La obra fue una verdadera proeza para su tiempo. El ferrocarril cubría unos 248 kilómetros, ascendía a más de 3.000 metros de altura y exigió túneles, cobertizos, puentes y tramos de cremallera para vencer pendientes extremas y proteger la vía de nieve y derrumbes. No era un simple tren de pasajeros o cargas: era una demostración de voluntad política, ambición comercial y dominio técnico en medio de una geografía brutal. Por eso la inauguración del Ferrocarril Trasandino no fue apenas un acto ferroviario. Fue la imagen de una época que soñaba en grande: locomotoras trepando montañas, naciones estrechando vínculos y una cordillera que, por primera vez, dejaba de ser solo frontera para convertirse también en puente. Más de un siglo después, aquella ceremonia de 1910 sigue pareciendo una mezcla perfecta de épica, progreso y memoria. #Trasandino #Mendoza #LosAndes #Cordillera #Tren #Historia #Ingeniería #Centenario #Memoria #MendozAntigua

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