lunes, 9 de marzo de 2026

🍷📸 Las fotos del vino mendocino que no solo mostraban bodegas: también construían poder


Una fotografía antigua no es solo un adorno del pasado. También es una fuente histórica. Leída con atención, permite descubrir no solo qué quedó retratado, sino también qué se quiso destacar, qué se buscó ocultar y qué mensaje se intentó dejar para el futuro. Peter Burke insistió en que, durante mucho tiempo, muchos historiadores usaron las imágenes apenas como ilustraciones, cuando en realidad también pueden abrir preguntas nuevas sobre el poder, la vida cotidiana y la cultura de una época. Desde esa perspectiva, las viejas fotos del mundo del vino en Mendoza cobran otra dimensión. Ya no son simples postales: son documentos que ayudan a leer cómo se construyó una economía, una élite y un paisaje. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, la vitivinicultura industrial transformó profundamente la provincia: reorganizó el territorio, multiplicó pequeñas propiedades ligadas a los oasis de riego y empujó el crecimiento de ciudades y centros productivos. La historiografía identifica ese proceso como parte de la gran “Revolución Vitivinícola”, consolidada entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX.  Por eso, cuando aparecen retratados los propietarios de viñas y bodegas del Oasis Centro, no alcanza con mirar sus caras o sus nombres. Hay que observar también la escena completa: la pose, la ropa, los muebles, el fondo, la ubicación del cuerpo, los objetos elegidos y hasta la forma en que entra la luz. Nada suele ser casual. Muchas de esas fotos fueron cuidadosamente armadas para transmitir prestigio, autoridad, modernidad y éxito. La cámara no solo registraba una realidad: también ayudaba a fabricarla. Ese es el valor más profundo de este patrimonio icónico: permite leer la vitivinicultura mendocina no solo como actividad económica, sino también como relato visual de una sociedad que quería mostrarse próspera, ordenada y poderosa. Igual que ocurre con los documentos escritos, estas imágenes exigen una lectura crítica e iconográfica. Porque en cada retrato de “los patrones” no solo hay personas: hay símbolos, jerarquías, intereses y una forma de contar Mendoza. Y en esa puesta en escena todavía late una parte esencial de nuestra historia. #Mendoza #Vitivinicultura #Historia #Fotografía #Patrimonio #Bodegas #Memoria #Identidad #MendozAntigua

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