En la imagen adjunta se resume una de las grandes herencias de la ciencia nacional: Luis Federico Leloir junto a Bernardo Houssay, dos nombres que llevaron la investigación argentina al mundo. La curiosidad de Leloir, su deseo de aprender y su inquietud por comprender los procesos de la vida lo acercaron al Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA, dirigido por Houssay. Allí, el joven médico encontró algo más que un tema de tesis: encontró una vocación definitiva. Su trabajo doctoral, titulado “Suprarrenales y metabolismo de los hidratos de carbono”, fue presentado en 1934 bajo la guía de Houssay y obtuvo el premio a la mejor tesis de ese año. Aquel paso cambió su destino. Leloir recordaría que comenzó a pasar cada vez más horas en el laboratorio y menos en el hospital. La medicina clínica empezaba a quedar atrás; la investigación bioquímica se convertía en su verdadero camino. Houssay ya era una figura central de la fisiología mundial. En 1947 recibiría el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el papel de la hipófisis en la regulación del azúcar en la sangre. Leloir, su discípulo, seguiría una senda propia y en 1970 obtendría el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos sobre los nucleótidos de azúcar y su función en la biosíntesis de los hidratos de carbono. La historia que une a ambos no es solo la de dos premios Nobel argentinos. Es la historia de una escuela científica, de un maestro que supo orientar talentos y de un discípulo que transformó una pregunta de laboratorio en conocimiento universal. En esa imagen no hay solo dos hombres: hay método, disciplina, pasión y una certeza profunda: la ciencia argentina también se construyó con paciencia, humildad y horas silenciosas frente a una mesa de trabajo. #MendozAntigua #LuisLeloir #BernardoHoussay #CienciaArgentina #PremioNobel #HistoriaArgentina #UBA #Bioquímica #Medicina #InvestigaciónCientífica #OrgulloArgentino #ScienceHistory #ArgentineScience #NobelPrize #Biochemistry #MedicalHistory
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miércoles, 3 de junio de 2026
LELOIR Y HOUSSAY: EL MAESTRO Y EL DISCÍPULO QUE CAMBIARON LA CIENCIA ARGENTINA. Foto tomada aproximadamente en la década de 1960, posiblemente hacia 1960-1965.
En la imagen adjunta se resume una de las grandes herencias de la ciencia nacional: Luis Federico Leloir junto a Bernardo Houssay, dos nombres que llevaron la investigación argentina al mundo. La curiosidad de Leloir, su deseo de aprender y su inquietud por comprender los procesos de la vida lo acercaron al Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA, dirigido por Houssay. Allí, el joven médico encontró algo más que un tema de tesis: encontró una vocación definitiva. Su trabajo doctoral, titulado “Suprarrenales y metabolismo de los hidratos de carbono”, fue presentado en 1934 bajo la guía de Houssay y obtuvo el premio a la mejor tesis de ese año. Aquel paso cambió su destino. Leloir recordaría que comenzó a pasar cada vez más horas en el laboratorio y menos en el hospital. La medicina clínica empezaba a quedar atrás; la investigación bioquímica se convertía en su verdadero camino. Houssay ya era una figura central de la fisiología mundial. En 1947 recibiría el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el papel de la hipófisis en la regulación del azúcar en la sangre. Leloir, su discípulo, seguiría una senda propia y en 1970 obtendría el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos sobre los nucleótidos de azúcar y su función en la biosíntesis de los hidratos de carbono. La historia que une a ambos no es solo la de dos premios Nobel argentinos. Es la historia de una escuela científica, de un maestro que supo orientar talentos y de un discípulo que transformó una pregunta de laboratorio en conocimiento universal. En esa imagen no hay solo dos hombres: hay método, disciplina, pasión y una certeza profunda: la ciencia argentina también se construyó con paciencia, humildad y horas silenciosas frente a una mesa de trabajo. #MendozAntigua #LuisLeloir #BernardoHoussay #CienciaArgentina #PremioNobel #HistoriaArgentina #UBA #Bioquímica #Medicina #InvestigaciónCientífica #OrgulloArgentino #ScienceHistory #ArgentineScience #NobelPrize #Biochemistry #MedicalHistory
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