miércoles, 16 de septiembre de 2020

🔥🎸🕯️ 16 DE SEPTIEMBRE DE 1945: NACÍA TANGUITO — EL MUCHACHO DE CASEROS QUE AYUDÓ A ENCENDER LA MECHA DEL ROCK ARGENTINO


El 16 de septiembre de 1945 nacía en Caseros José Alberto Iglesias, el joven que el rock argentino terminaría recordando simplemente como Tanguito. Su lugar de nacimiento pertenecía entonces al partido de General San Martín y hoy forma parte de Tres de Febrero. Hijo de José Iglesias, vendedor ambulante, y Juana Correa, empleada doméstica, creció en un hogar humilde y desde muy joven mostró mayor interés por la música que por la educación formal. Tras abandonar el secundario realizó una breve experiencia vinculada con jardinería y paisajismo, pero su verdadera obsesión estaba en el rock and roll que comenzaba a transformar a una generación. La propia Municipalidad de Tres de Febrero conserva su memoria e identifica incluso la casa familiar de Caseros, por donde años después pasarían músicos como Moris, Litto Nebbia, Javier Martínez y Pajarito Zaguri. A comienzos de los años sesenta, cuando cantar rock en castellano todavía estaba lejos de ser habitual, Tanguito comenzó a presentarse en clubes y bailes de barrios como Flores y Mataderos. Su habilidad para bailar rock habría dado origen al apodo: en ambientes dominados todavía por el tango, amigos y asistentes le pedían en broma que se bailara “un tanguito”. En 1963 se incorporó como cantante de Los Dukes y realizó su debut discográfico: grabó “Decí por qué no querés”, de Palito Ortega y Dino Ramos, y “Mi Pancha”, composición propia. La existencia de aquel sencillo está documentada incluso por investigaciones del Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega. Pero el episodio que lo llevaría definitivamente a la historia ocurrió en el corazón de la bohemia porteña. Tanguito frecuentaba La Cueva, sobre la avenida Pueyrredón, y La Perla del Once, lugares donde coincidían algunos de los jóvenes que estaban construyendo una nueva música argentina: Moris, Javier Martínez, Litto Nebbia, Pipo Lernoud, Miguel Abuelo y otros pioneros. En La Perla, durante una madrugada de 1967, Tanguito presentó a Nebbia una idea que comenzó a transformarse entre ambos en “La Balsa”. La canción quedó registrada con la autoría de Litto Nebbia y Tanguito bajo su seudónimo Ramsés VII. Los Gatos la grabaron el 19 de junio de 1967 y RCA la lanzó como simple el 3 de julio. El resultado fue extraordinario: distintas reconstrucciones históricas sitúan sus ventas alrededor de las 250.000 copias, una cifra excepcional para el mercado argentino de entonces. Más que “inventar” por sí sola el rock argentino —que ya tenía antecedentes—, “La Balsa” se convirtió en el primer gran éxito masivo de aquella generación y demostró comercialmente que un grupo local podía triunfar cantando composiciones propias en castellano. Tanguito recibió regalías por aquella obra y alrededor de ese dinero nació una de las anécdotas más repetidas de su leyenda: que compró discos importados, un tocadiscos y guitarras y que habría olvidado parte de los discos en un taxi. El episodio aparece desde hace décadas en relatos sobre su vida, aunque debe entenderse como una anécdota transmitida por testimonios y no como un hecho documentalmente comprobado. Su carrera, sin embargo, nunca logró consolidarse a la altura del éxito de la canción. En 1968 publicó como Ramsés VII el simple “La princesa dorada” / “El hombre restante”, pero buena parte de su obra quedó dispersa en grabaciones realizadas con enorme irregularidad. Paralelamente, su vida comenzó a deteriorarse por el consumo problemático de drogas, las detenciones y las internaciones. Pasó por el Hospital Neuropsiquiátrico Borda y fuentes periodísticas que reconstruyeron su historia señalan que allí recibió tratamientos de electroshock, prácticas que forman parte del capítulo más oscuro de sus últimos años. El desenlace ocurrió el 19 de mayo de 1972. Después de abandonar el establecimiento en el que se encontraba internado, Tanguito llegó hasta la zona ferroviaria de Palermo. Tenía apenas 26 años cuando murió arrollado por un tren del Ferrocarril San Martín. Las circunstancias exactas de su caída nunca quedaron completamente aclaradas: diferentes relatos hablaron de accidente e incluso de otras hipótesis, pero no existe base sólida para presentar ninguna de ellas como certeza. Un año después apareció póstumamente “Tango”, construido a partir de grabaciones que había dejado. Dos décadas más tarde su nombre alcanzaría una popularidad que jamás había conocido en vida gracias a “Tango feroz: la leyenda de Tanguito”, la película de Marcelo Piñeyro estrenada en 1993. El propio INCAA la define como una reescritura cinematográfica de su historia, una advertencia importante porque el film contribuyó enormemente al mito pero no debe confundirse con una reconstrucción documental exacta de su vida. Tanguito dejó pocas grabaciones, una existencia brevísima y una biografía rodeada de versiones, recuerdos y leyendas. Pero existe un dato imposible de borrar: estuvo allí, en aquellas madrugadas porteñas en las que un puñado de jóvenes comenzó a demostrar que el rock también podía escribirse, cantarse y sentirse en castellano. Y en medio de aquella revolución cultural quedó para siempre su nombre unido a una canción que atravesó generaciones: “La Balsa”. #Tanguito #JoséAlbertoIglesias #RockArgentino #RockNacional #LaBalsa #LosGatos #LittoNebbia #LaPerlaDelOnce #LaCueva #HistoriaDelRock #Efemérides #MusicaArgentina #CulturaArgentina #Caseros #MendozAntigua #ArgentineRock #RockHistory #LatinRock #MusicHistory #ArgentineMusic #RockLegend

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