El 5 de octubre de 1990, a más de 8.000 metros sobre el nivel del mar, en una de las regiones más inhóspitas del planeta, un mendocino escribió una página decisiva de la historia del montañismo argentino. Miguel “Lito” Sánchez alcanzó la cumbre del Dhaulagiri I, en Nepal, de 8.167 metros, séptima montaña más alta de la Tierra, y se convirtió en el primer argentino que lograba hacer cumbre en uno de los catorce gigantes del planeta que superan los 8.000 metros. No fue solamente una cima: fue la apertura definitiva de la Argentina al gran himalayismo. Sánchez integraba una pequeña expedición andaluza dirigida por Manuel González y ascendió por la arista Nordeste, la histórica ruta normal de la montaña. El registro de Elizabeth Hawley conservado por el American Alpine Journal establece que aquel 5 de octubre también llegaron a la cima el español Manuel Morales y, pertenecientes a otra expedición, Helmut Kindle, de Liechtenstein, y Christoph Pfistner, de Suiza. La Himalayan Database añade un dato todavía más extraordinario: Sánchez, entonces de 33 años y oriundo de Guaymallén, Mendoza, realizó la ascensión sin utilizar oxígeno artificial y se convirtió además en el primer latinoamericano que alcanzó la cumbre del Dhaulagiri. El Club Andino Buenos Aires coincide en señalar el 5 de octubre de 1990 como la fecha del histórico ascenso y confirma que fue el primer argentino en coronar un ochomil. La dimensión de aquella hazaña se comprende mejor al mirar hacia atrás: el Dhaulagiri había sido una obsesión temprana del montañismo argentino. Expediciones nacionales ya habían intentado escalarlo en 1954 y 1956, sin alcanzar la cima, décadas antes de que Sánchez consiguiera romper aquella barrera. El propio Nepal Tourism Board recuerda esas tentativas argentinas dentro de la larga historia de desafíos que precedieron a la primera ascensión mundial del Dhaulagiri, conseguida finalmente el 13 de mayo de 1960 por una expedición internacional organizada por el suizo Max Eiselin. Treinta años después de aquella primera conquista, un mendocino ponía a la Argentina en su cumbre. Pero detrás de la historia deportiva existe además un episodio que parece escrito para una película. Sánchez contó años más tarde que durante 1989 vivía y trabajaba en Canadá intentando reunir dinero para regresar a las grandes montañas. El 2 de octubre de aquel año tuvo un sueño extraordinariamente preciso: se veía alcanzando la cima del Dhaulagiri, aunque todavía no sabía que terminaría integrando una expedición a esa montaña. La impresión fue tan grande que anotó la fecha. Exactamente un año después, el 2 de octubre de 1990, se encontraba a unos 7.400 metros, en el último campamento, preparándose para atacar la cumbre. Por un instante pareció que aquel sueño iba a cumplirse con una precisión casi imposible, pero el Himalaya impuso sus reglas: violentos vientos detuvieron el avance. Durante tres días tuvieron que esperar, resistir y recuperar fuerzas. Finalmente, el 5 de octubre llegó la oportunidad. Sánchez y Morales avanzaron hacia la parte superior de la arista Nordeste y alcanzaron los 8.167 metros. Aquella jornada transformó para siempre el nombre de Lito Sánchez en parte de la historia de la montaña argentina. La proeza adquiere todavía más valor cuando se recuerda cómo eran aquellas expediciones: grupos reducidos, logística mucho más austera que la actual y una montaña donde cada metro por encima de los 8.000 significaba penetrar en la llamada “zona de la muerte”, donde la presión atmosférica y la disponibilidad de oxígeno son insuficientes para que el organismo humano pueda permanecer durante mucho tiempo. Sánchez recordaría después que aquella expedición trabajó sin sherpas de altura y sin oxígeno suplementario. Tres años más tarde volvería a desafiar los límites del Himalaya y alcanzaría el Cho Oyu durante el invierno de 1993, convirtiéndose también en el primer latinoamericano en hacer cumbre en un ochomil durante la estación invernal. Pero todo comenzó aquel 5 de octubre de 1990, cuando desde Guaymallén hasta Nepal se tendió un hilo invisible de más de 16.000 kilómetros y un mendocino dejó sus huellas sobre uno de los grandes techos de la Tierra. Desde entonces, cada vez que se recuerda la historia argentina en el Himalaya, hay una fecha que merece ser escrita con letras enormes: 5 DE OCTUBRE DE 1990. Aquel día Mendoza no solamente miró hacia las montañas: llegó hasta una de las más altas del planeta. Fuentes: American Alpine Journal, Himalayan Database y Club Andino Buenos Aires confirman que Miguel “Lito” Sánchez hizo cumbre en el Dhaulagiri el 5 de octubre de 1990, convirtiéndose en el primer argentino en alcanzar un ochomil y en el primer latinoamericano en coronar esa montaña, sin oxígeno artificial. Nepal Tourism Board, Cumbres Mountain Magazine y Los Andes aportan antecedentes de la expedición y el testimonio personal de Sánchez.
Bienvenidos al sitio con mayor cantidad de Fotos antiguas de la provincia de Mendoza, Argentina. (mendozantigua@gmail.com) Para las nuevas generaciones, no se olviden que para que Uds. vivan como viven y tengan lo que tienen, primero fue necesario que pase y exista lo que existió... que importante sería que lo comprendan
etiquetas
- Efemérides (10146)
- Otras Provincias (4677)
- Curiosidades Históricas (2939)
- Década de 1920 (2741)
- otros paises (2484)
- Década de 1930 (2409)
- Década de 1910 (1972)
- Sociales (1899)
- Década de 1970 (1817)
- Década de 1900 (1646)
- Década de 1940 (1514)
- Publicidades (1410)
- Deportes en el Recuerdo (1348)
- Década de 1950 (1245)
- Videos (1142)
- Década de 1960 (914)
- Década de 1980 (856)
- Letra chica (719)
- antes de 1900 (667)
- Moda (636)
- Vendimia (604)
- graduados (401)
- solo mujer (286)
- Conociendo Mendoza (266)
- frases (251)
- policiales (240)
- hechos hist. de Mza (221)
- Pioneros de la Vitivinicultura en Mendoza (216)
- Década de 1990 (211)
- Mendoza desde Arriba (111)
- Toponimias (91)
- década del 2000 (77)
- portadas (48)
- coloreadas (37)
- el mundo desde arriba (31)
- bienes patrimoniales (25)
- gastronomia (13)
- Constitución de Mendoza (12)
- boletin oficial (12)
- Joyas sobre Ruedas (5)
- edificios religiosos (3)
lunes, 5 de octubre de 2026
5 DE OCTUBRE DE 1990 — EL DÍA EN QUE MENDOZA TOCÓ EL CIELO DEL HIMALAYA: LITO SÁNCHEZ VENCIÓ LOS 8.000 METROS Y ABRIÓ PARA LA ARGENTINA LA ERA DE LOS OCHOMILES
El 5 de octubre de 1990, a más de 8.000 metros sobre el nivel del mar, en una de las regiones más inhóspitas del planeta, un mendocino escribió una página decisiva de la historia del montañismo argentino. Miguel “Lito” Sánchez alcanzó la cumbre del Dhaulagiri I, en Nepal, de 8.167 metros, séptima montaña más alta de la Tierra, y se convirtió en el primer argentino que lograba hacer cumbre en uno de los catorce gigantes del planeta que superan los 8.000 metros. No fue solamente una cima: fue la apertura definitiva de la Argentina al gran himalayismo. Sánchez integraba una pequeña expedición andaluza dirigida por Manuel González y ascendió por la arista Nordeste, la histórica ruta normal de la montaña. El registro de Elizabeth Hawley conservado por el American Alpine Journal establece que aquel 5 de octubre también llegaron a la cima el español Manuel Morales y, pertenecientes a otra expedición, Helmut Kindle, de Liechtenstein, y Christoph Pfistner, de Suiza. La Himalayan Database añade un dato todavía más extraordinario: Sánchez, entonces de 33 años y oriundo de Guaymallén, Mendoza, realizó la ascensión sin utilizar oxígeno artificial y se convirtió además en el primer latinoamericano que alcanzó la cumbre del Dhaulagiri. El Club Andino Buenos Aires coincide en señalar el 5 de octubre de 1990 como la fecha del histórico ascenso y confirma que fue el primer argentino en coronar un ochomil. La dimensión de aquella hazaña se comprende mejor al mirar hacia atrás: el Dhaulagiri había sido una obsesión temprana del montañismo argentino. Expediciones nacionales ya habían intentado escalarlo en 1954 y 1956, sin alcanzar la cima, décadas antes de que Sánchez consiguiera romper aquella barrera. El propio Nepal Tourism Board recuerda esas tentativas argentinas dentro de la larga historia de desafíos que precedieron a la primera ascensión mundial del Dhaulagiri, conseguida finalmente el 13 de mayo de 1960 por una expedición internacional organizada por el suizo Max Eiselin. Treinta años después de aquella primera conquista, un mendocino ponía a la Argentina en su cumbre. Pero detrás de la historia deportiva existe además un episodio que parece escrito para una película. Sánchez contó años más tarde que durante 1989 vivía y trabajaba en Canadá intentando reunir dinero para regresar a las grandes montañas. El 2 de octubre de aquel año tuvo un sueño extraordinariamente preciso: se veía alcanzando la cima del Dhaulagiri, aunque todavía no sabía que terminaría integrando una expedición a esa montaña. La impresión fue tan grande que anotó la fecha. Exactamente un año después, el 2 de octubre de 1990, se encontraba a unos 7.400 metros, en el último campamento, preparándose para atacar la cumbre. Por un instante pareció que aquel sueño iba a cumplirse con una precisión casi imposible, pero el Himalaya impuso sus reglas: violentos vientos detuvieron el avance. Durante tres días tuvieron que esperar, resistir y recuperar fuerzas. Finalmente, el 5 de octubre llegó la oportunidad. Sánchez y Morales avanzaron hacia la parte superior de la arista Nordeste y alcanzaron los 8.167 metros. Aquella jornada transformó para siempre el nombre de Lito Sánchez en parte de la historia de la montaña argentina. La proeza adquiere todavía más valor cuando se recuerda cómo eran aquellas expediciones: grupos reducidos, logística mucho más austera que la actual y una montaña donde cada metro por encima de los 8.000 significaba penetrar en la llamada “zona de la muerte”, donde la presión atmosférica y la disponibilidad de oxígeno son insuficientes para que el organismo humano pueda permanecer durante mucho tiempo. Sánchez recordaría después que aquella expedición trabajó sin sherpas de altura y sin oxígeno suplementario. Tres años más tarde volvería a desafiar los límites del Himalaya y alcanzaría el Cho Oyu durante el invierno de 1993, convirtiéndose también en el primer latinoamericano en hacer cumbre en un ochomil durante la estación invernal. Pero todo comenzó aquel 5 de octubre de 1990, cuando desde Guaymallén hasta Nepal se tendió un hilo invisible de más de 16.000 kilómetros y un mendocino dejó sus huellas sobre uno de los grandes techos de la Tierra. Desde entonces, cada vez que se recuerda la historia argentina en el Himalaya, hay una fecha que merece ser escrita con letras enormes: 5 DE OCTUBRE DE 1990. Aquel día Mendoza no solamente miró hacia las montañas: llegó hasta una de las más altas del planeta. Fuentes: American Alpine Journal, Himalayan Database y Club Andino Buenos Aires confirman que Miguel “Lito” Sánchez hizo cumbre en el Dhaulagiri el 5 de octubre de 1990, convirtiéndose en el primer argentino en alcanzar un ochomil y en el primer latinoamericano en coronar esa montaña, sin oxígeno artificial. Nepal Tourism Board, Cumbres Mountain Magazine y Los Andes aportan antecedentes de la expedición y el testimonio personal de Sánchez.
Etiquetas:
Efemérides
Mendoza, Argentina
Mendoza, Capital, Mendoza, Argentina
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario