jueves, 16 de julio de 2026

LA COPA MALDITA DEL MUNDIAL: SOBREVIVIÓ A LOS NAZIS, FUE RESCATADA POR UN PERRO Y TERMINÓ ROBADA PARA SIEMPRE


Durante cuatro décadas, desde Uruguay 1930 hasta México 1970, los campeones del mundo levantaron un trofeo cuya historia resultó casi tan extraordinaria como la propia Copa del Mundo. Originalmente llamado Victoria y rebautizado en 1946 como Copa Jules Rimet, en homenaje al presidente francés de la FIFA que impulsó la creación del torneo, había sido diseñado por el escultor Abel Lafleur. Medía cerca de 35 centímetros, pesaba aproximadamente 3,8 kilos y estaba realizado en plata esterlina bañada en oro, sobre una base de lapislázuli. Su figura representaba a Niké, la diosa griega de la victoria, sosteniendo una copa sobre su cabeza. Pero aquella joya del fútbol no permaneció tranquilamente dentro de una vitrina. Italia, campeona del mundo en 1938, debía conservarla hasta el siguiente torneo; sin embargo, la Segunda Guerra Mundial provocó la suspensión de las ediciones previstas para 1942 y 1946. Temiendo que los nazis se apoderaran del trofeo, el dirigente italiano Ottorino Barassi lo retiró en secreto de un banco de Roma, lo ocultó dentro de una caja de zapatos y lo mantuvo escondido debajo de su cama. La maniobra funcionó y la Copa logró sobrevivir a uno de los períodos más oscuros de la historia europea. Su siguiente gran aventura ocurrió el 20 de marzo de 1966, cuando desapareció durante una exposición pública celebrada en Westminster, apenas cuatro meses antes del comienzo del Mundial de Inglaterra. Durante siete días, Scotland Yard buscó desesperadamente el trofeo hasta que un perro llamado Pickles, mientras paseaba con su dueño por South Norwood, descubrió bajo un seto un paquete envuelto en periódicos. Dentro estaba la Copa Jules Rimet. El animal se convirtió inmediatamente en héroe nacional y recibió premios, homenajes y una fama que todavía forma parte del folclore futbolístico británico. Inglaterra terminó levantando ese mismo trofeo en Wembley, pero cuatro años más tarde Brasil conquistó México 1970 y alcanzó su tercer campeonato mundial, después de los obtenidos en 1958 y 1962. De acuerdo con las reglas vigentes, la selección brasileña recibió la Copa en propiedad definitiva. Parecía el cierre perfecto para una pieza legendaria, aunque su destino todavía reservaba un último episodio. El 19 de diciembre de 1983, ladrones ingresaron en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol, en Río de Janeiro, y se llevaron el trofeo de su vitrina. Aunque el frente estaba protegido por un cristal resistente, la estructura posterior fue vulnerada con facilidad. Hubo sospechosos detenidos y condenados, pero la Copa nunca volvió a aparecer. La hipótesis más extendida sostiene que fue fundida para vender el metal, aunque jamás pudo demostrarse de manera definitiva. FIFA la considera perdida para siempre. Así terminó la increíble vida de la primera Copa del Mundo: sobrevivió a una guerra escondida en una caja de zapatos, fue robada en Inglaterra y recuperada por el olfato de un perro, viajó definitivamente a Brasil y desapareció en manos de ladrones. La Jules Rimet fue mirada, tocada, escondida, robada y posiblemente fundida, pero su leyenda continúa intacta: el trofeo desapareció, aunque su historia jamás podrá borrarse. #JulesRimetTrophy #JulesRimet #WorldCupTrophy #FIFAWorldCup #FootballHistory #SoccerHistory #Brazil1970 #England1966 #PicklesTheDog #StolenTrophy #LostTreasure #WorldCupHistory #FootballLegends #SoccerMystery #HistoricTrophy #SportsHistory #FootballFacts #WorldCupLegends #CopaJulesRimet #JulesRimet #CopaDelMundo #HistoriaDelFútbol #Mundiales #FIFAWorldCup #Brasil1970 #Inglaterra1966 #Pickles #TrofeoPerdido #MisteriosDelFútbol #FútbolInternacional #HistoriaDeLosMundiales #SelecciónDeBrasil #CulturaFutbolera #LeyendasDelFútbol #DatosCuriosos #EfeméridesDeportivas

16 DE JULIO DE 1923: NACE ZDRAVKO DUCMELIC, EL EXILIADO QUE CONVIRTIÓ LAS RUINAS, LOS LABERINTOS Y EL UNIVERSO DE BORGES EN ARTE ETERNO


El 16 de julio de 1923 nació en Vinkovci, actual República de Croacia, Zdravko Dučmelić —conocido en la Argentina como Zdravko Ducmelic—, uno de los artistas visuales más singulares que adoptó Mendoza y una figura cuya pintura logró unir la memoria europea, el drama del exilio y los misterios de la literatura fantástica. Durante los convulsionados años de la Segunda Guerra Mundial estudió Derecho y Bellas Artes en Zagreb, pero la violencia que sacudía a Europa lo obligó a abandonar su tierra. Tras refugiarse en Austria, continuó su formación entre 1946 y 1948 en la Academia de Bellas Artes de Roma y luego perfeccionó su técnica en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. En 1949 cruzó el Atlántico rumbo a la Argentina y, después de un período en Buenos Aires, encontró en Mendoza el lugar donde desarrollaría la mayor parte de su extraordinaria producción. En nuestra provincia no solo instaló su taller y construyó una nueva vida: también dejó una marca profunda en generaciones de artistas. Fue docente de la Escuela Superior de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo y dirigió esa institución entre 1963 y 1966, recibiendo posteriormente el reconocimiento de Profesor Honorario. Su obra, ejecutada con un dibujo riguroso y una técnica minuciosa, pobló los lienzos de figuras solitarias, arquitecturas imposibles, ciudades deshabitadas, máquinas petrificadas, muros, acantilados y paisajes que parecían pertenecer a civilizaciones desaparecidas. En aquellas imágenes metafísicas sobrevivían las heridas de la guerra, la nostalgia de la patria perdida y una búsqueda permanente por representar no el paisaje exterior, sino los territorios más secretos de la conciencia humana. Esa fascinación por los enigmas, las ruinas y los mundos suspendidos fuera del tiempo lo acercó profundamente a Jorge Luis Borges, con quien mantuvo una relación de admiración y amistad. Ducmelic trasladó al dibujo y a la pintura los universos de La casa de Asterión, El inmortal y Las ruinas circulares, participando en la célebre obra conjunta Borges–Laberintos–Ducmelic. Sus imágenes no se limitaron a acompañar los relatos: funcionaron como puertas visuales hacia los espejos, laberintos, criaturas y eternidades imaginados por el escritor argentino. Su prestigio atravesó fronteras. Expuso en Buenos Aires, Londres, Tokio, Lima, Zagreb, La Habana, Santiago de Chile, Ottawa, Pekín, México y otras ciudades del mundo; fue seleccionado en varias oportunidades para el Premio Palanza y obtuvo en 1982 el Premio Adquisición Gobierno de Santa Fe. Uno de sus reconocimientos más extraordinarios llegó en 1981, cuando la Galería de los Uffizi de Florencia incorporó su autorretrato a su histórica colección. Zdravko Ducmelic murió en Buenos Aires el 10 de enero de 1989, pero su universo permanece intacto: un territorio de piedra, silencio y misterio donde Europa se encuentra con Mendoza y la pintura dialoga eternamente con Borges. Fue croata por nacimiento, argentino por elección y mendocino por la profundidad de la huella que dejó. El exilio le arrebató una patria, pero el arte le permitió construir un mundo que ninguna guerra podría destruir. #ZdravkoDucmelic #Ducmelic #ArteMendocino #HistoriaDeMendoza #Mendoza #ArteArgentino #JorgeLuisBorges #Borges #Laberintos #PinturaArgentina #ArtistasArgentinos #ArteMetafísico #Surrealismo #CulturaMendocina #Efemérides #UnDíaComoHoy #MemoriaCultural #MendozAntigua #ZdravkoDucmelic #CroatianArtist #ArgentineArt #MendozaArt #JorgeLuisBorges #Borges #Labyrinths #MetaphysicalArt #SurrealistArt #VisualArtist #ArtHistory #LatinAmericanArt #CroatianArgentine #CulturalLegacy #OnThisDay #WorldArt #ArtistBiography #HistoryAndArt 

16 DE JULIO DE 1922: NACE FIDEL ANTONIO ROIG, EL CIENTÍFICO QUE LEYÓ EL DESIERTO Y CONVIRTIÓ LA FLORA DE MENDOZA EN PATRIMONIO UNIVERSAL


Mientras muchos observaban el territorio árido y solamente distinguían silencio, polvo y soledad, Fidel Antonio Roig descubrió un mundo palpitante de plantas, adaptaciones, historias y secretos esperando ser revelados. Nació en Mendoza el 16 de julio de 1922 junto con su hermano gemelo, el futuro filósofo Arturo Andrés Roig, y desde muy joven eligió el camino de la enseñanza. Fue maestro de primaria, profesor secundario, ingeniero agrónomo, docente universitario y finalmente decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo. Sin embargo, su verdadera aula fue la inmensidad del territorio cuyano: caminó montes, desiertos, valles y planicies patagónicas; recolectó plantas, realizó censos florísticos y estudió cómo cada especie lograba sobrevivir frente al frío, la sequía, el viento y la escasez de agua. Como investigador principal del CONICET y cofundador del IADIZA levantó una de las grandes columnas de la investigación científica mendocina, creó el grupo de Botánica y Fitosociología y participó en la elaboración de mapas de vegetación que permitieron comprender ecosistemas hasta entonces insuficientemente conocidos. Su trabajo resultó decisivo para la consolidación de la Reserva de Biosfera de Ñacuñán, donde más de 12.000 hectáreas de bosque nativo quedaron protegidas para las generaciones futuras. Escribió sobre flora, gramíneas, plantas medicinales, conservación, desertificación y biodiversidad; difundió sus descubrimientos tanto en revistas especializadas como en publicaciones destinadas al público general y formó discípulos que multiplicaron su legado. Fidel Roig no se limitó a clasificar plantas: enseñó a mirar Mendoza de otra manera. Demostró que debajo de cada arbusto castigado por el viento existía una estrategia de supervivencia y que cada rincón del desierto conservaba una página esencial de nuestra identidad natural. Murió en Mendoza el 12 de noviembre de 2008, pero su obra continúa viva en los investigadores que formó, en la Reserva de Ñacuñán, en las colecciones del Herbario Ruiz Leal y en cada estudio que intenta comprender y proteger los ambientes áridos de la Argentina. #FidelRoig #ArgentineScience #ArgentineScientists #Botany #PlantScience #MendozaHistory #MendozaArgentina #ScientificLegacy #AridLands #DesertEcology #Biodiversity #NatureConservation #NativePlants #EnvironmentalHistory #ScienceHistory #NaturalHeritage #LatinAmericanScience #OnThisDay #RememberingHistory #EnvironmentalScience #FidelAntonioRoig #FidelRoig #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #CienciaArgentina #CientíficosArgentinos #Botánica #FloraMendocina #IADIZA #CONICET #UNCuyo #Ñacuñán #ZonasÁridas #NaturalezaArgentina #PatrimonioNatural #HistoriaArgentina #Efemérides #UnDíaComoHoy #DesiertoMendocino #MemoriaMendocina

BRASIL 1970: CINCO NÚMEROS 10, SEIS VICTORIAS Y UNA SINFONÍA QUE CONQUISTÓ EL MUNDO


¿Quién afirmó que cinco grandes creadores no podían convivir dentro del mismo equipo? En México 1970, Brasil respondió a esa duda con una de las demostraciones futbolísticas más extraordinarias de todos los tiempos. Gérson, Tostão, Rivellino, Jairzinho y Pelé eran reconocidos como auténticos números 10 en sus clubes, pero Mário Lobo Zagallo se atrevió a reunirlos, distribuir sus funciones y convertir aquella acumulación de talento en una maquinaria perfectamente coordinada. No fue una improvisación ni una selección de estrellas jugando cada una por su lado: fue una obra colectiva en la que la técnica, la imaginación, la potencia y la inteligencia parecían hablar el mismo idioma. Zagallo había asumido la conducción apenas 75 días antes del comienzo del torneo. Ya había levantado la Copa del Mundo como futbolista en 1958 y 1962, pero en México se transformaría en el primer hombre de la historia en conquistarla también como entrenador. Su gran desafío consistió en lograr que tantas figuras ofensivas compartieran el campo sin desequilibrar al equipo. La respuesta fue una formación flexible, encabezada habitualmente por Félix; Carlos Alberto, Brito, Piazza y Everaldo; Clodoaldo y Gérson; Jairzinho, Pelé, Tostão y Rivellino. Cuando Brasil atacaba, las posiciones desaparecían: Tostão retrocedía, Pelé encontraba espacios, Gérson manejaba los tiempos, Rivellino descargaba su zurda demoledora, Jairzinho irrumpía con potencia y Carlos Alberto aparecía desde el fondo. La campaña comenzó el 3 de junio con una goleada por 4 a 1 frente a Checoslovaquia. Después llegó el inolvidable triunfo por 1 a 0 sobre la campeona Inglaterra, marcado por el gol de Jairzinho y por la extraordinaria atajada de Gordon Banks ante un cabezazo de Pelé. El 3 a 2 contra Rumania confirmó el primer puesto del grupo. En los cuartos de final, Brasil derrotó 4 a 2 a Perú en un encuentro que todavía es recordado como una exhibición de fútbol ofensivo. En semifinales superó 3 a 1 a Uruguay, en una jornada inmortalizada por aquella genial maniobra en la que Pelé dejó pasar la pelota sin tocarla, rodeó al arquero Ladislao Mazurkiewicz y remató apenas desviado. Fue un gol que nunca entró, pero terminó ocupando un lugar reservado para las obras maestras. Brasil completó así un recorrido perfecto: seis partidos, seis victorias y 19 goles. El 21 de junio, ante más de 107.000 espectadores en el estadio Azteca, Brasil e Italia disputaron la final. Pelé abrió el marcador con un cabezazo majestuoso, Roberto Boninsegna igualó aprovechando un error defensivo y durante algunos minutos el partido quedó abierto. Pero en el segundo tiempo apareció la tormenta amarilla. Gérson marcó el 2 a 1 con un zurdazo desde fuera del área, Jairzinho empujó el tercero y Carlos Alberto cerró el encuentro con uno de los goles colectivos más célebres de la historia. La jugada comenzó en campo brasileño, incluyó la habilidad de Clodoaldo para eludir a varios rivales, circuló por distintos sectores del terreno y terminó con Pelé esperando, observando y colocando la pelota exacta para la llegada del capitán. Carlos Alberto apareció lanzado por la derecha y fusiló al arquero italiano: 4 a 1 y eternidad. Jairzinho consiguió una hazaña que nadie ha repetido en una campaña mundialista victoriosa: convirtió en cada uno de los seis encuentros y terminó con siete goles. Pelé anotó cuatro y, además, registró seis asistencias, una cifra récord para una sola edición según las estadísticas históricas de la FIFA. Aquel campeonato también fue la primera Copa del Mundo transmitida en color, como si la tecnología hubiese esperado precisamente a ese Brasil para mostrarle al planeta el amarillo de sus camisetas, el verde de sus detalles y el azul de un equipo que parecía pintar el fútbol sobre el césped. Con la victoria, Brasil se convirtió en la primera selección en conquistar tres Copas del Mundo y obtuvo definitivamente la Jules Rimet, trofeo que había levantado anteriormente en 1958 y 1962. No ganó solamente un campeonato: estableció una manera de entender el juego. Atacó sin renunciar al equilibrio, reunió a cinco números 10 sin anular a ninguno y demostró que el talento también podía organizarse. Más de medio siglo después, las comparaciones continúan, pero aquel equipo sigue ocupando un territorio casi sagrado. Brasil 1970 no fue simplemente campeón mundial: fue una sinfonía vestida de amarillo, una celebración colectiva y, para innumerables especialistas y aficionados, el mejor equipo que jamás pisó una Copa del Mundo. #Brasil1970 #México1970 #Pelé #Jairzinho #Rivellino #Tostão #Gérson #CarlosAlberto #Zagallo #SelecciónBrasileña #CopaDelMundo #HistoriaDelFútbol #FútbolArte #JogoBonito #LeyendasDelFútbol #Brazil1970 #Mexico1970 #Pele #WorldCupHistory #FootballLegends #GreatestTeamEver #BeautifulGame #JogoBonito #FIFAWorldCup #GoldenGeneration

16 DE JULIO DE 1922: NACE ARTURO ANDRÉS ROIG, EL MENDOCINO QUE SUFRIÓ EL EXILIO Y CONVIRTIÓ A AMÉRICA LATINA EN UNA FILOSOFÍA DE RESISTENCIA


El 16 de julio de 1922 nació en Mendoza Arturo Andrés Roig, uno de los filósofos, educadores e historiadores de las ideas más influyentes de América Latina. Egresó en 1949 de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo como profesor de Filosofía y posteriormente amplió su formación en la Sorbona de París. Desde sus primeros trabajos comprendió que la historia intelectual argentina no podía escribirse únicamente desde Buenos Aires ni siguiendo modelos europeos: era necesario rescatar las voces, publicaciones, pensadores y movimientos culturales surgidos en Mendoza y en el resto del continente. Esa búsqueda lo convirtió en un investigador pionero de la historia cultural mendocina y en una figura fundamental de la filosofía latinoamericana. Profesor de la UNCuyo desde mediados de la década de 1950, Roig formó generaciones de estudiantes y participó activamente en los proyectos de transformación universitaria de comienzos de los años setenta. En 1973 se desempeñó como secretario académico de la Universidad durante el rectorado de Roberto Carretero, promoviendo una enseñanza abierta, participativa y comprometida con la realidad social. Sin embargo, aquel proyecto fue violentamente interrumpido. En 1975, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón y en medio de la persecución ejercida contra docentes e intelectuales por grupos vinculados con la Triple A, fue declarado cesante y obligado a abandonar su cátedra y el país. Su destierro lo llevó primero a México y luego a Ecuador, pero ni la expulsión ni la distancia lograron silenciarlo. En Quito dirigió y fundó el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y trabajó como investigador en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Su permanencia en ese país dejó una profunda huella en el estudio del pensamiento ecuatoriano, de Juan Montalvo, del humanismo ilustrado y de las utopías políticas del continente. Con la recuperación democrática regresó a la Argentina y obtuvo judicialmente su restitución en la cátedra. Su primera clase después de nueve años de exilio se transformó en un emotivo reencuentro con colegas, amigos, discípulos y estudiantes que lo recibieron como a un verdadero maestro. En 1986 asumió la dirección del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Mendoza, CRICYT, cargo que ejerció hasta 1989. También fue director fundador del Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales —INCIHUSA— e impulsó la Unidad de Historiografía e Historia de las Ideas del CONICET. Su extraordinaria producción reúne más de cincuenta libros y cerca de mil artículos publicados en revistas especializadas nacionales e internacionales. Entre sus obras fundamentales se encuentran Los krausistas argentinos, Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano, Rostro y filosofía de América Latina, El pensamiento latinoamericano y su aventura, La universidad hacia la democracia y Ética del poder y moralidad de la protesta. Reconocido como profesor emérito y distinguido por numerosas universidades de América Latina, recibió varios doctorados honoris causa y el Premio Konex de Ética en 1996. Arturo Andrés Roig murió en Mendoza el 30 de abril de 2012, a los 89 años. La UNCuyo declaró entonces 48 horas de duelo oficial. Su pensamiento, sin embargo, continúa vivo: en 2024 la editorial universitaria creó una colección especial destinada a reeditar sus trabajos y devolverlos a nuevas generaciones. Perseguido, expulsado y obligado a comenzar nuevamente lejos de su tierra, Roig regresó para demostrar que las ideas también pueden resistir al miedo, reconstruir la memoria y convertir la esperanza en una forma de lucha. #ArturoAndrésRoig #ArturoRoig #HistoriaDeMendoza #Mendoza #FilosofíaLatinoamericana #HistoriaDeLasIdeas #CulturaMendocina #UniversidadPública #UNCuyo #CONICET #MemoriaHistórica #FilosofíaDeLaLiberación #PensamientoLatinoamericano #Exilio #Democracia #LatinAmericanPhilosophy #LatinAmericanHistory #HistoryOfIdeas #ArgentinePhilosophy #MendozaHistory #CulturalHistory #AcademicFreedom #HistoricalMemory #PhilosophyOfLiberation

16 DE JULIO DE 1916: MUERE MARIANO CORTIJO VIDAL, EL MAESTRO ESPAÑOL QUE SEMBRÓ LAS BASES DE LA ENSEÑANZA MUSICAL EN MENDOZA


El 16 de julio de 1916 se apagaba en Mendoza la vida de Mariano Cortijo Vidal, pianista, compositor, organista, director de orquesta y notable educador que dejó una huella decisiva en la formación artística de la provincia. Tenía 65 años y había nacido el 18 de diciembre de 1850 en Valladolid, España, ciudad donde comenzó su preparación como niño cantor de la Catedral y adquirió conocimientos de canto, piano, órgano, flauta, armonía y composición. Posteriormente amplió sus estudios en Madrid y, siendo todavía joven, abrió en Valladolid una completa academia en la que se enseñaban desde los primeros rudimentos musicales hasta canto, solfeo, instrumentos, armonía y composición. Su carrera trascendió rápidamente las fronteras españolas. Llegó por primera vez al Río de la Plata como director musical de una compañía de zarzuela y en 1889 se estableció definitivamente en la Argentina junto con su familia. En Buenos Aires ejerció como organista, director de orquestas y agrupaciones corales de la colectividad española, docente, periodista musical y autor de piezas religiosas, obras teatrales, valses, tangos y composiciones de salón. En 1890 fundó el Liceo Musical de Buenos Aires y también desarrolló materiales pedagógicos destinados a profesionalizar el aprendizaje de la música. Alrededor de 1902, buscando un clima más favorable para su delicada salud, Cortijo Vidal se radicó en Mendoza. Aquí dirigió el Orfeón Español, actuó como organista en instituciones religiosas y, en 1904, concretó su obra más perdurable: el Conservatorio Musical Mendocino, Escuela General de Música, Pintura y Declamación, considerado el primer establecimiento organizado de este tipo en la ciudad. Su propósito era superar la enseñanza improvisada y establecer una formación rigurosa, con métodos, programas, responsabilidad docente y repertorios cuidadosamente seleccionados. Ese mismo impulso renovador lo llevó a crear el primer teatro infantil de Mendoza, presentado públicamente en la Plaza Pedro del Castillo en mayo de 1905. Junto con sus hijos, también vinculados con la música y el periodismo, formó a numerosos estudiantes y acompañó el crecimiento de una sociedad mendocina que comenzaba a incorporar academias, conciertos, orfeones y compañías líricas a su vida cotidiana. Mariano Cortijo Vidal no fue solamente un músico inmigrante que encontró refugio al pie de los Andes: fue uno de los pioneros que transformaron la enseñanza artística en Mendoza. Cuando murió aquel 16 de julio de 1916, dejó partituras, métodos y discípulos, pero sobre todo una institución y una idea revolucionaria para su tiempo: que la música debía enseñarse con disciplina, profundidad y verdadera vocación profesional. #MarianoCortijoVidal #HistoriaDeMendoza #MúsicaMendocina #CulturaMendocina #ConservatorioMusicalMendocino #PionerosDeMendoza #Efemérides #UnDíaComoHoy #InmigraciónEspañola #PatrimonioCultural #HistoriaDeLaMúsica #MendozAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #MusicHistory #SpanishImmigration #CulturalHeritage #ClassicalMusic #MusicEducation #OnThisDay

16 DE JULIO DE 1858: NACE CARMEN PONCE, LA MUJER QUE CONVIRTIÓ SU MÚSICA, SU FE Y SU FORTUNA EN REFUGIO PARA LOS NIÑOS DE MENDOZA


El 16 de julio de 1858 nació en Mendoza Carmen Ponce, cantante, pianista, directora coral y una de las grandes benefactoras de la provincia. Hija del periodista y poeta José Rudecindo Ponce, contrajo matrimonio con Daniel Videla Correas, magistrado y destacado hombre público mendocino que ejerció como juez del crimen y director general de Escuelas. Carmen perfeccionó sus conocimientos de canto y piano con el profesor Ignacio Álvarez y dirigió los Coros Cecilianos, responsables de acompañar musicalmente las celebraciones religiosas. También fue una lectora apasionada y reunió una valiosa y selecta biblioteca. Sin embargo, su obra más trascendente no quedó únicamente en los salones ni en los templos. Participó activamente en distintas instituciones solidarias, fue secretaria de la Sociedad San Vicente de Paul y, desde 1903, presidió la Sociedad de Damas de Caridad. Su mayor compromiso estuvo puesto en el Asilo de Huérfanos de Mendoza, al que entregó años de trabajo, recursos económicos y hasta un terreno situado en la calle Salta, donación registrada en las memorias de la entidad protectora. Aquella institución continuó creciendo y en 1915 colocó la piedra fundamental de un nuevo edificio, acontecimiento del que incluso se conserva un registro conmemorativo en la colección histórica de la Universidad de Buenos Aires. El 8 de julio de 1925, Mendoza le tributó un homenaje público junto con Enriqueta Delgado de Videla, reconociendo décadas de servicio social y cristiano. Carmen Ponce falleció en su ciudad natal el 14 de mayo de 1931, pero su nombre no desapareció: la Escuela 1-098 Carmen Ponce de Videla, ubicada en el corazón del Parque General San Martín, mantiene viva su memoria entre nuevas generaciones de estudiantes. Su existencia fue la demostración de que la cultura puede elevar el espíritu, pero que la solidaridad puede transformar para siempre la vida de una comunidad. #CarmenPonce #MujeresDeMendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Efemérides #Beneficencia #DamasDeCaridad #AsiloDeHuérfanos #MemoriaMendocina #CulturaMendocina #MujeresQueHicieronHistoria #PatrimonioMendocino #MendozaHistory #WomenInHistory #ArgentineHistory #HistoricalWomen #WomenWhoMadeHistory #CulturalHeritage #CharityWork #LocalHistory

miércoles, 15 de julio de 2026

15 DE JULIO DE 1857: NACE JACINTO ÁLVAREZ, EL NIÑO RESCATADO DE LOS ESCOMBROS QUE LLEGÓ A GOBERNAR MENDOZA Y SE CONVIRTIÓ EN “EL MÉDICO DE LOS POBRES”


El 15 de julio de 1857 nació en la ciudad de Mendoza Jacinto Álvarez, apenas unos minutos después de su hermano gemelo Agustín, quien con el tiempo sería un destacado militar, sociólogo, escritor y educador. La infancia de ambos quedó marcada para siempre por la noche más trágica de la historia mendocina: el 20 de marzo de 1861, cuando un devastador terremoto redujo gran parte de la antigua ciudad a escombros y causó miles de víctimas. Jacinto y Agustín perdieron a sus padres y hermanos, quedando como únicos sobrevivientes de su núcleo familiar. Las versiones históricas señalan que una criada consiguió protegerlos en uno de los pocos sectores de la vivienda que resistieron y que, cuando ya se los creía muertos, un jarillero escuchó el llanto de los pequeños bajo los adobes y permitió que fueran rescatados con vida. Tenían solamente tres años y, desde entonces, fueron criados por sus parientes. Lejos de quedar vencido por aquella tragedia, Jacinto convirtió su existencia en una extraordinaria historia de superación y servicio. Estudió en el Colegio Nacional de Mendoza y luego viajó a Buenos Aires para ingresar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Mientras trabajaba para poder sostenerse, completó su formación y obtuvo el doctorado en 1885 con una tesis titulada Contribución al estudio de la coqueluche, obra de cincuenta páginas que todavía figura en el catálogo histórico de la Biblioteca Digital de la Facultad de Medicina. Al regresar a Mendoza fue nombrado médico forense, pero muy pronto debió afrontar una prueba aterradora. Entre fines de 1886 y comienzos de 1887, el cólera se extendió por la provincia y provocó una de las mayores emergencias sanitarias de su historia. Mientras el miedo, los rumores y la desinformación recorrían las calles, Álvarez atendió a centenares de enfermos y colaboró en la difusión de medidas preventivas. Las crónicas mendocinas atribuyen a aquella epidemia más de 4.000 muertes, una cifra estremecedora para la población que tenía entonces la provincia. Su vocación de servicio también lo llevó a la política. Integró la fórmula encabezada por Emilio Civit y se convirtió en el primer vicegobernador de Mendoza. Cuando Civit renunció en octubre de 1898 para incorporarse como ministro de Obras Públicas al gobierno nacional de Julio Argentino Roca, Jacinto Álvarez quedó al frente del Poder Ejecutivo provincial. Durante su administración impulsó el saneamiento de las finanzas públicas, intervino en el reajuste del empréstito contratado en 1888, avanzó en la oficialización del Banco Provincial, promovió reformas judiciales y creó en 1899 el Boletín Oficial de Mendoza, publicación institucional que continúa editándose más de un siglo después. Finalizada su gobernación, fue elegido senador nacional por Mendoza y ocupó una banca entre 1901 y 1910, según los registros históricos del Senado de la Nación. Sin embargo, ni los honores ni los cargos lograron apartarlo de la medicina. Fue el primer director del Hospital El Carmen y regresó a atender personalmente a enfermos, ancianos y familias sin recursos. Su generosidad alcanzó dimensiones legendarias: no cobraba las consultas a los pobres y, cuando era necesario, pagaba los medicamentos con su propio dinero. Por esa conducta silenciosa y constante comenzó a ser recordado como “el médico de los pobres”, uno de los grandes filántropos de la Mendoza de finales del siglo XIX y comienzos del XX. La muerte de su inseparable hermano Agustín, ocurrida en 1914, representó uno de los golpes más dolorosos de su vida. Jacinto sobrevivió casi dos décadas más y falleció en Mendoza el 3 de julio de 1933, curiosamente el mismo día que murió el expresidente Hipólito Yrigoyen. En el Cementerio de la Ciudad permanece su tumba, adornada con símbolos vinculados a la masonería y coronada por la figura de un ángel que parece ofrecer una dádiva: una imagen apropiada para quien, después de haber sido rescatado milagrosamente de las ruinas, dedicó su vida a salvar, gobernar y aliviar a los demás. #JacintoÁlvarez #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Efemérides #MédicoDeLosPobres #HistoriaArgentina #TerremotoDeMendoza #MedicinaArgentina #GobernadoresDeMendoza #Filantropía #MemoriaMendocina #PatrimonioMendocino #UnDíaComoHoy #ArgentinaHistory #MendozaHistory #JacintoAlvarez #DoctorOfThePoor #ArgentineHistory #HistoricalFigures #MedicalHistory #EarthquakeSurvivor #HumanitarianLegacy #OnThisDay

15 DE JULIO DE 1927: NACE OSCAR MATUS, EL MENDOCINO QUE PUSO MÚSICA A LOS HUMILDES Y CAMBIÓ PARA SIEMPRE EL FOLCLORE ARGENTINO


El 15 de julio de 1927 nació en Guaymallén Manuel Oscar Matus, guitarrista, compositor y cantor de formación esencialmente autodidacta que llegaría a convertirse en uno de los grandes renovadores de la música popular argentina. Su historia estuvo atravesada desde la infancia por la pobreza, la orfandad y los trabajos más diversos, pero también por una extraordinaria voluntad de aprender. Con escasa educación formal, se formó leyendo por su cuenta y encontró en una guitarra deteriorada —que él mismo habría reparado— el instrumento con el que comenzaría a transformar sus vivencias en canciones. Hacia fines de la década de 1940 ya recorría emisoras y escenarios de Cuyo; distintas cronologías folclóricas sitúan su debut en 1948 en LV10 Radio de Cuyo. Allí entró en contacto con músicos como Tito Francia, de quien recibió conocimientos sobre guitarra, armonización y nuevas maneras de construir arreglos para la música popular. Su encuentro con el poeta Armando Tejada Gómez dio origen a una de las sociedades creativas más fecundas del cancionero argentino: Tejada aportaba versos cargados de humanidad y conciencia social, mientras Matus les entregaba melodías capaces de expresar la dureza del trabajo, la tierra, los ríos, la distancia y la dignidad de quienes rara vez ocupaban el centro de las canciones. Juntos crearon obras inolvidables como “Los hombres del río”, “La zafrera”, “El río y tú”, “Tropero padre”, “Nocturna”, “Selva sola”, “El viento duende”, “La Pancha Alfaro”, “Zamba de la distancia”, “Zamba de los humildes” y “Zamba del riego”. En 1957 Matus se casó con Mercedes Sosa, con quien tuvo a su hijo Fabián. Aquella unión fue también una formidable alianza artística: la música de Matus, la poesía de Tejada Gómez y la voz todavía joven de Mercedes comenzaron a levantar una canción diferente, alejada del simple pintoresquismo y profundamente comprometida con la realidad latinoamericana. Ocho composiciones de Matus y Tejada Gómez integraron “La voz de la zafra”, el primer álbum de Mercedes Sosa, grabado en 1961 y publicado en 1962; aquel trabajo anticipó la estética que poco después sacudiría las estructuras tradicionales del folclore. El momento decisivo llegó el 11 de febrero de 1963, cuando Matus, Mercedes Sosa, Tejada Gómez, Tito Francia y otros artistas presentaron en el Círculo de Periodistas de Mendoza el manifiesto fundacional del Movimiento del Nuevo Cancionero. Su propósito era comprender el folclore como una expresión viva, en permanente transformación, capaz de incorporar formas modernas, superar falsas fronteras entre géneros y cantar los sueños, las luchas y las esperanzas del pueblo. Nacido en Mendoza, aquel movimiento se proyectó por la Argentina y América Latina, dejando una influencia profunda en generaciones enteras de músicos y poetas. Durante la década de 1970, Oscar Matus se estableció en Francia, donde continuó componiendo, actuando y grabando, incluso junto a su hija Ada. Murió en París el 29 de enero de 1991, pero las melodías que creó jamás abandonaron los caminos de Cuyo. Cada vez que suenan una zamba dedicada a los humildes, una canción sobre trabajadores o una guitarra que intenta renovar la tradición sin romper sus raíces, vuelve a escucharse la huella de aquel mendocino que convirtió su propia lucha en música y ayudó a darle una nueva conciencia al canto de América. #OscarMatus #Mendoza #Guaymallén #NuevoCancionero #MercedesSosa #ArmandoTejadaGómez #TitoFrancia #FolcloreArgentino #MúsicaPopular #CulturaMendocina #HistoriaArgentina #Efemérides #CanciónLatinoamericana #ArgentineFolklore #ArgentineMusic #LatinAmericanMusic #NewSongMovement #FolkMusic #MusicHistory #MendozaCulture


DE SEÑOR DE LAS SALINAS A “CACIQUE SOMETIDO”: EL IMPACTANTE RECORTE DE 1884 QUE DEVOLVIÓ LA VOZ DE MANUEL NAMUNCURÁ


Mientras se restauraban antiguos ejemplares de Los Andes, entre papeles quebradizos, manchas, dobleces y páginas amenazadas por el paso de casi un siglo y medio, un nombre obligó a detener el trabajo: Namuncurá. Aparecía discretamente en el número 79 del primer año del diario, publicado en Mendoza el 1 de julio de 1884. No ocupaba la portada ni estaba acompañado por un gran titular; era apenas una pequeña noticia perdida entre avisos y breves informaciones. Sin embargo, aquellas líneas conservaban el testimonio de uno de los momentos más dramáticos de la historia indígena argentina. El protagonista era Manuel Namuncurá, hijo de Juan Calfucurá —el poderoso conductor de la Confederación de Salinas Grandes— y futuro padre de Ceferino Namuncurá. Tras la muerte de Calfucurá en 1873, Manuel heredó parte de su autoridad, pero debió enfrentar el avance militar del Estado iniciado con mayor intensidad en 1879, que desarticuló las últimas grandes resistencias indígenas de la región pampeano-patagónica, provocando muertes, desplazamientos, separaciones familiares y la pérdida de extensos territorios comunitarios. En marzo de 1884, agotado por la persecución, la falta de alimentos y la dispersión de su pueblo, Namuncurá se presentó junto con su comunidad ante las fuerzas nacionales en la zona de Ñorquín. Pocos meses más tarde viajó desde Bahía Blanca hacia Buenos Aires a bordo del vapor francés Pomona. El recorte mendocino informó que llegó el 22 de junio acompañado por quince hombres de su tribu y cuatro mujeres. El diario lo definió con una expresión contundente: “el famoso cacique Namuncurá, hoy sometido”. Aquella palabra no era inocente: expresaba el lenguaje triunfalista de la frontera y la mirada con la que buena parte de la prensa de entonces describía la derrota política y militar de los pueblos originarios. La crónica le atribuía aproximadamente 65 años y destacaba que todavía conservaba sus “anchas espaldas”, una contextura fuerte y una sorprendente agilidad. Entre descripciones frías y clasificaciones propias de la época surgía, sin embargo, una frase cargada de humanidad. Namuncurá habría dicho: “No soy viejo, pero quiero descansar trabajando para mi mujer y mis hijos”. Ya no aparecía solamente el guerrero, el enemigo o el cacique derrotado, sino un hombre cansado que deseaba reconstruir su vida y asegurar un futuro para una familia golpeada por años de guerra. El final de la noticia resulta todavía más incómodo para una lectura actual. El periodista señaló que Namuncurá no había podido presentar a su esposa Rosario, a quien atribuía apenas 14 años, y mencionó a otras jóvenes de la comitiva. Después de calificarlas según su apariencia, cerró con la frase: “De indios sólo tienen los maridos”. Más que una simple curiosidad, esas palabras revelan los prejuicios raciales, el paternalismo y la cosificación de las mujeres indígenas que podían expresarse públicamente con absoluta naturalidad en el siglo XIX. Dos años más tarde, Rosario Burgos sería la madre de Ceferino Namuncurá, nacido en Chimpay el 26 de agosto de 1886. La columna también empleaba la palabra “capitanejo”. En el mundo de las fronteras designaba a un capitán o jefe subordinado a un cacique, capaz de conducir una partida y ejercer autoridad dentro de una comunidad; fuera de ese contexto, el término también llegó a utilizarse con sentido despectivo para referirse a caudillos locales. Aquel diminuto recorte sobrevivió al deterioro del papel y al olvido para recordarnos que los archivos no contienen únicamente fechas: guardan voces, prejuicios, silencios y vidas completas. Manuel Namuncurá aparece allí en el instante exacto en que terminaba una época y comenzaba otra, obligado a abandonar la resistencia armada para iniciar una larga lucha política por tierras donde su pueblo pudiera establecerse. Lo que en 1884 fue publicado como una noticia menor, hoy constituye una ventana extraordinaria hacia una Argentina atravesada por la conquista territorial, la resistencia indígena y las profundas contradicciones de su construcción nacional. #ManuelNamuncura #Namuncura #Calfucura #CeferinoNamuncura #PueblosOriginarios #HistoriaArgentina #HistoriaIndigena #HistoriaMapuche #ConquistaDelDesierto #ArchivoHistorico #DiarioLosAndes #MendozaAntigua #MendozAntigua #MemoriaHistorica #Patagonia #SalinasGrandes #IndigenousHistory #MapucheHistory #ArgentineHistory #NativePeoples #HistoricalArchive #ForgottenHistory #PatagonianHistory #CulturalMemory (Fuente: Diario Los Andes)

15 DE JULIO DE 1946: JORGE JULIO AMMAR, EL DOCENTE QUE CONVIRTIÓ LAS LEYENDAS Y LA MEMORIA DEL SUR MENDOCINO EN 25 LIBROS


El 15 de julio de 1946 nació en Bowen, departamento de General Alvear, Jorge Julio Ammar, docente, investigador y uno de los escritores más representativos del sur mendocino. Cuando tenía cinco años se trasladó con su familia a San Rafael, territorio que adoptaría como hogar y convertiría en escenario permanente de su obra. Su vínculo con las letras comenzó extraordinariamente temprano: aprendió a leer alrededor de los tres años, observando el diario junto a su padre, y durante la escuela primaria ya intentaba escribir sus primeros versos. Con el paso del tiempo comprendió que sus mayores fuentes de inspiración no serían únicamente otros autores, sino el paisaje, las costumbres y las personas de su propia tierra. Por eso solía definirse con una frase que resumía su identidad: alvearense de nacimiento, sanrafaelino por adopción y mendocino por amor. Docente por profesión y escritor por vocación, Ammar dedicó buena parte de su vida a educar, formar docentes y transmitir cultura. Su primer libro, Mendoza la del racimo, reunió poemas gauchescos que había comenzado a escribir durante la adolescencia, inspirado por la lectura del Martín Fierro y por la poesía vinculada al paisaje argentino. La obra pudo publicarse hacia 1990 y abrió el camino para una producción que, según explicó en una entrevista de 2017, ya se encontraba dispersa en 25 libros. Entre sus títulos más conocidos aparecen Leyendas mendocinas, El oficio de asador, Fábulas y leyendas del Cuyum, Abuelo, contame un cuento, Leyendas tradicionales argentinas, Tengo un amigo cuyano llamado Jesús y una trilogía poética dedicada a narrar las historias de San Rafael, General Alvear y Malargüe. El propio autor contó que Leyendas mendocinas había alcanzado cerca de 10.000 ejemplares, una cifra excepcional para una publicación regional e independiente. Su literatura buscó rescatar personajes, relatos populares y vivencias que corrían peligro de desaparecer con el debilitamiento de la transmisión oral. Ammar transformó parajes como la Cuesta de los Terneros, El Nihuil, Monte Comán y numerosos rincones sureños en escenarios de cuentos, poemas y leyendas. No pretendía escribir la historia únicamente desde fechas y documentos, sino acercarla mediante emociones, recuerdos y voces familiares, para que los lectores pudieran reconocerse dentro de sus páginas. También creó su propio sistema de edición, que le permitía producir pequeñas cantidades de ejemplares sin depender de grandes tiradas comerciales, convirtiéndose no solo en autor, sino también en editor y difusor de su trabajo. Una de sus investigaciones más importantes quedó plasmada en Vencedores de utopías. Historias de las familias árabes en San Rafael. Como hijo de un inmigrante libanés llegado a la Argentina en 1924, Ammar dedicó aproximadamente un año a entrevistar a descendientes de 65 familias sirias y libanesas establecidas en el departamento. Durante ese trabajo encontró solamente a un inmigrante original con vida, por lo que debió reconstruir la mayor parte de las historias mediante testimonios de hijos, nietos y bisnietos, además de fotografías y documentos familiares. El libro no se limitó a registrar apellidos: explicó también la geografía, la cultura, la gastronomía, la música y las costumbres de Siria y el Líbano, mostrando cómo aquellos inmigrantes arribados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX lograron integrarse y contribuir al desarrollo del sur mendocino. La presentación de la obra, realizada en abril de 2012 ante un Aula Magna colmada, se convirtió en una verdadera ceremonia de memoria colectiva. Cerca de 400 ejemplares fueron adquiridos aquella noche y se entregaron copias a las dieciocho bibliotecas populares de San Rafael. Entre las fotografías proyectadas, numerosos asistentes reconocieron a sus padres, abuelos y bisabuelos, demostrando que Ammar había conseguido algo más profundo que publicar un libro: había devuelto a muchas familias una parte de su propia historia. Su trayectoria recibió importantes reconocimientos. En 2010 fue distinguido con el Premio Santa Clara de Asís, otorgado por la Liga de Madres de Familia a quienes contribuyen positivamente a la educación y la cultura a través de la comunicación; al año siguiente recibió un reconocimiento de la Embajada del Líbano por su investigación sobre la inmigración árabe. En 2022 sumó la distinción Ugarit, concedida por el Club Sirio Libanés de Buenos Aires. Jorge Julio Ammar comprendió que escribir era una forma de impedir que los pueblos perdieran su memoria. Entre leyendas, poemas, historias familiares y antiguos personajes, convirtió al sur de Mendoza en una inmensa biblioteca de afectos. Sus libros enseñan que una provincia no está formada solamente por mapas y edificios: también vive en los relatos contados por los abuelos, en las costumbres compartidas y en las palabras de quienes deciden rescatar del olvido la identidad de su tierra. #JorgeJulioAmmar #JorgeAmmar #EscritoresMendocinos #LiteraturaMendocina #HistoriaDeMendoza #SanRafaelMendoza #GeneralAlvear #BowenMendoza #LeyendasMendocinas #CulturaCuyana #SurMendocino #VencedoresDeUtopías #InmigraciónÁrabe #MemoriaCultural #MendozAntigua #JorgeJulioAmmar #MendozaWriters #MendozaHistory #ArgentineLiterature #RegionalLiterature #SanRafaelMendoza #CulturalMemory #ArabImmigration #LebaneseHeritage #SyrianHeritage #LocalHistory #ArgentineWriters #CulturalHeritage #HistoricalStories #MendozAntigua

15 DE JULIO DE 1989: MENEM PERDIÓ A SU PRIMER MINISTRO Y NOMBRÓ AL SEGUNDO EN EL CORAZÓN DE LA HIPERINFLACIÓN


El 15 de julio de 1989, cuando Carlos Menem llevaba apenas una semana en la Presidencia, la Argentina asistió a una escena política tan inesperada como dramática: el flamante gobierno debió designar a su segundo ministro de Economía mientras los precios, el dólar y la incertidumbre avanzaban sin control. Miguel Ángel Roig, histórico ejecutivo de Bunge & Born y primer responsable económico de la nueva administración, había muerto repentinamente el día anterior, a los 68 años, después de permanecer menos de una semana al frente del ministerio. Su fallecimiento, atribuido a un ataque cardíaco, provocó una fuerte conmoción dentro del Gobierno y en los mercados, donde el dólar libre volvió a dispararse en cuestión de horas. Durante algunas horas, el ministro del Interior, Eduardo Bauzá, quedó interinamente a cargo de Economía mediante el Decreto 251/89. Pero el reemplazo definitivo llegó al día siguiente: por medio del Decreto 260/89, firmado el 15 de julio, Menem nombró al ingeniero Néstor Mario Rapanelli, otro alto directivo procedente de Bunge & Born. La elección confirmó que el Presidente mantendría la conducción económica vinculada al poderoso conglomerado empresarial, en una experiencia que pasaría a conocerse como el Plan Bunge & Born o simplemente “Plan BB”. Rapanelli recibió una economía prácticamente incendiada. El Índice de Precios al Consumidor aumentó 196,6 % durante julio de 1989: en términos sencillos, algo que costaba 100 australes al comenzar el mes podía acercarse a los 297 australes treinta días después. Los salarios perdían valor casi diariamente, los comerciantes remarcaban mercadería varias veces en una misma jornada y numerosos argentinos buscaban refugio en el dólar o acumulaban productos antes de que volvieran a aumentar. Aquella crisis había sido tan profunda que Raúl Alfonsín adelantó la entrega presidencial y Menem comenzó su mandato el 8 de julio, cinco meses antes de la fecha institucional prevista. El año 1989 terminaría registrando una inflación cercana al 4.924 %, una de las mayores de la historia argentina. El programa económico intentó frenar la escalada mediante acuerdos con las grandes empresas formadoras de precios, ajustes en las tarifas públicas, modificaciones cambiarias y medidas destinadas a reducir los desequilibrios fiscal y externo. Durante algunos meses pareció producirse cierta desaceleración, pero la estabilidad resultó frágil. La desconfianza regresó hacia finales de 1989, acompañada por una nueva corrida contra el austral, fuertes devaluaciones y renovadas presiones sobre los precios. El dato resulta casi perfectamente simétrico: Rapanelli fue nombrado el 15 de julio y su renuncia fue aceptada oficialmente el 15 de diciembre de 1989, exactamente cinco meses —153 días— después. El Decreto 1486/89 selló su salida y marcó el final de la etapa de Bunge & Born dentro del Ministerio de Economía. Poco después asumió Antonio Erman González, pero la crisis todavía estaba lejos de concluir y desembocaría en una nueva fase hiperinflacionaria durante los primeros meses de 1990. Aquel 15 de julio no fue solamente otro cambio de gabinete. Fue la fotografía de una Argentina atrapada entre la tragedia personal, la urgencia política y una moneda que se desintegraba a una velocidad difícil de imaginar. Menem había llegado al poder prometiendo una “revolución productiva” y un “salariazo”, pero apenas siete días después de asumir ya debía reconstruir su equipo económico y enfrentar una de las tormentas financieras y sociales más devastadoras del siglo XX argentino. #CarlosMenem #NéstorRapanelli #MiguelÁngelRoig #Hiperinflación #Argentina1989 #PlanBungeBorn #PlanBB #HistoriaArgentina #EconomíaArgentina #Austral #CrisisEconómica #DécadaDel90 #EfeméridesArgentinas #MemoriaHistórica #MendozAntigua #CarlosMenem #NestorRapanelli #MiguelAngelRoig #Hyperinflation #Argentina1989 #BungeAndBornPlan #ArgentineHistory #EconomicHistory #EconomicCrisis #ArgentineEconomy #PoliticalHistory #LatinAmericanHistory #HistoricalAnniversary #HistoryFacts #MendozAntigua

ITALIA 4-3 ALEMANIA: 120 MINUTOS DE LOCURA QUE CONVIRTIERON AL AZTECA EN EL TEMPLO DEL “PARTIDO DEL SIGLO”


El 17 de junio de 1970, el imponente Estadio Azteca de Ciudad de México fue escenario de una de las batallas más extraordinarias que haya ofrecido una Copa del Mundo. Italia y Alemania Federal se enfrentaban por un lugar en la final de México 70, pero terminaron protagonizando algo mucho más grande: un encuentro de siete goles, dramatismo permanente y cambios vertiginosos en el marcador que quedaría inmortalizado como “El Partido del Siglo”. Italia golpeó primero a los 8 minutos, cuando Roberto Boninsegna recibió la pelota cerca del área, combinó con Luigi Riva y lanzó un potente zurdazo que venció a Sepp Maier. Con el 1-0, los italianos se replegaron y resistieron durante casi todo el encuentro frente a una Alemania que atacaba con insistencia. La resistencia parecía haber asegurado el pasaje a la final hasta que, en la última acción del tiempo reglamentario, Karl-Heinz Schnellinger apareció dentro del área y empujó un centro para establecer el increíble 1-1. El tanto resultó todavía más curioso porque Schnellinger jugaba en el Milan y nunca había convertido para su selección: aquel sería su único gol en 47 partidos internacionales. Lo que sucedió durante los treinta minutos suplementarios transformó definitivamente aquel partido en leyenda. Alemania, impulsada por la igualdad agónica, se adelantó a los 94 minutos mediante Gerd Müller, quien aprovechó una desinteligencia defensiva. Sin embargo, Italia respondió casi de inmediato: Tarcisio Burgnich marcó el 2-2 y Luigi Riva, con un control magistral y un remate cruzado, colocó el 3-2. Müller volvió a aparecer y cabeceó el 3-3, aprovechando una equivocación de Gianni Rivera junto al arco italiano. Pero Rivera no tardó ni siquiera dos minutos en redimirse: apenas 67 segundos después, Boninsegna desbordó por la izquierda y envió un pase hacia atrás que el talentoso mediocampista remató de primera, engañando a Maier y sellando el inolvidable 4-3 a los 111 minutos. Cinco de los siete goles del encuentro fueron marcados durante el tiempo suplementario, una explosión ofensiva excepcional para una semifinal mundialista. El sacrificio alemán también dejó una de las imágenes más heroicas de los Mundiales. Franz Beckenbauer sufrió una luxación en el hombro, pero como su selección ya había utilizado los dos cambios permitidos, se negó a abandonar el campo y continuó jugando con el brazo inmovilizado mediante un vendaje sujeto al cuerpo. Así, bajo el calor, la altura de Ciudad de México y un agotamiento físico extremo, ambos equipos continuaron atacando cuando parecía imposible dar un paso más. Italia consiguió la clasificación, pero pagó un precio enorme: cuatro días después llegó disminuida a la final y fue superada 4-1 por el extraordinario Brasil de Pelé, Jairzinho, Tostão, Rivellino y Carlos Alberto. El cansancio acumulado pudo influir, aunque aquella selección brasileña también ofreció una de las exhibiciones más brillantes de la historia de las finales mundialistas. Italia-Alemania no fue solamente una semifinal. Fue una sucesión de resurrecciones deportivas: cuando uno parecía vencido, encontraba fuerzas para volver; cuando el resultado parecía definitivo, aparecía un nuevo gol. Boninsegna, Schnellinger, Müller, Burgnich, Riva y Rivera escribieron una historia irrepetible sobre el césped del Azteca. Más de medio siglo después, aquel 4-3 continúa recordándonos por qué el fútbol puede convertirse, durante 120 minutos, en una obra épica capaz de vencer al tiempo. #PartidoDelSiglo #ItaliaAlemania #México1970 #Mundial1970 #EstadioAzteca #HistoriaDelFútbol #GianniRivera #GerdMüller #FranzBeckenbauer #LuigiRiva #RobertoBoninsegna #FútbolHistórico #CopaDelMundo #LeyendasDelFútbol #MendozAntigua #GameOfTheCentury #ItalyGermany #Mexico1970 #WorldCup1970 #EstadioAzteca #FootballHistory #SoccerHistory #GianniRivera #GerdMuller #FranzBeckenbauer #LuigiRiva #WorldCupClassics #FootballLegends #HistoricMatch #MendozAntigua

15 de Julio de 1948, NACE JOSÉ MOLINA, EL VIÑATERO CANTOR: LA VOZ NACIDA ENTRE HILERAS QUE LLEVÓ EL ALMA DE CUYO MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS


El 15 de julio de 1948, según la fecha registrada en su documento de identidad, nació en Rivadavia José Molina, uno de los grandes guardianes del canto cuyano. Aunque una antigua versión familiar sostenía que había llegado al mundo un 8 de abril, la historia terminó celebrándolo cada 15 de julio. Hijo de Anunciatta Cristiani y Enrique Molina, pasó su infancia en Algarrobo Grande, Junín, entre viñedos, labores rurales y ese paisaje del Este mendocino que con el tiempo se convertiría en la raíz profunda de su repertorio. No adoptó el nombre de “El Viñatero Cantor” como una simple estrategia artística: José fue verdaderamente agricultor, trabajador de la tierra y cantor, dos oficios que terminaron fundiéndose en una misma identidad. Su relación con la música comenzó durante la adolescencia, alrededor de los quince años, cuando su madre consiguió para él una guitarra mediante un curioso intercambio familiar: entregó a un primo uno de los primeros calentadores a gas que habían llegado a la zona. Con aquel instrumento entre las manos comenzó a recorrer reuniones, serenatas y guitarreadas. Su primera agrupación fue Los Costeros del Río Tunuyán, junto a Ricardo Jiménez, “Poroto” Olguín y Carlos Córdoba; más tarde el conjunto pasó a llamarse Los Costeros del Este por sugerencia de un conductor radial. En 1970, Osvaldo “Lalo” Salinas lo convocó para incorporarse a Los Trovadores del Este, aunque el servicio militar obligatorio demoró su ingreso efectivo hasta el año siguiente. Con aquella formación participó en el primer Festival Nacional de la Tonada y recorrió numerosos escenarios. En 1977 grabaron el disco de larga duración La música de Cuyo, editado por el sello Cuna de Compadres. Molina permaneció vinculado al conjunto hasta 1980, cuando decidió emprender un nuevo camino acompañado por Ramón Ferreyra y Juan “Gallinón” Ábrego. De esa amistad y lealtad artística nació el Grupo Cuyo, con el que recorrió distintas regiones del país y registró dos casetes. También fue uno de los impulsores de Rivadavia Canta al País, festival creado en 1986 que se transformaría en una de las grandes celebraciones populares del Este mendocino. Tras la muerte de Ramón Ferreyra en 1987, Molina continuó definitivamente como solista, acompañado durante buena parte de su trayectoria por músicos como Juan Ábrego, Oscar “Yiyo” Andino, Julio “Nene” Gómez y su hijo Maximiliano Molina. Su discografía fue dejando una verdadera memoria sonora de Mendoza: Así es cuando tiembla apareció en 1990; luego llegaron Yo quiero la vida en 1993, Mendocino soy, señores en 1996, Lo invito a mi pago en 1999 y El vino de mi copla en 2005. Precisamente durante la grabación de 1990, el productor Pablo Castro consideró que el nombre José Molina necesitaba una identificación más profunda y lo bautizó “El Viñatero”. Tiempo después, el propio artista agregó la palabra “Cantor”, dando origen al seudónimo con el que quedaría grabado en la cultura popular. Su voz no solamente recorrió Mendoza y numerosos escenarios argentinos: también llegó a presentarse en el exterior, incluso en Canadá. En 2017, el Gobierno provincial lo homenajeó colocando una placa en su casa de la calle Arrascaeta, en Junín, como reconocimiento a una vida dedicada a preservar y difundir la música cuyana. Un año después fue elegido para inaugurar Kilómetro Cuyano, una producción cultural destinada a rescatar las vivencias, los paisajes y la trayectoria de los grandes referentes musicales de la provincia. José Molina convirtió el sacrificio del viñatero, las hileras interminables, el agua de las acequias, las cosechas, los afectos y las antiguas serenatas en canciones capaces de representar a toda una región. Su historia demuestra que el folclore no nace únicamente sobre un escenario: también germina en la tierra, crece entre viñas y se vuelve eterno cuando un cantor decide transformarlo en memoria. #JoséMolina #ElViñateroCantor #FolcloreCuyano #MúsicaCuyana #CulturaMendocina #HistoriaDeMendoza #RivadaviaMendoza #JunínMendoza #TonadaCuyana #CantoCuyano #FolcloreArgentino #IdentidadCuyana #MúsicosMendocinos #PatrimonioCultural #MendozAntigua #JoseMolina #TheVineyardSinger #CuyoFolkMusic #ArgentineFolklore #MendozaHistory #MendozaCulture #TraditionalMusic #ArgentineMusic #CulturalHeritage #FolkSinger #MusicHistory #CuyoTradition 

14 Y 15 DE JULIO DE 1999: LA NEVADA QUE CUBRIÓ MEDIA MENDOZA Y LA TRAGEDIA QUE SILENCIÓ VALLECITOS (Imagen ILustrativa)


Entre el 14 y el 15 de julio de 1999, una poderosa ola polar avanzó sobre Cuyo y transformó buena parte de Mendoza en un paisaje casi irreconocible. En Las Leñas nevó durante toda la jornada y se acumularon cerca de siete centímetros, mientras que en la ciudad de Malargüe, después de aproximadamente 36 horas de precipitaciones, el manto blanco alcanzó unos treinta centímetros. Pero lo verdaderamente extraordinario fue que los copos descendieron mucho más allá de la alta montaña: la nieve apareció en el oeste de la ciudad de Mendoza y alcanzó sectores de Las Heras, Luján de Cuyo, Tunuyán, San Carlos, General Alvear, San Rafael, Rivadavia, Santa Rosa y San Martín. La ola de frío atravesó además el límite provincial y sorprendió a San Luis, donde la capital y villas como El Volcán, Potrero de los Funes, Trapiche y Carolina también quedaron cubiertas de blanco. Sin embargo, aquella postal que maravillaba a mendocinos y turistas terminó convertida en tragedia. Francisco Guiñazú, propietario de Vallecitos y uno de los grandes pioneros del esquí y las actividades de montaña en Mendoza, viajaba hacia el complejo acompañado por otras cuatro personas. En la camioneta transportaban una columna metálica indispensable para habilitar los medios de elevación durante ese fin de semana. El hielo y la nieve acumulados hicieron que el vehículo perdiera estabilidad, abandonara la huella y se precipitara al vacío. Guiñazú murió como consecuencia de las heridas, mientras que sus acompañantes resultaron lesionados. Su pérdida golpeó profundamente al mundo de la montaña. El ingeniero Francisco Guiñazú había inaugurado Vallecitos en 1962, convirtiéndolo en el primer gran centro de esquí mendocino, y había impulsado el desarrollo de medios de elevación fabricados en la Argentina. Décadas después, el camino que conduce hacia aquel histórico rincón del Cordón del Plata continúa llevando su nombre. Aquella nevada de julio de 1999 quedó grabada para siempre en la memoria provincial: fue el día en que buena parte de Mendoza se vistió de blanco, pero también la jornada en que la montaña despidió a uno de los hombres que más había luchado por acercarla a los mendocinos. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #NevadaHistórica #GranNevada #Vallecitos #FranciscoGuiñazú #CordónDelPlata #LasLeñas #Malargüe #InviernoMendocino #MemoriaMendocina #Efemérides #Argentina #MendozaHistory #HistoricSnowfall #VallecitosMendoza #AndesMountains #ArgentineHistory #WinterInArgentina #Snowstorm #MountainHistory

15 DE JULIO DE 2022: MUERE PÍA PERSIA, LA ARTISTA QUE CONVIRTIÓ LA MATERIA EN MEMORIA Y DEJÓ UNA HUELLA IMBORRABLE EN MENDOZA


El 15 de julio de 2022, la vida de María Pía Persia fue violentamente interrumpida en la ciudad de Mendoza. Tenía apenas 49 años, numerosos proyectos en marcha y una trayectoria que había logrado unir arte, arquitectura, diseño, memoria e investigación cultural. Nacida en Buenos Aires en 1972 y vinculada desde sus orígenes con San Isidro, se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes Regina Pacis, donde obtuvo el título de Maestra Nacional de Artes Visuales, y amplió sus conocimientos mediante talleres y seminarios de pintura, escultura, cerámica y arte textil. Desde 2005 dirigía el Estudio Taller Arte + Diseño, dedicado a crear obras especialmente concebidas para proyectos arquitectónicos, publicitarios y de interiorismo. Su producción no se limitaba al cuadro tradicional: Pía dialogaba con los materiales, exploraba su procedencia y los cargaba de nuevos significados. En su serie Bordado Trash, por ejemplo, reemplazó la delicadeza de la aguja y el hilo por una grapadora neumática que incrustaba piezas metálicas sobre madera, combinando tradiciones familiares, tareas históricamente vinculadas con las mujeres y herramientas asociadas al trabajo masculino. Su talento fue reconocido con menciones en el Salón Nacional de Arte Textil del Palais de Glace, en 2014, y en el Salón Félix Amador de Vicente López, en 2016. Entre sus exposiciones individuales sobresalieron Recuerdos de infancia, presentada en Santa Rosa en 1999; Hormigueros y territorios, realizada en 2004; y A la sombra del Paraíso, exhibida en la Quinta Trabucco en 2015. También desarrolló esculturas, instalaciones textiles e intervenciones artísticas en hoteles, aeropuertos, galerías, empresas y edificios de Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz y Mendoza. Su relación con nuestra provincia había comenzado alrededor de 2010, cuando fue convocada para trabajar en el complejo Arena Maipú. Años después asumió la renovación estética del Hotel Raíces Aconcagua, recuperando muebles, luminarias, baldosas, documentos y piezas olvidadas para volver a conectar aquel edificio construido para el Mundial de 1978 con la historia cultural mendocina. Allí también dirigió y curó las actividades de San Lorenzo Espacio Urbano, impulsando exposiciones sobre artistas, comunidades originarias, ciclismo, fotoperiodismo y memoria provincial. Para ella, la curaduría no era una actividad separada: formaba parte de su propia obra y de su manera de rescatar historias para ponerlas nuevamente en diálogo con el presente. Pía fue asesinada el 15 de julio de 2022 en la vivienda que estaba restaurando en la Sexta Sección; su cuerpo fue hallado durante la mañana siguiente. En abril de 2023, un jurado popular declaró culpable al responsable por homicidio agravado criminis causa relacionado con un robo, y la Justicia mendocina le impuso prisión perpetua. Pero recordar a María Pía Persia únicamente por la brutalidad de su final sería cometer una segunda injusticia. Su verdadero legado permanece en las obras que creó, en los espacios que transformó, en las historias que rescató y en aquella mirada extraordinaria capaz de descubrir belleza, memoria y dignidad incluso dentro de los materiales más humildes. Mendoza fue el territorio que eligió para seguir creando y, aunque su voz fue silenciada, su arte continúa hablando por ella. El asesino fue Francisco Benjamín Pinavaría Corbalán, un joven albañil que trabajaba en las remodelaciones de la vivienda de María Pía Persia. Los restos de María Pía Persia fueron inhumados el 20 de julio de 2022 en el cementerio privado Memorial de Pilar, ubicado a la altura del kilómetro 47 del Ramal Pilar de la Autopista Panamericana, en la provincia de Buenos Aires. La despedida se realizó mediante una ceremonia íntima, reservada para familiares y amigos cercanos. #PíaPersia #MariaPiaPersia #ArteMendocino #ArtistasArgentinas #MujeresEnElArte #ArteTextil #ArtesVisuales #HistoriaDeMendoza #MemoriaCultural #CulturaMendocina #NiUnaMenos #ArgentineArt #WomenInArt #TextileArt #VisualArtist #ArtAndArchitecture #CulturalMemory #RememberHerName

martes, 14 de julio de 2026

14 DE JULIO DE 1950: EL DÍA EN QUE EICHMANN DESEMBARCÓ EN BUENOS AIRES ESCONDIDO DETRÁS DE UN NOMBRE FALSO


El 14 de julio de 1950, mientras el puerto de Buenos Aires recibía viajeros procedentes de Europa, entre los pasajeros de segunda clase de un buque llegado desde Génova descendió un hombre que aparentaba ser un inmigrante más. Sus documentos lo identificaban como Ricardo —o Riccardo— Klement, un técnico apátrida supuestamente nacido en Bolzano, Italia. En realidad, era Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS y uno de los principales responsables de organizar la logística de las deportaciones de millones de judíos hacia guetos, campos de concentración y centros de exterminio durante el Holocausto. Los registros migratorios argentinos y el documento de viaje utilizado por Eichmann señalan el 14 de julio como fecha de su trámite de ingreso al país. Para cruzar el Atlántico había utilizado un título de viaje emitido por una delegación de la Cruz Roja en Génova con información falsa. Décadas más tarde, el propio Comité Internacional de la Cruz Roja reconoció que Eichmann y otros criminales nazis habían conseguido esos documentos mediante engaños, aprovechando el caos administrativo y humano de la Europa de posguerra. Bajo la identidad de Klement, Eichmann permaneció casi diez años oculto en la Argentina, realizó distintos trabajos y finalmente se empleó en Mercedes-Benz. Su esposa y sus hijos se reunieron con él en 1952, mientras la familia llevaba una existencia aparentemente normal y el verdadero pasado del fugitivo permanecía escondido detrás de papeles adulterados. La clandestinidad terminó el 11 de mayo de 1960, cuando agentes israelíes lo capturaron cerca de su vivienda en la calle Garibaldi, en el partido bonaerense de San Fernando. Fue trasladado secretamente a Israel, juzgado en Jerusalén, declarado culpable de crímenes contra la humanidad y ejecutado en 1962. El documento que le permitió ingresar con el nombre de Klement permaneció durante décadas entre expedientes judiciales argentinos, hasta que en 2007 fue localizado en los archivos de los tribunales federales por la jueza María Servini de Cubría y entregado al Museo del Holocausto de Buenos Aires para su conservación. El episodio ocurrió durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, en una época en la que distintos criminales y colaboradores del nazismo utilizaron redes de fuga para establecerse en Sudamérica; sin embargo, el registro migratorio de Eichmann, por sí solo, no demuestra que Perón o Eva Duarte conocieran personalmente la verdadera identidad de aquel pasajero el día de su llegada. La precisión resulta indispensable: no fue recibido públicamente como Adolf Eichmann, sino que atravesó la frontera protegido por un nombre inventado, documentación engañosa y una maquinaria internacional de evasión. Aquella jornada dejó una de las páginas más oscuras de la historia argentina del siglo XX: detrás del rostro gris de un supuesto técnico europeo se ocultaba uno de los burócratas que había convertido trenes, horarios y órdenes administrativas en instrumentos de exterminio. #AdolfEichmann #RicardoKlement #Holocausto #Shoá #HistoriaArgentina #BuenosAiresAntigua #CriminalesNazis #NazisEnArgentina #SegundaGuerraMundial #MemoriaHistórica #DerechosHumanos #NuncaMás #JuanDomingoPerón #HistoriaDelSigloXX #MuseoDelHolocausto #AdolfEichmann #RicardoKlement #HolocaustHistory #NaziWarCriminals #NazisInArgentina #ArgentinaHistory #BuenosAiresHistory #WorldWarIIHistory #HistoricalMemory #HumanRights #NeverForget #HolocaustRemembrance

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