sábado, 1 de agosto de 2026

1 DE AGOSTO DE 1954: FANGIO CONQUISTÓ NÜRBURGRING CON EL CORAZÓN DE LUTO


El 1 de agosto de 1954, Juan Manuel Fangio volvió a escribir una página inmortal del automovilismo argentino, aunque aquella victoria estuvo atravesada por una tragedia que convirtió la celebración en uno de los triunfos más dolorosos de su carrera. El “Chueco” largó desde la primera posición en el Gran Premio de Alemania —distinguido ese año también como Gran Premio de Europa— y condujo su Mercedes-Benz W 196 R durante 22 vueltas por el temible Nürburgring. Cruzó la meta después de 3 horas, 45 minutos y 45,8 segundos, con más de un minuto y medio de ventaja sobre el Ferrari compartido por Mike Hawthorn y José Froilán González. La carrera también marcó el debut competitivo de la versión monoposto y de ruedas descubiertas del W 196 R. Mercedes había desarrollado esa variante para circuitos sinuosos, donde el piloto necesitaba mayor precisión y una mejor visión de los neumáticos delanteros. Fangio la llevó directamente a la victoria entre las curvas, desniveles y bosques de uno de los trazados más peligrosos del mundo. Pero apenas un día antes, durante las prácticas, el argentino Onofre Marimón había perdido la vida al accidentarse con su Maserati. Tenía un enorme futuro por delante y se encontraba bajo la guía deportiva de Fangio, quien lo consideraba su protegido y llegó a describirlo como alguien muy cercano a un hijo. Años después, el propio campeón recordaría que lloró profundamente aquella pérdida. Fangio tomó la salida cargando aquel dolor y, aun así, se impuso con la serenidad, la precisión y la fortaleza mental que lo transformaron en leyenda. No fue solamente una demostración de velocidad: fue la victoria de un hombre obligado a dominar la pista mientras intentaba controlar sus propias emociones. Aquel triunfo resultó decisivo en una temporada extraordinaria. Fangio ganó seis de las ocho carreras puntuables que disputó, sumó 57 de los 72 puntos disponibles y conquistó su segundo Campeonato Mundial con 30 unidades de ventaja sobre su escolta. Nürburgring vio subir al vencedor al escalón más alto, pero detrás del casco y de la corona de laureles había un campeón de luto. Fangio había ganado la carrera; el automovilismo argentino, en cambio, acababa de perder a una de sus mayores promesas. #JuanManuelFangio #Fangio #OnofreMarimón #Nürburgring #Formula1 #AutomovilismoArgentino #HistoriaArgentina #MercedesBenz #W196 #Efemérides #MotorsportHistory #ArgentineMotorsport #RacingLegends #GermanGrandPrix #FormulaOneHistory #HistoricRacing

BODEGA DON PANCHO: EL EJÉRCITO ANÓNIMO QUE LEVANTÓ LA MENDOZA DEL VINO


Sin una fecha exacta confirmada, pero perteneciente al universo vitivinícola mendocino de las primeras décadas del siglo XX, esta extraordinaria fotografía de la Bodega Don Pancho permite mirar de frente a quienes hicieron posible una de las mayores transformaciones económicas y sociales de Mendoza. La escena, conservada en la Colección Francisco Fernández del Archivo de Fotografía Histórica de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, reúne a decenas de hombres y mujeres dispuestos en forma escalonada, posiblemente después de una jornada de trabajo o de la finalización de la cosecha. No es únicamente un retrato colectivo: cada herramienta, cada postura y cada objeto parece contar una historia diferente. En la primera fila, uno de los trabajadores levanta el pantalón y deja ver lo que parece ser una prótesis de madera, un detalle conmovedor que demuestra que continuaba formando parte activa del grupo y de la vida laboral. Cerca de él aparecen operarios con herramientas vinculadas al oficio de la tonelería, indispensable cuando el vino se almacenaba y transportaba principalmente en grandes recipientes de madera. Otro joven carga una sulfatadora de mochila y sostiene su manguera, señal de que probablemente trabajaba en el cuidado y protección del viñedo. También aparecen una bicicleta, dos perros, sombreros, cigarrillos, una jarra y un vaso de vino compartido entre compañeros. Un hombre lleva una vestimenta diferente, quizá asociada con tareas administrativas o de supervisión, mientras que otro posa con anteojos oscuros; aunque algunos análisis han planteado que pudiera tratarse de una persona con discapacidad visual, la imagen por sí sola no permite asegurarlo. Detrás de esta aparente celebración se encuentra el enorme esfuerzo humano que convirtió a Mendoza en una potencia vitivinícola. Desde fines del siglo XIX, el crecimiento de las bodegas industriales, el ferrocarril, la ampliación de los oasis irrigados y la llegada de miles de inmigrantes reorganizaron el territorio, impulsaron nuevos pueblos y multiplicaron los oficios especializados alrededor de la vid y el vino. Toneleros, mecánicos, carreros, peones, cosechadores, sulfatadores, capataces y empleados trabajaban como piezas de una compleja maquinaria productiva. La vendimia transformaba por completo la actividad de los establecimientos: investigaciones históricas señalan que algunas bodegas llegaban a triplicar la cantidad de peones durante la cosecha. En 1913 se calculaban alrededor de 15.000 peones y contratistas para atender unas 60.000 hectáreas de viñedos, mientras que durante la vendimia podían emplearse cerca de 30.000 cosechadores en toda la provincia. Sin embargo, aquel crecimiento convivía con jornadas extenuantes, inestabilidad, escasa protección y una débil organización gremial durante buena parte del período. Por eso esta fotografía tiene una fuerza excepcional. No muestra a los grandes propietarios ni las etiquetas prestigiosas que después recorrerían el país: muestra a la multitud silenciosa que podó las plantas, combatió las plagas, cosechó los racimos, reparó las cubas, construyó los toneles y convirtió la uva en vino. Sus nombres quizá se hayan perdido, pero sus rostros permanecen. Ellos fueron el verdadero corazón de la bodega y los obreros anónimos que levantaron la Mendoza vitivinícola. Imagen: Bodega Don Pancho. Colección Francisco Fernández, Archivo de Fotografía Histórica, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo. #MendozAntigua #BodegaDonPancho #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #Vendimia #TrabajadoresDelVino #ObrerosDeBodega #Toneleros #MemoriaMendocina #PatrimonioFotográfico #CulturaDelVino #WineHistory #MendozaWine #WineryWorkers #GrapeHarvest #VintageMendoza #ArgentineWine #WorkersHistory #HistoricalPhotography

1 DE AGOSTO DE 1947: ARGENTINA OPERÓ LO IMPOSIBLE — ALBANESE ABRIÓ EL CAMINO DE LA CIRUGÍA CARDÍACA LATINOAMERICANA


El 1 de agosto de 1947, cuando intervenir el corazón y los grandes vasos sanguíneos todavía significaba ingresar en uno de los territorios más peligrosos y desconocidos de la medicina, el cirujano Alfonso Roque Albanese realizó en Buenos Aires una operación destinada a corregir una coartación de aorta: una grave malformación congénita que estrecha la principal arteria del organismo, dificulta la circulación de la sangre y puede provocar hipertensión, insuficiencia cardíaca, daños vasculares e incluso una muerte prematura. La intervención es considerada la primera operación de coartación de aorta realizada en Latinoamérica. El logro adquiere una dimensión todavía mayor porque las primeras cirugías exitosas de esta enfermedad en el mundo habían comenzado apenas tres años antes, en 1944, con los trabajos del médico sueco Clarence Crafoord. Albanese estaba, por lo tanto, trabajando casi en simultáneo con las grandes vanguardias internacionales de la cirugía cardiovascular. No era su primer desafío extraordinario. Cuatro meses antes, el 1 de abril de 1947, había intervenido exitosamente a un paciente con tetralogía de Fallot, una compleja cardiopatía congénita que provocaba una coloración azulada de la piel por la insuficiente oxigenación de la sangre. Aquella operación, practicada sobre uno de los entonces llamados “niños azules”, también fue pionera en Sudamérica. Todo se realizaba a “corazón cerrado”, sin las modernas máquinas de circulación extracorpórea, con estudios diagnósticos todavía elementales, anestesias mucho menos seguras y enormes riesgos de hemorragias, trombosis e infecciones. En muchas ocasiones, los cirujanos terminaban de descubrir la verdadera anatomía de la malformación cuando el paciente ya se encontraba en el quirófano. Cada intervención era una lucha contra el tiempo y contra los límites tecnológicos de la época. Albanese ya había participado en 1941 del nacimiento de la cirugía cardíaca argentina al operar un ducto arterioso persistente. Entre ese año y 1962, su equipo llegó a intervenir a 583 pacientes con cardiopatías, una cifra extraordinaria para aquellos tiempos. En diciembre de 1951 también organizó en Buenos Aires el primer curso latinoamericano de perfeccionamiento en cirugía cardíaca y vascular, al que asistieron profesionales que luego impulsarían la especialidad en diferentes países del continente. El acontecimiento no fue una acción gubernamental, pero ocurrió durante el primer mandato presidencial de Juan Domingo Perón, desarrollado entre 1946 y 1952, mientras la Argentina atravesaba profundas transformaciones industriales, educativas y sociales. En ese mismo escenario de cambios, la medicina nacional comenzaba a demostrar que también podía ocupar un lugar entre las grandes potencias científicas. Aquel 1 de agosto no solamente se corrigió una arteria estrechada: se ensanchó el horizonte de la medicina latinoamericana. Alfonso Roque Albanese se atrevió a operar cuando el corazón todavía era considerado casi un territorio prohibido y dejó una huella que preparó el camino para las generaciones de cirujanos cardiovasculares que vendrían después. #AlfonsoRoqueAlbanese #CirugíaCardíaca #MedicinaArgentina #HistoriaArgentina #CienciaArgentina #PionerosDeLaMedicina #Efemérides #HistoriaDeLaMedicina #CardiacSurgery #MedicalHistory #ArgentineMedicine #ScienceHistory #HeartSurgery #LatinAmericanHistory

1 DE AGOSTO DE 1949: LA TIERRA ESCUCHÓ AL MALÓN — PERÓN EXPROPIÓ CASI 1,5 MILLONES DE HECTÁREAS EN JUJUY


El 1 de agosto de 1949, Juan Domingo Perón firmó el Decreto 18.341 y puso en marcha una de las decisiones territoriales más trascendentes y ambiciosas del primer peronismo: la expropiación de 58 enormes propiedades rurales situadas en la Quebrada de Humahuaca y la Puna jujeña. La medida alcanzaba una superficie declarada de 1.475.803 hectáreas —más de 14.758 kilómetros cuadrados— distribuidas entre los departamentos de Tumbaya, Tilcara, Humahuaca, Valle Grande, Cochinoca, Rinconada, Santa Catalina y Yavi. Para comprender su magnitud, no se trataba de unas pocas parcelas, sino de un territorio gigantesco compuesto por haciendas y latifundios donde numerosas familias indígenas vivían, cultivaban y criaban animales, aunque debían pagar arriendos y pastajes a propietarios particulares. El decreto sostenía que la solución del denominado “problema indígena” debía comenzar procurando tierras para la radicación y subsistencia de sus habitantes. Sin embargo, aquella disposición no surgió espontáneamente desde un escritorio gubernamental. Detrás se encontraba una lucha mucho más antigua y, especialmente, el extraordinario reclamo protagonizado tres años antes por el Malón de la Paz. En mayo de 1946, un grupo de 174 hombres y mujeres kollas partió desde las tierras altas de Jujuy y los valles salteños de Orán. Durante aproximadamente 81 días recorrieron cerca de 2.000 kilómetros hasta llegar a Buenos Aires. Cruzaron pueblos, ciudades, montañas y llanuras para exigir que el Estado reconociera sus derechos sobre las tierras que ocupaban desde generaciones atrás. La multitud los recibió con asombro y sus representantes fueron saludados desde la Casa Rosada. No obstante, el episodio terminó dramáticamente: después de permanecer alojados en el Hotel de Inmigrantes, fueron desalojados por la fuerza y enviados nuevamente hacia el norte sin haber obtenido los títulos reclamados. Parecía que su marcha había sido derrotada, pero su reclamo ya había quedado grabado en la conciencia pública nacional. Tres años más tarde llegó el Decreto 18.341. El Banco de la Nación Argentina tomó posesión y administración de las propiedades expropiadas en nombre del Estado. La reglamentación de 1952 dispuso que las parcelas agrícolas pudieran ser entregadas en usufructo vitalicio a los jefes de familia, mientras que en las zonas ganaderas debían preservarse el aprovechamiento comunitario de los campos de pastoreo y el acceso común a las aguadas, respetando prácticas esenciales para la vida en la Puna. Pero la historia no terminó con una victoria completa. La expropiación quebró jurídicamente el dominio de numerosos latifundios, aunque no significó la entrega inmediata de títulos definitivos a las comunidades. La aplicación fue lenta, incompleta y atravesada por cambios de gobierno, transferencias administrativas y nuevas leyes. Años después, las tierras pasaron a la provincia de Jujuy con el mandato de adjudicarlas gratuitamente a sus ocupantes, pero muchas familias continuaron reclamando durante décadas el reconocimiento pleno de sus derechos territoriales. La firma ocurrió, además, un 1 de agosto, jornada profundamente vinculada en el mundo andino con la Pachamama. No existen pruebas documentales conocidas de que Perón haya elegido deliberadamente esa fecha por su significado espiritual, pero la coincidencia conserva una enorme fuerza simbólica: el mismo día en que las comunidades agradecen, alimentan y honran a la Madre Tierra, el Estado argentino decretaba la expropiación de casi un millón y medio de hectáreas reclamadas por sus pobladores originarios. El Decreto 18.341 fue al mismo tiempo una conquista y una promesa inconclusa. No resolvió definitivamente el problema de la tierra, pero demostró que aquella multitud que había caminado desde la Puna no lo había hecho en vano. El Malón de la Paz obligó al país a mirar hacia el norte y escuchar una demanda que llevaba generaciones esperando justicia. #MalónDeLaPaz #Jujuy #PueblosOriginarios #PuebloKolla #JuanDomingoPerón #HistoriaArgentina #PunaJujeña #QuebradaDeHumahuaca #DerechoALaTierra #MemoriaHistórica #Pachamama #TierraYJusticia #IndigenousHistory #IndigenousRights #LandRights #KollaPeople #ArgentineHistory #HistoricalMemory #SocialJustice #NativeLands

2 DE JULIO DE 1939: EL GIGANTE DE MADERA QUE HIZO INMORTAL A RACING — LA CATEDRAL DESAPARECIDA DE ALSINA Y COLÓN


Esta extraordinaria vista aérea permite regresar a una tarde irrepetible del fútbol argentino. Fue tomada el 2 de julio de 1939, mientras Racing recibía a Huracán por la decimosexta fecha del campeonato de Primera División. Las tribunas aparecen desbordadas, los espectadores se amontonan junto al campo y miles de personas convierten al viejo estadio de Alsina y Colón en un enorme océano humano. Dentro de la cancha, sin embargo, la fiesta fue visitante: Huracán se impuso por 3 a 0. Aquel escenario de tablones era mucho más que una cancha. Racing se había instalado definitivamente en ese predio de Avellaneda en 1906 y, con sucesivas ampliaciones, el estadio llegó a reunir cerca de 50.000 espectadores, una capacidad monumental para su tiempo. Allí comenzó a construirse la identidad de “La Academia” y se desarrolló su primera era dorada: Racing conquistó siete campeonatos consecutivos entre 1913 y 1919, una sucesión extraordinaria que lo convirtió en el gran dominador de los años fundacionales del fútbol criollo. Sus tribunas también contemplaron acontecimientos que excedieron la historia racinguista. En la cancha de Racing se disputó el primer enfrentamiento oficial entre Boca Juniors y River Plate, ganado por el conjunto millonario por 2 a 1, y en julio de 1916 recibió el encuentro decisivo del primer Campeonato Sudamericano —antecedente directo de la Copa América—, en el que Argentina y Uruguay empataron sin goles y la selección uruguaya se consagró campeona. El viejo coloso permaneció en funcionamiento hasta mediados de la década de 1940. Luego sus históricas tribunas fueron desmontadas para permitir la construcción del estadio Presidente Perón, inaugurado el 3 de septiembre de 1950 con una victoria de Racing por 1 a 0 frente a Vélez Sarsfield, gracias a un gol de Llamil Simes. El actual Cilindro ocupa aquel mismo territorio sagrado, aunque su campo de juego fue colocado en sentido perpendicular al de la antigua cancha. La fotografía conserva algo que ya no existe: el ruido de los tablones, los sombreros oscuros cubriendo las tribunas, la multitud pegada al alambrado y una época en la que Avellaneda comenzaba a transformarse en una de las grandes capitales futbolísticas del mundo. Antes del cemento, de las bandejas circulares y de las luces modernas, allí estuvo el gigante de madera donde Racing construyó su primera eternidad. #RacingClub #LaAcademia #AlsinaYColón #Avellaneda #HistoriaDelFútbol #FútbolArgentino #EstadiosHistóricos #Huracán #ElCilindro #FotografíaHistórica #BuenosAiresAntigua #MemoriaFutbolera #MendozAntigua #RacingHistory #ArgentineFootball #FootballHistory #HistoricStadium #VintageFootball #OldStadium #SoccerHistory

1 DE AGOSTO DE 1974: EL ESTADO TOMÓ EL CONTROL DE CANAL 7 — EL DÍA EN QUE LA PANTALLA DE MENDOZA CAMBIÓ DE MANOS


El 1 de agosto de 1974, mientras la Argentina atravesaba una de las etapas políticas más convulsionadas de su historia, el Estado nacional asumió la administración integral de LV 89 TV Canal 7 de Mendoza. No se trataba de una emisora cualquiera: desde el 7 de febrero de 1961 había sido la primera señal televisiva de Mendoza y de todo el oeste argentino, llevando noticias, espectáculos, publicidad y entretenimiento a miles de hogares que comenzaban a descubrir el extraordinario poder de la televisión Desde sus estudios instalados originalmente en el emblemático Edificio Gómez, Canal 7 había acompañado el crecimiento de la cultura popular mendocina. Sus transmisiones se extendieron progresivamente mediante repetidoras hacia Tupungato, Uspallata, La Paz y Cerro Diamante, logrando que imágenes producidas en la capital provincial viajaran hacia el Valle de Uco, la Alta Montaña, el este y el sur mendocino. Sin embargo, el proceso que culminó aquel 1 de agosto había comenzado mucho antes. Las licencias de Canal 7 de Mendoza, Canal 8 de Mar del Plata y los canales porteños 9, 11 y 13 habían vencido en 1973. El 8 de octubre de ese año, pocos días antes de que Juan Domingo Perón asumiera su tercera presidencia, el gobierno provisional de Raúl Lastiri firmó el Decreto 1761, declaró la caducidad de las concesiones y ordenó intervenir las emisoras. La reacción de los empresarios hizo que la intervención inicial fuera reemplazada temporalmente por delegados veedores y que los antiguos permisionarios continuaran administrando los canales durante varios meses. Mientras tanto, sindicatos, funcionarios y propietarios discutían dos modelos completamente diferentes: devolver las frecuencias al sector privado o transformarlas en la base de un servicio público nacional de televisión. La muerte de Perón, ocurrida el 1 de julio de 1974, aceleró las decisiones. Exactamente treinta días después, la presidenta María Estela Martínez de Perón firmó el Decreto 340, que amplió las facultades de los interventores y extendió su autoridad sobre las plantas productoras que abastecían la programación. Dentro de las veinticuatro horas siguientes, el Estado debía hacerse cargo de la producción y transmisión del servicio televisivo. Por eso, el 1 de agosto, Canal 7 de Mendoza pasó definitivamente a ser administrado por el poder nacional junto con las otras cuatro emisoras involucradas. Aquella jornada no significó todavía una expropiación legal completa. La formalización llegó al año siguiente, cuando el Congreso sancionó la Ley 20.966, que declaró de utilidad pública y sujetos a expropiación los bienes físicos de las antiguas empresas permisionarias. La norma fue aprobada el 18 de junio de 1975 y publicada en el Boletín Oficial el 1 de julio. El proyecto había sido presentado como una oportunidad para construir una televisión pública, nacional y culturalmente independiente. Sin embargo, en medio de la creciente violencia política, las disputas internas del gobierno, la censura y la influencia de José López Rega, aquella posibilidad terminó derivando en un sistema fuertemente controlado desde el poder político. Las autoridades empresariales fueron desplazadas, las líneas gerenciales se modificaron y los noticieros comenzaron a quedar cada vez más ligados al discurso oficial. Para Mendoza, el cambio tuvo un valor profundamente simbólico: la emisora que había introducido la televisión en la región dejaba atrás su primera etapa privada y comenzaba un período completamente diferente. Reconstruir lo sucedido dentro de los estudios —qué programas desaparecieron, quiénes fueron desplazados, cómo reaccionaron los trabajadores y qué observaron los televidentes— exige todavía revisar las ediciones de aquellos días de Los Andes, las antiguas grillas televisivas y los archivos internos de la estación. Pero el hecho central permanece: el 1 de agosto de 1974, la pantalla pionera de Mendoza cambió de manos y quedó atrapada en una batalla nacional por el control de uno de los instrumentos más poderosos del siglo XX: la televisión. #MendozAntigua #Mendoza #Canal7Mendoza #ElSiete #TelevisiónMendocina #HistoriaDeMendoza #IsabelPerón #HistoriaArgentina #MediosDeComunicación #TelevisiónArgentina #MemoriaHistórica #Efemérides #MendozaHistory #ArgentineHistory #TelevisionHistory #MediaHistory #HistoricTelevision #BroadcastingHistory

9 DE JULIO DE 1816: TENÍA 25 AÑOS Y FIRMÓ EL DESTINO DE UNA NACIÓN — TOMÁS GODOY CRUZ, EL JOVEN MENDOCINO QUE DESAFIÓ AL IMPERIO ESPAÑOL


¿Te imaginás tener apenas 25 años y cargar sobre tus hombros una decisión capaz de cambiar para siempre el futuro de millones de personas? Tomás Godoy Cruz nació en Mendoza el 6 de marzo de 1791. Se formó en Filosofía, Cánones y Leyes en la Universidad de San Felipe, en Chile, y en 1815 fue elegido junto con Juan Agustín Maza para representar a Mendoza en el Congreso que debía reunirse en Tucumán. Era joven, pero ya se había convertido en un estrecho colaborador de José de San Martín y había comprometido parte de su fortuna personal en la preparación del Ejército de los Andes. Cuando llegó a Tucumán, comprendió que ya no bastaba con resistir militarmente. Desde 1810 las Provincias Unidas combatían contra los realistas, pero todavía no habían roto formalmente todos sus vínculos con la monarquía española. Fernando VII había recuperado el trono y España pretendía reconstruir su dominio sobre los territorios americanos. El peligro era real, las divisiones internas eran profundas y el resultado de la revolución estaba lejos de encontrarse asegurado. Mientras tanto, desde Mendoza, San Martín organizaba el ejército que cruzaría la cordillera, liberaría Chile y continuaría hacia el Perú, centro del poder realista en Sudamérica. Para el Libertador resultaba absurdo disponer de bandera, acuñar moneda y combatir a las tropas del rey mientras todavía se mantenía una dependencia formal respecto de la Corona. Por eso escribió insistentemente a Godoy Cruz: “¿Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia?”. La decisión no fue inmediata. Hubo semanas de discusiones, temores, intereses contrapuestos y cálculos políticos. El propio Godoy Cruz advirtió que declarar la independencia “no es soplar y hacer botellas”, una expresión con la que intentaba explicarle a San Martín la complejidad del momento. El general respondió con su habitual firmeza e ironía que le parecía mucho más fácil declarar la independencia que encontrar un americano capaz de fabricar una botella. Finalmente, el 9 de julio de 1816, los 29 diputados presentes proclamaron que las Provincias Unidas en Sudamérica serían una nación libre e independiente del rey Fernando VII, de sus sucesores y de la metrópoli. Entre aquellas firmas quedó estampada la del joven representante mendocino Tomás Godoy Cruz. No era solamente un trazo sobre el papel: significaba desafiar abiertamente a uno de los imperios más poderosos de la época y asumir las consecuencias políticas, económicas y militares de aquella ruptura. Su firma nació del coraje de una generación de hombres y mujeres que aceptó el riesgo de abandonar el orden conocido para construir su propio destino. Sin aquella declaración, el Cruce de los Andes y las campañas libertadoras habrían carecido de la definición política que San Martín reclamaba con urgencia. Tomás Godoy Cruz tenía apenas 25 años cuando participó en una decisión que atravesaría los siglos. Pudo dudar, pudo temer y pudo imaginar las represalias de España. Pero llegado el momento decisivo, firmó. ¿Vos habrías tenido el valor de hacerlo? #TomásGodoyCruz #IndependenciaArgentina #9DeJulio #CongresoDeTucumán #HistoriaArgentina #HistoriaDeMendoza #Mendoza #JoséDeSanMartín #EjércitoDeLosAndes #PróceresArgentinos #MendozAntigua #ArgentineIndependence #ArgentinaHistory #HistoryOfMendoza #CongressOfTucuman #JoseDeSanMartin #ArmyOfTheAndes #SouthAmericanHistory

1 DE AGOSTO DE 1951: EL “ORO MARRÓN” DEL EJÉRCITO — EL CUARTEL MENDOCINO QUE LICITABA SU ESTIÉRCOL


Parece el argumento de una comedia, pero ocurrió realmente en Mendoza y quedó documentado en el Boletín Oficial de la República Argentina. En 1951, la Agrupación de Comunicaciones Mendoza, dependiente del Ejército, convocó a una licitación pública para vender el estiércol producido por el ganado de la unidad militar durante un año: desde el 1 de agosto de 1951 hasta el 31 de julio de 1952 Los interesados debían solicitar los pliegos en el Servicio de Intendencia del cuartel, situado sobre la avenida Boulogne Sur Mer, sin número. Allí también podían consultar las condiciones para la adjudicación y el retiro del material. El acto de apertura de las propuestas fue programado para el 22 de septiembre de 1951, a las 11 de la mañana, en las propias dependencias militares. El dato más curioso es que el período incluido en el contrato había comenzado casi dos meses antes de la apertura de las ofertas. isto desde el presente pueda resultar insólito imaginar al Ejército haciendo negocios con semejante producto, el estiércol estaba lejos de ser considerado un simple desperdicio. En una provincia agrícola y vitivinícola como Mendoza constituía un abono de valor económico, capaz de aportar materia orgánica y nutrientes al suelo. Estudios agronómicos señalan que estos residuos pueden mejorar la estructura del terreno, favorecer la conservación del agua y devolver nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio; una utilidad especialmente importante en las condiciones de Mendoza y San Juan. ción respondía, por lo tanto, a una lógica muy concreta: transformar un residuo generado diariamente por los animales militares en un recurso aprovechable para chacras, huertas o cultivos. Lo que hoy presentaríamos con modernos conceptos como reciclaje de nutrientes o economía circular, en 1951 se resolvía mediante sobres cerrados, pliegos administrativos y una licitación dentro del cuartel. Entre uniformes, equipos de comunicaciones, caballerizas y burocracia estatal, el Ejército mendocino descubrió que hasta aquello que todos querían quitarse de encima podía convertirse en mercancía. Una pequeña historia oficial, extraña y casi olvidada, que demuestra que en los archivos también pueden encontrarse negocios con un aroma difícil de disimular. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #DatoBizarro #HistoriaArgentina #EjércitoArgentino #BoulogneSurMer #Agricultura #Vitivinicultura #CuriosidadesHistóricas #ArchivoHistórico #UnDíaComoHoy #HistoriaCuriosa #MemoriaMendocina #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalCuriosities #OnThisDay #MilitaryHistory #VintageMendoza #LocalHistory #AgriculturalHistory #OrganicFertilizer #Manure #CircularEconomy #HistoryFacts #StrangeHistory

1932–1940: DEL IMPERIO DEL VINO AL ORO NEGRO — LA DÉCADA EN QUE MENDOZA PERFORÓ SU FUTURO


Durante siglos, Mendoza había construido su identidad económica alrededor de la vid, las bodegas y el vino. Sin embargo, en la década de 1930, mientras aquella industria atravesaba una profunda crisis de sobreproducción, caída del consumo y acumulación de excedentes, otra riqueza comenzó a emerger desde las entrañas de la tierra: el petróleo. El golpe de Estado de 1930 abrió una etapa política convulsionada. José María Rosa fue designado interventor federal de Mendoza por el gobierno de facto encabezado por José Félix Uriburu. En medio de la recesión, la desocupación y las dificultades de la vitivinicultura, la dirigencia provincial comprendió que la economía mendocina necesitaba ampliar sus horizontes. La provincia no debía abandonar el vino, sino dejar de depender exclusivamente de él. Mendoza ya poseía antecedentes petroleros extraordinarios. A fines del siglo XIX, la Compañía Mendocina de Petróleo, impulsada por Carlos Fader y otros miembros de la élite local, había sido una de las primeras grandes experiencias privadas de explotación de hidrocarburos del país. Sus trabajos en Cacheuta fueron técnicamente audaces, pero las dificultades económicas y de transporte terminaron paralizando la actividad durante las primeras décadas del siglo XX. El cambio decisivo llegó cuando el Estado provincial estrechó sus vínculos con Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Durante 1931, técnicos de YPF inspeccionaron Cacheuta y distintas zonas del sur mendocino. Poco después, la empresa estatal asumió la explotación de Agua del Corral, un área de más de 19.000 hectáreas perteneciente a la antigua compañía petrolera mendocina. El acuerdo contemplaba la perforación de nuevos pozos, la utilización de instalaciones existentes y la posibilidad de construir depósitos, edificios y oleoductos. El 29 de julio de 1932, el gobierno provincial y YPF firmaron el convenio que transformaría definitivamente el destino energético de Mendoza. Presentado ante la Legislatura el 1 de agosto y convertido en la Ley 966 el 19 de septiembre, el acuerdo encomendó a la petrolera estatal la exploración metódica y sistemática de hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos en todo el territorio provincial. Mendoza comenzaba a integrarse formalmente al mapa petrolero argentino. Los primeros resultados fueron modestos. En 1935, YPF había perforado 27 pozos, muchos de los cuales producían apenas entre tres y cuatro metros cúbicos diarios. No obstante, ese petróleo servía para alimentar las calderas de los propios campamentos y permitía continuar las exploraciones. Detrás de cada perforación existía una apuesta de enorme riesgo: no había certeza sobre la dimensión de las reservas, pero sí la convicción de que bajo la montaña dormía una riqueza estratégica. La gran transformación comenzó en 1938 con el pozo T-19 de Tupungato y continuó en Barrancas y Lunlunta. En apenas un año, la producción provincial se cuadruplicó. Entre 1939 y 1940 creció alrededor de un 250%, y volvió a aumentar durante 1941. Mendoza, que en 1934 apenas representaba el 0,1% de la producción petrolera nacional, alcanzó siete años después casi el 24%. En 1940 ya se había convertido en el segundo distrito productor del país, únicamente detrás de Comodoro Rivadavia. El petróleo también exigió caminos, depósitos, camiones, técnicos, obreros y refinerías. Primero se construyó una planta de almacenamiento y destilación en Godoy Cruz. Pero el crecimiento fue tan acelerado que aquella instalación quedó pequeña. La Ley provincial 1316 permitió entonces levantar una refinería mucho mayor en Blanco Encalada, Luján de Cuyo. Inaugurada el 20 de diciembre de 1940, podía procesar unos 500 metros cúbicos diarios, cinco veces más que la planta anterior, y abastecer con combustibles a Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja y parte de Córdoba. En menos de una década, aquella provincia castigada por la crisis vitivinícola había construido una nueva industria pesada, creado puestos de trabajo, generado regalías e incorporado conocimientos técnicos que posteriormente impulsarían la formación especializada en ingeniería del petróleo. Mendoza continuó siendo la tierra del sol y del buen vino, pero desde entonces también se convirtió en tierra de pozos, oleoductos, refinerías y hombres cubiertos de petróleo. El llamado “oro negro” había dejado de ser una promesa escondida bajo las piedras. Era ya una realidad capaz de modificar la economía, el paisaje y el destino de toda una provincia. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PetróleoEnMendoza #OroNegro #YPF #LujánDeCuyo #Cacheuta #Tupungato #Lunlunta #Barrancas #IndustriaArgentina #HistoriaArgentina #PatrimonioIndustrial #EnergíaArgentina #MendozaHistory #OilHistory #ArgentineHistory #BlackGold #PetroleumIndustry #IndustrialHeritage #EnergyHistory #YPFHistory #MendozaArgentina #HistoricMendoza

1 DE AGOSTO DE 1951: CASI UNA HECTÁREA PARA EL FUTURO — LA ESCUELA RURAL QUE NACIÓ BAJO EL CIELO Y ESPERÓ 16 AÑOS SU HOGAR


El 1 de agosto de 1951, la firma vitivinícola Pascual Toso protagonizó uno de esos gestos silenciosos que pueden cambiar para siempre el destino de una comunidad: mediante la escritura número 117 donó un terreno de 9.800,82 metros cuadrados, casi una hectárea, situado sobre el Carril Barrancas de Maipú. Allí debía levantarse el edificio de la entonces Escuela Nacional Nº 106, hoy Escuela Nº 1-330 Pascual Toso. Pero la historia de aquella escuela rural había comenzado mucho antes y en condiciones extraordinariamente humildes. Fue creada el 10 de febrero de 1921 y sus primeras clases se dictaron en el patio de la familia Mercuri. El director Mamerto Escudero llegó a vivir en aquella casa, mientras que la maestra María de Santos se alojaba con otros vecinos y recorría a caballo los difíciles caminos de Barrancas para poder enseñar. Durante dos años, los alumnos estudiaron prácticamente al aire libre, expuestos al frío, al calor y al viento mendocino. Más adelante, el vecino Atilio Bernardelli construyó con sus propios materiales y dentro de su propiedad un pequeño local escolar. Las familias organizaban festivales para reunir recursos, mientras la población y la cantidad de estudiantes continuaban creciendo. La escuela existía gracias a una verdadera cadena de solidaridad formada por maestros, vecinos, comerciantes y padres que se negaban a permitir que la distancia o la pobreza dejaran a los niños sin educación. La donación de 1951 encendió una enorme esperanza, pero el edificio no apareció de inmediato. Las obras comenzaron recién el 9 de abril de 1964, casi trece años después, y avanzaron mediante el esfuerzo comunitario y la colaboración del Gobierno provincial. Finalmente, el 17 de septiembre de 1967, bajo la dirección de Ilda Zabala de Samparisi, el nuevo establecimiento abrió sus puertas entre autoridades, antiguos docentes, estudiantes y vecinos. Habían transcurrido 16 años, un mes y 16 días desde la entrega del terreno. El 12 de octubre de 1969 la institución recibió oficialmente el nombre de Pascual Toso, en homenaje a su benefactor. Así, aquella escuela que había nacido bajo el cielo de Barrancas consiguió finalmente paredes, aulas y un hogar propio, pero conservó para siempre el espíritu de quienes la sostuvieron cuando solamente existían un patio prestado, unos pocos bancos y la voluntad inquebrantable de enseñar. Más de un siglo después de su creación, continúa siendo una institución emblemática de la educación rural mendocina. En febrero de 2024 fue elegida para inaugurar oficialmente el ciclo lectivo provincial, y en 2025 la Dirección General de Escuelas anunció la construcción de un salón de usos múltiples destinado a proteger las actividades de sus alumnos durante los fríos inviernos de la zona. Porque a veces una escuela no comienza con un gran edificio. A veces empieza en el patio de una familia, con una maestra sobre un caballo y con todo un pueblo convencido de que educar también es sembrar futuro. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Maipú #Barrancas #PascualToso #EscuelaRural #EducaciónPública #MemoriaMendocina #HistoriaArgentina #PatrimonioEducativo #MendozaAntigua #RuralSchool #HistoryOfMendoza #EducationHistory #ArgentineHistory #CommunitySpirit #LocalHistory #HistoricalMendoza

Mendoza 1960: el oasis conquistaba el este


En 1960, una cámara sobrevoló los suburbios orientales de Mendoza y atrapó una frontera en pleno movimiento. Bajo el avión, las viviendas, las calles arboladas y los nuevos loteos comenzaban a extenderse sobre un territorio todavía dominado por fincas, viñedos y parcelas cultivadas. A la derecha se distingue un gran corredor de transporte acompañado por las vías ferroviarias; el epígrafe que circula junto con la fotografía relaciona ese trazado con la Ruta Nacional 7, la histórica entrada oriental hacia el corazón mendocino. La escena no representa solamente un paisaje urbano: conserva el instante en que el oasis productivo empezaba a transformarse en una gran aglomeración. Pocos años antes, durante la campaña 1954-1955, Mendoza reunía aproximadamente 143.700 hectáreas de viñedos, equivalentes al 69 % de toda la superficie vitícola argentina; por eso, las casas aparecen casi incrustadas entre las hileras de cultivos. Un estudio geográfico provincial eligió precisamente 1960 como punto de referencia porque desde entonces comenzó a manifestarse un nuevo impulso de expansión urbana. Entre techos bajos, caminos, arboledas, ferrocarriles y viñas, Romain Gaignard congeló el avance silencioso de la ciudad sobre su cinturón agrícola: una transformación que modificaría para siempre el rostro del este mendocino. Fotografía: Romain Gaignard, 1960. Colección personal Romain Gaignard. Digitalización: Centre IST REGARDS–CNRS. Fuente: MédiHAL, registro medihal-00701563. Licencia CC BY-NC-SA 4.0. Edición: MendozAntigua. #MendozaAntigua #Mendoza1960 #HistoriaDeMendoza #GranMendoza #RutaNacional7 #Vitivinicultura #MemoriaFotográfica #PatrimonioMendocino #FotografíaHistórica #HistoricMendoza #MendozaHistory #VintageArgentina #AerialPhotography #WineHeritage #UrbanHistory #ArgentinaHistory

1 DE AGOSTO DE 1948: MENDOZA ABRIÓ LA PUERTA DE LA ERA ATÓMICA — EL DÍA EN QUE EL URANIO SALIÓ A LA LUZ


El domingo 1 de agosto de 1948, mientras la energía nuclear comenzaba a transformar la política, la ciencia y la industria mundial, los mendocinos descubrían que bajo sus montañas podía ocultarse uno de los minerales más estratégicos del siglo XX. Aquella jornada, una nota publicada en la página 8 del diario Los Andes otorgó difusión pública a las investigaciones que la Universidad Nacional de Cuyo venía desarrollando sobre la presencia de uranio en distintos puntos de la provincia. No puede asegurarse que haya sido la primera mención periodística absoluta del tema, pero constituye una evidencia hemerográfica precisa del momento en que aquellos estudios comenzaron a adquirir una fuerte repercusión social. Las tareas se realizaban, al menos, desde 1947 y comprendían exploraciones sistemáticas en Malargüe, Tupungato, Cacheuta y Barrancas. El impulso científico había tomado forma pocos meses antes. Mediante la Ordenanza N.º 23 del 27 de abril de 1948, la UNCuyo creó el Instituto de la Energía, dependiente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cuya sede estaba en San Juan. Su misión era formar especialistas y colaborar con organismos públicos en el estudio de los recursos energéticos del país. El instituto reunía tres grandes áreas: combustibles, recursos hidroeléctricos y estudios físico-químicos. Desde Mendoza, el Departamento de Combustibles investigaba petróleo, asfaltita, esquistos bituminosos y minerales de uranio, mientras otros científicos estudiaban energía atómica, solar y eólica, además de la radiación cósmica. Era una visión extraordinariamente avanzada para la región: comprender y aprovechar todas las fuerzas capaces de impulsar el desarrollo industrial argentino. Aquel artículo de 1948 no anunciaba todavía una mina en funcionamiento ni una planta industrial. Revelaba algo quizá más decisivo: Mendoza ya poseía investigadores, instituciones y conocimientos dispuestos a explorar el futuro energético escondido en la cordillera. Entre aquellos especialistas se encontraban ingenieros y científicos como Armando Vergara Bai, Otto Gamba, Enrique Pedro Maneschi y Guillermo Siegfried Lexow; algunos de ellos participarían posteriormente en organismos y proyectos vinculados al nacimiento de la actividad nuclear argentina. La historia daría un salto gigantesco pocos años después. En 1954 comenzó a funcionar el Complejo Fabril Malargüe, considerado la primera planta de concentrado de uranio de América Latina. Hasta su cierre en 1986 procesó mineral extraído de las minas Huemul y Sierra Pintada y produjo aproximadamente 752 toneladas de uranio en forma de “torta amarilla” o yellowcake, concentrado utilizado como materia prima para elaborar el combustible destinado a reactores nucleares de potencia e investigación. La explotación también dejó residuos y un complejo desafío ambiental. Décadas después, las antiguas colas minerales fueron encapsuladas y el terreno se transformó en el parque público El Mirador. La obra, concluida en 2017, fue presentada por la Comisión Nacional de Energía Atómica como la primera remediación integral de este tipo realizada en Argentina. Así, aquel lejano domingo de 1948 puede recordarse como una fecha simbólica: el día en que el uranio abandonó los informes reservados, descendió de las montañas y comenzó a ocupar un lugar en la conversación pública mendocina. Antes de las plantas, las minas y los reactores existió una generación de científicos que observó el territorio y comprendió que bajo el suelo de Mendoza no solamente había petróleo, agua y minerales: también comenzaba a escribirse una parte fundamental de la historia nuclear argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #UraniumHistory #NuclearHistory #NuclearEnergy #ScienceHistory #AtomicAge #Malargue #HuemulMine #ScientificHeritage #HistoricalResearch #EnergyHistory #LatinAmericanHistory #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Uranio #Malargüe #UNCuyo #CienciaArgentina #HistoriaArgentina #EnergíaNuclear #Huemul #SierraPintada #Efemérides #PatrimonioCientífico #InvestigaciónCientífica #MemoriaHistórica

EL SOMBRERO QUE CONQUISTÓ EL DEPORTE: EL EXTRAORDINARIO ORIGEN DEL “HAT-TRICK”


Hoy basta que un futbolista convierta tres goles en un mismo partido para que las tribunas, los relatores y las redes pronuncien una expresión conocida en casi todo el planeta: hat-trick. Sin embargo, detrás de esas dos palabras no existe solamente una hazaña deportiva; también se esconde una curiosa historia de magos, críquet, apuestas populares y un sombrero convertido en trofeo. Antes de ingresar en los estadios, la expresión ya estaba relacionada con el ilusionismo. Una referencia periodística de Boston, publicada en 1840, hablaba de un hat trick para describir uno de aquellos trucos realizados con sombreros, objetos ocultos y apariciones aparentemente imposibles. La idea quedó asociada a algo sorprendente, ingenioso y casi inexplicable. Pero su verdadero salto al lenguaje deportivo ocurrió en Inglaterra. Entre el 6 y el 9 de septiembre de 1858, el jugador de críquet Heathfield Harman Stephenson, integrante del All England Eleven, consiguió eliminar a tres bateadores con tres lanzamientos consecutivos durante un encuentro contra el equipo de Hallam y Staveley, disputado en Hyde Park, Sheffield. La proeza fue tan excepcional que recibió un sombrero como recompensa; algunas versiones señalan que el dinero surgió de una colecta realizada entre los presentes. El periódico Bell’s Life in London and Sporting Chronicle registró que aquellos tres wickets consecutivos le habían dado derecho a recibir uno nuevo. La documentación conocida permite corregir un dato repetido con frecuencia: el episodio decisivo ocurrió en 1858, no en 1878. La primera aparición impresa localizada de hat trick con sentido estrictamente deportivo corresponde al 23 de junio de 1865, cuando el Chelmsford Chronicle empleó la expresión al narrar otra extraordinaria actuación en el críquet. Con el paso del tiempo, aquellas palabras abandonaron los campos ingleses y conquistaron el hockey, el fútbol, las carreras y numerosas disciplinas. Su significado también se amplió: ya no designaba únicamente tres wickets consecutivos, sino cualquier serie de tres goles, triunfos o éxitos alcanzados por una misma persona. En el críquet continúa describiendo la eliminación de tres bateadores mediante tres entregas consecutivas; en el fútbol y el hockey, identifica los tres goles anotados por un jugador durante un encuentro. En español también podemos decir triplete o tripleta, alternativas reconocidas para nombrar la misma hazaña. FundéuRAE señala, además, que cuando se conserva la expresión inglesa debe escribirse en cursiva o entre comillas. Así nació una de las expresiones más famosas del deporte: primero fue un acto de ilusionismo, después una hazaña con tres lanzamientos y finalmente una palabra universal. Desde los antiguos campos de críquet hasta las noches inolvidables de Lionel Messi y tantas otras figuras, cada hat-trick conserva algo de aquella magia original: tres golpes de talento capaces de hacer que el mundo entero se quite el sombrero. #HatTrick #FootballHistory #SoccerHistory #CricketHistory #SportsHistory #FootballFacts #SoccerFacts #WordOrigins #SportsLegends #ThreeGoals #HistoricMoments #LionelMessi #Messi #TheBeautifulGame #DidYouKnow #HatTrick #Triplete #Tripleta #HistoriaDelDeporte #HistoriaDelFútbol #CuriosidadesDelFútbol #OrigenDeLasPalabras #Críquet #Fútbol #Magia #HazañasDeportivas #LionelMessi #Messi #CulturaDeportiva #MendozAntigua

1 DE AGOSTO DE 1964: MENDOZA DESPIDIÓ A GIUSEPPE CASUCCI — EL MAESTRO TOSCANO QUE PINTÓ DOS MUNDOS


El 1 de agosto de 1964 murió en Mendoza Giuseppe Casucci, conocido también como José Juan Tomás Casucci, un artista que convirtió su vida en un extraordinario puente cultural entre la Toscana italiana y la tierra cuyana. Había nacido el 21 de diciembre de 1877 en Roccastrada, provincia de Grosseto, y desde muy joven demostró una marcada vocación por las artes. Se formó en el Instituto de Bellas Artes de Siena, donde recibió la influencia de maestros vinculados al arte sacro como Alessandro Franchi y Gaetano Marinelli, y amplió posteriormente su preparación en la Academia de Bellas Artes de Florencia. Casucci dominó numerosas disciplinas: pintura al óleo, acuarela, fresco, decoración mural, retrato, paisaje, escenas costumbristas, naturalezas muertas y cerámica. En Italia dejó su huella en distintos templos de Toscana. Entre sus trabajos se recuerdan la luneta pintada sobre el acceso de la iglesia de San Francisco de Grosseto, el fresco del Redentor en la iglesia de San Miguel Arcángel de Sassofortino y diversas composiciones religiosas realizadas en capillas e iglesias de la región. En 1910 cruzó por primera vez el Atlántico y llegó a la Argentina. Regresó a Italia en 1914, pero a comienzos de la década de 1930 volvió definitivamente al país y eligió Mendoza para vivir, enseñar y continuar creando. Desde entonces, su sólida formación europea se incorporó al movimiento artístico provincial y contribuyó al crecimiento de la Academia Provincial de Bellas Artes, donde durante años fue profesor de Dibujo y Cerámica. Su enseñanza era rigurosa y paciente. Algunos de sus alumnos recordaron que Casucci podía comenzar explicando la manera correcta de afilar un lápiz y terminar revelando los secretos del sfumato, aquella delicada transición entre luces y sombras desarrollada por los maestros renacentistas. Por sus aulas pasaron artistas que luego alcanzarían reconocimiento propio, entre ellos Antonio Sarelli y Dardo Retamoza. Su legado, por lo tanto, no quedó solamente en sus cuadros: también sobrevivió en las manos y en la mirada de varias generaciones de creadores mendocinos. Su obra religiosa dejó señales imborrables en la provincia. Pintó para la histórica Capilla del Plumerillo un nuevo Vía Crucis, inaugurado en 1947, y realizó una representación de Santa Margarita contemplando al Sagrado Corazón para la iglesia del Sagrado Corazón de Guaymallén. También ejecutó retratos destinados al Patronato de Menores y a la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. En 1953 presentó en el Ministerio de Economía provincial una exposición que resumía su prolongada trayectoria: paisajes realizados en Italia, imágenes de arte sacro, escenas de género, naturalezas muertas y pinturas inspiradas en Mendoza. En aquellas obras convivían la disciplina académica aprendida en Siena y Florencia con la luminosidad de los paisajes cuyanos, sus montañas, sus árboles y sus horizontes abiertos. Cuando falleció en 1964, a los 86 años, Mendoza perdió a uno de aquellos inmigrantes que no llegaron únicamente en busca de una nueva vida: también trajeron conocimientos, técnicas y una tradición cultural que ayudó a enriquecer la identidad artística de la provincia. Su memoria permanece viva. El 1 de agosto de 2015, exactamente 51 años después de su muerte, fue inaugurado en la ciclovía de Godoy Cruz un monumento dedicado a su figura. La obra, diseñada por descendientes del artista, está formada por placas verticales de mármol travertino y un marco metálico que permite contemplar el paisaje mendocino como si fuera una pintura. Es quizá el homenaje más apropiado para quien pasó su existencia buscando encuadrar la belleza: una ventana permanente abierta hacia las montañas de la tierra que eligió como propia. Giuseppe Casucci perteneció a dos mundos. Nació entre las colinas de Toscana, pero su arte echó raíces bajo la cordillera de los Andes. Pintó iglesias, paisajes y rostros; formó artistas y dejó en Mendoza una herencia silenciosa que continúa hablando mediante sus obras. #JoséCasucci #GiuseppeCasucci #HistoriaDeMendoza #ArteMendocino #ArtistasDeMendoza #InmigraciónItaliana #CulturaMendocina #Efemérides #MendozAntigua #PinturaArgentina #ArteItaliano #HistoriaDelArte #Mendoza #ItalianImmigration #ArgentineArt #ItalianArtist #ArtHistory #MendozaHistory #CulturalHeritage #Tuscany

1 DE AGOSTO DE 1915: “MUJERES Y FANTASÍAS” IRRUMPIÓ EN MENDOZA — LA MISTERIOSA REVISTA QUE EL TIEMPO CASI BORRÓ (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 1 de agosto de 1915 apareció en Mendoza el primer número de “Mujeres y Fantasías”, una revista de circulación semanal dirigida por Julio P. Guevara. La publicación quedó registrada por el periodista e investigador Jorge Enrique Oviedo en El periodismo en Mendoza, obra que integra el volumen V de la Historia del Periodismo Argentino, editada por la Academia Nacional de Periodismo. Su nacimiento ocurrió en una etapa de intensa actividad cultural y editorial. Mientras Europa atravesaba la Primera Guerra Mundial, Mendoza continuaba transformándose bajo el impulso de la inmigración, el crecimiento de sus ciudades, la industria vitivinícola y la aparición de nuevas voces impresas. Diarios, periódicos políticos, revistas literarias y publicaciones especializadas competían por conquistar lectores y dejar testimonio de una sociedad que cambiaba aceleradamente. Dentro de ese escenario surgió “Mujeres y Fantasías”, un título sugestivo que todavía provoca interrogantes. Las referencias históricas disponibles confirman la fecha de su aparición, su frecuencia semanal y el nombre de su director, pero no permiten reconstruir con certeza sus secciones, colaboradores, duración ni línea editorial. Por esa razón, sería imprudente asegurar que se trató de una revista escrita exclusivamente por mujeres o de atribuirle contenidos que las fuentes conservadas no documentan. Aun así, su sola existencia resulta significativa. En una época en la que imprimir una revista exigía conseguir papel, pagar una imprenta, reunir colaboradores, distribuir ejemplares y convencer semanalmente al público, cada nueva publicación constituía una verdadera apuesta cultural. Durante aquel mismo año aparecieron en Mendoza medios dedicados a la enología y a la militancia política, prueba de una prensa provincial cada vez más diversa y vinculada con los debates económicos, sociales y artísticos del momento. Hoy, más de un siglo después, “Mujeres y Fantasías” permanece envuelta en el misterio. No alcanzó la fama de los grandes diarios ni dejó una colección ampliamente accesible, pero su nombre sobrevivió en la historia del periodismo mendocino. Cada 1 de agosto vuelve a recordarnos que el pasado también se construye con publicaciones pequeñas, proyectos audaces y páginas frágiles que alguna vez circularon de mano en mano antes de desaparecer entre los pliegues del tiempo. #MujeresYFantasías #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1915 #PrensaMendocina #PeriodismoMendocino #RevistasAntiguas #EfeméridesMendocinas #MemoriaHistórica #CulturaMendocina #HistoriaArgentina #ArchivoHistórico #VintageMendoza #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #VintageMagazines #PressHistory #HistoricalArchives #CulturalHeritage

1 DE AGOSTO DE 1893: MENDOZA ABRIÓ SUS “PRIMERAS HOJAS” — LOS ESTUDIANTES QUE CONVIRTIERON LA LITERATURA EN UNA FORMA DE REBELDÍA (IMAGEN ILUSTATIVA)


El 1 de agosto de 1893, cuando imprimir un periódico exigía reunir dinero, conseguir papel, disponer de una imprenta y conquistar a un público lector todavía reducido, comenzó a circular en Mendoza “Primeras Hojas”, un semanario literario nacido del entusiasmo de la Asociación de Estudiantes “Bernardino Rivadavia” y dirigido por Pedro Torres. No era simplemente otra publicación entre las muchas que aparecían y desaparecían en aquellos años. Era la voz impresa de un grupo de jóvenes que se atrevía a participar en la vida cultural mendocina, utilizando la palabra como instrumento de creación, intercambio de ideas y formación intelectual. En una provincia que atravesaba profundas transformaciones económicas, sociales y demográficas, aquellos estudiantes eligieron las letras para dejar su propia marca. “Primeras Hojas” permaneció en circulación durante más de un año, una duración destacable para una publicación cultural de finales del siglo XIX. Una investigación posterior señala, además, que durante 1894 habría alcanzado alrededor de treinta números, prueba de que el proyecto logró sostenerse más allá del entusiasmo inicial. Su aparición formó parte de una etapa decisiva de la historia cultural provincial. En la Mendoza decimonónica, los periódicos no solo transmitían acontecimientos políticos o comerciales: también publicaban poemas, relatos, ensayos, críticas y debates. Las páginas de la prensa funcionaban como verdaderos talleres literarios donde escritores, periodistas y aficionados ensayaban estilos, discutían ideas y comenzaban a construir una literatura mendocina propia. Buena parte de aquellas publicaciones se perdió, se deterioró o permanece dispersa en archivos y bibliotecas, por lo que hoy resulta difícil reconstruir número por número el contenido de “Primeras Hojas”. Sin embargo, su existencia conserva un enorme valor simbólico: demuestra que, mucho antes de las redes sociales y de las publicaciones digitales, un grupo de estudiantes mendocinos ya comprendía que escribir, imprimir y compartir ideas también era una manera de transformar la sociedad. Aquel 1 de agosto no apareció únicamente un semanario. Nació una pequeña trinchera cultural hecha de tinta, papel y juventud. Sus páginas fueron frágiles, pero el gesto de aquellos estudiantes sobrevivió al tiempo: abrir las “Primeras Hojas” de una nueva generación de escritores y lectores mendocinos. #PrimerasHojas #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #PeriodismoMendocino #LiteraturaMendocina #CulturaMendocina #Efemérides #MemoriaHistórica #PrensaAntigua #HistoriaArgentina #ArgentineHistory #MendozaHistory #LiteraryHistory #HistoricNewspapers #CulturalHeritage #StudentPress

1 DE AGOSTO DE 1776: CUYO CAMBIÓ DE DESTINO — MENDOZA DEJÓ CHILE Y ENTRÓ AL RÍO DE LA PLATA


El 1 de agosto de 1776, una decisión tomada a miles de kilómetros de los Andes modificó para siempre el rumbo político y territorial de Cuyo. Mediante una Real Cédula firmada por el rey Carlos III en San Ildefonso, Pedro de Cevallos fue nombrado virrey, gobernador y capitán general de una gigantesca jurisdicción con centro en Buenos Aires. Entre los territorios incorporados se encontraba el antiguo Corregimiento de Cuyo, región que comprendía aproximadamente los espacios que hoy ocupan Mendoza, San Juan y San Luis. Desde entonces, aquellas tierras dejaron de depender políticamente de la Capitanía General de Chile y comenzaron a integrarse al flamante Virreinato del Río de la Plata. No fue un simple cambio dibujado sobre un mapa. Durante más de dos siglos, Cuyo había mantenido sus principales vínculos administrativos con Santiago de Chile, aunque la cordillera convertía las comunicaciones en una verdadera odisea durante gran parte del año. La nueva organización virreinal desplazó progresivamente el eje político, comercial y estratégico hacia el este, fortaleciendo la relación de Mendoza con Córdoba, Buenos Aires y las rutas que comunicaban el interior con el puerto atlántico. La creación del virreinato formó parte de las reformas impulsadas por la Corona española para controlar mejor sus territorios, defenderlos frente al avance portugués y reorganizar la recaudación y el comercio del extremo sur americano. La historia cuyana, sin embargo, había comenzado mucho antes. En 1551, una expedición encabezada por Francisco de Villagra ingresó en la región y estableció los primeros contactos españoles con las comunidades huarpes. Una década después, el 2 de marzo de 1561, Pedro del Castillo fundó en el valle de Huentata la “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja”, nombre que rendía homenaje al gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza, y recordaba también la tierra española de origen del fundador. La estabilidad duró poco. Las disputas políticas surgidas en Chile provocaron que Juan Jufré llegara al año siguiente y trasladara el asentamiento a unos pocos cientos de metros del lugar inicial. El 28 de marzo de 1562 intentó imponer una nueva fundación con el nombre de “Ciudad de la Resurrección”. Sin embargo, ni esa denominación ni su pretensión de quedar reconocido como verdadero fundador consiguieron vencer al tiempo: prevalecieron el nombre de Mendoza, la fecha del 2 de marzo de 1561 y la figura de Pedro del Castillo. Años después del gran cambio de 1776, la aplicación del Régimen de Intendencias volvió a reorganizar la región. En 1784, el antiguo Corregimiento de Cuyo quedó bajo la dependencia de la Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, con autoridades subdelegadas en sus principales ciudades. Era el final de una vieja estructura colonial y el comienzo de otra etapa que, con el paso del tiempo, prepararía el terreno para la formación de las provincias cuyanas. Así, aquel 1 de agosto no solo cambió una jurisdicción administrativa: cambió la dirección hacia la que Cuyo comenzó a mirar. Mendoza siguió unida a Chile por la cordillera, el comercio y una historia compartida, pero desde 1776 su destino político quedó enlazado definitivamente con el espacio rioplatense. Entre mapas reales, expediciones, fundaciones enfrentadas y caminos interminables, comenzaba a dibujarse una parte esencial de la futura Argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoryOfArgentina #CuyoRegion #SpanishEmpire #ViceroyaltyOfTheRioDeLaPlata #ColonialHistory #SouthAmericanHistory #OnThisDay #HistoricalMemory #LatinAmericanHistory #OldMendoza #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #Cuyo #SanJuan #SanLuis #VirreinatoDelRíoDeLaPlata #Efemérides #CarlosIII #PedroDeCevallos #PedroDelCastillo #JuanJufré #Huarpes #ÁreaFundacional #MemoriaHistórica

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...