El 1 de agosto de 1776, una decisión tomada a miles de kilómetros de los Andes modificó para siempre el rumbo político y territorial de Cuyo. Mediante una Real Cédula firmada por el rey Carlos III en San Ildefonso, Pedro de Cevallos fue nombrado virrey, gobernador y capitán general de una gigantesca jurisdicción con centro en Buenos Aires. Entre los territorios incorporados se encontraba el antiguo Corregimiento de Cuyo, región que comprendía aproximadamente los espacios que hoy ocupan Mendoza, San Juan y San Luis. Desde entonces, aquellas tierras dejaron de depender políticamente de la Capitanía General de Chile y comenzaron a integrarse al flamante Virreinato del Río de la Plata. No fue un simple cambio dibujado sobre un mapa. Durante más de dos siglos, Cuyo había mantenido sus principales vínculos administrativos con Santiago de Chile, aunque la cordillera convertía las comunicaciones en una verdadera odisea durante gran parte del año. La nueva organización virreinal desplazó progresivamente el eje político, comercial y estratégico hacia el este, fortaleciendo la relación de Mendoza con Córdoba, Buenos Aires y las rutas que comunicaban el interior con el puerto atlántico. La creación del virreinato formó parte de las reformas impulsadas por la Corona española para controlar mejor sus territorios, defenderlos frente al avance portugués y reorganizar la recaudación y el comercio del extremo sur americano. La historia cuyana, sin embargo, había comenzado mucho antes. En 1551, una expedición encabezada por Francisco de Villagra ingresó en la región y estableció los primeros contactos españoles con las comunidades huarpes. Una década después, el 2 de marzo de 1561, Pedro del Castillo fundó en el valle de Huentata la “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja”, nombre que rendía homenaje al gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza, y recordaba también la tierra española de origen del fundador. La estabilidad duró poco. Las disputas políticas surgidas en Chile provocaron que Juan Jufré llegara al año siguiente y trasladara el asentamiento a unos pocos cientos de metros del lugar inicial. El 28 de marzo de 1562 intentó imponer una nueva fundación con el nombre de “Ciudad de la Resurrección”. Sin embargo, ni esa denominación ni su pretensión de quedar reconocido como verdadero fundador consiguieron vencer al tiempo: prevalecieron el nombre de Mendoza, la fecha del 2 de marzo de 1561 y la figura de Pedro del Castillo. Años después del gran cambio de 1776, la aplicación del Régimen de Intendencias volvió a reorganizar la región. En 1784, el antiguo Corregimiento de Cuyo quedó bajo la dependencia de la Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, con autoridades subdelegadas en sus principales ciudades. Era el final de una vieja estructura colonial y el comienzo de otra etapa que, con el paso del tiempo, prepararía el terreno para la formación de las provincias cuyanas. Así, aquel 1 de agosto no solo cambió una jurisdicción administrativa: cambió la dirección hacia la que Cuyo comenzó a mirar. Mendoza siguió unida a Chile por la cordillera, el comercio y una historia compartida, pero desde 1776 su destino político quedó enlazado definitivamente con el espacio rioplatense. Entre mapas reales, expediciones, fundaciones enfrentadas y caminos interminables, comenzaba a dibujarse una parte esencial de la futura Argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoryOfArgentina #CuyoRegion #SpanishEmpire #ViceroyaltyOfTheRioDeLaPlata #ColonialHistory #SouthAmericanHistory #OnThisDay #HistoricalMemory #LatinAmericanHistory #OldMendoza #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #Cuyo #SanJuan #SanLuis #VirreinatoDelRíoDeLaPlata #Efemérides #CarlosIII #PedroDeCevallos #PedroDelCastillo #JuanJufré #Huarpes #ÁreaFundacional #MemoriaHistórica

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