jueves, 17 de septiembre de 2026

🔥⛵⚔️ PEDRO DE MENDOZA: EL ADELANTADO QUE CRUZÓ EL ATLÁNTICO CON UNA ARMADA GIGANTE Y DEJÓ EL PRIMER BUENOS AIRES ENTRE HAMBRE, GUERRA Y FRACASO 🌊📜🇪🇸🇦🇷


La vida de Pedro de Mendoza y Luján parece salida de una de las grandes crónicas del siglo XVI. Nacido en Guadix, Granada, hacia 1499, perteneció al poderoso linaje castellano de los Mendoza y desde joven se movió cerca de la corte de Carlos I de España y V del Sacro Imperio. Fue criado y gentilhombre de la Casa Real, y en 1524 ingresó en la Orden de Alcántara. También participó en las campañas europeas del emperador, incluida la guerra de Italia y el saqueo de Roma de 1527. Pero su nombre quedaría unido para siempre a una empresa mucho más lejana: la conquista y colonización del Río de la Plata. El 21 de mayo de 1534 la Corona firmó con él una capitulación para “conquistar y poblar” las tierras del llamado entonces Río de Solís o de la Plata. El documento original todavía puede rastrearse en el Archivo General de Indias: INDIFERENTE,415,L.1, folios 148v-152v. Allí Mendoza se comprometía, a su costa, a trasladar colonos, caballos, armas y provisiones y a extender la exploración hacia el interior del continente. Meses después recibió formalmente los poderes de adelantado, gobernador y capitán general. Detrás de aquella gigantesca apuesta estaban los intereses estratégicos de la Monarquía Hispánica frente al avance portugués, pero también una fascinación que había incendiado la imaginación europea: las noticias sobre una fabulosa “Sierra de la Plata” y las tierras de un enigmático “Rey Blanco”, relatos que prometían riquezas extraordinarias hacia el corazón de Sudamérica. Mendoza partió de Sanlúcar de Barrameda el 24 de agosto de 1535. Las fuentes no coinciden por completo en el número de embarcaciones —algunas hablan de once al zarpar y otras contabilizan catorce en el conjunto de la armada—, pero sí permiten dimensionar la magnitud de aquella expedición: más de 1.500 personas atravesaron el Atlántico en una de las empresas colonizadoras más grandes enviadas hasta entonces hacia el Río de la Plata. Entre ellas viajaba el alemán Ulrich Schmidl, cuya crónica se convertiría después en uno de los testimonios fundamentales para conocer aquella aventura. A comienzos de febrero de 1536 la flota llegó a la margen occidental del estuario y levantó el asentamiento conocido como Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire. Hay aquí una precisión histórica importante: aunque tradicionalmente se habla de la “primera fundación de Buenos Aires”, fuentes oficiales actuales advierten que aquel establecimiento no cumplió todas las formalidades jurídicas y urbanas que caracterizaban la fundación de una ciudad española. Fue, más exactamente, un precario asiento o real fortificado que dio origen al primer Buenos Aires. Los primeros contactos con los querandíes incluyeron intercambios de carne y pescado, pero la relación se deterioró rápidamente. Las decisiones militares de los españoles desembocaron en violentos enfrentamientos, mientras dentro del asentamiento la situación se volvía desesperada: faltaban alimentos, aumentaban las enfermedades y las expediciones de aprovisionamiento no lograban resolver la crisis. Schmidl dejó páginas estremecedoras sobre el hambre sufrida por los colonizadores y describió también la utilización de boleadoras por los pueblos de las pampas. En junio de 1536 una gran ofensiva indígena alcanzó el asentamiento y numerosas construcciones fueron incendiadas. Sin embargo, Buenos Aires no desapareció inmediatamente: continuó debilitada durante algunos años hasta que Domingo Martínez de Irala dispuso su despoblamiento definitivo en 1541 y concentró a los sobrevivientes en Asunción. Pedro de Mendoza ya no vería ese desenlace. Gravemente enfermo y con su empresa muy lejos de las riquezas soñadas, emprendió el regreso a España en abril de 1537. Nunca llegó. Murió en pleno océano Atlántico el 23 de junio de 1537 y su cuerpo fue sepultado en el mar. Tenía detrás una expedición monumental, una fortuna comprometida y un asentamiento que parecía condenado al olvido; sin embargo, el nombre de Buenos Aires sobrevivió y sería retomado décadas después, cuando Juan de Garay estableció definitivamente la ciudad en 1580. Una curiosidad especialmente importante para los mendocinos: Pedro de Mendoza NO fue quien dio nombre a nuestra provincia ni a nuestra ciudad. La Mendoza cuyana fue fundada por Pedro del Castillo el 2 de marzo de 1561 y recibió su nombre en homenaje a García Hurtado de Mendoza, entonces gobernador de Chile. Dos personajes diferentes, pertenecientes al mismo gran universo nobiliario español, cuyas historias suelen confundirse por compartir apellido. Fuente: Archivo General de Indias-PARES, capitulación de Pedro de Mendoza de 1534; Real Academia de la Historia, Historia Hispánica; Ministerio de Cultura de la Nación, “2 de febrero de 1536: primera fundación de Buenos Aires”; Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. #PedroDeMendoza #BuenosAires #RíoDeLaPlata #HistoriaArgentina #HistoriaColonial #ConquistaDelRíoDeLaPlata #BuenosAires1536 #CarlosV #UlrichSchmidl #HistoriaDeAmérica #ArchivoGeneralDeIndias #MendozAntigua #Historia #Argentina #PedroDeMendoza #BuenosAiresHistory #RiverPlate #ArgentineHistory #ColonialHistory #SpanishEmpire #SouthAmericanHistory #HistoryOfArgentina #HistoricalArchives #LatinAmericanHistory

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