domingo, 26 de julio de 2020

26 Y 27 DE JULIO DE 1822: DOS LIBERTADORES, UN CONTINENTE EN JUEGO — GUAYAQUIL CAMBIÓ EL DESTINO DE AMÉRICA


El 26 de julio de 1822, en el estratégico puerto de Guayaquil, quedaron frente a frente los dos hombres que habían llevado la revolución independentista desde extremos opuestos del continente. José de San Martín llegaba desde el sur; Simón Bolívar avanzaba desde el norte. Durante dos jornadas, el 26 y el 27 de julio, mantuvieron extensas conversaciones privadas que marcarían un punto de inflexión en la lucha contra el poder español en Sudamérica. Bolívar se encontraba en pleno ascenso. Presidía la República de Colombia —conocida posteriormente como Gran Colombia— y sus fuerzas, comandadas por Antonio José de Sucre, acababan de vencer en Pichincha el 24 de mayo de 1822, asegurando la liberación de Quito. San Martín, por su parte, había dirigido el Cruce de los Andes, contribuido decisivamente a la independencia de Chile, organizado la expedición libertadora y proclamado la independencia del Perú el 28 de julio de 1821, asumiendo después el cargo de Protector. Sin embargo, la guerra estaba lejos de concluir: los realistas conservaban poderosos ejércitos en las regiones interiores peruanas, mientras escaseaban hombres, dinero, armas y respaldo político para continuar la campaña Guayaquil tampoco era un escenario neutral. Tras haberse independizado de España, sus habitantes se encontraban divididos entre conservar una autonomía propia, incorporarse a Colombia o vincularse con el Perú. Bolívar había llegado a la ciudad acompañado por miles de soldados y afirmado allí la autoridad colombiana pocos días antes del arribo de San Martín. De esta manera, el encuentro no solo debía resolver cómo terminar la guerra en el Perú: también involucraba el destino político de Guayaquil y el modelo de gobierno que adoptarían las nuevas naciones. Ambos libertadores compartían un objetivo gigantesco: expulsar definitivamente a los ejércitos españoles. Pero no imaginaban del mismo modo el futuro. San Martín consideraba que una monarquía constitucional podía ofrecerle al Perú una transición más estable y evitar nuevas guerras civiles. Bolívar defendía la organización republicana, aunque sostenía la necesidad de un poder ejecutivo fuerte y centralizado capaz de impedir la fragmentación y la anarquía. No se trataba simplemente de una disputa personal, sino de dos proyectos políticos nacidos de experiencias, ejércitos y realidades diferentes. Lo conversado continúa rodeado de misterio. Las reuniones se realizaron sin testigos, sin agenda oficial y sin acuerdos escritos, por lo que las palabras exactas de San Martín y Bolívar nunca pudieron reconstruirse completamente. Las versiones posteriores deben leerse con cautela, porque fueron alimentadas por cartas, memorias e interpretaciones muchas veces enfrentadas. Años después, San Martín afirmó que se había ofrecido sinceramente a servir bajo las órdenes de Bolívar y que terminó convencido de que su propia presencia dificultaba la llegada del ejército colombiano al Perú. Más allá de las discusiones historiográficas sobre los detalles de aquella propuesta, el resultado fue evidente: San Martín decidió apartarse y dejar una única conducción militar para la etapa final de la guerra. Regresó a Lima y el 20 de septiembre de 1822 instaló el primer Congreso Constituyente del Perú. Ante aquella representación nacional presentó su renuncia irrevocable al Protectorado y rechazó continuar al frente del ejército. En una carta dirigida a Bernardo O’Higgins expresó el cansancio acumulado después de décadas de servicio: “mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles, mi edad media al de mi patria”, y sostuvo que tenía derecho a disponer de su vejez. Aquella misma noche abandonó Lima y comenzó a retirarse de la vida pública. La lucha continuó bajo el liderazgo bolivariano. El 6 de agosto de 1824, Bolívar venció en Junín; el 9 de diciembre, Antonio José de Sucre comandó la victoria decisiva de Ayacucho, donde capituló el principal ejército realista del Perú. La obra iniciada desde el sur y el norte finalmente se unía en un mismo desenlace. Guayaquil no fue solamente la reunión de dos generales. Fue el instante en que dos trayectorias colosales se cruzaron y uno de los libertadores tomó la decisión más dolorosa de su carrera: renunciar al mando para evitar que una rivalidad entre patriotas pusiera en riesgo la independencia. San Martín se retiró sin coronas ni recompensas; Bolívar y Sucre continuaron hasta los campos de Junín y Ayacucho. Los tres, desde lugares diferentes, terminaron derribando el último gran poder militar español en Sudamérica. #SanMartín #SimónBolívar #EncuentroDeGuayaquil #Guayaquil #LibertadoresDeAmérica #IndependenciaDeAmérica #HistoriaArgentina #HistoriaLatinoamericana #GranColombia #IndependenciaDelPerú #AntonioJoséDeSucre #BatallaDeAyacucho #HistoriaDelPerú #HistoriaDeEcuador #LatinAmericanHistory #GuayaquilConference #SouthAmericanIndependence #LiberatorsOfAmerica #SimonBolivar #JoseDeSanMartin #BattleOfAyacucho #HistoryOfTheAmericas


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