jueves, 12 de marzo de 2026

Una boda entre apellidos que marcaron Mendoza: la foto de Carmen Escorihuela y Roberto Arizu que retrata a la élite del vino en 1922


Esta fotografía de 1922 no muestra solo un casamiento: retrata a dos familias profundamente ligadas a la historia grande de Mendoza. Allí vemos la boda de Carmen Escorihuela y Roberto Arizu, celebrada en la ciudad de Mendoza, en una escena cargada de elegancia, ritual social y peso simbólico. Distintas referencias coinciden en señalar que Roberto era hijo de Sotero Arizu y que Carmen era hija de Miguel Escorihuela, dos apellidos asociados al auge vitivinícola mendocino de fines del siglo XIX y comienzos del XX. La imagen vale muchísimo por sus detalles. No solo conserva el clima solemne de las bodas de época, con novios, damas y familiares posando como parte de una ceremonia casi teatral, sino que además permite identificar a Balbina Villasante, esposa de Sotero Arizu, ubicada a un costado y vestida de oscuro, tal como señala la leyenda que acompaña la foto en publicaciones históricas mendocinas Detrás de esa escena familiar también aparece la trama de una Mendoza que crecía al ritmo del vino. Sotero Arizu fue una figura importante dentro de la trayectoria empresarial de los Arizu; estudios históricos lo ubican como un actor decisivo del grupo familiar, aunque a veces eclipsado por la proyección pública de Balbino. Esas mismas investigaciones indican que Sotero se casó con Balbina Villasante y que tuvieron varios hijos, entre ellos Roberto. La boda también une dos linajes centrales de la vitivinicultura mendocina. Los Arizu fueron protagonistas del desarrollo bodeguero regional, y fuentes académicas y patrimoniales remarcan el peso de la familia en la expansión de la industria del vino en Mendoza. En el caso de Roberto Arizu, además, una fuente sobre pioneros de Villa Atuel lo menciona casado con Carmen Escorihuela y vinculado luego a propiedades y bodegas en el sur mendocino, lo que muestra que la historia de esta pareja siguió conectada al mundo productivo provincial. En definitiva, esta fotografía es mucho más que un retrato nupcial. Es una ventana a la Mendoza distinguida de los años veinte, donde matrimonio, prestigio social y poder económico solían entrelazarse. Y por eso sigue fascinando: porque en una sola imagen reúne familia, memoria y la historia de dos apellidos que ayudaron a moldear la identidad vitivinícola mendocina. #MendozaAntigua #CarmenEscorihuela #RobertoArizu #FamiliaArizu #Escorihuela #HistoriaMendocina #BodaAntigua #Vitivinicultura #MemoriaDeMendoza

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...