A comienzos del siglo XX, tener un automóvil en la Patagonia era mucho más que disponer de un nuevo medio de transporte: detrás de cada vehículo había una compleja cadena de barcos, puertos, lanchones, comerciantes y caminos todavía elementales. Esta extraordinaria fotografía muestra a un numeroso grupo de automovilistas alineados frente a la ría de Puerto Deseado, Santa Cruz, mientras un vapor permanece fondeado al fondo. Aquellos vehículos eran importados desde los Estados Unidos y llegaban por barco, previa escala en Buenos Aires. La escena encaja con una época en la que Puerto Deseado dependía profundamente de las comunicaciones marítimas. Una investigación académica basada en los libros de entradas y salidas de buques de la Prefectura Naval señala que solamente en 1909 arribaron al puerto 27 vapores procedentes de Buenos Aires y otros 25 desde Punta Arenas; durante las décadas siguientes, barcos de pasajeros y carga siguieron siendo fundamentales para introducir mercaderías y conectar el territorio con el resto del país. Debido a las precarias instalaciones portuarias, buena parte de las cargas debía trasladarse desde los vapores mediante lanchones y chatas hasta la costa. El muelle fiscal recién quedó habilitado al servicio público en 1928. La llegada del automóvil ya estaba modificando la vida deseadense. Hacia 1918 funcionaba en la calle Almirante Brown una sucursal de Luciano Méric & Cía., cuya casa central estaba en Punta Arenas y que comercializaba automóviles europeos y estadounidenses, además de repuestos, neumáticos, nafta, aceites y servicios mecánicos. Un testimonio histórico recogido en una investigación sobre el comercio regional recuerda incluso la existencia de “Mr. Brown de la Ford”, vinculado comercialmente con Buenos Aires y capaz de conseguir piezas y artículos por encargo. Durante la década de 1920, la Barraca Amberense también representó en Puerto Deseado a los automóviles estadounidenses Studebaker. Hay además una pista especialmente interesante dentro de la propia fotografía: en el edificio del extremo izquierdo parece alcanzarse a leer “Cooperativa de Transportes Deseado”. La documentación histórica confirma que en 1920 ya funcionaba la Cooperativa Ltda. de Transportes Deseado, relacionada con Esteban Martinovic y Ramiro Ramos y dedicada al movimiento marítimo de cargas en la ría. Esa coincidencia permite situar prudentemente la escena no antes de 1920 y hace muy plausible una datación en la década de 1920, aunque no encontré un documento que permita fijar todavía el año exacto. Frente a la cámara, aquellos conductores no estaban simplemente posando junto a sus máquinas: estaban retratando el momento en que el automóvil comenzaba a conquistar uno de los territorios más extensos, aislados y difíciles de la Argentina. Fuente de la imagen: Revista Lugares – LA NACION, Edición Especial Historias de la Patagonia, Buenos Aires, julio de 2025. Datación tentativa de la fotografía: década de 1920. #PuertoDeseado #SantaCruz #Patagonia #PatagoniaArgentina #HistoriaArgentina #HistoriaPatagónica #AutosAntiguos #AutomóvilesAntiguos #PuertoDeseadoAntiguo #FotografíaHistórica #TransporteMarítimo #Barcos #FordT #Studebaker #MemoriaPatagónica #ArchivoHistórico #VintageCars #ClassicCars #HistoricPhotography #PatagoniaHistory #ArgentineHistory #PuertoDeseadoHistory #MaritimeHistory #VintageArgentina

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