lunes, 20 de julio de 2020

20 DE JULIO DE 1923: UNA LLUVIA DE BALAS APAGÓ AL CENTAURO DEL NORTE — MATARON A PANCHO VILLA, PERO NO PUDIERON ENTERRAR SU LEYENDA


El 20 de julio de 1923, las calles de Hidalgo del Parral, Chihuahua, se convirtieron en el escenario de una de las emboscadas más célebres de la historia latinoamericana. Francisco “Pancho” Villa conducía su automóvil Dodge cuando un grupo de tiradores abrió fuego desde una casa situada junto al camino. Una descarga de al menos cuarenta proyectiles atravesó el vehículo y acabó con la vida del antiguo jefe revolucionario y de varios de sus acompañantes. Villa tenía 45 años. La operación había sido preparada con precisión, pero la identidad de sus verdaderos autores intelectuales continúa generando controversias: mientras algunos investigadores señalan posibles responsabilidades políticas de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, otros sostienen que la conspiración fue organizada por antiguos enemigos personales del caudillo. No existe documentación concluyente que permita afirmar como un hecho probado que Obregón ordenó el crimen o que el Gobierno estadounidense participó en él. Su nombre verdadero era José Doroteo Arango Arámbula y había nacido el 5 de junio de 1878 en La Coyotada, Durango, dentro de una humilde familia rural. Sus primeros años están envueltos en relatos difíciles de comprobar: la famosa historia según la cual huyó después de defender a su hermana de un hacendado y la versión que atribuye su nuevo nombre a un jefe de bandoleros forman parte de una biografía donde la historia y la leyenda suelen confundirse. Lo documentado es que pasó por trabajos rurales, la minería y el comercio, pero también por el cuatrerismo y el bandidaje. Su destino cambió en 1910 al relacionarse con Abraham González, representante de Francisco I. Madero en Chihuahua, y sumarse al levantamiento contra la prolongada dictadura de Porfirio Díaz. Durante la rebelión de Pascual Orozco permaneció leal a Madero; esa fidelidad le valió un ascenso militar, aunque después fue acusado y encarcelado por Victoriano Huerta. Villa consiguió escapar y, tras el asesinato de Madero en 1913, regresó para combatir al régimen huertista. Al frente de la formidable División del Norte, integrada por campesinos, vaqueros, mineros, ferroviarios y trabajadores desocupados, Villa se convirtió en uno de los comandantes más poderosos de la Revolución Mexicana. Sus victorias en Torreón, Chihuahua y especialmente Zacatecas golpearon de manera decisiva al ejército de Huerta. La toma de Zacatecas, el 23 de junio de 1914, abrió el camino hacia el centro del país y precipitó el derrumbe del régimen. Durante su dominio en Chihuahua confiscó propiedades pertenecientes a las familias más ricas, colocó parte de esos bienes bajo administración estatal, impulsó la educación y utilizó la producción de las haciendas para abastecer al ejército y ofrecer alimentos a precios reducidos. Aquellas medidas favorecieron a numerosos sectores populares, aunque no concretó inmediatamente el reparto agrario prometido y gobernó con métodos autoritarios. Villa fue un personaje profundamente contradictorio: audaz estratega y conductor popular, pero también responsable de fusilamientos, represalias y decisiones violentas propias de una guerra civil devastadora.  Derrotado por las fuerzas de Álvaro Obregón desde 1915, Villa regresó a la guerra de guerrillas hasta que, en 1920, aceptó deponer las armas y retirarse a la Hacienda de Canutillo. Tres años después cayó bajo las balas en Parral. Ni siquiera su tumba escapó al misterio: en 1926 fue profanada y su cabeza desapareció. Emil Holmdahl fue sospechoso, pero nunca se demostró su responsabilidad; tampoco se comprobó la versión según la cual William Randolph Hearst habría pagado por aquel macabro trofeo. Héroe para unos, bandolero para otros, Pancho Villa nunca pudo ser encerrado en una definición sencilla. Junto con Emiliano Zapata encarnó la irrupción de los sectores populares en una revolución que sacudió las estructuras de México. Sus enemigos consiguieron matar al hombre aquel 20 de julio, pero no pudieron apagar al símbolo: más de un siglo después, el Centauro del Norte continúa cabalgando entre la historia, los corridos y la memoria de todo un pueblo. #PanchoVilla #FranciscoVilla #CentauroDelNorte #RevolucionMexicana #HistoriaDeMexico #Efemerides #UnDiaComoHoy #HistoriaLatinoamericana #Mexico #MexicanRevolution #MexicanHistory #OnThisDay #LatinAmericanHistory #History #RevolutionaryHistory

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