El 20 de septiembre de 1864, cuando Mendoza todavía intentaba levantarse de las ruinas dejadas por el terremoto de 1861 y comenzaba a construir su nueva ciudad, la Legislatura provincial tomó una decisión cargada de simbolismo: declarar “benemérito a la Patria” a Juan Francisco Cobo y ordenar que su figura fuera perpetuada en una estatua de mármol. El documento original no deja dudas sobre la fecha. Conservado en el Archivo de la Legislatura de Mendoza y reproducido en una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo, comienza con las palabras “Mendoza, Setiembre 20 de 1864”. Aquella ley reconocía a Cobo como el primer introductor del llamado álamo de Castilla y de otros árboles exóticos, y disponía que la estatua fuera colocada en la entonces Plaza Cobo, espacio de la Ciudad Nueva que corresponde a la actual Plaza San Martín. La historia detrás del homenaje es todavía más extraordinaria. Juan Francisco Cobo, nacido en Navarra en 1754 y radicado definitivamente en Mendoza en 1808, había introducido estacas de álamos que cultivó en su quinta de Guaymallén. Su rápida multiplicación terminó modificando profundamente el paisaje mendocino y proporcionó una fuente local de madera en una región donde ese recurso era escaso y costoso. Estudios de la UNCuyo señalan que el álamo se convirtió en una importante fuente de madera blanda, se extendió por caminos y zonas rurales y fue utilizado también en cortinas protectoras contra vientos y heladas y para afirmar márgenes de cursos de agua. Su aporte ya había sido reconocido mucho antes: en 1814 el Cabildo de Mendoza le concedió carta de ciudadanía y, en 1822, la Junta Representativa acordó eximirlo de impuestos y contribuciones. También colaboró económicamente con la formación del Ejército de los Andes. Después del terremoto de 1861, su figura adquirió un nuevo significado. En 1863 una de las cinco plazas de la flamante Ciudad Nueva recibió el nombre de Plaza Cobo, siendo la única de aquellas plazas dedicada inicialmente a una persona concreta. Al año siguiente surgió el proyecto de levantar allí su monumento. La iniciativa fue discutida el 6 de septiembre de 1864 y, tras observaciones formuladas por el gobernador Carlos González, regresó a la Legislatura el día 20, cuando quedó aprobado el texto definitivo. Además de ordenar una estatua de mármol, la ley autorizaba al Poder Ejecutivo a definir su diseño, dimensiones, alegorías e inscripciones y establecía inicialmente una suscripción destinada a financiar la obra. Pero aquí aparece el giro menos conocido de la historia: aquella estatua jamás llegó a levantarse. En enero de 1865 el gobernador todavía se comprometía a concretar el monumento y existen testimonios de que habría sido encargado a un escultor en Italia, pero la investigación histórica de Patricia S. Favre concluye que el proyecto finalmente no se materializó. La antigua Plaza Cobo continuó formando parte del corazón de la nueva Mendoza y décadas después recibió su célebre torre con reloj. En 1904, con la colocación del monumento ecuestre al general José de San Martín, pasó a llevar el nombre que conserva actualmente. Así, aquella ley del 20 de septiembre de 1864 conserva una historia singular: Mendoza quiso levantar en mármol la figura de un hombre cuyo monumento nunca llegó a existir, pero cuya verdadera obra ya se encontraba de pie en miles de árboles. Los álamos que durante generaciones acompañaron caminos, acequias, fincas y calles terminaron siendo un homenaje mucho más grande que cualquier estatua. Fuente: Archivo de la Legislatura de Mendoza, Libro de Actas H. Cámara Legislativa 1862-1864, ff. 308-309; Archivo N.º 1721, Carp. 37 bis; Patricia S. Favre, “La estatuaria cívica en Mendoza durante la etapa postterremoto”, UNCuyo. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #JuanFranciscoCobo #JuanCobo #Alamo #AlamosDeMendoza #PlazaCobo #PlazaSanMartin #CiudadDeMendoza #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #ArchivoHistorico #Efemerides #MendozaHistory #ArgentineHistory #JuanFranciscoCobo #PoplarTrees #HistoricMendoza #LocalHistory #CulturalHeritage #HistoricalArchives
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sábado, 19 de septiembre de 2026
20 DE SEPTIEMBRE DE 1864: MENDOZA QUISO INMORTALIZAR EN MÁRMOL AL HOMBRE QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE SU PAISAJE
El 20 de septiembre de 1864, cuando Mendoza todavía intentaba levantarse de las ruinas dejadas por el terremoto de 1861 y comenzaba a construir su nueva ciudad, la Legislatura provincial tomó una decisión cargada de simbolismo: declarar “benemérito a la Patria” a Juan Francisco Cobo y ordenar que su figura fuera perpetuada en una estatua de mármol. El documento original no deja dudas sobre la fecha. Conservado en el Archivo de la Legislatura de Mendoza y reproducido en una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo, comienza con las palabras “Mendoza, Setiembre 20 de 1864”. Aquella ley reconocía a Cobo como el primer introductor del llamado álamo de Castilla y de otros árboles exóticos, y disponía que la estatua fuera colocada en la entonces Plaza Cobo, espacio de la Ciudad Nueva que corresponde a la actual Plaza San Martín. La historia detrás del homenaje es todavía más extraordinaria. Juan Francisco Cobo, nacido en Navarra en 1754 y radicado definitivamente en Mendoza en 1808, había introducido estacas de álamos que cultivó en su quinta de Guaymallén. Su rápida multiplicación terminó modificando profundamente el paisaje mendocino y proporcionó una fuente local de madera en una región donde ese recurso era escaso y costoso. Estudios de la UNCuyo señalan que el álamo se convirtió en una importante fuente de madera blanda, se extendió por caminos y zonas rurales y fue utilizado también en cortinas protectoras contra vientos y heladas y para afirmar márgenes de cursos de agua. Su aporte ya había sido reconocido mucho antes: en 1814 el Cabildo de Mendoza le concedió carta de ciudadanía y, en 1822, la Junta Representativa acordó eximirlo de impuestos y contribuciones. También colaboró económicamente con la formación del Ejército de los Andes. Después del terremoto de 1861, su figura adquirió un nuevo significado. En 1863 una de las cinco plazas de la flamante Ciudad Nueva recibió el nombre de Plaza Cobo, siendo la única de aquellas plazas dedicada inicialmente a una persona concreta. Al año siguiente surgió el proyecto de levantar allí su monumento. La iniciativa fue discutida el 6 de septiembre de 1864 y, tras observaciones formuladas por el gobernador Carlos González, regresó a la Legislatura el día 20, cuando quedó aprobado el texto definitivo. Además de ordenar una estatua de mármol, la ley autorizaba al Poder Ejecutivo a definir su diseño, dimensiones, alegorías e inscripciones y establecía inicialmente una suscripción destinada a financiar la obra. Pero aquí aparece el giro menos conocido de la historia: aquella estatua jamás llegó a levantarse. En enero de 1865 el gobernador todavía se comprometía a concretar el monumento y existen testimonios de que habría sido encargado a un escultor en Italia, pero la investigación histórica de Patricia S. Favre concluye que el proyecto finalmente no se materializó. La antigua Plaza Cobo continuó formando parte del corazón de la nueva Mendoza y décadas después recibió su célebre torre con reloj. En 1904, con la colocación del monumento ecuestre al general José de San Martín, pasó a llevar el nombre que conserva actualmente. Así, aquella ley del 20 de septiembre de 1864 conserva una historia singular: Mendoza quiso levantar en mármol la figura de un hombre cuyo monumento nunca llegó a existir, pero cuya verdadera obra ya se encontraba de pie en miles de árboles. Los álamos que durante generaciones acompañaron caminos, acequias, fincas y calles terminaron siendo un homenaje mucho más grande que cualquier estatua. Fuente: Archivo de la Legislatura de Mendoza, Libro de Actas H. Cámara Legislativa 1862-1864, ff. 308-309; Archivo N.º 1721, Carp. 37 bis; Patricia S. Favre, “La estatuaria cívica en Mendoza durante la etapa postterremoto”, UNCuyo. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #JuanFranciscoCobo #JuanCobo #Alamo #AlamosDeMendoza #PlazaCobo #PlazaSanMartin #CiudadDeMendoza #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #ArchivoHistorico #Efemerides #MendozaHistory #ArgentineHistory #JuanFranciscoCobo #PoplarTrees #HistoricMendoza #LocalHistory #CulturalHeritage #HistoricalArchives
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