viernes, 18 de septiembre de 2026

🔥📸⛰️ 25 DE MARZO DE 1921: EL DÍA EN QUE UNA CALLE DE TUNUYÁN QUEDÓ CONGELADA PARA SIEMPRE — UNA EXPEDICIÓN CIENTÍFICA DE EE.UU. DEJÓ UN EXTRAORDINARIO TESTIMONIO DEL VALLE DE UCO - MENDOZA


El 25 de marzo de 1921, una cámara se detuvo frente a una calle de Tunuyán y produjo una de esas imágenes que, más de un siglo después, adquieren un valor que seguramente nadie imaginó en el momento de accionar el obturador. La fotografía quedó identificada con el número B.S. 22370 y una descripción tan sencilla como contundente: “A street scene. Tunuyán, Mendoza, Argentina. March 25, 1921”. Pero detrás de aquella breve leyenda había una historia mucho mayor. La imagen forma parte de un álbum conservado por el Smithsonian Institution Archives dentro de los Alexander Wetmore Papers, correspondiente al viaje realizado por el naturalista y ornitólogo estadounidense Alexander Wetmore por Sudamérica entre 1920 y 1921. Wetmore trabajaba para el Bureau of Biological Survey del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y su misión científica estaba orientada a estudiar la distribución de las aves migratorias norteamericanas y los ambientes que utilizaban en Uruguay, Argentina, Chile y Perú. La expedición terminó dejando algo que hoy resulta igualmente fascinante: un formidable registro fotográfico del paisaje y de la vida cotidiana de la Argentina de comienzos de los años veinte. Mendoza ocupó un lugar destacado dentro de aquel recorrido. Antes de llegar a Tunuyán, la comitiva fotografió Desaguadero, el Ferrocarril Trasandino y distintos sectores de Potrerillos, el río Mendoza, el río Blanco y la Sierra del Plata. El 22 de marzo ya se encontraban en la zona de Tunuyán; allí quedaron registrados el río, el valle y los integrantes Wilfrid B. Alexander y James Lee Peters. El día 24 fue fotografiado incluso el lugar utilizado como alojamiento o cuartel de trabajo. Y el 25 de marzo llegó esta escena callejera, B.S. 22370. Ese mismo día otra fotografía documentó el Hotel La Cosecha y dejó hasta los nombres de dos hombres presentes: Federico Dumas y James L. Peters. El álbum demuestra que los investigadores no se limitaron a fotografiar aves o accidentes geográficos. Sus cámaras captaron caminos, alojamientos, medios de transporte, trabajadores, viviendas y poblaciones que encontraban durante el viaje. Así, casi accidentalmente, construyeron un archivo visual de enorme importancia para comprender cómo se veía el interior argentino hace más de cien años. El propio Smithsonian explica que el conjunto incluye paisajes, vegetación, ciudades, poblados, estructuras locales, transportes y personas encontradas durante la expedición. Tunuyán fue particularmente bien documentado. Después de esta fotografía del 25 de marzo, el grupo continuó registrando el valle del río Tunuyán; el 28 fotografió otra calle orientada hacia los Andes, ciénagas de la zona, un boliche de camino que funcionaba simultáneamente como almacén, lugar de bebidas y hospedaje, y hasta una tropa de carros que transportaba mercaderías hacia el interior con el cementerio visible al fondo. También quedó registrada la movilidad de los propios expedicionarios: otra fotografía muestra a Peters conduciendo el vehículo que los llevaría hasta la estación. Por eso B.S. 22370 es mucho más que “una escena de calle”. Es una pequeña ventana abierta al Tunuyán de 1921, cuando el Valle de Uco todavía conservaba una fisonomía profundamente distinta a la actual. Una fotografía tomada como parte de una investigación sobre aves terminó transformándose, con el paso de las décadas, en un documento excepcional de la memoria urbana mendocina. Y quizá allí esté lo más extraordinario: quienes aparecieron aquella mañana frente a la cámara no podían saber que, 105 años después, aquella calle y aquel instante seguirían recorriendo el mundo desde los archivos del Smithsonian. #MendozAntigua #Tunuyán #ValleDeUco #Mendoza #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #FotografíaHistórica #FotosAntiguas #ArgentinaAntigua #MemoriaHistórica #PatrimonioMendocino #HistoriaArgentina #AlexanderWetmore #Smithsonian #Tunuyan #MendozaArgentina #ValleDeUco #OldMendoza #HistoricPhotography #VintageArgentina #ArgentinaHistory #HistoricalPhotos #SmithsonianArchives #SouthAmericaHistory

🔥🍷⚖️ 18 DE SEPTIEMBRE DE 1949: EL VINO MENDOCINO SALTÓ A LA AGENDA NACIONAL — CONTROLES, PRECIOS Y ABASTECIMIENTO EN EL CENTRO DEL DEBATE 🇦🇷🍇🏭 (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 18 de septiembre de 1949, una noticia publicada a cientos de kilómetros de Mendoza confirma hasta qué punto la vitivinicultura cuyana se había convertido en una cuestión de alcance nacional. La Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe conserva la edición de aquel domingo del diario El Orden y, entre las noticias seleccionadas de la jornada, aparece un título tan breve como revelador: “Contralor en la producción y comercialización de vinos”. En la misma portada temática figuraban asuntos económicos nacionales como la pérdida de importancia del patrón oro y declaraciones presidenciales relacionadas con esa cuestión, señal de que el problema del vino compartía espacio con algunos de los grandes debates económicos del momento. La referencia adquiere mucha más fuerza cuando se observa qué estaba ocurriendo en Mendoza durante esas mismas semanas. En 1949 la vitivinicultura provincial atravesaba un delicado desequilibrio entre producción y demanda. Investigaciones académicas de la Universidad Nacional de Cuyo señalan entre las causas los problemas de riego, las heladas, el granizo y la reducción de la producción de uva, mientras el crecimiento del poder adquisitivo había contribuido a elevar la demanda. Frente a ese escenario, el Estado mantenía diferentes mecanismos de regulación, entre ellos precios máximos sobre la uva, el vino común y el denominado vino de traslado. Pero existe un dato que vuelve extraordinariamente significativa la fecha del 18 de septiembre: apenas once días antes, el 7 de septiembre de 1949, se había puesto en aplicación una de las intervenciones más fuertes de aquel período. Una investigación de la historiadora Ana María Mateu documenta que el Decreto Nacional Nº 5.851, dictado el 8 de marzo de 1949, facultaba al Gobierno a adoptar medidas para garantizar el abastecimiento de vinos comunes y que, en septiembre, se dispuso actuar sobre partidas existentes en Mendoza y San Juan cuando el Ministerio de Industria y Comercio considerara que la demanda no estaba suficientemente atendida. La medida incluía la posibilidad de expropiar determinadas existencias de vino común; además se implementaron mecanismos de fiscalización de compras y expendio. El conflicto tenía varias caras. El Gobierno justificaba los controles como instrumentos destinados a garantizar el abastecimiento y limitar maniobras especulativas, mientras organizaciones empresarias vitivinícolas cuestionaban los precios oficiales porque sostenían que los crecientes costos reducían la rentabilidad de bodegas y productores. Los estudios históricos muestran que aquel enfrentamiento entre regulación estatal, precios, costos, producción y comercialización atravesó buena parte del período. Por eso, aquella pequeña referencia aparecida en un diario santafesino el 18 de septiembre de 1949 es mucho más que una curiosidad hemerográfica. Demuestra de manera documental que lo que sucedía con la uva y el vino de Mendoza ya no era exclusivamente una preocupación regional: el abastecimiento, los precios y la circulación del vino habían ingresado plenamente en la agenda económica argentina. En esos días, detrás de cada botella que viajaba desde las bodegas cuyanas hacia los grandes centros de consumo existía una compleja disputa entre productores, bodegueros, comerciantes, consumidores y organismos estatales. Mendoza producía vino, pero también estaba produciendo una de las grandes discusiones económicas de la Argentina de 1949. 🍷📜⛰️ Fuente: Hemeroteca Digital de la Provincia de Santa Fe, El Orden, 18/09/1949; Ivana Hirschegger, “Políticas estatales y su repercusión en la vitivinicultura de la provincia de Mendoza y del municipio de San Rafael, 1946-1955”; Ana María Mateu, “Las posturas oscilantes de una centenaria corporación vitivinícola frente a la regulación de la industria, Mendoza, 1930-1955”, América Latina en la Historia Económica. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Efemérides #VinoMendocino #VinoArgentino #Vitivinicultura #Bodegas #Vendimia #HistoriaArgentina #EconomíaArgentina #IndustriaVitivinicola #Argentina1949 #HistoriaDelVino #WineHistory #MendozaWine #ArgentineWine #WineIndustry #ArgentinaHistory #EconomicHistory

🔥📸🦅 24 DE MARZO DE 1921: TUNUYÁN SE CONVIRTIÓ EN MESA DE TRABAJO PARA TRES ORNITÓLOGOS — EL SMITHSONIAN CONSERVA LA FOTO DE AQUELLA JORNADA ⛰️🔬🇦🇷


Hace más de un siglo, el 24 de marzo de 1921, una cámara dejó registrado en Tunuyán un episodio casi desconocido de la historia científica mendocina. La fotografía, identificada con el número 3095 y conservada actualmente en los Smithsonian Institution Archives, lleva una escueta pero extraordinaria inscripción: “Work Quarters”, es decir, las dependencias o espacio de trabajo utilizados por los investigadores. El propio registro permite además corregir algunos errores de transcripción que circulan asociados a la imagen: las personas mencionadas son J. L. Peters, Alexander Wetmore y Wilfrid B. Alexander, señalado este último como el hombre situado a la izquierda. La fecha y el lugar son inequívocos: Tunuyán, Mendoza, Argentina, 24 de marzo de 1921. Aquella fotografía no fue una toma aislada. Formaba parte de un extenso relevamiento realizado por Alexander Wetmore mientras trabajaba para el Bureau of Biological Survey del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Su misión entre 1920 y 1921 consistía en estudiar la distribución y los desplazamientos de aves migratorias norteamericanas que llegaban hasta el extremo austral de Sudamérica. El álbum conservado por el Smithsonian documenta paisajes, caminos, humedales, viviendas, transportes, trabajadores locales, aves y escenas cotidianas de Argentina, Uruguay, Chile y Perú. Wetmore todavía no pertenecía al Smithsonian: ingresaría en 1924 y décadas después, entre 1945 y 1952, llegaría a convertirse en el sexto secretario de esa institución. Mendoza ocupó un lugar notable dentro de aquel recorrido. El 15 de marzo el grupo fotografió las estribaciones de la Precordillera en el kilómetro 32 del Ferrocarril Trasandino y continuó hacia Potrerillos; el 17 y 18 registró el valle del río Mendoza, el río Blanco y la Sierra del Plata. Para el 22 ya se encontraba en Tunuyán, donde fueron fotografiados el río y su valle, además de W. B. Alexander y J. L. Peters. El día 24 quedó registrada la imagen 3095 de sus “Work Quarters”; el 25 aparecieron una calle del pueblo y el Hotel La Cosecha, en cuya fotografía figuran Federico Dumas y Peters; y durante los días siguientes la cámara documentó nuevamente el valle, ciénagas, canales barrosos, un boliche de camino, tropas de carros y hasta el transporte utilizado para regresar a la estación ferroviaria. El 30 de marzo el álbum ya sitúa a la expedición en la ciudad de Mendoza, fotografiando el Museo Educacional de la Provincia fundado por Carlos Reed. Hay además un dato que convierte esta secuencia fotográfica en algo mucho más que una curiosidad visual. Wetmore publicó en 1926 sus resultados en el monumental “Observations on the Birds of Argentina, Paraguay, Uruguay, and Chile”, Bulletin 133 del United States National Museum. Allí dejó constancia de que el 23 de marzo de 1921, apenas un día antes de la fotografía 3095, había observado en Tunuyán cuatro ejemplares durante la etapa final de la migración hacia el norte. Es decir, aquella habitación o dependencia fotografiada el día 24 pertenecía al escenario real desde donde se desarrollaba una investigación científica internacional sobre las rutas migratorias de las aves del continente. Más de cien años después, el verdadero valor de esta imagen está en sus detalles: no muestra un gran acto público ni una ceremonia oficial, sino el detrás de escena de la ciencia de campo en la Mendoza de 1921. Equipos, papeles, investigadores y un espacio de trabajo improvisado en Tunuyán quedaron atrapados en una fotografía que viajó miles de kilómetros y hoy forma parte de los Alexander Wetmore Papers del Smithsonian Institution Archives. El álbum original está catalogado como SIA RU007006, Box 171, Folder 1, y comprende fotografías tomadas entre noviembre de 1920 y mayo de 1921. #MendozAntigua #Tunuyán #Mendoza #ValleDeUco #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #FotografíaHistórica #AlexanderWetmore #JamesLeePeters #WilfridAlexander #Ornitología #HistoriaNatural #AvesMigratorias #Smithsonian #ArgentinaHistory #MendozaHistory #Tunuyan #ValleDeUco #HistoricalPhotography #Ornithology #BirdMigration #NaturalHistory #SmithsonianArchives


🔥🩺⚔️ 26 DE JULIO DE 1890: LA MAESTRA FORMADA EN MENDOZA QUE DESOYÓ UNA ORDEN EN PLENO COMBATE — ELVIRA RAWSON SALIÓ A CURAR HERIDOS SIN DISTINGUIR BANDOS (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 26 de julio de 1890, Buenos Aires despertó en medio de disparos, barricadas y cañonazos. Comenzaba la llamada Revolución del Parque, la insurrección cívico-militar encabezada por la Unión Cívica contra el gobierno del presidente Miguel Juárez Celman. Los combates se prolongaron durante varios días y dejaron un número incierto de víctimas: el Museo Casa Rosada estima entre 150 y 300 muertos y más de un millar de heridos. En medio de aquel escenario apareció una joven estudiante de Medicina cuya historia tenía un fuerte vínculo con Mendoza: Elvira Rawson (rostro verdadero en la imagen adjunta). Años antes se había trasladado con su familia a nuestra provincia y en 1884 había egresado como maestra de la Escuela Normal de Maestras “Nicolás Avellaneda”, institución creada en Mendoza en 1878 y antecedente de la actual Escuela Normal Tomás Godoy Cruz. Después regresó a Buenos Aires decidida a estudiar Medicina, una carrera en la que la presencia femenina todavía era excepcional. Cuando estalló la revolución, Rawson aún no era médica: era estudiante y practicante vinculada al Hospital Rivadavia. Investigaciones publicadas por CONICET señalan que solicitó autorización para asistir a los heridos en un hospital de campaña instalado en la zona de Lavalle y Talcahuano, muy cerca del Parque de Artillería, epicentro de los enfrentamientos. Pero allí tomó una decisión que terminaría convirtiéndose en uno de los episodios más recordados de su vida: no obedeció la indicación de abstenerse de socorrer a quienes participaban del levantamiento contra el gobierno y atendió a quienes necesitaban asistencia, independientemente de su pertenencia política. La biografía documental publicada por CONICET agrega un detalle extraordinario: por aquella actuación, Leandro N. Alem, uno de los principales dirigentes de la Unión Cívica, le entregó posteriormente una carta y un reloj de oro como reconocimiento. Dos años más tarde, en 1892, Rawson concluyó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires y se convirtió en la segunda mujer diplomada en Medicina allí, después de Cecilia Grierson, graduada en 1889. Su tesis llevó por título “Apuntes sobre la higiene de la mujer”, una señal temprana del interés que marcaría buena parte de su trayectoria profesional. Pero aquella estudiante que había asistido heridos bajo el fuego no quedó únicamente en la historia de la medicina. Décadas después encabezó la Asociación Pro-Derechos de la Mujer, constituida a fines de 1918, desde la cual se impulsaron reclamos por una ampliación de los derechos civiles y políticos femeninos. Documentación estudiada por investigadores del CONICET muestra que la organización elaboró un petitorio presentado ante la Cámara de Diputados en 1919 y participó posteriormente en acciones públicas destinadas a visibilizar la exclusión política de las mujeres. Así, detrás de aquella jornada sangrienta del 26 de julio de 1890 aparece también una historia que conecta directamente a Mendoza con una de las pioneras de la medicina y del movimiento por los derechos de las mujeres en la Argentina: una maestra formada en nuestra provincia que, todavía sin haberse recibido de médica, decidió que frente a un herido primero estaba la obligación de asistirlo. Fuentes: CONICET – Mujeres en la Ciencia y trabajos de Karina Ramacciotti, Daniela Testa y Marcela Vignoli; Universidad de Buenos Aires – Historia y Memoria; Universidad Nacional de Cuyo – estudios sobre la educación mendocina; Museo Casa Rosada – Revolución del Parque. #ElviraRawson #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #RevolucionDelParque #26DeJulio #MedicinaArgentina #MujeresEnLaHistoria #MujeresPioneras #HospitalRivadavia #BuenosAires #Historia #MemoriaHistorica #DerechosDeLaMujer #WomenInHistory #ArgentineHistory #MedicalHistory #WomenInMedicine #MendozaHistory #HistoricalArgentina

🔥📸🌾 22 DE MARZO DE 1921: DOS CIENTÍFICOS ENTRE LOS CULTIVOS DE TUNUYÁN — LA FOTO QUE DOCUMENTÓ UNA EXPEDICIÓN INTERNACIONAL EN EL VALLE DE UCO 🐦🔬⛰️


El 22 de marzo de 1921, una cámara dejó congelado para siempre un instante extraordinario de la historia científica de Mendoza. La fotografía, identificada en el archivo con el número 1480, muestra a W. B. Alexander y J. L. Peters “near Tunuyán, Mendoza, Argentina”, en plena campaña mendocina. Los dos hombres no eran simples viajeros: formaban parte del mundo de los naturalistas que recorrían Sudamérica estudiando especies, ambientes y problemas biológicos cuando gran parte de esos trabajos todavía se realizaban caminando por campos, humedales y montañas, cargando instrumental y ejemplares. La imagen integra el álbum sudamericano de Alexander Wetmore conservado por el Smithsonian Institution Archives, una colección realizada durante su expedición de 1920-1921 para el Bureau of Biological Survey del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, cuyo objetivo principal era investigar las áreas ocupadas por aves migratorias norteamericanas durante su permanencia en el hemisferio sur. Wetmore contó posteriormente que el grupo había estado en Potrerillos, donde el 18 de marzo se encontró con W. B. Alexander. Se trataba de Wilfrid Backhouse Alexander, naturalista, ornitólogo y entomólogo británico vinculado entonces al Commonwealth Prickly Pear Board de Australia. Su misión sudamericana era muy particular: buscar y estudiar insectos enemigos de las Opuntia, las “tunas” o prickly pears que se habían convertido en una enorme plaga agrícola australiana. Aquellas investigaciones terminarían formando parte de uno de los grandes programas históricos de control biológico de cactus en Australia. El 21 de marzo Alexander regresó con Wetmore y sus compañeros a Mendoza y, al día siguiente, viajaron en tren unos 81 kilómetros hacia el sur hasta Tunuyán. Allí los esperaba un paisaje que Wetmore describiría años después con sorprendente precisión: un amplio valle cultivado, de suelo negro y fértil, atravesado por el río Tunuyán; sectores incultos junto al cauce; extensas ciénagas utilizadas por aves acuáticas y campos agrícolas donde las semillas atraían enormes cantidades de pájaros. En una de sus observaciones señaló incluso que los campos de cáñamo de Tunuyán reunían centenares de pequeñas palomas que aprovechaban las semillas maduras caídas al suelo. La expedición no se quedó junto al pueblo. El 24 de marzo los investigadores recorrieron en automóvil unos 50 kilómetros hacia el oeste, hasta ambientes mucho más secos próximos a las estribaciones montañosas. Wetmore describió también, sobre la margen oriental del río, lomadas arenosas de entre 20 y 60 metros de altura, cauces secos y vegetación espinosa. Durante aquellos días la cámara siguió trabajando: el archivo conserva fotografías del río Tunuyán, su valle, el alojamiento utilizado por los científicos, una calle del pueblo, el Hotel La Cosecha, humedales y canales alcalinos, carros que transportaban mercaderías hacia el interior, un boliche de camino y hasta el vehículo utilizado para llegar a la estación. La serie convierte a marzo de 1921 en una pequeña cápsula visual de un Tunuyán que hoy prácticamente ha desaparecido. J. L. Peters era James Lee Peters, naturalista estadounidense posteriormente estrechamente vinculado al Museum of Comparative Zoology de Harvard; los registros actuales del museo conservan miles de ejemplares asociados a su labor como colector. Más de un siglo después, aquella sencilla fotografía tomada entre los cultivos deja de ser solamente el retrato de dos hombres: es testimonio del momento en que científicos de distintos países recorrieron el Valle de Uco observando sus aves, sus ambientes, sus cultivos y hasta los diminutos insectos que podían terminar resolviendo un problema agrícola del otro lado del planeta. Fuente: Smithsonian Institution Archives, Alexander Wetmore Papers, Record Unit 7006, Box 171, Album 1, fotografía N.º 1480; Alexander Wetmore, Observations on the Birds of Argentina, Paraguay, Uruguay and Chile, U.S. National Museum Bulletin 133, 1926; Museum of Comparative Zoology, Harvard University. #MendozAntigua #Tunuyán #ValleDeUco #Mendoza #HistoriaDeMendoza #FotosAntiguas #MendozaAntigua #HistoriaArgentina #AlexanderWetmore #JamesLeePeters #WilfridAlexander #Ornitología #HistoriaDeLaCiencia #ArchivoFotográfico #VintageMendoza #OldMendoza #TunuyanHistory #ArgentineHistory #HistoricalPhotography #NaturalHistory #ScientificExpedition #ValleDeUcoHistory

🔥🍇📜 18 DE SEPTIEMBRE DE 1948: LA LEY QUE CAMBIÓ LAS REGLAS DEL CAMPO ARGENTINO — ARRIENDOS, APARCERÍAS Y UN CAPÍTULO ESPECIAL PARA LAS FINCAS DE MENDOZA 🚜🏡⛰️ (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 18 de septiembre de 1948, el Boletín Oficial de la República Argentina publicaba una norma destinada a intervenir en una de las relaciones más antiguas y conflictivas del mundo rural: quién trabajaba la tierra, quién era su propietario y bajo qué condiciones podían repartirse el uso del suelo y sus frutos. Era la Ley Nacional N.º 13.246 de Arrendamientos Rurales y Aparcerías, sancionada por el Congreso el 8 de septiembre y promulgada por el Poder Ejecutivo el día 10 mediante el Decreto 27.230. La ley y su decreto de promulgación aparecieron juntos en el Boletín Oficial N.º 16.159 del 18 de septiembre de 1948, en las páginas 3 y 5 respectivamente. La norma, dictada durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón, no se limitaba a definir un simple alquiler de campo. Su artículo primero establecía que sus disposiciones eran de “orden público”, es decir, que los beneficios reconocidos por la ley no podían dejarse de lado mediante acuerdos privados contrarios a ella. El texto original definía como arrendamiento rural la entrega del uso y goce de un predio situado fuera de la planta urbana para una explotación agropecuaria a cambio de un precio en dinero. Para los contratos sin plazo o con una duración inferior, otorgaba al arrendatario el derecho a considerarlos celebrados por cinco años y, al finalizar ese período, contemplaba una opción de prórroga por otros tres. Pero la legislación avanzaba mucho más. El propietario debía proveer determinadas mejoras cuando el arrendatario residiera en el establecimiento: el texto de 1948 mencionaba una vivienda construida con materiales estables, instalaciones sanitarias, provisión de agua y cerco perimetral. También obligaba a formalizar por escrito determinados contratos y establecía su inscripción en el registro inmobiliario correspondiente. Para resolver conflictos creó, dentro del Ministerio de Agricultura, cámaras regionales paritarias de conciliación y arbitraje obligatorio, integradas con representantes de propietarios y de arrendatarios y aparceros. Otro aspecto fundamental era la aparcería. La ley la definía como el acuerdo por el cual una parte entregaba animales o un predio rural —incluso con plantaciones, sembrados, herramientas o elementos de trabajo— para que otra lo explotara y ambas se repartieran los frutos. Incluso señalaba expresamente que los contratos de mediería quedarían sujetos a las reglas de las aparcerías cuando no existiera un régimen especial incompatible. En las aparcerías agrícolas, el porcentaje de frutos debía guardar una proporción equitativa con los aportes realizados por cada parte. Y aquí Mendoza adquiere un interés extraordinario. En una provincia cubierta por viñedos, frutales y chacras, donde propietarios, arrendatarios, medieros y distintas formas de trabajadores rurales convivían en un complejo entramado productivo, una legislación nacional de estas características necesariamente dialogaba con una realidad local muy particular. Sin embargo, hay que hacer una distinción histórica importante: el célebre “contratista de viña” mendocino no debe confundirse automáticamente con el aparcero de la Ley 13.246. Mendoza ya había avanzado por otra vía. En 1945 se dictó el Decreto 496-G y en 1946 la provincia aprobó el primer Estatuto del Contratista de Viñas y Frutales, que reguló específicamente esta peculiar relación entre quien cuidaba y trabajaba la viña y el propietario de la finca. Estudios históricos del CONICET señalan que aquel estatuto provincial establecía residencia en el predio, remuneración fija, participación porcentual en la producción e indemnización en determinados casos, y que definió al contratista como trabajador rural. La fotografía social de aquellos años resulta fascinante: investigaciones sobre la vitivinicultura mendocina muestran que el contratista y su familia podían encargarse durante todo el año del riego, poda, cultivo y cuidado de parcelas de viñedo, dependiendo parte de sus ingresos del porcentaje de la cosecha. La figura había sido decisiva para la expansión vitícola mendocina desde fines del siglo XIX y continuaba ocupando un lugar central a mediados del XX. Por eso, detrás de aquella publicación del 18 de septiembre de 1948 hay una historia mucho más cercana a Mendoza de lo que parece. Mientras desde Buenos Aires se establecían reglas nacionales para arrendamientos, aparcerías y medierías, en las fincas mendocinas convivían esas figuras con el particular sistema del contratista de viña. Revisar los protocolos notariales, avisos clasificados de Los Andes, expedientes judiciales y contratos de fincas de 1948 a 1950 podría revelar cómo estas disposiciones se tradujeron —o chocaron— con la vida cotidiana del campo mendocino. Y allí, entre escrituras, porcentajes de cosecha, casas de finca, turnos de riego y discusiones por la tierra, seguramente espera todavía una parte poco contada de nuestra historia rural. Fuente: Ley Nacional N.º 13.246, sancionada 8/9/1948, Boletín Oficial N.º 16.159, 18/9/1948, p. 3; Decreto N.º 27.230/1948, promulgación, p. 5; Cerdá y Nodari, “El Contratista de Viñas y Frutales en Mendoza”, 2021; Cerdá y Mellado, “Las desigualdades en el agro a mitad del siglo XX”, Estudios del ISHiR. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #18DeSeptiembre #Ley13246 #ArrendamientosRurales #Aparcerías #Mediería #CampoArgentino #Vitivinicultura #Viñedos #Fincas #ContratistasDeViña #Vendimia #Agricultura #MemoriaRural #MendozaHistory #ArgentineHistory #RuralHistory #Vineyards #WineHistory #Agriculture #HistoricMendoza #Argentina

🔥🚂⛰️ 15 DE MARZO DE 1921: EL KILÓMETRO 32 DEL TRASANDINO — UNA EXPEDICIÓN CIENTÍFICA DE EE.UU. INMORTALIZÓ LA PRECORDILLERA MENDOCINA 📸🇦🇷


El 15 de marzo de 1921 una cámara quedó frente a este paisaje áspero, silencioso y casi desnudo de la Precordillera mendocina. La fotografía fue registrada con el número B.S. 22349 y una descripción tan breve como extraordinariamente precisa: “Foothills of Pre-Cordillera. Kilómetro 32, Ferrocarril Trasandino, Mendoza, Argentina”. Más de un siglo después, aquella imagen permite contemplar un sector de Mendoza cuando el histórico ferrocarril que atravesaba los Andes llevaba apenas once años realizando el recorrido internacional completo entre Mendoza y Los Andes, Chile: el primer servicio integral había sido inaugurado el 5 de abril de 1910. La fotografía no nació como una postal turística. Forma parte del álbum de trabajo de Alexander Wetmore, naturalista estadounidense que entre 1920 y 1921 recorrió Sudamérica para el Bureau of Biological Survey del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Su misión consistía en estudiar las zonas biológicas y la distribución de aves migratorias norteamericanas en Uruguay, Argentina, Chile y Perú. El Smithsonian conserva aquel álbum dentro de los Alexander Wetmore Papers, y sus imágenes documentan no solamente aves, sino también vegetación, ríos, montañas, poblaciones, medios de transporte y paisajes encontrados durante la expedición. Lo más fascinante es que podemos seguir parcialmente el recorrido mendocino a través de las propias fotografías. Ese mismo 15 de marzo de 1921, después de la imagen del Kilómetro 32, aparecen en el álbum fotografías del Río Blanco y de los valles andinos de Potrerillos. Dos días después, el 17 de marzo, Wetmore registró distintas vistas del valle del río Mendoza y, el 18, la Sierra del Plata observada desde el valle del Río Blanco. El viaje continuaría días más tarde por Tunuyán y, el 21 de abril, volvería a internarse en la cordillera por Uspallata, Puente del Inca y Las Cuevas camino de Chile. El enigmático “Kilómetro 32” tampoco era una simple cifra ferroviaria. Una publicación histórica dedicada a las fuentes termominerales de Cacheuta menciona expresamente una “Parada kilómetro 32” del Ferrocarril Trasandino como referencia para acceder a la zona de manantiales situada en el ámbito de Cacheuta, confirmando la importancia que aquellos puntos kilométricos tenían para orientarse en una región que comenzaba a ser atravesada por viajeros, científicos, trabajadores y turistas. La escena adquiere todavía más valor cuando recordamos lo que representaba aquella línea: el Trasandino había conseguido unir ferroviariamente Mendoza con Los Andes atravesando uno de los territorios más difíciles del continente. El Archivo Nacional de Chile confirma su inauguración en 1910 y conserva, además, una excepcional colección fotográfica de los trabajos realizados en la cordillera. Esta imagen de 1921 no muestra locomotoras, estaciones ni multitudes. Precisamente allí reside gran parte de su fuerza: conserva el paisaje que rodeaba al ferrocarril, la vegetación baja del piedemonte, el suelo pedregoso y las primeras elevaciones que anunciaban el ingreso a la montaña. Es una Mendoza detenida durante una fracción de segundo hace 105 años, vista por los ojos de una expedición científica que jamás imaginó que aquel registro terminaría convertido en un documento histórico de enorme valor para reconstruir nuestro paisaje. Fuente de la fotografía: Smithsonian Institution Archives, Alexander Wetmore Papers, Album 1: Uruguay, Argentina, Chile and Peru, 1920–1921, B.S. 22349, Box 171, Folder 1. Fuentes de información: Smithsonian Institution Archives; Gobierno de Mendoza–Archivo General de la Provincia; Archivo Nacional de Chile; National Library of Medicine.

18 DE SEPTIEMBRE DE 1891: BALMACEDA PASÓ EL ÚLTIMO DÍA DE SU MANDATO OCULTO EN LA LEGACIÓN ARGENTINA — ESCRIBIÓ SU TESTAMENTO POLÍTICO Y HORAS DESPUÉS TODO TERMINÓ 📜🏛️⚔️


El 18 de septiembre de 1891, mientras Chile celebraba sus Fiestas Patrias, José Manuel Balmaceda atravesaba en secreto las últimas horas del período presidencial que había comenzado exactamente cinco años antes, el 18 de septiembre de 1886. No estaba en La Moneda, ni encabezaba ceremonias oficiales: permanecía oculto bajo protección diplomática argentina en Santiago, después del derrumbe de su gobierno durante la Guerra Civil de 1891. Tras la decisiva derrota de las fuerzas gubernamentales en la batalla de Placilla, el 28 de agosto, Balmaceda entregó de hecho el mando al general Manuel Baquedano y se refugió en la Legación Argentina. La Biblioteca Nacional de Chile señala que permaneció allí oculto durante unos veinte días. Aquel 18 de septiembre tenía para él un significado excepcional. En el texto que pasó a conocerse como su “Testamento Político”, dirigido a Claudio Vicuña y Julio Bañados, escribió que el 28 de agosto había depuesto “de hecho” el mando en Baquedano y que “de derecho” concluía aquel día el mandato recibido en 1886. Es una precisión importante: la Biblioteca del Congreso Nacional registra el término efectivo de su presidencia el 29 de agosto, luego de la entrega del poder, mientras que Balmaceda consideraba que el quinquenio constitucional para el cual había sido elegido expiraba el 18 de septiembre. Durante esas horas finales escribió numerosas cartas. La Biblioteca Nacional de Chile conserva y ha digitalizado documentos dirigidos a su esposa, Emilia Toro, y a sus hermanos José María, Elías, Rafael y Daniel, además del manuscrito original de ocho páginas de su Testamento Político. En la carta a Emilia dejó escrito que ese día había expirado el mandato constitucional recibido de sus conciudadanos en 1886. Es decir, hoy podemos observar directamente la letra y las palabras que escribió mientras permanecía escondido en aquella sede diplomática. La conexión argentina es extraordinaria y está documentada por el propio Balmaceda. En su testamento explicó que, al acordarse la entrega del mando, se había decidido que buscaría asilo en la Legación Argentina, entonces encabezada por José Evaristo Uriburu, a quien identifica además como decano del cuerpo diplomático. Balmaceda también dejó cartas vinculadas directamente con Uriburu y agradeció expresamente el “generoso asilo” que había recibido. Años después, aquel diplomático salteño ocuparía la Presidencia de la Nación Argentina entre 1895 y 1898. La historia adquirió su desenlace en la mañana del 19 de septiembre de 1891. Balmaceda murió por suicidio dentro de la propia Legación Argentina, un día después de la fecha en que consideraba concluido su mandato constitucional. La Biblioteca Nacional Digital conserva incluso una publicación editada en Buenos Aires en 1891 titulada “Suicidio del ex-presidente de Chile señor don José Balmaceda: en la Legación Argentina, en Santiago de Chile: el día 19 de septiembre de 1891”, una pieza contemporánea de 62 centímetros impresa a cinco columnas. Así, aquel 18 de septiembre chileno quedó unido de una manera insólita a la historia argentina: mientras un país celebraba su fecha patria, un presidente derrotado permanecía oculto en territorio diplomático argentino, escribía sus últimas cartas y confiaba parte de ellas al hombre que cuatro años después llegaría a la presidencia de la Argentina. Más de 135 años después, los manuscritos originales permiten reconstruir aquellas horas casi línea por línea. #JoséManuelBalmaceda #Balmaceda #Chile #Argentina #HistoriaDeChile #HistoriaArgentina #GuerraCivilDe1891 #18DeSeptiembre #FiestasPatrias #JoséEvaristoUriburu #LegaciónArgentina #HistoriaDiplomática #DocumentosHistóricos #ArchivoHistórico #MemoriaChilena #BibliotecaNacionalDeChile #HistoriaDelSigloXIX #ChileHistory #ArgentinaHistory #Balmaceda #ChileanHistory #CivilWar1891 #HistoricalDocuments #DiplomaticHistory #LatinAmericanHistory #September18 #History #MendozAntigua

🔥⚖️📜 18 DE SEPTIEMBRE DE 1900: MENDOZA REORGANIZÓ SU JUSTICIA — JUECES DE PAZ, DECURI0NES Y UNA LEY QUE CAMBIÓ LAS REGLAS EN TODA LA PROVINCIA 🏛️⛰️


Hace exactamente 126 años, el 18 de septiembre de 1900, Mendoza daba un paso importante en la reorganización de su sistema judicial con la sanción de una nueva Ley Orgánica de Tribunales, norma que una fuente académica de la Universidad Nacional de Cuyo identifica también como Código de Tribunales, Ley N.º 169. No se trataba simplemente de cambiar nombres o cargos: la legislación precisó quién podía juzgar determinados conflictos, qué montos quedaban bajo la competencia de los magistrados inferiores y hasta dónde llegaba la capacidad de imponer una pena. La reforma se produjo en un momento especialmente intenso de transformación institucional. Ese mismo año había entrado en vigencia una nueva Constitución provincial y el propio Poder Judicial de Mendoza señala que aquella carta reorganizó la estructura judicial, formada entonces por la Suprema Corte, dos jueces del crimen, tres jueces de primera instancia y dos Cámaras de Apelaciones. En el nivel más cercano a la vida cotidiana, la ley del 18 de septiembre consolidó un sistema integrado por jueces de paz y decuriones. Los decuriones eran elegidos directamente por las municipalidades, mientras desaparecían como instancias judiciales los antiguos jurados de apelación y los comisarios, que quedaban principalmente con funciones policiales y como auxiliares de la Justicia. La figura del juez de paz adquiría así un papel decisivo para resolver los conflictos cotidianos de pueblos y departamentos alejados de los grandes tribunales. Los números permiten comprender hasta dónde llegaba aquella justicia. En materia civil y comercial, un juez de paz podía intervenir en causas cuyo valor se ubicara entre 20 y 200 pesos; podía resolver apelaciones de decisiones de los decuriones cuando el asunto superaba los 10 pesos; entendía en determinadas sucesiones siempre que el patrimonio inventariado no excediera los 1.000 pesos y no existiera discusión sobre quiénes eran los herederos, y también podía actuar en desalojos de viviendas o predios urbanos. Más llamativas todavía resultan algunas atribuciones penales que la investigación histórico-jurídica encontró en la norma: los jueces de paz podían intervenir, entre otros casos contemplados por la legislación de aquel tiempo, en amenazas, coacciones, injurias leves, usurpaciones, estafas, hurtos o rapiñas de hasta 50 pesos y daños que no superaran esa misma cantidad. Había, sin embargo, un límite concreto: no podían imponer penas superiores a tres meses de arresto. Estas categorías deben leerse dentro del lenguaje jurídico y del Código Penal vigente en 1900, no con las clasificaciones actuales. El procedimiento también resulta fascinante. El Código de Procedimientos Civil y Comercial de 1895, con el que esta organización judicial se articulaba, privilegiaba el juicio verbal ante la justicia de paz: las actuaciones quedaban registradas mediante actas firmadas por el magistrado y las partes. Antes de dictar sentencia, el juez debía intentar que los litigantes alcanzaran un arreglo; si no había acuerdo y los hechos no eran discutidos, podía pronunciar sentencia en el mismo acto o dentro de los cinco días siguientes. Aunque muchos jueces de paz no eran abogados, debían decidir según su “leal saber y entender”, procurando ajustar sus resoluciones al derecho siempre que fuera posible. Aquella Justicia estaba literalmente mucho más cerca del vecino: deudas, alquileres, pequeños negocios, sucesiones familiares, conflictos entre particulares y delitos de menor entidad podían terminar frente a un juez local sin necesidad de trasladarse siempre hasta los tribunales superiores de la capital. La investigadora Inés Sanjurjo de Driollet, de la Universidad Nacional de Cuyo y el CONICET, comprobó al estudiar expedientes de San Rafael que esta magistratura constituyó en aquellos años un espacio concreto para resolver conflictos cotidianos de una sociedad que crecía aceleradamente con la colonización agrícola y la expansión económica del sur mendocino. Hay además un detalle documental que fortalece especialmente esta efeméride: la investigación no parte de una conmemoración moderna, sino que remite expresamente al Registro Oficial de Mendoza y cita la “Ley orgánica de tribunales de 18 de setiembre de 1900”. Otro trabajo conservado en la Biblioteca Digital de la UNCuyo identifica al Código de Tribunales dictado ese año como Ley N.º 169. Así, detrás de una fecha aparentemente técnica aparece una fotografía extraordinaria de la Mendoza de comienzos del siglo XX: una provincia que intentaba ordenar su territorio, establecer quién juzgaba a quién y acercar la administración de justicia a departamentos donde una deuda de unas decenas de pesos, un alquiler impago, un pequeño patrimonio sucesorio o una disputa entre vecinos podían convertirse en verdaderos asuntos de Estado. Fuente: Registro Oficial de la Provincia de Mendoza, Ley Orgánica de Tribunales, 18 de septiembre de 1900; Inés Sanjurjo de Driollet, “La institución de la justicia de paz: la resolución de controversias vecinales de menor cuantía en materia civil y comercial (San Rafael, Mendoza, 1900-1916)”, Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, N.º 32, 2010, UNCuyo-CONICET; Poder Judicial de Mendoza, historia institucional; Biblioteca Digital UNCuyo, Historia de la Medicina Legal en Mendoza. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Efemérides #JusticiaMendocina #PoderJudicial #JusticiaDePaz #JuecesDePaz #HistoriaArgentina #ArchivoHistorico #RegistroOficial #Mendoza1900 #HistoriaDelDerecho #PatrimonioHistorico #ArgentinaHistory #MendozaHistory #LegalHistory #JusticeHistory #HistoricalArchives #ArgentineHistory

🔥🚂🎭 18 DE SEPTIEMBRE DE 1886: DOS VAGONES PERDIDOS RETRASARON EL GRAN DEBUT TEATRAL DE MENDOZA — EQUIPAJES, DECORADOS Y UNA COMPAÑÍA ENTERA ESPERANDO QUE APARECIERA EL TREN 🎼🚂🏛️ (IMAGEN ILUSTRATIA)


Hace exactamente 140 años, Mendoza vivió una de esas pequeñas historias que difícilmente aparecen en los grandes manuales, pero que permiten observar de cerca cómo funcionaba la vida cotidiana de la ciudad a fines del siglo XIX. Durante varios días una compañía de opereta estuvo prácticamente paralizada por un inconveniente inesperado: parte de los elementos indispensables para subir a escena viajaban en vagones ferroviarios que se habían extraviado durante el traslado. Los artistas estaban en Mendoza, el teatro esperaba, el público había sido convocado, pero los equipajes y decoraciones no aparecían. La situación obligó a postergar el esperado debut. Finalmente, el sábado 18 de septiembre de 1886 llegó el momento. La noticia quedó registrada en el Nº 577 del diario Los Andes. En su página 1, el periódico explicaba que, después de varios días de espera provocados por el extravío de los vagones en los que viajaban los equipajes y decoraciones, la compañía podría presentarse aquella misma noche. La obra escogida para abrir la temporada fue Las campanas de Corneville y el diario destacaba un detalle significativo: había sido seleccionada porque permitía intervenir a toda la compañía. En la página 2 de aquel mismo ejemplar apareció además el aviso de la función. El escenario era el Teatro Mendoza, la explotación de la sala figuraba bajo la Empresa Capmany y se anunciaba la “1ra. Función de Abono” de la compañía de opereta dirigida por los señores Lambiase y Cappelli. La espera había terminado: aquella noche finalmente se levantó el telón. La historia no terminó allí. Al día siguiente, domingo 19 de septiembre, Los Andes anunció la segunda función de abono y nuevamente Las campanas de Corneville —publicitada también con su título italiano Le Campane di Corneville— formó parte del programa. El martes 21 ya estaba anunciada la tercera función de la temporada. Es decir, después del contratiempo ferroviario, la actividad teatral pudo continuar normalmente. La obra que finalmente permitió inaugurar la temporada tampoco era una elección menor. Les cloches de Corneville había sido estrenada apenas nueve años antes, el 19 de abril de 1877, en el Théâtre des Folies-Dramatiques de París. Era una opéra-comique en tres actos, con música del compositor francés Robert Planquette y libreto de Louis Clairville y Charles Gabet, según registra la Biblioteca Nacional de Francia. En menos de una década, aquella producción parisina había atravesado el Atlántico, circulado por compañías itinerantes y llegado hasta un escenario mendocino. El episodio adquiere todavía mayor dimensión cuando se lo coloca en el contexto de la transformación que Mendoza estaba atravesando. El primer tren oficial procedente de Buenos Aires había llegado a la estación mendocina el 10 de abril de 1885: apenas un año y cinco meses antes de aquella función. Investigaciones de la Universidad Nacional de Cuyo señalan que la llegada del ferrocarril facilitó enormemente el arribo de compañías profesionales y convirtió a Mendoza en una escala estratégica para artistas que circulaban entre Buenos Aires y Chile. El empresario Capmany tampoco era un recién llegado al ambiente teatral local. Un estudio académico de Fabiana Inés Varela sobre la actividad teatral mendocina documenta que ya el 8 de abril de 1884 El Constitucional informaba que el empresario del teatro, mencionado entonces como Capmani, había viajado a Buenos Aires buscando contratar una compañía de zarzuela para la temporada de invierno. Dos años después, su nombre reaparecía al frente de la empresa que recibía a Lambiase, Cappelli y sus artistas. Y precisamente allí reside lo fascinante de este episodio. El ferrocarril que estaba revolucionando la economía, las comunicaciones y el crecimiento urbano de Mendoza también transportaba cultura: actores, cantantes, músicos, partituras, vestuario, telones y escenografías viajaban sobre los mismos rieles que llevaban pasajeros y mercaderías. Pero aquella modernidad todavía podía mostrar sus fragilidades. Bastaba que dos vagones no llegaran a destino para que una compañía completa quedara esperando y un teatro tuviera que mantener cerrado su telón. La fuente que permite reconstruir esta pequeña odisea es especialmente valiosa. La investigación Documentos musicales en la prensa de Mendoza. Siglo XIX, dirigida por Ana María Otero y publicada por la Universidad Nacional de Cuyo, reunió documentación procedente de periódicos conservados en la Hemeroteca Mayor de la Biblioteca Pública General San Martín, el Archivo General de la Provincia y fondos de la Facultad de Filosofía y Letras. El corpus abarca desde 1852 hasta comienzos de 1902 y reproduce las referencias del Los Andes de 1886 que permiten seguir casi día por día aquella accidentada temporada teatral. Así, el 18 de septiembre de 1886 no hubo una batalla, una revolución ni una gran decisión política en Mendoza. Hubo algo aparentemente mucho más pequeño: un teatro lleno de expectativas, artistas que habían esperado durante días, decorados que por fin aparecieron y un público que esa noche pudo sentarse frente al escenario para escuchar Las campanas de Corneville. Y, detrás de aquella función, quedó una extraordinaria fotografía de la Mendoza que comenzaba a entrar en la modernidad sobre los rieles del ferrocarril. 🎭🚂🎼 #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1886 #TeatroMendocino #TeatroMendoza #LosAndes #FerrocarrilAndino #HistoriaFerroviaria #HistoriaDelTeatro #Opereta #LasCampanasDeCorneville #ArchivoHistorico #Hemeroteca #CulturaMendocina #MendozaAntigua #MendozaHistory #ArgentineHistory #RailwayHistory #TheatreHistory

🔥🍇🌳 29 DE SEPTIEMBRE DE 1881: MENDOZA DEJÓ DE COBRAR IMPUESTOS A QUIENES PLANTARAN VIÑAS, OLIVOS Y NOGALES — LA LEY QUE AYUDÓ A CAMBIAR PARA SIEMPRE EL PAISAJE PROVINCIAL 🍷📜⛰️


A fines del siglo XIX Mendoza estaba frente a una transformación económica gigantesca. La antigua estructura apoyada en buena medida sobre la ganadería, los alfalfares y el comercio de ganado con Chile comenzaba a perder fuerza, mientras la provincia buscaba una actividad capaz de ocupar sus tierras irrigadas, atraer capitales y generar una nueva fuente de riqueza. En ese contexto, durante el gobierno de José Miguel Segura, la provincia adoptó una medida extraordinariamente audaz para la época: el 29 de septiembre de 1881 se dictó una ley que liberaba del pago de la contribución directa, hasta 1891, a los terrenos que fueran destinados al cultivo de viñas, olivos y nogales. No era simplemente una rebaja fiscal: durante alrededor de una década el Estado provincial renunciaba a cobrar parte de sus impuestos para incentivar que propietarios e inversores transformaran tierra en producción agrícola. El resultado comenzó a quedar registrado finca por finca. Una investigación de Rodolfo Richard-Jorba elaborada directamente con los Registros Oficiales de Mendoza muestra que, bajo la legislación de 1881, entre 1882 y 1891 fueron registradas al menos 425 explotaciones beneficiadas, que reunían aproximadamente 4.025 hectáreas de nuevos viñedos; la expansión se aceleró especialmente desde 1886 y 1887. El mismo estudio advierte además que existían plantaciones que no habían sido empadronadas inmediatamente, de modo que las cifras oficiales no necesariamente reflejaban toda la superficie efectivamente implantada. Otra investigación de la historiadora Ana María Mateu dimensiona la magnitud del cambio: después de la medida de 1881 se cultivaron 923 hectáreas más que el año anterior, mientras que durante la década de 1870 el crecimiento de los viñedos había promediado unas 55 hectáreas anuales. Era una aceleración difícil de ignorar. Pero aquella ley no actuó sola. Formó parte de una política mucho más amplia que incluyó nuevas normas de promoción, ampliación y ordenamiento del riego, crédito, formación agrícola, inmigración especializada y, desde 1885, la llegada del ferrocarril que conectó Mendoza con los grandes mercados del litoral y Buenos Aires. Estudios económicos calculan que durante las dos décadas siguientes se incorporaron más de 20.000 hectáreas de viñedos modernos en los oasis mendocinos, desplazando progresivamente alfalfares y modificando profundamente el uso de la tierra. La apuesta terminó produciendo una paradoja fascinante: el Estado había dejado inicialmente de recaudar para estimular las plantaciones, pero cuando aquellas franquicias comenzaron a extinguirse la nueva economía vitivinícola se había convertido en una formidable fuente fiscal. Hacia 1907, según Richard-Jorba, los gravámenes vinculados a esta actividad aportaban más del 60 % del presupuesto provincial. Viñas alineadas hasta perderse en el horizonte, acequias, bodegas, carros cargados de uva, inmigrantes, contratistas y obreros rurales terminaron modificando no solamente la economía sino también el paisaje y la sociedad mendocina. Por eso aquella disposición de septiembre de 1881 puede considerarse una de las piezas iniciales de la política pública que acompañó el nacimiento de la vitivinicultura mendocina moderna. No creó por sí sola la Mendoza del vino, pero sí puso un incentivo poderoso exactamente donde el gobierno quería que aparecieran nuevas plantaciones. Y detrás de buena parte del paisaje vitivinícola que hoy parece inseparable de Mendoza existe también aquella decisión tomada hace 145 años: durante años, plantar viñas, olivos o nogales podía significar dejar de pagar la contribución directa sobre esas tierras. 🍇🍷🌳⛰️📜#Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Vitivinicultura #HistoriaDelVino #VinoArgentino #Viñedos #Vendimia #Malbec #Olivos #Nogales #Agricultura #HistoriaArgentina #PatrimonioMendocino #MendozaAntigua #WineHistory #MendozaWine #ArgentineWine #Vineyards #WineCulture #WineHeritage #ArgentinaHistory #Viticulture #HistoricMendoza

🔥🗳️⚔️ 18 DE SEPTIEMBRE DE 1873: EL DÍA QUE MENDOZA JUZGÓ SUS PROPIAS ELECCIONES — DENUNCIAS DE DETENCIONES, PRESIONES, DINERO Y LICORES LLEGARON A LA LEGISLATURA 🏛️📜


El 18 de septiembre de 1873, la Legislatura de Mendoza vivía una de las sesiones más tensas de aquella extraordinaria lucha política que enfrentó a los seguidores de Francisco Civit con los partidarios del exgobernador Carlos González. No se discutía una ley cualquiera: los legisladores debían decidir si podían considerarse válidos los comicios celebrados el 7 de septiembre para elegir a los llamados diputados “doblantes”, que junto con los miembros de la Cámara intervendrían posteriormente en la elección indirecta del nuevo gobernador. La documentación está perfectamente identificada por la investigación histórica: Archivo Legislativo de Mendoza, Libro de Actas de la Legislatura, Tomo XV, 1871-1874, sesiones especiales del 17 y 18 de septiembre de 1873. El estudio de Gabriela García Garino, realizado con documentación del propio Archivo Legislativo, del Archivo General de la Provincia y de la prensa mendocina de la época, señala que fueron dos jornadas de prolongados debates en las que la oposición intentó que varias elecciones fueran anuladas, mientras la mayoría legislativa defendió su aprobación. Para comprender la magnitud del episodio hay que recordar que votar en aquella Mendoza era muy diferente de hacerlo hoy: el sufragio era voluntario, individual y público, y la elección de gobernador era indirecta. Los ciudadanos debían inscribirse previamente en el registro cívico y presentar la correspondiente acreditación ante la mesa. En septiembre de 1873, además, la competencia entre civitistas y gonzalistas había alcanzado una intensidad poco habitual en la política provincial desde 1852. Después de los comicios comenzaron a llegar protestas procedentes de La Paz, Maipú, San Martín, Guaymallén y Luján. En ellas se denunciaban presiones de empleados públicos, detenciones, ciudadanos impedidos de aproximarse a las mesas, presencia de fuerzas y otras formas de interferencia. Pero uno de los documentos más impactantes procede de La Paz. Conservado en el Archivo Legislativo como expediente 2533, carpeta 48 de 1873, reúne la protesta de vecinos paceños contra lo ocurrido el 7 de septiembre. Según los denunciantes, la mesa habría sido ocupada por personas ajenas al departamento, algunos ciudadanos habrían recibido amenazas para impedir que sufragaran libremente y esas personas habrían sido atraídas mediante distribución de dinero y licores. Se trataba de acusaciones presentadas por una de las partes del conflicto, no de hechos judicialmente comprobados, una distinción fundamental al reconstruir el episodio. El debate llegó al recinto. Durante las sesiones del 17 y 18 la oposición trató primero de impedir que la sesión permaneciera abierta hasta resolver el asunto, cuestionó la actuación de diputados suplentes y pidió retrasar la convocatoria del futuro colegio electoral. La mayoría respondió que la Legislatura tenía la obligación de pronunciarse y que la agitación política continuaría mientras no se encaminara la elección del gobernador. Cuando comenzó el análisis concreto de las impugnaciones, la Comisión de Legislación examinó escrutinios y protestas. Varias denuncias fueron rechazadas por cuestiones formales o porque la mayoría consideró que no demostraban la nulidad del acto electoral; incluso algunas acusaciones sobre presencia de fuerza pública fueron desmentidas o justificadas como medidas destinadas a conservar el orden. Finalmente, la Cámara reconoció la mayor parte de los comicios, pero hubo dos excepciones: Junín, donde no había llegado a constituirse la mesa primaria, y La Paz. De esta manera, aquel 18 de septiembre la Legislatura no solamente discutió denuncias de fraude: actuó como la institución que debía determinar qué elecciones eran jurídicamente válidas antes de poder avanzar hacia la designación del gobernador. El conflicto estaba lejos de terminar. El colegio electoral debía reunirse pocos días después, pero la ausencia de representantes opositores impidió reiteradamente alcanzar el quórum. La crisis se prolongó hasta el 11 de octubre, cuando finalmente se reunieron 39 electores y Francisco Civit fue designado gobernador; Carlos González no recibió votos en aquella reunión, y la investigación considera probable que sus electores no hayan concurrido. Para entonces la disputa política ya había desembocado incluso en un levantamiento armado encabezado por Ignacio Segovia y respaldado por sectores gonzalistas. Así, detrás de un viejo libro de actas y de unas protestas archivadas durante más de un siglo y medio aparece una Mendoza donde las elecciones movilizaban periódicos, clubes, funcionarios, vecinos, legisladores y fuerzas militares. Y el 18 de septiembre de 1873 quedó como una jornada excepcional: el día en que la propia Legislatura debió decidir cuáles de aquellas urnas podían considerarse válidas y cuáles debían caer bajo el peso de las impugnaciones. DATO ARCHIVÍSTICO: Archivo Legislativo de Mendoza, Libro de Actas de la Legislatura, Tomo XV, 1871-1874, sesiones del 17 y 18 de septiembre de 1873; ALM, expediente 2533, carpeta 48, “Nota presentada por varios vecinos de la Villa de La Paz: protestando por los atropellos habidos en las elecciones del 7 de septiembre de 1873”. En las fuentes digitalizadas que pude verificar no aparece publicada la foja exacta del Libro de Actas, por lo que no conviene inventarla: ese dato requiere consulta directa del tomo físico o de su inventario interno. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #EfemeridesMendocinas #Elecciones1873 #FranciscoCivit #CarlosGonzalezPinto #LaPazMendoza #JuninMendoza #ArchivoLegislativo #ArchivoGeneralDeMendoza #HistoriaArgentina #SigloXIX #MemoriaHistorica #MendozaHistory #ArgentineHistory #PoliticalHistory #HistoricalArchives #NineteenthCentury

🔥🍷📜 18 DE SEPTIEMBRE DE 1833: EL EXPEDIENTE QUE ABRIÓ UNA BODEGA MENDOCINA DE HACE 193 AÑOS — 3.409 CEPAS, LAGARES DE CUERO Y UN NOQUE SOBRE PALOS 🍇🏺⛰️


El 18 de septiembre de 1833, cuando Mendoza todavía elaboraba sus vinos con técnicas heredadas de los siglos coloniales, comenzó un expediente que casi doscientos años después permite entrar, inventario en mano, a una bodega mendocina desaparecida. Se trata de la testamentaría de Vicente Torres, conservada en el Archivo General de la Provincia de Mendoza e identificada por la investigación doctoral de la arquitecta e historiadora Estela del Carmen Premat: juez Videla, secretario Pacheco, carpeta 55, documento 2 y 18 fojas. La referencia archivística aparece registrada dentro de la Época Independiente, Sección Judicial, y el folio 5 vuelto guarda uno de los detalles más extraordinarios del documento. El inventario señala que Torres poseía en su bodega dos lagares formados por cuatro cueros cada uno, ambos en buen estado, además de un noque de cuero colocado sobre palos. No eran objetos decorativos: formaban parte del corazón tecnológico de la antigua elaboración del vino. En los lagares se pisaba la uva para obtener el mosto y el noque actuaba como recipiente o pilón para recibirlo y facilitar su traslado hacia las vasijas de fermentación. Investigaciones sobre la vitivinicultura artesanal de Cuyo muestran que los lagares y recipientes de cuero se difundieron ampliamente por su bajo costo y su facilidad de transporte, permitiendo trabajar incluso bajo ramadas, en patios o junto a las propias viñas. Pero el expediente permite reconstruir todavía más. La tesis de Premat registra para la bodega de Vicente Torres unas dimensiones de 5½ varas de ancho por 21¾ de largo y 4 varas de alto. Su cubierta utilizaba 28 tijeras de sauce rollizo, seis tirantes también de sauce y una estructura de tablillas, caña y barro: prácticamente una radiografía de la arquitectura vitivinícola mendocina anterior a la modernización industrial. Incluso se describe una puerta de dos hojas que miraba al patio, construida con olivo y algarrobo y asegurada con armellas y candado. En la propiedad aparece además un “troje”, espacio destinado al almacenamiento de granos, recordándonos que aquellas fincas no eran exclusivamente bodegas sino unidades productivas mucho más complejas. Y todavía queda un dato formidable. El historiador Pablo Lacoste, trabajando con registros notariales y censales mendocinos, incluyó a Vicente Torres entre los viticultores estudiados para 1833 y registró 3.409 cepas de viña. No eran parrales ni cepas conducidas en bracero: las 3.409 aparecen clasificadas como “cepas de cabeza”, el antiguo sistema en el que las plantas crecían bajas y prácticamente sin las estructuras de alambres que hoy dominan el paisaje vitícola mendocino. El valor de estas dieciocho fojas es enorme: no estamos frente a una descripción escrita muchas décadas después, sino ante documentación judicial que inventarió bienes concretos de una explotación mendocina en 1833. Lagares de cuero, un noque sostenido sobre palos, miles de cepas, vigas de sauce, caña, barro, olivo, algarrobo y un candado permiten reconstruir cómo funcionaba una bodega casi treinta años antes del terremoto de 1861 y varias décadas antes de la gran transformación vitivinícola que modificaría para siempre el paisaje provincial. En papeles aparentemente fríos de una testamentaría quedó congelada una escena extraordinaria de la Mendoza productiva del siglo XIX: detrás de cada foja todavía puede imaginarse la vendimia, la uva entrando al lagar, los pies pisándola, el mosto cayendo al noque y una bodega artesanal trabajando en una provincia que ya llevaba generaciones haciendo del vino una parte fundamental de su economía y su identidad. #18DeSeptiembre #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #VicenteTorres #VinoMendocino #HistoriaDelVino #Vitivinicultura #BodegasAntiguas #ArchivoHistórico #ArchivoGeneralDeMendoza #LagarDeCuero #Noque #ViñasAntiguas #CepasDeCabeza #PatrimonioMendocino #WineHistory #MendozaHistory #ArgentineWine #HistoricWinery #WineHeritage #OldVineyards #HistoricalArchives #ArgentinaHistory Fuente: Archivo General de la Provincia de Mendoza, Época Independiente, Sección Judicial, Testamentaría de Vicente Torres, Mendoza, 18/09/1833, juez Videla, secretario Pacheco, Carpeta 55, Documento 2, 18 fojas; Estela del Carmen Premat, La bodega mendocina de los siglos XVI al XIX. Haciendas y chacras. Sus instalaciones vitivinícolas, tesis doctoral, Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo, 2012; Pablo Lacoste, “Parrales, braceros y cepas de cabeza: el arte de cultivar la viña en Mendoza y San Juan (1561-1869)”, Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2010.

🔥📰⛰️ 18 DE SEPTIEMBRE DE 1952: NACE ROBERTO SUÁREZ — DE LA CONSULTA A MÁS DE MEDIO SIGLO DE PERIODISMO, OCHO MUNDIALES Y UNA VIDA CREANDO MEDIOS EN MENDOZA 📻📺⚽📚


El 18 de septiembre de 1952 nacía en La Consulta, departamento de San Carlos, Roberto Suárez, periodista y escritor mendocino cuya trayectoria terminó atravesando prácticamente todas las transformaciones de los medios de comunicación de las últimas décadas: de la radio y la prensa impresa a la televisión, el cable, las transmisiones satelitales y el periodismo digital. Los registros oficiales del Gobierno de Mendoza y de la Ciudad de Mendoza confirman su lugar y fecha de nacimiento y una carrera de más de medio siglo desarrollada principalmente en Mendoza, aunque también con actividad en Córdoba y Buenos Aires. Su recorrido no quedó limitado a trabajar frente a un micrófono, una cámara o una redacción. Suárez estuvo ligado a la creación de nuevos medios y formatos: impulsó Aconcagua Noticias, señalado por fuentes oficiales municipales como el primer noticiero de televisión por cable de Mendoza; creó Radio Veintiuno FM y Radio Jornada FM 91.9; fundó Diario Jornada, identificado como el primer periódico gratuito de la provincia, y posteriormente jornadaonline.com, acompañando el salto del periodismo mendocino hacia Internet. También realizó las primeras transmisiones vía satélite desde el extranjero destinadas a la televisión mendocina, un avance significativo para los medios provinciales de aquella época. Su carrera tuvo además un capítulo estrechamente relacionado con la historia institucional argentina: en 1983, durante el comienzo de la recuperación democrática, fue subsecretario de Comunicación Social de Mendoza durante la gestión del gobernador Santiago Felipe Llaver, y posteriormente integró el directorio del Banco Hipotecario Nacional durante la presidencia de Raúl Alfonsín. El fútbol fue otra de las grandes estaciones de su vida profesional. Algunas reseñas más antiguas mencionaban siete Copas del Mundo cubiertas, pero fuentes posteriores de la Municipalidad de Mendoza elevaron el registro a ocho, cifra que el propio Suárez confirmó en junio de 2026 al escribir que había cubierto ocho campeonatos mundiales y que, pese a haber sido nuevamente acreditado para el Mundial 2026, había decidido no viajar. Tras desempeñarse durante 18 años como editor general del Grupo Jornada, continuó vinculado al Grupo Crónica y su actividad periodística sigue vigente. En 2026 aparece publicando regularmente en Mendoza Today —medio en el que llegó a firmar como presidente— y en septiembre de este año fue mencionado entre los representantes de medios del Grupo Crónica que integran espacios de trabajo de ADEPA. Pero junto al periodista existe también el escritor. Su producción incluye Crónicas de guantes, Crónicas de Alfonso, Crónicas de retórica, Crónicas de una pasión insaciable, Cicatrices de la vida, Crónicas de mi tierra, Crónicas de 100 años y Crónicas del Che, además de su participación como coautor en Pena de muerte y El indulto. En 2022, la Cámara de Diputados de Mendoza declaró de interés Cicatrices de la vida, obra dedicada a reconstruir la historia de la campeona mundial de boxeo Yésica Marcos. Entre todas sus obras, una resulta especialmente cercana a sus orígenes: Crónicas de mi tierra, presentada en la Feria del Libro de Mendoza en 2022. Allí regresó literariamente a San Carlos, recuperando recuerdos familiares y episodios y personajes de la historia departamental, desde figuras vinculadas con la etapa sanmartiniana hasta José Néstor Lencinas y otras personalidades sancarlinas y mendocinas. Así, aquel niño nacido un 18 de septiembre de 1952 en La Consulta terminó convirtiendo el periodismo en el hilo conductor de su vida: diarios, radios, televisión, satélites, Internet, libros, acontecimientos políticos y ocho Copas del Mundo forman parte de una trayectoria que permite recorrer, al mismo tiempo, más de medio siglo de evolución de los medios mendocinos. Este 18 de septiembre de 2026, Roberto Suárez cumple 74 años y continúa escribiendo, demostrando que buena parte de la historia contemporánea de Mendoza también puede reconstruirse siguiendo las páginas, micrófonos y pantallas por las que pasó. #RobertoSuarez #Mendoza #LaConsulta #SanCarlos #ValleDeUco #PeriodismoMendocino #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Periodismo #Radio #Television #DiarioJornada #HistoriaArgentina #MendozaHistory #ArgentineHistory #Journalism #Journalist #MediaHistory #SanCarlosMendoza #ValleDeUco #Argentina

🔥📜🇦🇷 18 DE SEPTIEMBRE DE 1946: EL FERIADO QUE LLEGÓ TARDE AL BOLETÍN OFICIAL — PERÓN LO PROMULGÓ EN AGOSTO, PERO LA NORMA APARECIÓ CUANDO LA FECHA YA HABÍA PASADO ⏳🏛️⚔️ (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Una de las curiosidades más llamativas del calendario argentino quedó registrada hace exactamente 80 años. El 18 de septiembre de 1946, durante los primeros meses de la primera presidencia de Juan Domingo Perón, el Boletín Oficial publicó la Ley 12.831, que declaraba feriado nacional el 12 de agosto en conmemoración de las jornadas de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires. Lo extraordinario es la secuencia de fechas: el texto había sido aprobado por el Congreso el 9 de agosto; el Poder Ejecutivo lo promulgó al día siguiente mediante el Decreto 6.630/46, firmado por Perón y el ministro del Interior Ángel G. Borlenghi; sin embargo, tanto la ley como el decreto recién fueron publicados oficialmente el 18 de septiembre, en el Boletín Oficial Nº 15.579, página 2. Es decir, la publicación apareció 39 días después de la promulgación y 37 días después de aquel 12 de agosto que la propia norma convertía en feriado nacional. Una auténtica paradoja burocrática: el país conocía oficialmente en el Boletín un nuevo feriado cuando la fecha correspondiente ya había quedado más de un mes atrás. La elección del 12 de agosto no era casual. Ese día de 1806, después de 48 días de ocupación británica, las fuerzas organizadas por Santiago de Liniers, junto con milicianos y habitantes de Buenos Aires, consiguieron recuperar la ciudad de las tropas comandadas por William Carr Beresford. La experiencia militar y política generada durante aquellas invasiones tendría profundas consecuencias en el Río de la Plata. La propia Ley 12.831 no hablaba únicamente de la “Reconquista”: mencionaba expresamente las jornadas de la “Reconquista y Defensa”, enlazando simbólicamente la recuperación de Buenos Aires de 1806 con la resistencia frente a la segunda invasión británica de 1807, derrotada definitivamente en julio de aquel año. La historia de aquel feriado, sin embargo, sería relativamente breve. Después del derrocamiento de Perón en septiembre de 1955, el gobierno provisional encabezado por Eduardo Lonardi dictó el Decreto 554 del 8 de octubre, publicado el 19 de octubre, que reorganizó el calendario y estableció como feriados nacionales el 1º de mayo, 25 de mayo, 9 de julio, 12 de octubre y 25 de diciembre, derogando las normas incompatibles con esa nueva enumeración. El 12 de agosto ya no figuró. En febrero de 1956, el Decreto-Ley 2.446 volvió a establecer el régimen de feriados nacionales y nuevamente dejó afuera el Día de la Reconquista. Así quedó enterrado en antiguos boletines y registros jurídicos uno de esos pequeños episodios que muestran cómo hasta un calendario puede contar la historia política y administrativa de un país: una victoria militar de 1806 convertida en feriado 140 años después, una ley promulgada apenas dos días antes de la fecha elegida y una publicación oficial que apareció cuando el día que declaraba feriado ya había pasado hacía 37 días. Un detalle documental casi olvidado, pero extraordinario para reconstruir la Argentina de 1946. Fuente: Argentina.gob.ar / normativa nacional: Ley 12.831; Decreto 6.630/1946; Decreto 554/1955; Decreto-Ley 2.446/1956; reseñas históricas oficiales sobre la Reconquista y Defensa de Buenos Aires. #18DeSeptiembre #12DeAgosto #JuanDomingoPerón #Perón #Ley12831 #DíaDeLaReconquista #ReconquistaDeBuenosAires #InvasionesInglesas #SantiagoDeLiniers #BuenosAires #HistoriaArgentina #Efemérides #ArchivoHistórico #BoletínOficial #MemoriaHistórica #ArgentineHistory #BuenosAiresHistory #BritishInvasions #History #OnThisDay

🔥🥩🍷 18 DE SEPTIEMBRE DE 1627: CARNE PARA “LOS POBRES Y PASAJEROS”, VINO EN LA PULPERÍA Y UN CABILDO QUE REGULABA LA MESA DE MENDOZA HACE 399 AÑOS 📜🏛️⛰️ ( IMAGEN ILUSTRATIVA)


Hace exactamente 399 años, cuando Mendoza llevaba apenas 66 años desde su fundación, una sesión del Cabildo dejó una extraordinaria ventana abierta hacia la vida cotidiana de la ciudad colonial. El 18 de septiembre de 1627 las autoridades mendocinas volvieron sobre un problema que ya habían tratado una semana antes: cómo garantizar el abastecimiento regular de carne vacuna. Las Actas Capitulares señalan que se había aceptado la propuesta del corregidor Cristóbal de Sagredo y Molina para procurar que existiera un “obligado”, es decir, una persona comprometida formalmente a mantener disponible carne para la población. El motivo quedó escrito con una expresión excepcionalmente gráfica: debía venderse carne para que pudieran comprarla “los pobres e pasajeros e todos los que quieran comprar”. No era una cuestión menor. En una ciudad pequeña, aislada y situada al pie de los Andes, el suministro de alimentos dependía de decisiones concretas sobre productores, vendedores, precios y lugares de expendio. Pero aquella reunión del 18 de septiembre guarda otro detalle todavía más llamativo: ese mismo día el Cabildo resolvió que en la pulpería de Juan Carrera se vendiera vino a los particulares. En una sola jornada aparecen así reunidos algunos de los grandes protagonistas de la economía cotidiana de la Mendoza del siglo XVII: la carne, los viajeros, los sectores pobres, las pulperías y el vino. La historia no terminó allí. Las disposiciones muestran hasta qué punto el Cabildo intervenía en el comercio local. El 22 de febrero de 1627 había establecido restricciones para la venta de vino a los indígenas y, meses después, el 12 de diciembre, volvió a reglamentar el expendio de Juan Carrera, determinando condiciones distintas según las personas y los días religiosos, una muestra también de las desigualdades jurídicas y sociales propias del orden colonial. En mayo de 1628, el Cabildo fijó en 18 reales la arroba de vino añejo bueno y exigió al pulpero informar las partidas que compraba para que las autoridades pudieran comprobar su calidad y, cuando correspondiera, establecer el precio de venta. Con la carne ocurrió algo parecido: el 9 de septiembre de 1628 se pidió a los vecinos que presentaran ofertas para asegurar el abastecimiento y se dispuso que la matanza se realizara en el patio de las casas del Cabildo. Aquellos detalles, aparentemente domésticos, revelan algo enorme: mucho antes de que Mendoza se transformara en una gran provincia vitivinícola y urbana, sus autoridades ya debatían quién debía vender alimentos, dónde hacerlo, cuánto podía cobrarse y cómo garantizar el suministro a quienes no producían su propia comida. Una investigación académica de la UNCuyo sobre la sociedad mendocina del siglo XVII utiliza precisamente estas actas para señalar la frecuente aparición de los “pobres de la ciudad” en los problemas de abastecimiento y explicar que detrás de esa denominación probablemente se encontraban quienes carecían de tierras, ganado o producción suficiente para autoabastecerse. El documento posee además un enorme valor patrimonial: forma parte del tomo II de las Actas Capitulares de Mendoza, publicado por la Junta de Estudios Históricos de Mendoza en 1961 con introducción de Edberto Oscar Acevedo. El volumen reúne las actas sobrevivientes de 1627, 1628, 1629, 1630, 1631, 1643, 1644, 1645, 1646 y 1650; la Academia Nacional de la Historia conserva ejemplares y la Biblioteca Americanista de Sevilla-CSIC permite consultar digitalmente el volumen. Así, aquel 18 de septiembre de 1627 no fue simplemente otra reunión administrativa: fue una jornada en la que quedaron escritos el hambre, el comercio, los viajeros, la carne y el vino de una Mendoza que todavía estaba construyendo sus primeras reglas de convivencia. Casi cuatro siglos después, esas páginas nos permiten escuchar nuevamente las preocupaciones concretas de quienes vivían en aquella pequeña ciudad colonial al otro lado de los Andes. #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozaColonial #18DeSeptiembre #CabildoDeMendoza #ActasCapitulares #HistoriaArgentina #SigloXVII #Carne #Vino #VinoMendocino #Pulperia #Cuyo #PatrimonioHistorico #DocumentosHistoricos #HistoriaColonial #MendozaHistory #ColonialMendoza #ArgentineHistory #ColonialHistory #WineHistory #HistoricalDocuments #CulturalHeritage

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