sábado, 1 de agosto de 2026

1932–1940: DEL IMPERIO DEL VINO AL ORO NEGRO — LA DÉCADA EN QUE MENDOZA PERFORÓ SU FUTURO


Durante siglos, Mendoza había construido su identidad económica alrededor de la vid, las bodegas y el vino. Sin embargo, en la década de 1930, mientras aquella industria atravesaba una profunda crisis de sobreproducción, caída del consumo y acumulación de excedentes, otra riqueza comenzó a emerger desde las entrañas de la tierra: el petróleo. El golpe de Estado de 1930 abrió una etapa política convulsionada. José María Rosa fue designado interventor federal de Mendoza por el gobierno de facto encabezado por José Félix Uriburu. En medio de la recesión, la desocupación y las dificultades de la vitivinicultura, la dirigencia provincial comprendió que la economía mendocina necesitaba ampliar sus horizontes. La provincia no debía abandonar el vino, sino dejar de depender exclusivamente de él. Mendoza ya poseía antecedentes petroleros extraordinarios. A fines del siglo XIX, la Compañía Mendocina de Petróleo, impulsada por Carlos Fader y otros miembros de la élite local, había sido una de las primeras grandes experiencias privadas de explotación de hidrocarburos del país. Sus trabajos en Cacheuta fueron técnicamente audaces, pero las dificultades económicas y de transporte terminaron paralizando la actividad durante las primeras décadas del siglo XX. El cambio decisivo llegó cuando el Estado provincial estrechó sus vínculos con Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Durante 1931, técnicos de YPF inspeccionaron Cacheuta y distintas zonas del sur mendocino. Poco después, la empresa estatal asumió la explotación de Agua del Corral, un área de más de 19.000 hectáreas perteneciente a la antigua compañía petrolera mendocina. El acuerdo contemplaba la perforación de nuevos pozos, la utilización de instalaciones existentes y la posibilidad de construir depósitos, edificios y oleoductos. El 29 de julio de 1932, el gobierno provincial y YPF firmaron el convenio que transformaría definitivamente el destino energético de Mendoza. Presentado ante la Legislatura el 1 de agosto y convertido en la Ley 966 el 19 de septiembre, el acuerdo encomendó a la petrolera estatal la exploración metódica y sistemática de hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos en todo el territorio provincial. Mendoza comenzaba a integrarse formalmente al mapa petrolero argentino. Los primeros resultados fueron modestos. En 1935, YPF había perforado 27 pozos, muchos de los cuales producían apenas entre tres y cuatro metros cúbicos diarios. No obstante, ese petróleo servía para alimentar las calderas de los propios campamentos y permitía continuar las exploraciones. Detrás de cada perforación existía una apuesta de enorme riesgo: no había certeza sobre la dimensión de las reservas, pero sí la convicción de que bajo la montaña dormía una riqueza estratégica. La gran transformación comenzó en 1938 con el pozo T-19 de Tupungato y continuó en Barrancas y Lunlunta. En apenas un año, la producción provincial se cuadruplicó. Entre 1939 y 1940 creció alrededor de un 250%, y volvió a aumentar durante 1941. Mendoza, que en 1934 apenas representaba el 0,1% de la producción petrolera nacional, alcanzó siete años después casi el 24%. En 1940 ya se había convertido en el segundo distrito productor del país, únicamente detrás de Comodoro Rivadavia. El petróleo también exigió caminos, depósitos, camiones, técnicos, obreros y refinerías. Primero se construyó una planta de almacenamiento y destilación en Godoy Cruz. Pero el crecimiento fue tan acelerado que aquella instalación quedó pequeña. La Ley provincial 1316 permitió entonces levantar una refinería mucho mayor en Blanco Encalada, Luján de Cuyo. Inaugurada el 20 de diciembre de 1940, podía procesar unos 500 metros cúbicos diarios, cinco veces más que la planta anterior, y abastecer con combustibles a Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja y parte de Córdoba. En menos de una década, aquella provincia castigada por la crisis vitivinícola había construido una nueva industria pesada, creado puestos de trabajo, generado regalías e incorporado conocimientos técnicos que posteriormente impulsarían la formación especializada en ingeniería del petróleo. Mendoza continuó siendo la tierra del sol y del buen vino, pero desde entonces también se convirtió en tierra de pozos, oleoductos, refinerías y hombres cubiertos de petróleo. El llamado “oro negro” había dejado de ser una promesa escondida bajo las piedras. Era ya una realidad capaz de modificar la economía, el paisaje y el destino de toda una provincia. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #PetróleoEnMendoza #OroNegro #YPF #LujánDeCuyo #Cacheuta #Tupungato #Lunlunta #Barrancas #IndustriaArgentina #HistoriaArgentina #PatrimonioIndustrial #EnergíaArgentina #MendozaHistory #OilHistory #ArgentineHistory #BlackGold #PetroleumIndustry #IndustrialHeritage #EnergyHistory #YPFHistory #MendozaArgentina #HistoricMendoza

1 DE AGOSTO DE 1951: CASI UNA HECTÁREA PARA EL FUTURO — LA ESCUELA RURAL QUE NACIÓ BAJO EL CIELO Y ESPERÓ 16 AÑOS SU HOGAR


El 1 de agosto de 1951, la firma vitivinícola Pascual Toso protagonizó uno de esos gestos silenciosos que pueden cambiar para siempre el destino de una comunidad: mediante la escritura número 117 donó un terreno de 9.800,82 metros cuadrados, casi una hectárea, situado sobre el Carril Barrancas de Maipú. Allí debía levantarse el edificio de la entonces Escuela Nacional Nº 106, hoy Escuela Nº 1-330 Pascual Toso. Pero la historia de aquella escuela rural había comenzado mucho antes y en condiciones extraordinariamente humildes. Fue creada el 10 de febrero de 1921 y sus primeras clases se dictaron en el patio de la familia Mercuri. El director Mamerto Escudero llegó a vivir en aquella casa, mientras que la maestra María de Santos se alojaba con otros vecinos y recorría a caballo los difíciles caminos de Barrancas para poder enseñar. Durante dos años, los alumnos estudiaron prácticamente al aire libre, expuestos al frío, al calor y al viento mendocino. Más adelante, el vecino Atilio Bernardelli construyó con sus propios materiales y dentro de su propiedad un pequeño local escolar. Las familias organizaban festivales para reunir recursos, mientras la población y la cantidad de estudiantes continuaban creciendo. La escuela existía gracias a una verdadera cadena de solidaridad formada por maestros, vecinos, comerciantes y padres que se negaban a permitir que la distancia o la pobreza dejaran a los niños sin educación. La donación de 1951 encendió una enorme esperanza, pero el edificio no apareció de inmediato. Las obras comenzaron recién el 9 de abril de 1964, casi trece años después, y avanzaron mediante el esfuerzo comunitario y la colaboración del Gobierno provincial. Finalmente, el 17 de septiembre de 1967, bajo la dirección de Ilda Zabala de Samparisi, el nuevo establecimiento abrió sus puertas entre autoridades, antiguos docentes, estudiantes y vecinos. Habían transcurrido 16 años, un mes y 16 días desde la entrega del terreno. El 12 de octubre de 1969 la institución recibió oficialmente el nombre de Pascual Toso, en homenaje a su benefactor. Así, aquella escuela que había nacido bajo el cielo de Barrancas consiguió finalmente paredes, aulas y un hogar propio, pero conservó para siempre el espíritu de quienes la sostuvieron cuando solamente existían un patio prestado, unos pocos bancos y la voluntad inquebrantable de enseñar. Más de un siglo después de su creación, continúa siendo una institución emblemática de la educación rural mendocina. En febrero de 2024 fue elegida para inaugurar oficialmente el ciclo lectivo provincial, y en 2025 la Dirección General de Escuelas anunció la construcción de un salón de usos múltiples destinado a proteger las actividades de sus alumnos durante los fríos inviernos de la zona. Porque a veces una escuela no comienza con un gran edificio. A veces empieza en el patio de una familia, con una maestra sobre un caballo y con todo un pueblo convencido de que educar también es sembrar futuro. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Maipú #Barrancas #PascualToso #EscuelaRural #EducaciónPública #MemoriaMendocina #HistoriaArgentina #PatrimonioEducativo #MendozaAntigua #RuralSchool #HistoryOfMendoza #EducationHistory #ArgentineHistory #CommunitySpirit #LocalHistory #HistoricalMendoza

Mendoza 1960: el oasis conquistaba el este


En 1960, una cámara sobrevoló los suburbios orientales de Mendoza y atrapó una frontera en pleno movimiento. Bajo el avión, las viviendas, las calles arboladas y los nuevos loteos comenzaban a extenderse sobre un territorio todavía dominado por fincas, viñedos y parcelas cultivadas. A la derecha se distingue un gran corredor de transporte acompañado por las vías ferroviarias; el epígrafe que circula junto con la fotografía relaciona ese trazado con la Ruta Nacional 7, la histórica entrada oriental hacia el corazón mendocino. La escena no representa solamente un paisaje urbano: conserva el instante en que el oasis productivo empezaba a transformarse en una gran aglomeración. Pocos años antes, durante la campaña 1954-1955, Mendoza reunía aproximadamente 143.700 hectáreas de viñedos, equivalentes al 69 % de toda la superficie vitícola argentina; por eso, las casas aparecen casi incrustadas entre las hileras de cultivos. Un estudio geográfico provincial eligió precisamente 1960 como punto de referencia porque desde entonces comenzó a manifestarse un nuevo impulso de expansión urbana. Entre techos bajos, caminos, arboledas, ferrocarriles y viñas, Romain Gaignard congeló el avance silencioso de la ciudad sobre su cinturón agrícola: una transformación que modificaría para siempre el rostro del este mendocino. Fotografía: Romain Gaignard, 1960. Colección personal Romain Gaignard. Digitalización: Centre IST REGARDS–CNRS. Fuente: MédiHAL, registro medihal-00701563. Licencia CC BY-NC-SA 4.0. Edición: MendozAntigua. #MendozaAntigua #Mendoza1960 #HistoriaDeMendoza #GranMendoza #RutaNacional7 #Vitivinicultura #MemoriaFotográfica #PatrimonioMendocino #FotografíaHistórica #HistoricMendoza #MendozaHistory #VintageArgentina #AerialPhotography #WineHeritage #UrbanHistory #ArgentinaHistory

1 DE AGOSTO DE 1948: MENDOZA ABRIÓ LA PUERTA DE LA ERA ATÓMICA — EL DÍA EN QUE EL URANIO SALIÓ A LA LUZ


El domingo 1 de agosto de 1948, mientras la energía nuclear comenzaba a transformar la política, la ciencia y la industria mundial, los mendocinos descubrían que bajo sus montañas podía ocultarse uno de los minerales más estratégicos del siglo XX. Aquella jornada, una nota publicada en la página 8 del diario Los Andes otorgó difusión pública a las investigaciones que la Universidad Nacional de Cuyo venía desarrollando sobre la presencia de uranio en distintos puntos de la provincia. No puede asegurarse que haya sido la primera mención periodística absoluta del tema, pero constituye una evidencia hemerográfica precisa del momento en que aquellos estudios comenzaron a adquirir una fuerte repercusión social. Las tareas se realizaban, al menos, desde 1947 y comprendían exploraciones sistemáticas en Malargüe, Tupungato, Cacheuta y Barrancas. El impulso científico había tomado forma pocos meses antes. Mediante la Ordenanza N.º 23 del 27 de abril de 1948, la UNCuyo creó el Instituto de la Energía, dependiente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, cuya sede estaba en San Juan. Su misión era formar especialistas y colaborar con organismos públicos en el estudio de los recursos energéticos del país. El instituto reunía tres grandes áreas: combustibles, recursos hidroeléctricos y estudios físico-químicos. Desde Mendoza, el Departamento de Combustibles investigaba petróleo, asfaltita, esquistos bituminosos y minerales de uranio, mientras otros científicos estudiaban energía atómica, solar y eólica, además de la radiación cósmica. Era una visión extraordinariamente avanzada para la región: comprender y aprovechar todas las fuerzas capaces de impulsar el desarrollo industrial argentino. Aquel artículo de 1948 no anunciaba todavía una mina en funcionamiento ni una planta industrial. Revelaba algo quizá más decisivo: Mendoza ya poseía investigadores, instituciones y conocimientos dispuestos a explorar el futuro energético escondido en la cordillera. Entre aquellos especialistas se encontraban ingenieros y científicos como Armando Vergara Bai, Otto Gamba, Enrique Pedro Maneschi y Guillermo Siegfried Lexow; algunos de ellos participarían posteriormente en organismos y proyectos vinculados al nacimiento de la actividad nuclear argentina. La historia daría un salto gigantesco pocos años después. En 1954 comenzó a funcionar el Complejo Fabril Malargüe, considerado la primera planta de concentrado de uranio de América Latina. Hasta su cierre en 1986 procesó mineral extraído de las minas Huemul y Sierra Pintada y produjo aproximadamente 752 toneladas de uranio en forma de “torta amarilla” o yellowcake, concentrado utilizado como materia prima para elaborar el combustible destinado a reactores nucleares de potencia e investigación. La explotación también dejó residuos y un complejo desafío ambiental. Décadas después, las antiguas colas minerales fueron encapsuladas y el terreno se transformó en el parque público El Mirador. La obra, concluida en 2017, fue presentada por la Comisión Nacional de Energía Atómica como la primera remediación integral de este tipo realizada en Argentina. Así, aquel lejano domingo de 1948 puede recordarse como una fecha simbólica: el día en que el uranio abandonó los informes reservados, descendió de las montañas y comenzó a ocupar un lugar en la conversación pública mendocina. Antes de las plantas, las minas y los reactores existió una generación de científicos que observó el territorio y comprendió que bajo el suelo de Mendoza no solamente había petróleo, agua y minerales: también comenzaba a escribirse una parte fundamental de la historia nuclear argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #UraniumHistory #NuclearHistory #NuclearEnergy #ScienceHistory #AtomicAge #Malargue #HuemulMine #ScientificHeritage #HistoricalResearch #EnergyHistory #LatinAmericanHistory #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #Uranio #Malargüe #UNCuyo #CienciaArgentina #HistoriaArgentina #EnergíaNuclear #Huemul #SierraPintada #Efemérides #PatrimonioCientífico #InvestigaciónCientífica #MemoriaHistórica

EL SOMBRERO QUE CONQUISTÓ EL DEPORTE: EL EXTRAORDINARIO ORIGEN DEL “HAT-TRICK”


Hoy basta que un futbolista convierta tres goles en un mismo partido para que las tribunas, los relatores y las redes pronuncien una expresión conocida en casi todo el planeta: hat-trick. Sin embargo, detrás de esas dos palabras no existe solamente una hazaña deportiva; también se esconde una curiosa historia de magos, críquet, apuestas populares y un sombrero convertido en trofeo. Antes de ingresar en los estadios, la expresión ya estaba relacionada con el ilusionismo. Una referencia periodística de Boston, publicada en 1840, hablaba de un hat trick para describir uno de aquellos trucos realizados con sombreros, objetos ocultos y apariciones aparentemente imposibles. La idea quedó asociada a algo sorprendente, ingenioso y casi inexplicable. Pero su verdadero salto al lenguaje deportivo ocurrió en Inglaterra. Entre el 6 y el 9 de septiembre de 1858, el jugador de críquet Heathfield Harman Stephenson, integrante del All England Eleven, consiguió eliminar a tres bateadores con tres lanzamientos consecutivos durante un encuentro contra el equipo de Hallam y Staveley, disputado en Hyde Park, Sheffield. La proeza fue tan excepcional que recibió un sombrero como recompensa; algunas versiones señalan que el dinero surgió de una colecta realizada entre los presentes. El periódico Bell’s Life in London and Sporting Chronicle registró que aquellos tres wickets consecutivos le habían dado derecho a recibir uno nuevo. La documentación conocida permite corregir un dato repetido con frecuencia: el episodio decisivo ocurrió en 1858, no en 1878. La primera aparición impresa localizada de hat trick con sentido estrictamente deportivo corresponde al 23 de junio de 1865, cuando el Chelmsford Chronicle empleó la expresión al narrar otra extraordinaria actuación en el críquet. Con el paso del tiempo, aquellas palabras abandonaron los campos ingleses y conquistaron el hockey, el fútbol, las carreras y numerosas disciplinas. Su significado también se amplió: ya no designaba únicamente tres wickets consecutivos, sino cualquier serie de tres goles, triunfos o éxitos alcanzados por una misma persona. En el críquet continúa describiendo la eliminación de tres bateadores mediante tres entregas consecutivas; en el fútbol y el hockey, identifica los tres goles anotados por un jugador durante un encuentro. En español también podemos decir triplete o tripleta, alternativas reconocidas para nombrar la misma hazaña. FundéuRAE señala, además, que cuando se conserva la expresión inglesa debe escribirse en cursiva o entre comillas. Así nació una de las expresiones más famosas del deporte: primero fue un acto de ilusionismo, después una hazaña con tres lanzamientos y finalmente una palabra universal. Desde los antiguos campos de críquet hasta las noches inolvidables de Lionel Messi y tantas otras figuras, cada hat-trick conserva algo de aquella magia original: tres golpes de talento capaces de hacer que el mundo entero se quite el sombrero. #HatTrick #FootballHistory #SoccerHistory #CricketHistory #SportsHistory #FootballFacts #SoccerFacts #WordOrigins #SportsLegends #ThreeGoals #HistoricMoments #LionelMessi #Messi #TheBeautifulGame #DidYouKnow #HatTrick #Triplete #Tripleta #HistoriaDelDeporte #HistoriaDelFútbol #CuriosidadesDelFútbol #OrigenDeLasPalabras #Críquet #Fútbol #Magia #HazañasDeportivas #LionelMessi #Messi #CulturaDeportiva #MendozAntigua

1 DE AGOSTO DE 1964: MENDOZA DESPIDIÓ A GIUSEPPE CASUCCI — EL MAESTRO TOSCANO QUE PINTÓ DOS MUNDOS


El 1 de agosto de 1964 murió en Mendoza Giuseppe Casucci, conocido también como José Juan Tomás Casucci, un artista que convirtió su vida en un extraordinario puente cultural entre la Toscana italiana y la tierra cuyana. Había nacido el 21 de diciembre de 1877 en Roccastrada, provincia de Grosseto, y desde muy joven demostró una marcada vocación por las artes. Se formó en el Instituto de Bellas Artes de Siena, donde recibió la influencia de maestros vinculados al arte sacro como Alessandro Franchi y Gaetano Marinelli, y amplió posteriormente su preparación en la Academia de Bellas Artes de Florencia. Casucci dominó numerosas disciplinas: pintura al óleo, acuarela, fresco, decoración mural, retrato, paisaje, escenas costumbristas, naturalezas muertas y cerámica. En Italia dejó su huella en distintos templos de Toscana. Entre sus trabajos se recuerdan la luneta pintada sobre el acceso de la iglesia de San Francisco de Grosseto, el fresco del Redentor en la iglesia de San Miguel Arcángel de Sassofortino y diversas composiciones religiosas realizadas en capillas e iglesias de la región. En 1910 cruzó por primera vez el Atlántico y llegó a la Argentina. Regresó a Italia en 1914, pero a comienzos de la década de 1930 volvió definitivamente al país y eligió Mendoza para vivir, enseñar y continuar creando. Desde entonces, su sólida formación europea se incorporó al movimiento artístico provincial y contribuyó al crecimiento de la Academia Provincial de Bellas Artes, donde durante años fue profesor de Dibujo y Cerámica. Su enseñanza era rigurosa y paciente. Algunos de sus alumnos recordaron que Casucci podía comenzar explicando la manera correcta de afilar un lápiz y terminar revelando los secretos del sfumato, aquella delicada transición entre luces y sombras desarrollada por los maestros renacentistas. Por sus aulas pasaron artistas que luego alcanzarían reconocimiento propio, entre ellos Antonio Sarelli y Dardo Retamoza. Su legado, por lo tanto, no quedó solamente en sus cuadros: también sobrevivió en las manos y en la mirada de varias generaciones de creadores mendocinos. Su obra religiosa dejó señales imborrables en la provincia. Pintó para la histórica Capilla del Plumerillo un nuevo Vía Crucis, inaugurado en 1947, y realizó una representación de Santa Margarita contemplando al Sagrado Corazón para la iglesia del Sagrado Corazón de Guaymallén. También ejecutó retratos destinados al Patronato de Menores y a la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. En 1953 presentó en el Ministerio de Economía provincial una exposición que resumía su prolongada trayectoria: paisajes realizados en Italia, imágenes de arte sacro, escenas de género, naturalezas muertas y pinturas inspiradas en Mendoza. En aquellas obras convivían la disciplina académica aprendida en Siena y Florencia con la luminosidad de los paisajes cuyanos, sus montañas, sus árboles y sus horizontes abiertos. Cuando falleció en 1964, a los 86 años, Mendoza perdió a uno de aquellos inmigrantes que no llegaron únicamente en busca de una nueva vida: también trajeron conocimientos, técnicas y una tradición cultural que ayudó a enriquecer la identidad artística de la provincia. Su memoria permanece viva. El 1 de agosto de 2015, exactamente 51 años después de su muerte, fue inaugurado en la ciclovía de Godoy Cruz un monumento dedicado a su figura. La obra, diseñada por descendientes del artista, está formada por placas verticales de mármol travertino y un marco metálico que permite contemplar el paisaje mendocino como si fuera una pintura. Es quizá el homenaje más apropiado para quien pasó su existencia buscando encuadrar la belleza: una ventana permanente abierta hacia las montañas de la tierra que eligió como propia. Giuseppe Casucci perteneció a dos mundos. Nació entre las colinas de Toscana, pero su arte echó raíces bajo la cordillera de los Andes. Pintó iglesias, paisajes y rostros; formó artistas y dejó en Mendoza una herencia silenciosa que continúa hablando mediante sus obras. #JoséCasucci #GiuseppeCasucci #HistoriaDeMendoza #ArteMendocino #ArtistasDeMendoza #InmigraciónItaliana #CulturaMendocina #Efemérides #MendozAntigua #PinturaArgentina #ArteItaliano #HistoriaDelArte #Mendoza #ItalianImmigration #ArgentineArt #ItalianArtist #ArtHistory #MendozaHistory #CulturalHeritage #Tuscany

1 DE AGOSTO DE 1915: “MUJERES Y FANTASÍAS” IRRUMPIÓ EN MENDOZA — LA MISTERIOSA REVISTA QUE EL TIEMPO CASI BORRÓ (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 1 de agosto de 1915 apareció en Mendoza el primer número de “Mujeres y Fantasías”, una revista de circulación semanal dirigida por Julio P. Guevara. La publicación quedó registrada por el periodista e investigador Jorge Enrique Oviedo en El periodismo en Mendoza, obra que integra el volumen V de la Historia del Periodismo Argentino, editada por la Academia Nacional de Periodismo. Su nacimiento ocurrió en una etapa de intensa actividad cultural y editorial. Mientras Europa atravesaba la Primera Guerra Mundial, Mendoza continuaba transformándose bajo el impulso de la inmigración, el crecimiento de sus ciudades, la industria vitivinícola y la aparición de nuevas voces impresas. Diarios, periódicos políticos, revistas literarias y publicaciones especializadas competían por conquistar lectores y dejar testimonio de una sociedad que cambiaba aceleradamente. Dentro de ese escenario surgió “Mujeres y Fantasías”, un título sugestivo que todavía provoca interrogantes. Las referencias históricas disponibles confirman la fecha de su aparición, su frecuencia semanal y el nombre de su director, pero no permiten reconstruir con certeza sus secciones, colaboradores, duración ni línea editorial. Por esa razón, sería imprudente asegurar que se trató de una revista escrita exclusivamente por mujeres o de atribuirle contenidos que las fuentes conservadas no documentan. Aun así, su sola existencia resulta significativa. En una época en la que imprimir una revista exigía conseguir papel, pagar una imprenta, reunir colaboradores, distribuir ejemplares y convencer semanalmente al público, cada nueva publicación constituía una verdadera apuesta cultural. Durante aquel mismo año aparecieron en Mendoza medios dedicados a la enología y a la militancia política, prueba de una prensa provincial cada vez más diversa y vinculada con los debates económicos, sociales y artísticos del momento. Hoy, más de un siglo después, “Mujeres y Fantasías” permanece envuelta en el misterio. No alcanzó la fama de los grandes diarios ni dejó una colección ampliamente accesible, pero su nombre sobrevivió en la historia del periodismo mendocino. Cada 1 de agosto vuelve a recordarnos que el pasado también se construye con publicaciones pequeñas, proyectos audaces y páginas frágiles que alguna vez circularon de mano en mano antes de desaparecer entre los pliegues del tiempo. #MujeresYFantasías #MendozaAntigua #HistoriaDeMendoza #Mendoza1915 #PrensaMendocina #PeriodismoMendocino #RevistasAntiguas #EfeméridesMendocinas #MemoriaHistórica #CulturaMendocina #HistoriaArgentina #ArchivoHistórico #VintageMendoza #OldMendoza #MendozaHistory #ArgentineHistory #VintageMagazines #PressHistory #HistoricalArchives #CulturalHeritage

1 DE AGOSTO DE 1893: MENDOZA ABRIÓ SUS “PRIMERAS HOJAS” — LOS ESTUDIANTES QUE CONVIRTIERON LA LITERATURA EN UNA FORMA DE REBELDÍA (IMAGEN ILUSTATIVA)


El 1 de agosto de 1893, cuando imprimir un periódico exigía reunir dinero, conseguir papel, disponer de una imprenta y conquistar a un público lector todavía reducido, comenzó a circular en Mendoza “Primeras Hojas”, un semanario literario nacido del entusiasmo de la Asociación de Estudiantes “Bernardino Rivadavia” y dirigido por Pedro Torres. No era simplemente otra publicación entre las muchas que aparecían y desaparecían en aquellos años. Era la voz impresa de un grupo de jóvenes que se atrevía a participar en la vida cultural mendocina, utilizando la palabra como instrumento de creación, intercambio de ideas y formación intelectual. En una provincia que atravesaba profundas transformaciones económicas, sociales y demográficas, aquellos estudiantes eligieron las letras para dejar su propia marca. “Primeras Hojas” permaneció en circulación durante más de un año, una duración destacable para una publicación cultural de finales del siglo XIX. Una investigación posterior señala, además, que durante 1894 habría alcanzado alrededor de treinta números, prueba de que el proyecto logró sostenerse más allá del entusiasmo inicial. Su aparición formó parte de una etapa decisiva de la historia cultural provincial. En la Mendoza decimonónica, los periódicos no solo transmitían acontecimientos políticos o comerciales: también publicaban poemas, relatos, ensayos, críticas y debates. Las páginas de la prensa funcionaban como verdaderos talleres literarios donde escritores, periodistas y aficionados ensayaban estilos, discutían ideas y comenzaban a construir una literatura mendocina propia. Buena parte de aquellas publicaciones se perdió, se deterioró o permanece dispersa en archivos y bibliotecas, por lo que hoy resulta difícil reconstruir número por número el contenido de “Primeras Hojas”. Sin embargo, su existencia conserva un enorme valor simbólico: demuestra que, mucho antes de las redes sociales y de las publicaciones digitales, un grupo de estudiantes mendocinos ya comprendía que escribir, imprimir y compartir ideas también era una manera de transformar la sociedad. Aquel 1 de agosto no apareció únicamente un semanario. Nació una pequeña trinchera cultural hecha de tinta, papel y juventud. Sus páginas fueron frágiles, pero el gesto de aquellos estudiantes sobrevivió al tiempo: abrir las “Primeras Hojas” de una nueva generación de escritores y lectores mendocinos. #PrimerasHojas #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #PeriodismoMendocino #LiteraturaMendocina #CulturaMendocina #Efemérides #MemoriaHistórica #PrensaAntigua #HistoriaArgentina #ArgentineHistory #MendozaHistory #LiteraryHistory #HistoricNewspapers #CulturalHeritage #StudentPress

1 DE AGOSTO DE 1776: CUYO CAMBIÓ DE DESTINO — MENDOZA DEJÓ CHILE Y ENTRÓ AL RÍO DE LA PLATA


El 1 de agosto de 1776, una decisión tomada a miles de kilómetros de los Andes modificó para siempre el rumbo político y territorial de Cuyo. Mediante una Real Cédula firmada por el rey Carlos III en San Ildefonso, Pedro de Cevallos fue nombrado virrey, gobernador y capitán general de una gigantesca jurisdicción con centro en Buenos Aires. Entre los territorios incorporados se encontraba el antiguo Corregimiento de Cuyo, región que comprendía aproximadamente los espacios que hoy ocupan Mendoza, San Juan y San Luis. Desde entonces, aquellas tierras dejaron de depender políticamente de la Capitanía General de Chile y comenzaron a integrarse al flamante Virreinato del Río de la Plata. No fue un simple cambio dibujado sobre un mapa. Durante más de dos siglos, Cuyo había mantenido sus principales vínculos administrativos con Santiago de Chile, aunque la cordillera convertía las comunicaciones en una verdadera odisea durante gran parte del año. La nueva organización virreinal desplazó progresivamente el eje político, comercial y estratégico hacia el este, fortaleciendo la relación de Mendoza con Córdoba, Buenos Aires y las rutas que comunicaban el interior con el puerto atlántico. La creación del virreinato formó parte de las reformas impulsadas por la Corona española para controlar mejor sus territorios, defenderlos frente al avance portugués y reorganizar la recaudación y el comercio del extremo sur americano. La historia cuyana, sin embargo, había comenzado mucho antes. En 1551, una expedición encabezada por Francisco de Villagra ingresó en la región y estableció los primeros contactos españoles con las comunidades huarpes. Una década después, el 2 de marzo de 1561, Pedro del Castillo fundó en el valle de Huentata la “Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja”, nombre que rendía homenaje al gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza, y recordaba también la tierra española de origen del fundador. La estabilidad duró poco. Las disputas políticas surgidas en Chile provocaron que Juan Jufré llegara al año siguiente y trasladara el asentamiento a unos pocos cientos de metros del lugar inicial. El 28 de marzo de 1562 intentó imponer una nueva fundación con el nombre de “Ciudad de la Resurrección”. Sin embargo, ni esa denominación ni su pretensión de quedar reconocido como verdadero fundador consiguieron vencer al tiempo: prevalecieron el nombre de Mendoza, la fecha del 2 de marzo de 1561 y la figura de Pedro del Castillo. Años después del gran cambio de 1776, la aplicación del Régimen de Intendencias volvió a reorganizar la región. En 1784, el antiguo Corregimiento de Cuyo quedó bajo la dependencia de la Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, con autoridades subdelegadas en sus principales ciudades. Era el final de una vieja estructura colonial y el comienzo de otra etapa que, con el paso del tiempo, prepararía el terreno para la formación de las provincias cuyanas. Así, aquel 1 de agosto no solo cambió una jurisdicción administrativa: cambió la dirección hacia la que Cuyo comenzó a mirar. Mendoza siguió unida a Chile por la cordillera, el comercio y una historia compartida, pero desde 1776 su destino político quedó enlazado definitivamente con el espacio rioplatense. Entre mapas reales, expediciones, fundaciones enfrentadas y caminos interminables, comenzaba a dibujarse una parte esencial de la futura Argentina. #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoryOfArgentina #CuyoRegion #SpanishEmpire #ViceroyaltyOfTheRioDeLaPlata #ColonialHistory #SouthAmericanHistory #OnThisDay #HistoricalMemory #LatinAmericanHistory #OldMendoza #MendozAntigua #Mendoza #HistoriaDeMendoza #HistoriaArgentina #Cuyo #SanJuan #SanLuis #VirreinatoDelRíoDeLaPlata #Efemérides #CarlosIII #PedroDeCevallos #PedroDelCastillo #JuanJufré #Huarpes #ÁreaFundacional #MemoriaHistórica

viernes, 31 de julio de 2026

1890: BAJO EL OMBÚ GIGANTE — LA PARTIDA DE CAZA QUE INMORTALIZÓ LA PAMPA GRINGA


Esperanza, Santa Fe, hacia 1890. Bajo la copa monumental de un ombú que parece extender sus ramas sobre toda la llanura, siete hombres posan después de una jornada de caza. Algunos permanecen de pie; otros descansan sobre las enormes raíces mientras sostienen escopetas y armas largas. A su alrededor aparecen varios perros de caza, un caballo con sus aperos, una pequeña vasija metálica, bolsos y morrales colgados de las ramas y numerosas piezas cobradas, entre ellas varias aves y otros animales cuya especie no puede determinarse con seguridad. Nada parece dejado al azar: la disposición frontal de los cazadores, las armas exhibidas y las presas colocadas en primer plano revelan una escena cuidadosamente preparada para la cámara. La fotografía fue realizada por Ernesto H. Schlie, joven fotógrafo esperancino que recorrió decenas de pueblos y colonias para documentar el crecimiento económico y social de Santa Fe. El epígrafe histórico la identifica sencillamente como “Colonia Esperanza. Un ombú”, y la obra pertenece al álbum Vistas de la provincia de Santa Fe, conservado por el Museo de la Colonización de Esperanza. La escena fue captada en una comunidad nacida en 1856 y reconocida oficialmente como la primera colonia agrícola organizada del país. Entre sus fundadores predominaban familias procedentes de Suiza, Alemania y Francia, que transformaron la llanura santafesina mediante la agricultura, los oficios y nuevas formas de asociación comunitaria. La práctica del tiro tenía una presencia destacada entre los inmigrantes helvéticos: en 1866 se constituyó la Sociedad de Tiro Suizo de Esperanza, considerada una de las instituciones civiles más antiguas de la colonia y antecesora del actual Tiro Federal Argentino local. Años más tarde, durante las revoluciones radicales de 1893, varias sociedades de tiro suizo adquirieron verdadero protagonismo político; sus reuniones llegaron incluso a ser prohibidas temporalmente por las autoridades provinciales. Sin embargo, es importante separar la historia documentada de la interpretación: ninguna fuente consultada proporciona los nombres de estos hombres ni demuestra que pertenecieran al Tiro Suizo o que participaran en aquellas revueltas. Lo que sí permanece ante nosotros es un extraordinario retrato de la vida rural: hombres, animales, armas y naturaleza reunidos bajo un ombú convertido en refugio, escenario y silencioso testigo de la construcción de la Pampa Gringa. La procedencia documental es el catálogo oficial Santa Fe entre dos siglos: Fotografías 1860-1910, publicado en 2013 por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe. Allí aparece catalogada como: Esperanza, c. 1890. Ernesto H. Schlie. “Colonia Esperanza. Un ombú”. Álbum Vistas de la provincia de Santa Fe. Museo de la Colonización de Esperanza. El catálogo no identifica a los cazadores, no especifica sus nacionalidades y tampoco determina las especies de todas las presas. Por ello, atribuirles nombres, afiliaciones políticas o participación institucional sería especulativo. #Esperanza #SantaFe #PampaGringa #HistoriaArgentina #HistoriaSantafesina #FotografíaHistórica #ErnestoSchlie #ColoniaEsperanza #Ombú #Inmigración #ColonizaciónAgrícola #MemoriaArgentina #ArgentinaAntigua #Cazadores #PatrimonioFotográfico #ArgentineHistory #SantaFeHistory #HistoricPhotography #RuralHistory #ImmigrationHistory #VintageArgentina #ArgentineHeritage #PampasHistory #HistoricalArgentina

1892: MENDOZA SE DIBUJÓ A SÍ MISMA — EL MAPA GIGANTE QUE INMORTALIZÓ UNA PROVINCIA EN TRANSFORMACIÓN


En 1892, mucho antes de los satélites, las fotografías aéreas y los sistemas digitales de posicionamiento, el Gobierno de Mendoza reunió cálculos astronómicos, mensuras, relevamientos militares, observaciones privadas y operaciones topográficas para levantar uno de los retratos territoriales más extraordinarios de la provincia. El resultado fue este monumental mapa mural de un metro por casi un metro y medio, grabado en color, montado sobre tela y construido a escala 1:500.000. No era simplemente una lámina decorativa: era una poderosa herramienta de gobierno destinada a ordenar un territorio inmenso, señalar sus departamentos, registrar sus ríos, medir sus montañas y proyectar los caminos y ferrocarriles que debían unir los oasis con las regiones más alejadas. Sobre su superficie aparece una Mendoza diferente de la actual. Allí todavía podían leerse nombres como Belgrano o San Vicente, Tupungato o Arboleda, Tunuyán o Totoral, Nueve de Julio o San Carlos, 25 de Mayo o San Rafael y Coronel Beltrán o Malargüe. Las líneas ferroviarias se clasificaban entre las que ya funcionaban, las concedidas y las que apenas habían sido solicitadas, mostrando una provincia que soñaba con atravesar el desierto, conectar sus poblaciones y llevar su producción hacia nuevos mercados. En el oeste, la cordillera se levanta mediante poderosos sombreados; en el centro, caminos, canales y poblaciones forman una densa red; hacia el sur, los grandes ríos y extensiones casi vacías revelan una frontera que todavía estaba siendo explorada, medida y administrada. Una pequeña tabla registraba las alturas conocidas: el Aconcagua aparecía con 6.834 metros, el Tupungato con 6.627 y el Cerro de Plata con 6.008. El mapa también atribuía a Mendoza una superficie de 153.656 kilómetros cuadrados, casi cinco mil más que la cifra oficial utilizada en la actualidad, reflejo de los conocimientos, métodos y límites aceptados en aquel tiempo. Sobre la cartela principal se observa incluso un antiguo escudo provincial con dos cornucopias derramando frutos. Sus grietas, manchas, pliegues y pérdidas de papel también forman parte de la historia. Este ejemplar, identificado como la copia número 2, sobrevivió durante más de un siglo hasta ser digitalizado en 2021 mediante fotografía profesional de alta resolución. Detrás de la obra estuvieron el Gobierno de Mendoza, los relevamientos de Manuel José Olascoaga y otros topógrafos, el grabador P. Ludwig, el comisionado E. Estrella y los talleres de la Compañía Sud Americana de Billetes de Banco. Más que un mapa, es una ventana abierta hacia la Mendoza de fines del siglo XIX: una provincia que comenzaba a medir sus distancias, definir sus límites y dibujar sobre el papel el futuro que todavía no había construido. #MendozAntigua #Mendoza1892 #HistoriaDeMendoza #MendozaAntigua #CartografíaHistórica #MapasAntiguos #PatrimonioMendocino #MemoriaHistórica #HistoriaArgentina #ManuelOlascoaga #CordilleraDeLosAndes #Aconcagua #FerrocarrilesArgentinos #PatrimonioDocumental #HistoricalMaps #OldMaps #MendozaHistory #ArgentineHistory #CartographicHeritage #LatinAmericanHistory. La imagen adjunta corresponde al Mapa de la Provincia de Mendoza de 1892, una pieza mural grabada en color, montada sobre tela, de aproximadamente 100 × 144 centímetros y escala 1:500.000. El ejemplar digitalizado es la copia número 2, conservada en el Fondo “María del Rosario Prieto” de la Biblioteca Arturo Corte, IANIGLA-CONICET. Fue fotografiado en alta resolución por Gustavo Rogé en mayo de 2021 y publicado en Zenodo con el DOI 10.5281/zenodo.10206813. Existe otro ejemplar en la Biblioteca del Instituto de Geografía “Romualdo Ardissone” de la Universidad de Buenos Aires, cuya reproducción puede consultarse en el Atlas de Cartografía Histórica del IGN. No tuvo un único creador. El catálogo oficial del Instituto Geográfico Nacional registra como autor institucional al Gobierno de la Provincia de Mendoza. La cartela atribuye los datos, cálculos astronómicos y operaciones topográficas a Olascoaga, Eguía, Lucero, Barrera, Gumazú, Quiroga y Kunowski. El nombre individual más importante es Manuel José Olascoaga, geógrafo, topógrafo, explorador y antiguo jefe de la Oficina Topográfica Militar, reconocido por el IGN por su extensa producción cartográfica. Sin embargo, este mapa debe entenderse como una obra colectiva y gubernamental, construida mediante la combinación de relevamientos realizados por varios especialistas. La lámina indica que fue grabada por “P. Ludwig”. Por la coincidencia de nombre, oficio, ciudad y época, es muy probable que se trate del cartógrafo y grabador Pablo Ludwig, quien en ese mismo año de 1892 produjo otros mapas en Buenos Aires firmados expresamente como “compilados, dibujados y grabados” por él. La cartela del mapa mendocino, no obstante, solo permite leer con seguridad la forma abreviada “P. Ludwig”. La impresión estuvo a cargo de la Compañía Sud Americana de Billetes de Banco, mientras que E. Estrella aparece como comisionado del Gobierno de Mendoza para supervisar la impresión. 

31 DE JULIO DE 1945: MENDOZA SIN GOBERNADOR ELECTO — PICALLO, EL RADICAL QUE ANTICIPÓ UNA NUEVA ERA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 31 de julio de 1945, Mendoza atravesaba uno de los períodos políticos más complejos de su historia. La provincia no tenía un gobernador elegido por el voto popular: permanecía bajo intervención federal desde el golpe militar de junio de 1943 y el Poder Ejecutivo estaba encabezado por el coronel Aristóbulo Vargas Belmonte, quien había asumido la intervención el 21 de diciembre de aquel año. En una Argentina gobernada por autoridades de facto, las instituciones democráticas estaban suspendidas y los partidos políticos continuaban disueltos por decreto. Ante la necesidad de sostener el funcionamiento del Estado provincial, Vargas Belmonte comenzó a convocar individualmente a dirigentes políticos, sin negociar formalmente con sus partidos. Como resultado de aquella estrategia, hacia finales de 1944 radicales y conservadores compartían diferentes cargos públicos a título personal, en una convivencia frágil que escondía profundas disputas. La política partidaria no había desaparecido: simplemente se desarrollaba dentro de las oficinas gubernamentales, lejos de las urnas y de los comités legalmente organizados. El equilibrio comenzó a quebrarse el 19 de febrero de 1945, cuando Faustino Picallo, dirigente radical vinculado durante años con San Rafael y con antecedentes en el lencinismo, aceptó convertirse en comisionado municipal de la Ciudad de Mendoza. Su incorporación fue mucho más que un nombramiento administrativo. Los antiguos conductores de la UCR rechazaron su colaboración con la intervención, mientras un sector numeroso del radicalismo respaldó su decisión. Poco después, dirigentes provenientes de esa fuerza comenzaron a ocupar puestos provinciales y las comisiones municipales de prácticamente todo el territorio mendocino, recibiendo de sus adversarios internos el nombre de “colaboracionistas”. Aquel 31 de julio, Mendoza parecía encontrarse inmovilizada entre decretos, autoridades militares y partidos fragmentados. Sin embargo, bajo la superficie se estaba gestando una transformación decisiva. Picallo no sería una figura pasajera: meses después encabezaría, junto con Rafael César Tabanera, la fórmula de la UCR Junta Renovadora que triunfó en las elecciones provinciales de febrero de 1946. El hombre que había ingresado al municipio durante una intervención terminaría convirtiéndose en gobernador constitucional y en una de las figuras fundacionales del naciente peronismo mendocino. Fue una jornada sin elecciones ni gobernador elegido, pero también el comienzo silencioso de una nueva etapa. En la Mendoza de 1945, las viejas identidades políticas comenzaban a romperse, los dirigentes cambiaban de espacio y una fuerza todavía en formación se preparaba para modificar durante décadas la historia argentina. #Mendoza #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #Efemérides #31DeJulio #Mendoza1945 #FaustinoPicallo #AristóbuloVargasBelmonte #IntervenciónFederal #HistoriaArgentina #MemoriaHistórica #Radicalismo #PeronismoMendocino #MendozaHistory #ArgentineHistory #HistoricalMemory #OnThisDay

31 DE JULIO DE 1945: MENDOZA CONTÓ LA HISTORIA DE SU RIQUEZA — EDMUNDO CORREAS CONVIRTIÓ SIGLOS DE TRABAJO EN MEMORIA


El 31 de julio de 1945, Mendoza dejó de ser solamente escenario de viñedos, acequias, bodegas y caminos comerciales para convertirse en objeto de una profunda reflexión histórica. Ese día, el doctor Edmundo Correas pronunció en el Instituto de Estudios y Conferencias Industriales una exposición titulada Historia económica de Mendoza, en la que abordó el proceso mediante el cual la provincia había construido su identidad productiva a través del trabajo, el intercambio regional y la transformación de sus recursos. La importancia de aquella presentación quedó confirmada cuando la Unión Industrial Argentina decidió publicarla ese mismo año en Buenos Aires como una monografía de 53 páginas, preservando una conferencia que hoy constituye una valiosa referencia bibliográfica para comprender la evolución económica mendocina. Quien ocupaba la tribuna no era un investigador ocasional. Nacido en 1901 y graduado de abogado en la Universidad de Buenos Aires, Correas había participado en la fundación de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, colaborado en la organización del Museo del Pasado Cuyano y encabezado las gestiones que desembocaron en la creación de la Universidad Nacional de Cuyo. Designado como su primer rector, condujo la institución durante sus años fundacionales, promoviendo la investigación, la enseñanza superior y la incorporación de prestigiosos docentes. Aquella conferencia del 31 de julio no fue, entonces, una simple enumeración de cifras o actividades. Fue el intento de reconstruir el largo camino de una provincia que aprendió a vencer el desierto mediante el agua, a convertir la vid en industria, a vincular los Andes con los mercados y a transformar generaciones de esfuerzo en desarrollo económico. Correas no habló únicamente del pasado productivo de Mendoza: ayudó a demostrar que detrás de cada acequia, cada bodega y cada cosecha también existía una historia digna de ser investigada, escrita y conservada. #Mendoza #MendozAntigua #EdmundoCorreas #HistoriaDeMendoza #HistoriaEconómica #EconomíaMendocina #UniversidadNacionalDeCuyo #UNCuyo #Vitivinicultura #MemoriaMendocina #ArgentineHistory #MendozaHistory #EconomicHistory #WineHistory #HistoricalMemory

16 DE MARZO DE 1924: NACIÓ EL FORTÍN DE VILLA LURO — LA CANCHA DE TABLONES QUE ENCENDIÓ LA NOCHE DEL FÚTBOL ARGENTINO


Esta extraordinaria fotografía nos transporta al desaparecido estadio de Vélez Sarsfield en Villa Luro, levantado en la manzana delimitada por las calles Basualdo, Guardia Nacional, Pizarro y Ulrico Schmidl. Su construcción comenzó en 1923 sobre terrenos pertenecientes a los hermanos López Bancalari y fue inaugurado oficialmente el 16 de marzo de 1924, cuando Vélez recibió a River Plate ante cerca de cinco mil espectadores. El encuentro terminó igualado 2 a 2 y Ángel Sobrino convirtió los dos primeros goles velezanos en aquella nueva casa. Con sus tribunas de madera, su característica cubierta de estilo inglés y una capacidad que llegó a rondar las 20.000 personas, el estadio se convirtió rápidamente en uno de los grandes escenarios deportivos del oeste porteño. Allí también se escribió una página revolucionaria: el 7 de diciembre de 1928 se disputó el primer partido nocturno del fútbol argentino con iluminación eléctrica, entre el seleccionado subcampeón olímpico de Ámsterdam y un combinado nacional. Siete años después, Vélez derrotó 4 a 2 a Platense en el primer encuentro nocturno del profesionalismo argentino. Sus focos, semejantes a torres de vigilancia, y la dificultad que encontraban los visitantes para vencer allí inspiraron al periodista Hugo Marini, del diario Crítica, quien en 1932 lo llamó “El Fortín de Villa Luro”. El apodo sobrevivió al estadio y quedó unido para siempre a la identidad de Vélez. El contrato de alquiler venció en 1940 y el club todavía pudo jugar allí durante 1941, en medio de su único descenso y de una durísima crisis económica. Finalmente debió abandonar el predio, que posteriormente fue demolido y loteado. Sin embargo, sus viejos tablones no desaparecieron por completo: fueron reutilizados en la construcción de la nueva cancha de Liniers, inaugurada en 1943 bajo el impulso de José Amalfitani. Aquella fortaleza de madera dejó de existir, pero su nombre continuó viviendo en cada camiseta, en cada tribuna y en cada hincha que todavía proclama con orgullo: Vélez es y será eternamente El Fortín. #VélezSarsfield #ElFortín #FortínDeVillaLuro #VillaLuro #HistoriaDelFútbol #FútbolArgentino #BuenosAiresAntigua #FotografíaHistórica #MemoriaFutbolera #VelezSarsfield #FootballHistory #ArgentineFootball #HistoricStadium #VintageFootball #SportsHistory

31 DE JULIO DE 1944: PRECIOS BAJO VIGILANCIA, VECINOS CON CREDENCIAL Y TRIGO AL FUEGO — EL INSÓLITO DÍA EN QUE EL PODER QUISO CONTROLARLO TODO (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 31 de julio de 1944, la Argentina vivió una jornada extraordinaria en la que se mezclaron demostraciones de poder, controles económicos, movilización ciudadana y una disposición tan extraña que parecía salida de otro tiempo. Mientras el presidente de facto Edelmiro J. Farrell recorría Resistencia y la ciudad de Corrientes acompañado por una comitiva militar, en Buenos Aires Juan Domingo Perón —entonces vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión— encabezaba una ofensiva pública contra el encarecimiento de los productos esenciales. La gira presidencial por el nordeste no fue una visita protocolar más. Una investigación de la Universidad Nacional del Nordeste señala que durante dos jornadas se desarrollaron ceremonias gubernamentales, castrenses, sociales y religiosas, y que la presencia de Farrell logró apaciguar momentáneamente los fuertes enfrentamientos existentes dentro de la intervención federal correntina. Al regresar la comitiva, el interventor David Uriburu viajó con ella y dejó provisionalmente el gobierno provincial en manos de Basilio Serrano, ministro de Hacienda, Economía y Obras Públicas. La escena mostraba a un poder central decidido a consolidar personalmente su autoridad sobre las provincias intervenidas. Ese mismo día, a las 18:30, Perón habló desde el recinto de la Secretaría de Trabajo y Previsión mediante la Red Argentina de Radiodifusión. Allí anunció la aplicación del Decreto Nº 20.263, que fijaba precios máximos para distintos alimentos e introducía rebajas en prendas de vestir y ropa blanca para el hogar. La medida recuperaba la Ley Nº 12.591, sancionada en 1939 al comenzar la Segunda Guerra Mundial para combatir el agio, la especulación y las alteraciones injustificadas del abastecimiento. Los nuevos valores debían aparecer exhibidos en los comercios desde el día siguiente y se instaba a denunciar a quienes los ocultaran o incumplieran. Pero lo verdaderamente sorprendente fue la manera elegida para controlar su cumplimiento. Perón pidió a dirigentes sindicales, comisiones de fomento, cooperadoras escolares y otras organizaciones que enviaran listas de ciudadanos dispuestos a colaborar, clasificadas según cada seccional policial. Debían informar nombre, domicilio, profesión y número de documento para recibir una credencial y las instrucciones correspondientes. En otras palabras, el gobierno buscaba transformar a trabajadores y vecinos en una red civil acreditada para vigilar precios, observar comercios y comunicar irregularidades: una especie de fiscalización popular organizada desde el Estado. Como si todo aquello no fuera suficiente, aquel 31 de julio también vencía una disposición verdaderamente insólita. El Decreto Nº 18.539 de 1943 había permitido continuar hasta esa fecha la venta de “trigo viejo para combustible”, prolongando una autorización establecida anteriormente por el Decreto Nº 3.056. No se trataba de quemar indiscriminadamente cereal apto para el consumo, sino de habilitar oficialmente el uso energético de partidas envejecidas; aun así, la imagen de un país productor de alimentos autorizando que el trigo terminara alimentando calderas o maquinarias resulta tan llamativa como reveladora de las contradicciones económicas de aquella época. Así transcurrió aquel 31 de julio de 1944: Farrell recorriendo el litoral para afirmar el poder de un régimen militar, Perón anunciando precios máximos por radio, organizaciones barriales preparando listas de fiscalizadores voluntarios y una autorización oficial para utilizar trigo viejo como combustible llegando a su último día. Una jornada en la que el Estado quiso estar presente en las gobernaciones, los almacenes, los hogares y hasta en el fuego de las calderas. #HistoriaArgentina #EdelmiroFarrell #JuanDomingoPerón #RevoluciónDel43 #PreciosMáximos #ControlDePrecios #Corrientes #Resistencia #HistoriaPolítica #ArchivoHistórico #Efemérides #MendozAntigua #ArgentineHistory #PriceControls #HistoricalArchives #LatinAmericanHistory #HistoryFacts #Argentina1944

31 DE JULIO DE 2026: EL FÚTBOL PERDIÓ A SU CAPITÁN ETERNO — FRANCO BARESI, EL NÚMERO 6 QUE SE VOLVIÓ INMORTAL


El fútbol mundial está de luto. Franco Baresi, emblema absoluto del AC Milan y uno de los defensores más extraordinarios de todos los tiempos, falleció este viernes a los 66 años. La noticia fue confirmada oficialmente por el club rossonero, que despidió al hombre que representó como pocos la lealtad, la integridad y el orgullo de vestir una sola camiseta. El Milan no precisó públicamente la causa de su muerte; en agosto de 2025 había informado que, durante unos controles rutinarios, le detectaron un nódulo pulmonar, posteriormente extirpado mediante una intervención mínimamente invasiva, tras la cual comenzó un tratamiento de inmunoterapia. Nacido el 8 de mayo de 1960 en Travagliato, Baresi llegó siendo adolescente al Milan y permaneció allí durante toda su carrera profesional, desde 1977 hasta 1997. No abandonó al club ni siquiera durante los difíciles descensos a la Serie B y terminó conduciéndolo, como capitán durante quince temporadas, hacia una de las épocas más gloriosas de su historia. Disputó 719 encuentros oficiales, marcó 33 goles y conquistó seis campeonatos de Serie A, tres Copas de Europa, cuatro Supercopas de Italia y dos Copas Intercontinentales, entre otros títulos. Su inteligencia para anticiparse, su extraordinaria lectura del juego y su capacidad para iniciar ataques desde el fondo transformaron la función del líbero. Junto con Mauro Tassotti, Alessandro Costacurta y Paolo Maldini integró una defensa legendaria, símbolo del poderoso Milan dirigido por Arrigo Sacchi y Fabio Capello. También dejó una marca imborrable en la selección italiana: disputó 81 partidos internacionales y participó en los Mundiales de 1982, 1990 y 1994. Fue campeón en España 1982, aunque no ingresó al campo; obtuvo el tercer puesto como local en 1990 y capitaneó a Italia hasta la final de Estados Unidos 1994. En aquella Copa protagonizó una hazaña que aún conmueve: después de ser operado de la rodilla, regresó apenas 25 días más tarde para disputar los 120 minutos de la final contra Brasil, perdida en la definición por penales. Así completó una trayectoria mundialista excepcional, subiendo al podio en sus tres participaciones. Al retirarse, el Milan convirtió su camiseta número 6 en un símbolo eterno y fue el primer futbolista de la institución en recibir el homenaje de tener su dorsal retirado. Desde 2020 se desempeñaba como vicepresidente honorario y continuaba transmitiendo los valores del club a las nuevas generaciones. Su última gran aparición pública ocurrió en febrero de 2026, cuando llevó la antorcha olímpica durante la ceremonia inaugural de los Juegos de Invierno de Milano Cortina, en San Siro, junto con Giuseppe Bergomi. Hoy se marchó el futbolista, pero queda para siempre el capitán que defendió una camiseta, una historia y una manera de entender el fútbol. Franco Baresi no será solamente recordado: seguirá viviendo en cada número 6, en cada defensor que piense antes de correr y en cada hincha que todavía crea que la fidelidad también puede convertirse en grandeza. Capitano per sempre. #FrancoBaresi #CapitanoPerSempre #ACMilan #Milan #Numero6 #LeyendaDelFutbol #FutbolItaliano #SeleccionItaliana #Azzurri #HistoriaDelFutbol #MilanLegend #FootballLegend #ForeverCaptain #ItalianFootball #WorldCupChampion #Rossoneri #Number6 #FootballHistory #RestInPeaceFrancoBaresi


 

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