miércoles, 5 de agosto de 2020

Construcción de la base Gral. San Martín: "la base más austral del mundo" Bahía Margarita, Antártida Argentina, 1948.


5 DE AGOSTO DE 1895: ENGELS, EL INDUSTRIAL QUE SE VOLVIÓ CONTRA SU PROPIA CLASE


El 5 de agosto de 1895 moría en Londres Friedrich Engels, una de las figuras intelectuales y políticas más influyentes del siglo XIX, compañero inseparable de Karl Marx y protagonista fundamental en la construcción del socialismo moderno. Había nacido el 28 de noviembre de 1820 en Barmen, entonces parte del Reino de Prusia y actualmente integrada a la ciudad alemana de Wuppertal. Era el mayor de nueve hermanos y creció en el seno de una próspera familia de fabricantes textiles, profundamente religiosa y de estrictas convicciones pietistas. Su padre deseaba convertirlo en comerciante y empresario, por lo que lo hizo abandonar sus estudios antes de graduarse para incorporarlo al mundo de los negocios. Sin embargo, aquel conocimiento directo de la industria terminaría proporcionándole las herramientas con las que cuestionaría el sistema económico que sostenía la fortuna familiar. Durante su servicio militar en Berlín asistió a clases de filosofía y se acercó a los Jóvenes Hegelianos, un círculo que sometía a una crítica radical la religión, el Estado y la sociedad de su tiempo. En 1842 conoció por primera vez a Karl Marx en la redacción de la Rheinische Zeitung, en Colonia, aunque la amistad y colaboración decisivas entre ambos comenzarían dos años después, durante un encuentro en París. El gran punto de quiebre en su vida fue Mánchester, corazón de la Revolución Industrial británica. Engels había sido enviado allí para trabajar en una fábrica algodonera vinculada con su padre, pero lejos de limitarse a los salones empresariales recorrió barrios obreros, observó viviendas miserables, enfermedades, explotación infantil y agotadoras jornadas laborales. También se relacionó con activistas sindicales, socialistas ingleses y miembros del movimiento cartista. De aquella experiencia nació La situación de la clase obrera en Inglaterra, publicada en alemán en 1845, una de las descripciones sociales más influyentes de la ciudad industrial del siglo XIX. Sus observaciones no procedían únicamente de los libros: surgían del contacto con los trabajadores, de documentos oficiales y de aquello que había contemplado personalmente en las calles de Mánchester. En 1844 publicó Esbozo de una crítica de la economía política, texto que estimuló el interés de Marx por el estudio sistemático de la economía. Desde entonces, ambos construyeron una de las asociaciones intelectuales más trascendentes de la historia. Participaron en la reorganización de la Liga de los Justos, convertida en la Liga de los Comunistas, y en febrero de 1848 publicaron el Manifiesto del Partido Comunista, destinado a transformar profundamente el lenguaje político y las luchas sociales de los siglos siguientes. Engels no fue solamente un escritor de escritorio: participó en los levantamientos revolucionarios alemanes de 1848 y 1849, trabajó como periodista y dedicó décadas a organizar, orientar y conectar movimientos obreros europeos.  La gran paradoja de su existencia fue que regresó durante veinte años a la empresa familiar de Mánchester. Sus ingresos le permitieron sostener económicamente a Marx y a su familia mientras este desarrollaba El capital. Después de la muerte de su amigo, ocurrida en 1883, Engels ordenó, descifró y preparó los manuscritos que hicieron posible la publicación de los tomos II y III de aquella obra, aparecidos en 1885 y 1894. Su producción personal también fue enorme: La guerra campesina en Alemania, Anti-Dühring, Del socialismo utópico al socialismo científico, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana se convirtieron en textos decisivos para varias generaciones de dirigentes, trabajadores e intelectuales.  Engels murió a los 74 años, pero sus ideas atravesaron fronteras, revoluciones, sindicatos, partidos y universidades. Admirado por millones y cuestionado por otros tantos, su pensamiento continúa provocando debates sobre la riqueza, el poder, la propiedad, el trabajo y la desigualdad. Fue hijo de industriales, empresario por obligación, revolucionario por convicción y el hombre que dedicó gran parte de su fortuna, su inteligencia y su vida a combatir el mundo del que había surgido. #FriedrichEngels #FedericoEngels #KarlMarx #HistoriaUniversal #Efemérides #UnDíaComoHoy #Socialismo #MovimientoObrero #RevoluciónIndustrial #HistoriaPolítica #Filosofía #PensamientoCrítico #CommunistManifesto #SocialHistory #LabourHistory #IndustrialRevolution #PoliticalPhilosophy #WorkersHistory #WorldHistory #OnThisDay


Un trabajador de salud pública lleva una bomba rociadora, gripe española, 1918


5 DE AGOSTO DE 1930: NEIL ARMSTRONG, EL HOMBRE QUE ABRIÓ EL CAMINO HACIA OTRO MUNDO


El 5 de agosto de 1930, en una granja cercana a Wapakoneta, Ohio, nació Neil Alden Armstrong, el hombre que décadas más tarde dejaría la primera huella humana sobre la Luna. Hijo de Stephen y Viola Armstrong, pasó buena parte de su infancia recorriendo distintas localidades debido al trabajo de su padre como auditor del estado de Ohio. Su fascinación por el cielo comenzó a los seis años, cuando voló por primera vez en un avión Ford Trimotor. A los quince empezó a tomar clases de vuelo y, con apenas dieciséis, obtuvo su licencia de piloto antes incluso de aprender a conducir un automóvil. En 1947 ingresó a la Universidad Purdue para estudiar Ingeniería Aeronáutica mediante un programa de formación de la Marina estadounidense. Sus estudios fueron interrumpidos en 1949, cuando fue convocado al servicio activo. Convertido en aviador naval, participó en la Guerra de Corea desde el portaaviones USS Essex y completó 78 misiones de combate pilotando aviones F9F-2 Panther. Regresó luego a Purdue y obtuvo su título universitario en 1955. Ese mismo año comenzó a trabajar para el Comité Consultivo Nacional para la Aeronáutica, la histórica NACA que en 1958 se transformaría en la NASA. En el centro de vuelos de Edwards, California, se convirtió en uno de los pilotos de pruebas más respetados de su generación. Voló más de 200 modelos de aeronaves —desde planeadores y helicópteros hasta reactores y aviones cohete— y fue uno de los pocos hombres que pilotaron el extraordinario X-15, capaz de alcanzar velocidades y alturas cercanas a los límites del espacio. Cuando fue seleccionado como astronauta en 1962, Armstrong ya acumulaba miles de horas de vuelo y una formidable experiencia como piloto e ingeniero. Formó parte del segundo grupo de nueve astronautas incorporados por la NASA, conocido como los “New Nine”. Su sangre fría quedó demostrada el 16 de marzo de 1966, cuando comandó la misión Gemini VIII junto con David Scott. Ambos realizaron el primer acoplamiento de dos vehículos en órbita, pero poco después una falla provocó que la nave comenzara a girar violentamente fuera de control. Armstrong logró estabilizarla y ejecutar un regreso de emergencia, evitando una tragedia en el espacio. Dos años después volvió a escapar de la muerte durante una práctica con un vehículo de entrenamiento para el alunizaje: la máquina perdió el control y él se eyectó cuando se encontraba a unos sesenta metros del suelo, apenas segundos antes del impacto. Finalmente fue elegido comandante del Apolo 11 junto con Edwin “Buzz” Aldrin y Michael Collins. El gigantesco Saturno V despegó desde el Centro Espacial Kennedy el 16 de julio de 1969. Cuatro días después, mientras Collins permanecía orbitando la Luna en el módulo de mando Columbia, Armstrong y Aldrin descendieron en el módulo lunar Eagle. El alunizaje se produjo el 20 de julio a las 20:17 UTC, después de que Armstrong tomara el control manual para evitar una zona cubierta de rocas y consiguiera posar la nave cuando quedaba muy poco combustible disponible. A las 02:56 UTC del 21 de julio —todavía 20 de julio en la Argentina— Neil Armstrong descendió por la escalerilla del Eagle y apoyó su bota izquierda sobre el suelo lunar. Frente a cientos de millones de personas pronunció una de las frases más célebres de la historia: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Por primera vez, un ser humano caminaba sobre un mundo distinto de la Tierra. Aquella huella no pertenecía únicamente a un astronauta ni a una nación: simbolizaba siglos de curiosidad, ciencia, sacrificio y sueños dirigidos hacia las estrellas. Armstrong nunca se sintió cómodo con la fama. En 1970 completó una maestría en Ingeniería Aeroespacial en la Universidad del Sur de California y, tras dejar la NASA en 1971, enseñó ingeniería en la Universidad de Cincinnati. Continuó vinculado a la aviación, la investigación y distintas comisiones técnicas, pero siempre rechazó presentarse como un héroe solitario: insistía en que el Apolo 11 había sido el resultado del trabajo de miles de científicos, técnicos, ingenieros y operarios. Neil Armstrong murió el 25 de agosto de 2012, a los 82 años, debido a complicaciones posteriores a una intervención cardiovascular. Su familia lo recordó como un “héroe reacio” que creía haber cumplido simplemente con su deber y dejó una petición profundamente emotiva: cuando contempláramos la Luna en una noche despejada, debíamos pensar en Neil y dedicarle un guiño. Desde entonces, cada vez que la Luna ilumina el cielo, también parece devolvernos la mirada de aquel muchacho de Ohio que aprendió a volar antes que a conducir y terminó llevando a toda la humanidad hasta otro mundo. #NeilArmstrong #Apolo11 #Apollo11 #PrimerHombreEnLaLuna #LlegadaALaLuna #ConquistaDelEspacio #HistoriaEspacial #ExploraciónEspacial #NASA #UnGranSalto #MoonLanding #FirstManOnTheMoon #SpaceExploration #HumanHistory #OneGiantLeap #Astronaut #SpaceHistory #ExploreTheUnknown


Victoria de Vilas en Florida, USA, 1982


5 DE AGOSTO DE 1991: SŌICHIRŌ HONDA, EL HOMBRE QUE CONVIRTIÓ LOS FRACASOS EN MOTORES


El 5 de agosto de 1991 moría en Tokio, a los 84 años, Sōichirō Honda, uno de los ingenieros y empresarios más extraordinarios del siglo XX. No había heredado una gran fábrica ni pertenecía a una poderosa familia industrial. Su imperio comenzó entre herramientas, bicicletas averiadas, motores desarmados y una obsesión que lo acompañaría durante toda su vida: comprender cómo funcionaban las máquinas y descubrir la forma de hacerlas mejores. Había nacido el 17 de noviembre de 1906 en la aldea de Kōmyō, actual jurisdicción de Hamamatsu, en la prefectura japonesa de Shizuoka. Su padre era herrero y más tarde se dedicó a vender y reparar bicicletas. A los 15 años, Sōichirō dejó su hogar y viajó solo a Tokio para convertirse en aprendiz del taller automotor Art Shokai. Allí limpió pisos, cuidó niños, reparó vehículos y participó en la construcción de un automóvil de competición equipado con el motor usado de un avión. Seis años después regresó a Hamamatsu y abrió una sucursal propia. Su ingenio era tan reconocido que comenzaron a llamarlo el “Edison de Hamamatsu”. Pero reparar máquinas ajenas ya no le alcanzaba. En 1936 creó Tōkai Seiki para fabricar anillos de pistón. Sus primeros diseños fracasaron y la empresa estuvo cerca de quedarse sin dinero. Honda comprendió entonces que la intuición no bastaba: con 30 años comenzó a asistir como oyente a clases nocturnas de metalurgia en la Escuela Técnica de Hamamatsu. Después de numerosos ensayos logró perfeccionar sus piezas y levantar una compañía que llegó a reunir cerca de 2.000 trabajadores. La Segunda Guerra Mundial, sin embargo, destruyó aquel esfuerzo: una de sus fábricas fue arrasada por un bombardeo y otra quedó devastada por un terremoto. En medio de las ruinas del Japón de posguerra, Honda volvió a empezar. En septiembre de 1946 creó el Honda Technical Research Institute y comenzó a colocar pequeños motores generadores procedentes del Ejército en bicicletas, el principal medio de transporte de una población golpeada por la escasez. Cuando aquellos motores se agotaron, desarrolló el Tipo A, su primer propulsor propio. El 24 de septiembre de 1948 nació oficialmente Honda Motor Company y, en agosto de 1949, apareció la Dream Tipo D, la primera motocicleta completa fabricada íntegramente por la empresa. Ese mismo año conoció a Takeo Fujisawa. Honda dominaba la ingeniería; Fujisawa comprendía las finanzas, las ventas y la organización empresarial. Eran tan diferentes como complementarios: uno imaginaba y construía, el otro encontraba la manera de llevar esos inventos hasta millones de personas. La posterior aparición de la Super Cub, económica, resistente y fácil de conducir, abrió las puertas del mercado internacional. En junio de 1959 se estableció American Honda en Los Ángeles y la marca debutó en el legendario Tourist Trophy de la Isla de Man. Dos años después obtuvo victorias en las categorías de 125 y 250 centímetros cúbicos. Honda no se conformó con dominar las dos ruedas. En 1963 ingresó formalmente en la industria automotriz con la pequeña camioneta T360 y el deportivo S500. En 1964 llevó su propia tecnología a la Fórmula 1 y, apenas un año después, obtuvo su primera victoria en el Gran Premio de México. Aquellas carreras no eran únicamente publicidad: se convirtieron en laboratorios extremos donde los motores, materiales y diseños debían demostrar su resistencia frente a los mejores del mundo. El gran automóvil popular de la compañía llegaría en 1972 con el Honda Civic. Su tamaño compacto, bajo consumo y posterior motor CVCC —capaz de superar las exigentes normas estadounidenses de emisiones sin utilizar convertidor catalítico— lo transformaron en el vehículo perfecto para una época marcada por la contaminación urbana y la crisis petrolera de 1973. El Civic recibió además el premio al Automóvil del Año en Japón durante tres años consecutivos. En 1973, Sōichirō Honda y Takeo Fujisawa anunciaron juntos su retiro. No conservaron la presidencia honoraria ni se aferraron al poder: permitieron que una nueva generación tomara el mando. Tampoco impusieron a sus hijos como herederos de la compañía. Para ellos, Honda debía pertenecer a quienes demostraran capacidad para conducirla, no simplemente a quienes llevaran su apellido. Hoy, aquel pequeño taller surgido entre las ruinas proyecta su tecnología sobre motocicletas, automóviles, generadores, maquinaria, motores marinos y aeronaves. Sin embargo, el legado más profundo de Sōichirō Honda no puede medirse solamente en fábricas o vehículos. Su verdadera obra fue demostrar que un fracaso no siempre es el final: a veces es apenas una pieza defectuosa que debe ser estudiada, corregida y puesta nuevamente en marcha. #SoichiroHonda #Honda #HistoriaAutomotriz #HistoriaDelMotor #Motociclismo #Ingenieria #Innovacion #Japon #Formula1 #HondaCivic #Emprendedores #GrandesInventores #Efemerides #MendozAntigua #HondaHistory #AutomotiveHistory #MotorcycleHistory #EngineeringHistory #JapaneseHistory #MotorsportHistory #Innovation #ThePowerOfDreams


Imágenes Históricas. Black Power Salute, 1968

Las Olimpiadas pretenden ser una celebración de la unidad global. Pero cuando los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos ascendieron al puesto de medallas en los Juegos de 1968 en la Ciudad de México, estaban decididos a destruir la ilusión de que todo estaba bien en el mundo. Justo antes de que "The Star-Spangled Banner" comenzara a sonar, Smith, el medallista de oro, y Carlos, el ganador de bronce, inclinaron sus cabezas y levantaron los puños con guantes negros en el aire. Su mensaje no podría haber sido más claro: antes de saludar a Estados Unidos, Estados Unidos debe tratar a los negros como iguales. "Sabíamos que lo que íbamos a hacer era mucho mayor que cualquier hazaña deportiva", dijo Carlos más tarde. John Dominis, un fotógrafo de vida de dedos rápidos conocido por capturar momentos inesperados, disparó un primer plano que reveló otra capa: Smith con calcetines negros, sin zapatos para correr, en un gesto destinado a simbolizar la pobreza negra. Publicada en la vida, la imagen de Dominis convirtió la sombría protesta en un emblema icónico de la turbulenta década de 1960.

(Crédito de la foto: John Dominis).

5 DE AGOSTO DE 1962: MARILYN MONROE, LA ESTRELLA QUE HOLLYWOOD CONVIRTIÓ EN MITO


En la madrugada del 5 de agosto de 1962, una noticia estremeció al mundo: Marilyn Monroe había sido hallada sin vida en el dormitorio de su casa de Brentwood, en Los Ángeles. Tenía solamente 36 años. Los médicos estimaron que había muerto varias horas antes, durante la noche del día 4. La investigación determinó que la causa fue una intoxicación aguda con barbitúricos y la muerte quedó oficialmente clasificada como “probable suicidio”. No apareció ninguna nota de despedida. Detrás de aquella figura luminosa, admirada por millones, se encontraba Norma Jeane Mortenson, nacida el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles. Su infancia estuvo lejos del glamour: debido a la inestabilidad familiar pasó por hogares sustitutos y un orfanato, creciendo con una profunda sensación de abandono. A los 16 años se casó con James Dougherty, en gran medida para evitar regresar a una institución. Él era trabajador industrial y luego ingresó en la marina mercante; años más tarde se convertiría en policía de Los Ángeles. Durante la Segunda Guerra Mundial, mientras Dougherty se encontraba destinado en el Pacífico, Norma Jeane trabajó en la fábrica Radioplane, dedicada a la producción de aeronaves militares no tripuladas. Allí fue fotografiada por David Conover durante una campaña destinada a retratar a las trabajadoras de la industria bélica. Las imágenes revelaron una extraordinaria presencia ante la cámara y abrieron el camino hacia el modelaje profesional. No fue, como suele repetirse, una portada inmediata en una revista militar, sino el comienzo gradual de una transformación que terminaría creando uno de los rostros más reconocibles del siglo XX. En 1946 se divorció y firmó su primer contrato con 20th Century-Fox. El nombre Norma Jeane quedó atrás y nació Marilyn Monroe. Después de pequeñas apariciones, comenzó a llamar la atención en The Asphalt Jungle y All About Eve. En 1953 alcanzó la consagración con Niagara, Los caballeros las prefieren rubias y Cómo casarse con un millonario. Ese mismo año apareció en el primer número de Playboy, aunque existe un detalle frecuentemente omitido: Marilyn nunca posó para la revista. Hugh Hefner adquirió los derechos de unas fotografías tomadas en 1949 y las publicó sin pagarle ni solicitarle una nueva sesión. Hollywood intentó encerrarla en el personaje de la “rubia ingenua”, pero Marilyn quería ser reconocida como actriz. Estudió interpretación con Lee Strasberg en el Actors Studio de Nueva York y buscó personajes más complejos en películas como Bus Stop, El príncipe y la corista, Una Eva y dos Adanes y Los inadaptados. Antes de morir había completado 29 filmes, dejando escenas que continúan formando parte de la memoria universal del cine. En sus últimos años convivió con insomnio, crisis emocionales y una peligrosa dependencia de medicamentos recetados. Su muerte alimentó durante décadas versiones relacionadas con John y Robert Kennedy, los servicios de inteligencia, Frank Sinatra y el crimen organizado. Sin embargo, ninguna investigación oficial logró demostrar que hubiera sido asesinada. Una revisión de tres meses y medio realizada por la Fiscalía del Condado de Los Ángeles en 1982 concluyó que no existían pruebas creíbles que sostuvieran una teoría de homicidio y consideró razonable el dictamen original de sobredosis y probable suicidio. Marilyn Monroe fue mucho más que una imagen de belleza fabricada por los estudios. Fue una mujer que luchó contra la pobreza, el abandono, los prejuicios de una industria dominada por hombres y el peso insoportable de convertirse en un personaje que el mundo amaba, pero que pocas veces intentó comprender. Hollywood construyó su figura, la prensa multiplicó su leyenda y el misterio rodeó su final. Sin embargo, fueron su vulnerabilidad, su talento para la comedia, su deseo de superarse y aquella mezcla irrepetible de fuerza y fragilidad los que la volvieron eterna. El 5 de agosto de 1962 murió la mujer. Ese mismo día comenzó definitivamente el mito. #MarilynMonroe #NormaJeane #Efemérides #HistoriaDelCine #CineClásico #HollywoodDorado #Hollywood #ActricesLegendarias #IconosDelCine #MujeresQueHicieronHistoria #Historia #UnDíaComoHoy #CulturaPopular #MarilynForever #ClassicHollywood #FilmHistory #HollywoodLegend #CinemaIcon #GoldenAgeOfHollywood #WomenInHistory


Una calle en el Viejo Cairo, al sur de al-Azhar. 1934


5 DE AGOSTO DE 2014: LA VERDAD VENCIÓ AL TERROR Y ESTELA ENCONTRÓ A GUIDO


El 5 de agosto de 2014, después de treinta y seis años de incertidumbre, lucha y esperanza, una prueba de ADN logró quebrar el silencio impuesto por la última dictadura argentina. El Banco Nacional de Datos Genéticos informó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad y a la Justicia que aquel músico de Olavarría que buscaba conocer su origen era hijo de Laura Estela Carlotto y Walmir Oscar Montoya. Era el nieto restituido número 114 por Abuelas de Plaza de Mayo y el nieto que Estela de Carlotto había buscado durante más de media vid Hasta entonces había vivido como Ignacio Hurban, criado en la zona rural de Olavarría y convencido de que había nacido el 2 de junio de 1978. Desde muy joven encontró en la música su gran lenguaje: estudió piano, composición y arreglos, formó agrupaciones de jazz y desarrolló una reconocida carrera artística. Lo que todavía ignoraba era que aquel vínculo profundo con la música también habitaba en su sangre: su verdadero padre había sido baterista, su abuelo paterno saxofonista y su abuelo materno, Guido Carlotto, un apasionado del jazz. Las dudas sobre su identidad habían comenzado a crecer años antes. En 2010 participó de un encuentro de Músicos por la Identidad y, según recordaría después, allí quedó sembrada una pregunta que ya no desaparecería. En junio de 2014, tras recibir información sobre las circunstancias irregulares de su llegada a la familia que lo había criado, se comunicó voluntariamente con Abuelas de Plaza de Mayo. Luego de entrevistas y averiguaciones, la CONADI coordinó la extracción de una muestra genética que fue analizada por el BNDG. La respuesta llegó aquel inolvidable 5 de agosto: el estudio confirmó con una certeza del 99,999 por ciento que era hijo de Laura y Walmir. Claudia Carlotto, entonces titular de la CONADI, tuvo la extraordinaria responsabilidad de comunicarle que era el nieto de Estela y, además, revelarle que ella misma era su tía. En unas pocas palabras, Ignacio descubrió que detrás de su historia había otra familia que lo había esperado durante décadas. Su madre, Laura Estela Carlotto, tenía 22 años y estaba embarazada de dos meses y medio cuando fue secuestrada el 26 de noviembre de 1977. Permaneció cautiva en el centro clandestino de detención La Cacha. El 26 de junio de 1978 dio a luz en un hospital militar a un niño al que llamó Guido, en homenaje a su padre. Poco después del parto, el bebé fue separado de ella y Laura regresó al centro clandestino sin su hijo. El 25 de agosto de ese mismo año fue asesinada. Walmir Oscar Montoya, oriundo de Comodoro Rivadavia y conocido entre sus familiares como “Puño”, también había sido secuestrado a fines de noviembre de 1977. Sus restos, enterrados como NN en el cementerio de Berazategui, fueron identificados en 2009 por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Los restos de Laura habían sido identificados por ese mismo organismo en 1985. Después de conocer que Laura había tenido un hijo durante su cautiverio, Estela convirtió el dolor en una búsqueda incansable. Se incorporó a Abuelas de Plaza de Mayo y sumó el nombre de Guido a los centenares de niños nacidos en cautiverio o secuestrados junto a sus padres. No pidió venganza: exigió verdad, justicia e identidad. Durante treinta y seis años conservó un lugar vacío, fotografías sin rostro y la esperanza de abrazarlo antes de morir. Al día siguiente de conocerse la noticia, Estela y su familia pudieron finalmente encontrarse con Ignacio en una reunión íntima realizada en La Plata. Poco después también conoció a su familia paterna y abrazó a Hortensia “Tenchi” Ardura de Montoya, la madre de Walmir. La identidad que la dictadura había intentado borrar comenzaba a reconstruirse desde sus dos ramas familiares. Ignacio decidió conservar el nombre con el que había construido su vida y sumar los apellidos de sus verdaderos padres: Ignacio Montoya Carlotto. Su grupo musical también pasó a llevar su nueva identidad. La música, que durante tantos años había sido su refugio, se transformó en un puente inesperado hacia la memoria familiar. La restitución del nieto 114 no fue solamente el final de una búsqueda familiar. Fue una victoria de la memoria sobre el ocultamiento, de la ciencia sobre la mentira y del amor sobre el terror. Como expresó Estela aquel día, se había cumplido una antigua certeza de las Abuelas: mientras ellas continuaban buscando a sus nietos, algunos de esos nietos también comenzaban a buscarlas. Treinta y seis años después de ser arrancado de los brazos de Laura, Guido regresó a su historia. Y con él, simbólicamente, también regresaron Laura, Walmir y todos aquellos a quienes la dictadura quiso condenar al olvido. Porque la identidad no prescribe, la memoria no desaparece y la verdad, incluso después de décadas, siempre encuentra el camino de regreso. #IgnacioMontoyaCarlotto #GuidoCarlotto #EstelaDeCarlotto #AbuelasDePlazaDeMayo #Nieto114 #DerechoALaIdentidad #MemoriaVerdadYJusticia #NuncaMás #BancoNacionalDeDatosGenéticos #CONADI #LaCacha #TerrorismoDeEstado #HistoriaArgentina #DerechosHumanos #Identidad #Argentina #GrandmothersOfPlazaDeMayo #RightToIdentity #MemoryTruthAndJustice #NeverAgain #HumanRights #ArgentineHistory #RecoveredIdentity


5 DE AGOSTO DE 1939: LAS TRECE ROSAS, LAS VOCES QUE EL FRANQUISMO NO PUDO BORRAR


En la madrugada del 5 de agosto de 1939, poco más de cuatro meses después del final de la Guerra Civil Española, trece jóvenes fueron conducidas desde la abarrotada cárcel de mujeres de Ventas hasta las tapias del Cementerio del Este de Madrid, actualmente conocido como Cementerio de la Almudena. Allí, frente a un pelotón de fusilamiento, el régimen franquista terminó con sus vidas junto a otros 43 hombres. Eran Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. Tenían entre 18 y 29 años; muchas eran modistas, costureras o trabajadoras, y varias no habían cumplido todavía los 21. La mayoría había pertenecido a las Juventudes Socialistas Unificadas o colaborado con organizaciones de izquierda que intentaban reconstruirse clandestinamente después de la caída de Madrid. Detenidas entre mayo y junio, fueron encerradas en Ventas, una prisión concebida para unas pocas centenas de reclusas que, hacia finales de 1939, llegó a concentrar a más de cinco mil mujeres en condiciones de hacinamiento y extrema precariedad. Cuando el comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón, su hija y su conductor fueron asesinados en un atentado, ellas ya se encontraban encarceladas. Sin embargo, el crimen fue utilizado como telón de fondo para endurecer la represión y ofrecer un castigo ejemplificador. El 3 de agosto comparecieron ante un consejo de guerra sumarísimo, sin garantías judiciales, dentro de la causa 30.426. Fueron acusadas de «adhesión a la rebelión» y condenadas a muerte; apenas dos días después, sin esperar siquiera el plazo previsto para una eventual revisión de las sentencias, fueron sacadas de sus celdas y fusiladas. Durante sus últimas horas algunas escribieron cartas a sus familias. Julia Conesa, de 19 años, dejó una frase que atravesó generaciones: «Que mi nombre no se borre de la historia». Su deseo se cumplió. La literatura, el teatro, los documentales y el cine recuperaron las vidas de aquellas jóvenes, convertidas en un símbolo universal de la represión franquista, la resistencia y la memoria democrática. Entre abril de 1939 y febrero de 1944, casi tres mil personas fueron ejecutadas en aquel cementerio madrileño. Hoy, la tapia sur donde tantas vidas fueron apagadas está reconocida oficialmente como Lugar de Memoria Democrática. Las balas pudieron silenciar sus voces, pero jamás consiguieron borrar sus nombres. #LasTreceRosas #QueMiNombreNoSeBorre #MemoriaHistórica #MemoriaDemocrática #GuerraCivilEspañola #Franquismo #MujeresEnLaHistoria #DerechosHumanos #NuncaMás #TheThirteenRoses #SpanishHistory #HistoricalMemory #WomenInHistory #HumanRights #NeverForget


LA PÉSIMA RELACIÓN DE SAN MARTÍN CON SU SUEGRA

Tomasa Francisca de la Quintana nació el año 1762​ en la ciudad de Buenos Aires. Era hija del brigadier José Ignacio de la Quintana y de Petronila de Aoiz y Larrazábal Avellaneda, y por tanto hermana de Hilarión de la Quintana, combatiente contra las Invasiones Inglesas al Río de la Plata y guerrero de la independencia.
Tomasa fue una patriota argentina que actuó en la sociedad porteña al servicio de la revolución de Mayo y en los primeros años del movimiento emancipador. Es considerada una de las Patricias Argentinas.
El 14 de junio de 1783​ se casó en la ciudad de Buenos Aires con el comerciante Antonio José de Escalada, uno de los principales vecinos de la capital virreinal.
San Martín era por entonces un oficial recién llegado a la ciudad, sin fortuna y de dudosa procedencia que estaba lejos de ser el candidato ideal para la joven Remedios de Escalada. Sin embargo, la muchacha se empecinó en acercarse a él y sus padres terminaron cediendo. Aunque doña Tomasa –que además de suegra del general era tía de uno de sus grandes amigos: Tomás Guido, una unión que se cimentó en las luchas por la independencia- jamás lo aceptó. Siempre se refirió a él en términos despectivos.
Al conocer a San Martín, Remedios se deslumbró a tal punto que rompió el compromiso que tenía con Gervasio Dorna, un joven de 22 años que como consecuencia prefirió abandonar Buenos Aires y enlistarse en el ejército de Belgrano. Moriría en el combate de Vilcapugio, el 1 de octubre de 1813. Cuando San Martín pidió la mano de Remedios, Doña Tomasa puso el grito en el cielo, nunca le agradó San Martin y lo llamaba "el soldadote" o "el plebeyo".
Claro que San Martín no se las hizo fácil. En una cena en lo de los Escalada en pleno noviazgo, cuando vio que su edecán había sido enviado a comer a la cocina junto a los sirvientes se levantó y fue a comer con él.
Más allá de cualquier obstáculo, el 12 de septiembre de 1812 María de los Remedios y José Francisco se casaron con la bendición del padre Luis Chorroarín en la Catedral porteña. Fueron testigos Carlos María de Alvear y su esposa, Carmen Quintanilla.
La fiesta fue en la casa de los suegros. Los recién desposados fueron de luna de miel a una quinta en San Isidro, que era de María Eugenia, la hermana mayor de Remedios.
El fruto de aquel sufrido amor patrio nació en Mendoza y llevó por nombre Mercedes Tomasa de San Martín. Años más tarde, debido a la muerte temprana de Remedios, la niña, a la que todos llamaron Merceditas, terminó al cuidado de su abuela en Buenos Aires.
El 3 de agosto de 1823 Remedios falleció en la quinta familiar que se levantaba en avenida Caseros y Monasterio, en Parque Patricios. Tenía 25 años. Dejó este mundo pidiendo por su marido, lo que provocó un profundo resentimiento en la familia, pero especialmente en su madre Tomasa, quien quedó al cuidado de su nieta.
Hacia 1824, alcanzadas las independencias de Argentina, Chile y del Perú, el Libertador decidió regresar a Europa. Tuvo muchas dificultades para que Tomasa entregara a su nieta, dado que apenas le dirigía la palabra a San Martín. Aquel éxodo al Viejo Continente duró un par de meses y la pequeña dio a su padre más problemas que el ejército español. O casi.
"Qué diablos —contó San Martín tiempo después a su amigo Manuel de Olazábal en una carta—, la chicuela es muy voluntariosa e insubordinada, ya se ve, como educada por la abuela; lo más del viaje la pasó arrestada en un camarote".
La teoría del Padre de la Patria era que su suegra, con el uso "excesivo de cariño", había convertido a Merceditas en un "diablotín". En este contexto se entienden las famosas máximas de su autoría, que no son más que una serie de consejos actitudinales a Merceditas.
En la carta de fecha 6 de enero de 1827 dirigida a Tomás Guido, San Martín revela que prácticamente tuvo que arrancarla de los brazos de su suegra:
“Esta amable señora, con el excesivo cariño que le tenía me la había resabiado (como dicen los paisanos), en términos que era un diabolín.
La mutación que Mercedes se ha operado en su carácter es tan marcada como la que ha experimentado en figura.
El inglés y el francés le son tan familiares como su propio idioma y su adelanto en dibujo y la música son sorprendentes.
Usted me dirá que un padre es un juez muy parcial para dar su opinión; sin embargo, mis observaciones son hechas con todo el desprendimiento de un extraño, porque conozco que de un juicio equivocado pende el mal éxito de su educación”.
Mercedes volvería a ver a su abuela Tomasa, cuando viajara a Buenos Aires con Mariano Balcarce su flamante esposo. Luego de tener a su primera hija, volvería a Europa.
Ahora el mismo San Martín sería también suegro y abuelo.
Pero él no volvería a ver a doña Tomasa en su vida.

martes, 4 de agosto de 2020

CHASMAN Y CHIROLITA


Mister Chasman era el nombre artístico de Ricardo Gamero (Zárate, 25 de mayo de 1938, Buenos Aires, - 20 de mayo de 1999, Buenos Aires), el ventrílocuo más reconocido de Argentina. Nació en Zárate (provincia de Buenos Aires) en 1938.2​ Su padre José Gamero era linotipista y quería que su hijo siguiera el oficio. Las múltiples peleas por "el muñeco" provocaron que abandonara el hogar. Con 13 años abandonó el colegio, se mudó a una pensión, y comenzó a trabajar en la calle. A fines de los años 1960, fue contratado por el afamado circo internacional Tihany. Allí conoce a su primera pareja Ethel, contorsionista en el circo que no sobrevivió al parto de su hija, llamada Sandra. Chasman afectado emocionalmente, y sumado a las constante giras del circo, decidió dejar a su hija al cuidado de sus suegros. Volvió a formar pareja, con Noemí Farías. Y en 1975 nació su hijo René. En sus últimos años (década de 1990), fue quedando relegado de la actividad artística por falta de convocatoria laboral, situación agravada por problemas de salud (hernia de disco, y un problema en el nervio ciático). En 1985 fue intervenido quirúrgicamente del corazón en la Fundación Favaloro. Cinco años después descompensado y desmejorado, fue trasladado por una cardiopatía severa al segundo piso del Hospital Argerich, permaneciendo internado un mes hasta que un paro cardíaco le causó la muerte el 20 de mayo de 1999 con 60 años de edad.2​ Sus restos fueron velados íntimamente e inhumados en el cementerio de la Chacarita.

El movimiento de tierra ya concluido, (Marzo de 1976)donde se construyó el Estadio de Fútbol Malvinas Argentinas, ubicado en el Parque General San Martín. Ciudad de Mendoza


Mendoza desde Arriba


Avenida San Martín al 1000 de la Ciudad de Mendoza. La gente ocupó las mesas de las confiterías como siempre. Nada pareció variar. 24 de Marzo de 1976. Golpe Militar en la República Argentina


Damas de la Sociedad Mendocina, Principios de siglo XX. 1ra. Parte


Imagen de Mendocinas desde principios de siglo XX. Mendoza. Argentina


Nuevo Rastrojero Sedan 4 puertas. S-73. Quinto Meschini S.A (1973) Ciudad de Mendoza


Central Hidroeléctrica Los Reyunos, única en su genero en esa época. 1983. San Rafael, Mendoza



Los Reyunos es una represa argentina alimentada por el río Diamante, forma un lago que lleva su mismo nombre y se encuentra ubicada en el departamento San Rafael, provincia de Mendoza, Argentina a 35 km de la ciudad homónima.
producción de: Mario Alberto Vassallo



Eduardo Maciel y López Pájaro, animadores de los Carnavales en el Club Andes Talleres. (Marzo de 1976) Provincia de Mendoza


Formación del equipo de Fútbol de Sportivo Furlotti. Los Albirrojos de Agrelo. (1976) Mendoza

Integrantes: R. Murúa, C. Baggio, R. Coronel, A. Berducci, O. Salas, A. Fantauzzi, R. Ruggeri, R. Romero, R. Bucci, L. Silva, P. Olivia, J. Díaz

Levadura de Frutas Gibson. El Laxante Ideal. (1918)


4 DE AGOSTO DE 1904: NACIÓ LA REBELDÍA ROJA QUE CONQUISTÓ AMÉRICA Y EL MUNDO


El 4 de agosto de 1904 comenzó a escribirse una de las historias más gloriosas del fútbol argentino. No nació entre grandes empresarios, dirigentes poderosos ni fortunas interminables, sino de la rebeldía de un pequeño grupo de jóvenes trabajadores que solamente reclamaban algo tan sencillo como jugar, participar y decidir su propio destino. Aquellos muchachos eran empleados de la célebre tienda porteña A la Ciudad de Londres, cuyo equipo, llamado Maipú Banfield, disputaba amistosos y desafíos contra representativos de otros comercios y fábricas. Los empleados más jóvenes pagaban sus cuotas, pero rara vez eran incluidos en las formaciones y tampoco tenían voz en las decisiones. Cansados de aquella marginación, ocho de ellos cruzaron la calle después de su jornada laboral y se reunieron en el almacén de los hermanos Telésforo y Policarpo Fuertes, situado en la actual calle Hipólito Yrigoyen, frente al comercio. Durante aquella discusión surgió la posibilidad de incorporarse a otro club, pero alguien sostuvo que debían formar una institución verdaderamente independiente. Rosendo Degiorgi tomó esa palabra y la convirtió en bandera: “Ese es el nombre; nos llamaremos Independiente”. La propuesta fue aprobada y se constituyó una comisión provisoria presidida por el propio Degiorgi. Así nació el Independiente Football Club, impulsado por jóvenes de las secciones de zapatería, menaje y modas que decidieron dejar de esperar oportunidades para comenzar a crearlas. Durante los meses siguientes consiguieron una pelota, fijaron una cuota social de 25 centavos y reunieron suficientes jugadores para formar dos equipos. El 1 de enero de 1905 quedó establecida la fecha fundacional oficial y, poco después, Arístides Langone encabezó la primera conducción formal. La indumentaria inicial era blanca, con detalles azules y el escudo con las siglas IFC; el rojo que se volvería inmortal llegaría más adelante. La tradición histórica vincula la elección del nuevo color con la admiración que despertó el Nottingham Forest durante su gira por Sudamérica. Sin embargo, el estreno oficial de la camiseta roja no ocurrió frente al Bristol uruguayo, sino el 10 de mayo de 1908, cuando Independiente derrotó por un contundente 9 a 2 a Banfield. Un año después conquistó su primera copa oficial, la Copa Competencia Adolfo Bullrich de 1909, iniciando una colección que terminaría convirtiéndolo en el legendario Rey de Copas. La historia quiso que otro 4 de agosto, pero de 1923, un incendio destruyera las instalaciones de madera de su cancha. Lejos de rendirse, aquella tragedia reforzó la decisión de levantar un estadio resistente al fuego. El 4 de marzo de 1928 se inauguró frente a Peñarol una obra revolucionaria: una monumental tribuna de hormigón armado, con una enorme visera en voladizo y sin columnas que dificultaran la visión, considerada pionera en los estadios sudamericanos. En 1961 se agregó una segunda cubierta y el escenario comenzó a ser conocido popularmente como La Doble Visera de Cemento. En el mismo lugar se levantó posteriormente el actual Estadio Libertadores de América–Ricardo Enrique Bochini. Su primer partido oficial se disputó el 28 de octubre de 2009, cuando todavía quedaban sectores por concluir, y la reinauguración completa llegó en diciembre de 2016. En el campo deportivo, Independiente construyó un imperio: conquistó 16 campeonatos de liga de Primera División —14 profesionales y dos amateurs— y 18 trofeos internacionales, entre ellos siete Copas Libertadores, tres Copas Interamericanas, dos Copas Intercontinentales, dos Supercopas Sudamericanas, una Recopa Sudamericana, dos Copas Sudamericanas y la Suruga Bank de 2018. Además, en 1964 se convirtió en el primer equipo argentino en ganar la Libertadores y entre 1972 y 1975 logró cuatro ediciones consecutivas, una hazaña que alimentó para siempre su leyenda. Independiente continúa siendo el máximo ganador histórico de la principal competencia continental. Sus colores fueron honrados por figuras inmensas como Arsenio Erico, Antonio Sastre, Vicente de la Mata, Raimundo Orsi, Manuel Seoane, Ernesto Grillo, José Omar Pastoriza, Ricardo Pavoni, Miguel Ángel Santoro, Francisco Sá, Daniel Bertoni, Jorge Burruchaga, Héctor Yazalde, Gabriel Milito, Sergio Agüero y, por supuesto, Ricardo Enrique Bochini, símbolo eterno de la identidad roja. En 2013 el club padeció el momento deportivo más doloroso de su historia al descender por primera vez, pero regresó a Primera en 2014 después de vencer 2 a 0 a Huracán en el partido desempate por el tercer ascenso. Fue una caída profunda, aunque también otra demostración de que Independiente podía doblarse, sufrir y perder, pero jamás dejar de levantarse. Todo comenzó con ocho jóvenes trabajadores que se negaron a seguir mirando desde afuera. No tenían dinero, estadio ni camisetas rojas. Tenían algo mucho más poderoso: el deseo de ser libres. De aquella rebeldía nacieron el Diablo, la Doble Visera, las siete Libertadores y una mística que atravesó generaciones. Independiente no recibió su grandeza como herencia: la construyó desde la nada, la defendió con fuego y la llevó hasta la cima del mundo. #Independiente #ReyDeCopas #OrgulloNacional #DiablosRojos #Avellaneda #FútbolArgentino #HistoriaDelFútbol #CopaLibertadores #RicardoBochini #ArsenioErico #DobleVisera #Efemérides #UnDíaComoHoy #FootballHistory #KingOfCups #RedDevils #ArgentineFootball #CopaLibertadores #WorldChampions #ClubHistory


La gripe española de 1918 fue una de las peores pandemias de la historia, y finalmente mató a 50 millones de personas en todo el mundo.


El 4 de agosto de 1936, en el marco de los Juegos Olímpicos de Berlín se producía uno de los momentos mas significativos de la historia del deporte, ese día, Luz Lang y Jessie Owens elevaron a su máxima expresión el espíritu olímpico. (EH)



Luz Lang era el atleta alemán elegido por Hitler para representar ante el mundo la superioridad de la raza Aria en los Juegos Olímpicos de Berlín, multicampeón nacional de salto en largo y poseedor del récord europeo. Por su parte Jessie Owens era la esperanza de los EEUU aunque no se lo trataba como tal, no podía utilizar los mismos baños que sus compañeros blancos y ni siquiera se pudo hospedar con ellos en la villa olímpica alemana, no por orden del régimen Nazi, sino por orden del comité olímpico de los EEUU. El primer día de los juegos los atletas alemanes dominaban la competencia, por ello Hitler bajó reiteradamente del palco para colocar medallas doradas a sus compatriotas, pero cuando el primer atleta afroamericano ganó una competencia decidió no hacerlo, el COI le pidió que se definiera, o a todos o a nadie, Hitler decidió no arriesgarse y ya no entregó medallas. La medalla de oro de Owens en los 100 mts llanos puso mucha presión en Lang, que se enfrentaría mano a mano con él en la prueba de salto en largo. En las semifinales de Salto en largo, Lang demostró todo su talento batiendo el récord olímpico, mientras que Owens realizó dos saltos nulos, uno mas y quedaría eliminado. Antes de su último salto, Lang se acerca a Owens y le aconseja saltar un paso antes de la línea de salto, ya que con su marca promedio, aunque saltar antes le bastaría con clasificarse para la final y distenderse, Owens le hace caso y clasifica. Owens sorprendido por la actitud de Lang se acerca y tienen una amena charla acostados en la pista de atletismo, allí el atleta americano le comenta que no esta acostumbrado a saltar sin la referencia de hasta donde debe saltar para superar la mayor marca vigente. En las finales Lang hace un salto casi imbatible, cuando llega el turno de Owens, en un acto de deportividad poco común, Lang deposita un pañuelo blanco en el lugar de su marca, Owens realiza su mejor salto, 8,06 mts, record mundial y medalla de oro. Owens no sabía que hacer, como festejar frente a 110 mil espectadores enmudecidos, Lang lo abraza y lo invita a dar una vuelta olímpica, lo acompaña señalándolo e incitando a la multitud a rendirse ante el nuevo rey del atletismo. Owens y Lang cenaron juntos en los aposentos de la delegación alemana, allí Luz le confiesa que su actitud le traerá consecuencias a él y a su familia, Goebels no le perdonará que ayudara y aplaudiera a un negro. terminados los juegos, Owens volvió un país donde no podría ingresar a baños públicos ni sentarse en el autobus, incluso el presidente Franklin Delano Roosevelt se negó a recibir a su mejor atleta en la casa blanca por miedo a perder votos para su inminente reelección. Por su parte Luz Lang fue el único atleta olímpico alemán que fue convocado para combatir en la Segunda Guerra Mundial, murió durante la invasión aliada en Sicilia en 1943.

Sandro junto a Estela Raval con su Martín Fierro, 13 de mayo 1991.


El 4 de Agosto de 1901, en New Orleans, Luisiana, nacía el mas popular y exitoso músico de Jazz, ese día llegaba al mundo el cantante y trompetista Louis Armstrong. (EH)



Bautizado con el nombre de Louis Daniel Armstrong, hijo de Mary Albert y William Armstrong que los abandonó empeorando la ya precaria situación económica de la familia, fue vagabundo y problemático, a veces se desempeñaba como chatarrero, hasta que fue aceptado en el seno de una familia Judía, los Karnofsky, ellos también eran discriminados por lo que Louis aprendió de muy chico a convivir con la segregación racial. El señor Karnofsky para sacerlo de las calles le compró una trompeta, Louis se entusiasmó y empezó a tomar clases en el reformatorió “Nueva Orleans Home for Colored Waifs” con el profesor Peter Davis. Para no volver al reformatorio, en 1914 trabajó como vendedor de carbón, repartidor de leche y estibador de barcos bananeros mientras de noche tocaba en un cabaret de Storyville, allí lo vio Joe King Oliver, quien se convirtió en un padre para él, pulió su estilo y su imagen. En 1918 viajó en un barco que recorría todo el Misisipi con una banda de música que tocaba en las orillas de las ciudades y en 1919 fue contratado por la banda de “Kid Ory” reemplazado a Oliver cuando se retiró de los escenarios. En 1922 Oliver se mudó a Chicago y formó la banda “Creole Jazz Band” y le confió a Louis la trompeta, con la cual grabó varios discos, en 1924 se casó con la pianista de la banda Lillian Hardin, quien lo animó a lanzar su carrera solista, hecho que Oliver aceptó y acompañó con gran generosidad. Ni bien llegó a New York fue contratado por la mejor banda de los EEUU, la “Fletcher Henderson Orchestra”, estando en ella Louis aprendió a leer y escribir música, esto le dio fuerza para crear dos orquestas “Hot Five” y “Hot Seven” con las que el mundo se rindió a sus pies, con su talento y carisma, transformó al Jazz de música para bailar a una expresión artistica de excepción. A partir de 1930 se dedicó tambien a cantar de manera brillante, su voz llenaba de emoción a las multitudinarias audiencias, comenzó exitosas giras mundiales convirtiendose en un mito. Grabó mas de 30 discos y entre sus legados se encuentran verdaderos himnos como “Hello Dolly”, “Heaven”, “When The Saints Go Marching In”, “Dream a Little Dream of Me”, “I done forgot the words” y la inolvidable “What a Wonderful World”. En 1947 formó la “All Stars Band” con la que produjo la mayoría de sus éxitos, siempre vigente, actuó hasta el dia anterior a su muerte, que ocurrió mientras dormía en su casa de Queens, New York, el 6 de julio de 1971.

Imágenes Históricas. Nuit De Noel, 1963.

La vida del fotógrafo maliense Malick Sidibé siguió la trayectoria de su nación. Comenzó pastoreando las cabras de su familia, luego se entrenó en la fabricación de joyas, pintura y fotografía. Cuando el dominio colonial francés terminó en 1960, capturó los cambios sutiles y profundos que daban nueva forma a su nación. Apodado el Ojo de Bamako, Sidibé tomó miles de fotos que se convirtieron en una crónica en tiempo real del zeitgeist eufórico que se apodera de la capital, un documento de un momento fugaz. "Todo el mundo tenía que tener el último estilo de París", observó sobre los jóvenes que vestían ropa llamativa, montaban a caballo sobre Vespas y se acurrucaban en público mientras abrazaban un mundo sin grilletes. En la víspera de Navidad de 1963, Sidibé se encontró con una joven pareja en un club, perdidos en los ojos del otro. Lo que Sidibé llamó su "talento para observar" le permitió capturar su tranquila intimidad, rozando sus cabezas mientras adornaban una pista de baile vacía. "Estábamos entrando en una nueva era, y la gente quería bailar", dijo Sidibé. “La música nos liberó. De repente, los hombres jóvenes podían acercarse a las mujeres jóvenes y sostenerlas en sus manos. Antes, no estaba permitido. Y todos querían ser fotografiados bailando de cerca ”.

(Crédito de la foto: Malick Sidibe).

El 4 de agosto de 1875, en Copenhague, Dinamarca, moría un hombre que modeló las fantasías de varias generaciones de niños, ese día se apagaba la vida de Hans Christian Andersen. (EH)



Nacido en Odense, el 2 de abril de 1805, tuvo una infancia tortuosa debido a que su madre era una lavandera alcohólica que se desentendió de su crianza y su padre un zapatero instruido pero enfermizo con trastornos psíquicos que no pudo compensar la desidia materna. Sus primeros años transcurrieron en la mas absoluta miseria, solía mendigar y dormir bajo puentes o en plazas, para soportar la realidad Hans solía refugiarse en la fantasía, pese a haber ido muy poco a la escuela, sabía leer y encontró allí el material que necesitaba para alimentar su imaginación. En la adolescencia intentó relacionarse con las artes pero fracasó en sus intentos de ser cantante de ópera, bailarín y actor. Un breve poema que había escrito sin pretensiones de ser publicado llamado "El niño dormido" llegó fortuitamente a las manos del editor de la revista literaria "Kjøbenhavns flyvende Post" quien fascinado la publicó abriendo una inesperada puerta en la vida de Andersen. Su trabajo comenzó a ser viajar y escribir sus impresiones, estas llegaron a manos del Rey quien encantado decidió financiarle viajes prolongados a destinos más exóticos. Sus escritos se diversificaron, novelas, obras de teatro, relatos cortos y por fin en 1835, sus cuentos infantiles "Historias de aventuras para niños". Además de su escaso éxito de ventas, Andersen no se sentía feliz escribiendo cuentos de hadas y aventuras en mundos de fantasía, sin embargo se dio cuenta que era lo que mejor hacía, por ello no se hicieron esperar una segunda edición en 1838 y finalmente en 1843 sus imperdibles "Cuentos nuevos". De su mente y sus manos nacieron historias como "El patito feo", "El traje nuevo del emperador", "El soldadito de plomo", "El ruiseñor", "La sirenita", "Pulgarcita", "El yesquero", "El ave Fénix", y "La princesa y el guisante". Sus cuentos y relatos fueron traducidos a 80 idiomas e inspirado a creadores de obras de teatro, ballets, películas, dibujos animados y pinturas. En 1872 Anderson sufrió un tonto accidente doméstico que le provocó heridas de las que nunca se recuperó, deprimido y casi postrado murió en Copenhague el 4 de Agosto de 1875.

4 DE AGOSTO DE 1905: NACIÓ ESTUDIANTES, EL LEÓN QUE CONQUISTÓ AMÉRICA Y EL MUNDO


El 4 de agosto de 1905, veinte jóvenes se reunieron en la zapatería “Nueva York”, ubicada en la avenida 7 entre 57 y 58 de la ciudad de La Plata, para iniciar una historia que terminaría conquistando la Argentina, América y el mundo. Eran, en su mayoría, estudiantes secundarios y universitarios que deseaban crear una institución en la que el fútbol ocupara un lugar central. Aquella noche fundaron el “Club Atlético Estudiantes”, eligieron como primer presidente a Miguel Gutiérrez y encendieron una pasión destinada a atravesar generaciones. Varios de aquellos fundadores habían pertenecido a Gimnasia y Esgrima La Plata, pero decidieron tomar otro camino cuando esa institución redujo el espacio dedicado al fútbol para priorizar otras actividades. El nuevo club adoptó el nombre “Estudiantes” como homenaje directo a la condición de sus creadores y, en 1906, eligió la camiseta a rayas verticales rojas y blancas, inspirada en los colores del English High School. La semejanza inicial con Alumni llevó a que la asociación exigiera un rediseño, por lo que las franjas se hicieron más anchas y nació una de las camisetas más reconocibles del fútbol argentino. Su primer campo de juego funcionó de manera provisoria en la zona de las actuales avenidas 19 y 53. Dos años más tarde, el 25 de diciembre de 1907, Estudiantes inauguró su histórica cancha de 1 y 57, sobre terrenos del antiguo velódromo provincial. Aquel sitio se convertiría en el corazón del pueblo pincharrata y, más de un siglo después, renacería convertido en el moderno Estadio Jorge Luis Hirschi, conocido como UNO. El crecimiento deportivo fue vertiginoso. En 1911 consiguió el ascenso a la máxima categoría y en 1913 levantó su primer campeonato de Primera División, organizado por la Federación Argentina de Football. Décadas después llegaría la revolución encabezada por Osvaldo Zubeldía: Estudiantes ganó el Metropolitano de 1967, tres Copas Libertadores consecutivas —1968, 1969 y 1970— y alcanzó la gloria mundial al vencer al poderoso Manchester United en la Copa Intercontinental de 1968. La cuarta Libertadores llegó en 2009, cuando Juan Sebastián Verón, heredero de la mística de su padre Juan Ramón, condujo al equipo de Alejandro Sabella hacia una inolvidable consagración frente a Cruzeiro en Belo Horizonte. Su palmarés continuó creciendo. Estudiantes posee siete campeonatos de liga, cuatro Copas Libertadores, una Copa Intercontinental, una Copa Interamericana y numerosas copas nacionales. Entre sus conquistas más recientes aparecen la Copa Argentina 2023, la Copa de la Liga 2024, los Trofeos de Campeones de 2024 y 2025 y el Torneo Clausura 2025, resultados que elevaron su cosecha a 19 títulos oficiales de máxima categoría. Por sus filas pasaron figuras inolvidables como Ricardo Infante, Oscar Malbernat, Carlos Pachamé, Carlos Salvador Bilardo, Eduardo Luján Manera, Juan Ramón Verón, José Luis Brown, Miguel Ángel Russo, Patricio Hernández, Martín Palermo, José Luis Calderón, Juan Sebastián Verón, José Sosa y Mariano Pavone. Pero Estudiantes es mucho más que una colección de nombres y trofeos: es una identidad construida sobre el estudio, el trabajo, la disciplina, el sacrificio y la convicción de que ningún rival es invencible. Lo que comenzó dentro de una pequeña zapatería platense terminó convirtiéndose en una escuela futbolística admirada en todo el continente. Desde aquella noche del 4 de agosto de 1905, el Pincha aprendió a transformar la humildad en grandeza, la estrategia en gloria y la perseverancia en eternidad. Así nació Estudiantes de La Plata: el club que salió de un encuentro de jóvenes soñadores para convertirse en uno de los gigantes indiscutidos de la historia sudamericana. #EstudiantesDeLaPlata #EDLP #Pincharrata #ElLeón #LaPlata #HistoriaDelFútbol #FútbolArgentino #CopaLibertadores #FootballHistory #ArgentineFootball #SouthAmericanFootball #WorldChampions #OnThisDay

Los signos racistas del apartheid. Un signo común en Johannesburgo. 1956

Precaución cuidado con los Nativos.

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