jueves, 23 de julio de 2026

1 DE AGOSTO DE 1835: EL CORONEL NEGRO FRENTE AL PELOTÓN — LORENZO BARCALA, EL SASTRE QUE VENCIÓ LAS CASTAS Y CAYÓ POR CONSPIRAR CONTRA EL PODER


La orden podía escucharse en cualquier momento. Era el 1 de agosto de 1835 y Lorenzo Barcala aguardaba frente a un pelotón en la plaza principal de Mendoza. El hombre que estaba a punto de morir había comenzado como sastre, había instruido soldados, sobrevivido a guerras, derrotas y cautiverios, y alcanzado uno de los grados militares más altos obtenidos por un afroargentino en la primera mitad del siglo XIX. Pero no llegaba allí por accidente: había participado activamente en una conspiración contra el gobierno mendocino y contra la influencia de Juan Manuel de Rosas en Cuyo. Durante generaciones se repitió que Barcala había nacido esclavo y que la Revolución le había concedido la libertad. Las investigaciones realizadas sobre padrones, censos y documentos notariales modificaron esa imagen: los registros mendocinos de 1802, 1814 y 1823-1824 lo identifican como “pardo libre”. Incluso su acta matrimonial de 1819 lo describe como “criollo, hijo de padres no conocidos” y de condición libre. Tampoco existe certeza absoluta sobre su nacimiento: aunque tradicionalmente se señaló 1795, los documentos permiten situarlo entre 1798 y 1800. Fue criado por el escribano Cristóbal Barcala y María Lorenza Videla, quienes lo incorporaron a su familia y le dieron el apellido con el que entraría en la historia. A fines de 1814 o comienzos de 1815 se incorporó como soldado raso a los Cívicos Pardos de Mendoza. Los registros también lo mencionan como sastre. Su capacidad para organizar, disciplinar e instruir tropas aceleró un ascenso extraordinario: fue sargento, instructor de soldados vinculados al Ejército de los Andes y comandante de aquel cuerpo en 1825. Después participó en la Guerra del Brasil y sirvió en las fuerzas unitarias del general José María Paz. En Córdoba reorganizó a hombres libres de color y sectores populares dentro de los Cazadores de la Libertad; en Mendoza formó los Cazadores del Pilar. En 1831, luego de la derrota unitaria en la batalla de La Ciudadela, cayó prisionero de Facundo Quiroga. Mientras otros oficiales fueron ejecutados, el caudillo riojano decidió perdonarlo e incorporarlo como edecán. Barcala terminó marchando junto al mismo hombre contra quien había combatido. Dos años después participó en la expedición al desierto de la División del Centro y alcanzó el grado de coronel graduado. Las guerras civiles podían convertir al enemigo de ayer en el jefe del día siguiente; no había lealtades simples ni destinos rectos. Su combate más íntimo, sin embargo, no ocurrió en un campo de batalla. El 28 de junio de 1819 se casó con Petrona Mayorga, una mujer esclavizada. Poco más de dos meses después pagó 225 pesos a Juan Antonio Mayorga para obtener su carta de libertad. No fue un gesto simbólico: aquel documento le otorgó libertad plena y permitió que los futuros hijos de la pareja nacieran libres. En una sociedad donde el color, el origen y la condición jurídica determinaban la vida de las personas, Barcala transformó su salario militar en libertad familiar. Después del asesinato de Quiroga en 1835, Barcala perdió a su principal protector y permaneció en San Juan. Desde allí intervino en un movimiento que pretendía desplazar al gobierno de Pedro Molina y limitar la influencia rosista en Cuyo. La correspondencia conservada demuestra que solicitó observar cuidadosamente el estado de la opinión pública mendocina y que confiaba todavía en su ascendencia sobre los milicianos pardos. La conspiración fue descubierta, Barcala fue detenido, juzgado por sedición y condenado a muerte. Horas antes del fusilamiento reconoció deudas, ordenó sus asuntos y escribió a Timoteo Maradona rogándole que enviara su equipaje a su “desgraciada familia”. Ya no quedaban batallones, ascensos ni caudillos capaces de salvarlo. Solo faltaba la orden. Lorenzo Barcala no fue un mártir completamente ajeno a los hechos que provocaron su condena. Tampoco fue el personaje sumiso y agradecido que cierta historiografía construyó después de su muerte. Fue artesano y militar, esposo y padre, unitario y conspirador; un hombre afrodescendiente que utilizó las armas, el salario, las relaciones y su propia autoridad para abrirse paso en una sociedad profundamente desigual. Fue Lorenzo Barcala. Negro. Libre. Sastre. Soldado. Coronel. #LorenzoBarcala #ArgentineHistory #MendozaHistory #AfroArgentines #BlackHistory #LatinAmericanHistory #CivilWars #HistoricalMemory #ForgottenHeroes #AfricanDiaspora #Argentina #MendozaArgentina #MilitaryHistory #Freedom #HistoryMatters #LorenzoBarcala #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #Afroargentinos #Afrodescendientes #HistoriaArgentina #GuerrasCivilesArgentinas #FacundoQuiroga #UnitariosYFederales #CoronelBarcala #MendozaAntigua #MemoriaHistórica #EsclavitudEnMendoza #Libertad #Efemérides

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