lunes, 27 de julio de 2026

EL RÍO QUE ESCULPIÓ MENDOZA: LA TERRAZA FLUVIAL QUE GUARDA MILES DE AÑOS DE HISTORIA BAJO EL DESIERTO


Mucho antes de que los caminos, los viñedos y el crecimiento urbano transformaran Luján de Cuyo, el río Mendoza ya escribía su historia sobre la piedra. Esta extraordinaria fotografía, registrada durante el siglo XX por el geógrafo y climatólogo francés Emmanuel de Martonne, muestra una antigua terraza fluvial próxima a la salida del río hacia la llanura mendocina. El propio manuscrito conservado junto a la placa la describió como una “terraza del río Mendoza cerca de Mendoza” y señaló, en el horizonte, la presencia de estratos terciarios levantados o inclinados. La extensa superficie horizontal recortada por una barranca no es una simple elevación del terreno: constituye el vestigio de una antigua planicie ocupada y modelada por el río. Las terrazas fluviales se forman cuando un curso de agua profundiza su cauce y deja suspendidos, por encima del nivel actual, fragmentos de sus viejas llanuras de inundación. Ese proceso puede responder a variaciones climáticas, cambios en el caudal, erosión prolongada o movimientos tectónicos. De este modo, la barranca visible funciona como una página abierta de la historia geológica regional, donde cada estrato conserva sedimentos transportados desde los Andes durante incontables crecidas. En primer plano aparece el paisaje árido característico de Cuyo, cubierto por vegetación baja y dispersa. Estudios oficiales realizados en sectores cercanos de Luján de Cuyo describen terrenos formados por sedimentos fluviales y aluviales, con arenas, gravas y materiales gruesos de gran permeabilidad, poca materia orgánica y vegetación xerófila. Sobre parte de estas superficies pedemontanas, transformadas mediante el riego, se extendieron posteriormente cultivos y viñedos, demostrando cómo un suelo construido por la montaña y el río terminó integrándose a la identidad productiva de Mendoza. Esta imagen no retrata solamente una barranca: conserva el instante inmóvil de un paisaje en permanente transformación. Allí donde hoy vemos silencio, matorrales y tierra seca, durante miles de años avanzaron aguas cargadas de rocas, arenas y limos. El río Mendoza cortó, acumuló, abandonó antiguos cauces y volvió a excavar, hasta levantar esta monumental huella natural entre la cordillera y la llanura. Es la memoria de un río poderoso, capaz de moldear el territorio que luego permitiría el nacimiento de uno de los grandes oasis del desierto argentino. #RíoMendoza #LujánDeCuyo #Mendoza #MendozaAntigua #GeologíaMendocina #TerrazaFluvial #HistoriaNatural #PaisajeCuyano #CordilleraDeLosAndes #Geomorfología #FotografíaHistórica #MemoriaMendocina #PatrimonioNatural #DesiertoCuyano #EmmanuelDeMartonne #MendozaRiver #RiverTerrace #MendozaArgentina #AndesMountains #Geology #Geomorphology #NaturalHistory #HistoricalPhotography #CulturalHeritage #ArgentineLandscape. 
La imagen adjunta coincide exactamente con la segunda toma de una serie de cuatro, titulada en francés Rio Mendoza – Terrasse de fleuve – Prise de vue 2/4. Pertenece al archivo fotográfico conservado por PRODIG y difundido en MédiHAL, con el número de registro medihal-01810156 y el identificador de placa digitalizada AM3361-005. El catálogo atribuye la fotografía a Emmanuel de Martonne, ofrece una geolocalización aproximada en 33°03′03″ S, 69°04′48″ O y la publica bajo Licence Ouverte 2.0. El año exacto de la toma no está determinado: el registro la ubica ampliamente en el siglo XX y aclara que el conjunto de placas depositadas en PRODIG comprende materiales fechados entre 1891 y 1955

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...