lunes, 27 de julio de 2026

27 DE JULIO DE 1998: LA NACIÓN CONSAGRÓ LOS PALACIOS DEL VINO — LOS CHALETS GIOL Y GARGANTINI ENTRARON PARA SIEMPRE EN LA HISTORIA ARGENTINA


El 27 de julio de 1998, el Boletín Oficial publicó la Ley 25.002, mediante la cual los chalets Giol y Gargantini, ubicados en Maipú, fueron declarados Monumento Histórico Nacional. La norma había sido sancionada por el Congreso el 1 de julio y promulgada por el presidente Carlos Saúl Menem, mediante el Decreto 850/98, el día 22. Con apenas dos artículos, la Argentina colocaba bajo protección nacional dos construcciones que condensan buena parte de la historia vitivinícola, inmigratoria y arquitectónica de Mendoza. Detrás de aquellas residencias se encontraba la extraordinaria trayectoria de Juan Giol y Gerónimo Bautista Gargantini, dos inmigrantes italianos que en 1896 formaron una sociedad, adquirieron 44 hectáreas en Maipú y, hacia 1899, levantaron los primeros edificios de la empresa que sería conocida como La Colina de Oro. En pocos años construyeron un verdadero imperio vitivinícola, cuyo momento de mayor esplendor llegó durante la década de 1910. El vino había transformado sus vidas y también comenzaba a transformar definitivamente la economía, el paisaje y la identidad de Mendoza. Como expresión visible de aquella prosperidad, los empresarios encargaron sus viviendas al arquitecto boloñés Emanuele Mignani. Los chalets fueron concebidos siguiendo el estilo Liberty, la versión italiana del Art Nouveau, muy difundida en las villas del norte de Italia. Rodeadas de amplios jardines, sus torres, ornamentaciones, volúmenes asimétricos, ventanales y detalles europeos revelaban las aspiraciones de aquellos inmigrantes que habían llegado buscando un futuro y terminaron dejando una huella monumental en la tierra mendocina. La Casa Gargantini, distinguida por su torre, su pretil almenado y la verja que envuelve el conjunto, alberga actualmente el Museo Nacional del Vino y la Vendimia. Sus salones, herramientas, maquinarias, botellas y antiguas etiquetas permiten recorrer los comienzos de la industria vitivinícola y comprender cómo Mendoza llegó a convertirse en una de las grandes regiones productoras de vino. Los chalets no son solamente dos mansiones elegantes: representan el esfuerzo inmigrante, el nacimiento de una industria y la ambición de una provincia que comenzaba a proyectarse hacia el mundo. Pero aquel 27 de julio también dejó otra norma reveladora de la Argentina de los años noventa. Ese día Menem firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia 863/98, publicado el 28, que reorganizó la manera de financiar los gastos asumidos por la AFIP para aplicar, recaudar, fiscalizar y ejecutar judicialmente los recursos de la seguridad social. Hasta entonces, el costo se vinculaba principalmente con los fondos destinados al régimen público; desde ese momento, la deducción se extendía proporcionalmente a las distintas entidades que recibían los recursos recaudados, aunque se contemplaban excepciones para determinados aportes destinados al régimen de obras sociales. La medida mostraba la compleja maquinaria previsional de aquella década. Tras la creación del sistema mixto en 1993, la recaudación debía distribuirse entre la ANSES, las administradoras privadas de jubilaciones y pensiones, las aseguradoras de riesgos del trabajo, organismos de control y otras instituciones. La AFIP no solo reunía los fondos: también debía identificarlos, fiscalizarlos y transferirlos a múltiples destinatarios. El DNU dispuso que parte de los costos de esa tarea fuera descontada antes de realizar las transferencias correspondientes. Así, una misma jornada reunió dos caras profundamente diferentes del país: mientras Mendoza conseguía que la Nación protegiera dos palacios nacidos del trabajo inmigrante y del auge del vino, el Gobierno reorganizaba los engranajes financieros de un sistema previsional dividido entre el Estado y las administradoras privadas. De un lado, la piedra, los jardines y la memoria; del otro, porcentajes, recaudaciones y transferencias. Dos decisiones muy distintas, pero capaces de retratar una época y recordarnos que la historia también se escribe mediante leyes, decretos y edificios que se resisten a desaparecer. #MendozAntigua #Mendoza #Maipú #ChaletsGiolYGargantini #MuseoDelVino #HistoriaDeMendoza #VinoArgentino #Vitivinicultura #PatrimonioHistórico #MonumentoHistóricoNacional #InmigraciónItaliana #ArquitecturaLiberty #HistoriaArgentina #CarlosMenem #DécadaDelNoventa #ArgentineHistory #MendozaHistory #WineHistory #ItalianImmigration #HistoricArchitecture #CulturalHeritage #ArgentineWine #ArtNouveau

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