lunes, 27 de julio de 2026

27 DE JULIO DE 1996: ARGENTINA AMANECIÓ SIN CAVALLO — MENEM DERRIBÓ AL HOMBRE DE LA CONVERTIBILIDAD Y BLINDÓ EL “UNO A UNO”


El sábado 27 de julio de 1996, la Argentina despertó con una noticia que estremecía al poder político, sacudía los mercados y cerraba una de las sociedades más decisivas y conflictivas de la década: Carlos Menem había desplazado a Domingo Felipe Cavallo, el ministro que durante más de cinco años había encabezado el Palacio de Hacienda y personificado ante el país y el mundo el programa de convertibilidad. El hombre que había sorprendido a millones de argentinos con reformas, privatizaciones, ajustes y anuncios económicos terminó siendo sorprendido por una decisión presidencial ejecutada en pocas horas y rodeada de un extraordinario operativo de reserva. La caída se había resuelto durante la noche anterior. En la residencia de Olivos, Menem reunió al jefe de Gabinete Jorge Rodríguez, al ministro del Interior Carlos Corach, al secretario general Alberto Kohan y al responsable de Medios Raúl Delgado. Cerca de las 23:30, el presidente les comunicó que Cavallo dejaría el Gobierno al día siguiente y ordenó construir una estrategia que evitara un terremoto en la Bolsa, los bancos y los mercados internacionales. No bastaba con expulsar al ministro más poderoso del gabinete: había que encontrar inmediatamente un sucesor capaz de garantizar que el “uno a uno” seguiría intacto. La jornada del viernes 26 comenzó cargada de simbolismos. Menem mantuvo temprano una conversación con Eduardo Bauzá y después visitó el Cementerio Islámico para llevar flores a la tumba de su hijo Carlos Menem Junior. Mientras el presidente atravesaba aquel momento íntimo, sus colaboradores corrían contra el reloj para completar el recambio económico más delicado desde la creación de la convertibilidad. Cavallo todavía conservaba formalmente el cargo, pero su destino ya estaba decidido en el círculo más estrecho del poder. El Gobierno buscó primero una figura prestigiosa que calmara instantáneamente a los inversores. Menem ofreció el Ministerio de Economía al exministro Roberto Alemann, quien rechazó la propuesta y sugirió a Juan José Llach. Miguel Ángel Broda también fue sondeado, pero no aceptó; Manuel Solanet apareció entre las alternativas consideradas. Ante las negativas, Pedro Pou, director del Banco Central, propuso el nombre de su presidente, Roque Fernández. Alrededor de las 14 comenzó una reunión reservada en el Alvear Palace Hotel, donde funcionarios políticos terminaron de convencerlo para asumir con una condición fundamental: la continuidad absoluta del régimen económico. Mientras Fernández aceptaba en secreto, Menem observaba por televisión la evolución de la rueda bursátil acompañado por Alberto Kohan y el jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy. El anuncio estaba previsto para las 17, pero los rumores ya recorrían la city porteña y las cotizaciones comenzaban a retroceder. Para limitar la incertidumbre, el Gobierno adelantó la comunicación: poco después de las 16:30, Raúl Delgado apareció en la Sala de Periodistas de la Casa Rosada y confirmó que el presidente había solicitado la renuncia de Cavallo y que Roque Fernández sería su reemplazante. La noticia estalló mientras el Movimiento de Trabajadores Argentinos realizaba una manifestación en Plaza de Mayo contra las últimas medidas económicas y sociales. Cuando la multitud supo que Cavallo dejaba el Gobierno, el festejo produjo un estruendo que un alto funcionario comparó con escuchar un gol marcado “en otra cancha”. El episodio retrataba las contradicciones de aquellos años: el ministro era reconocido por haber detenido la inflación extrema, pero también era responsabilizado por los costos sociales del ajuste, el desempleo, la recesión y la pérdida de beneficios para los trabajadores. Cavallo no recibió la noticia personalmente de Menem. La tarea quedó en manos del jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, quien le comunicó que la decisión era irreversible. La relación entre ambos llevaba meses deteriorándose por disputas de autoridad, enfrentamientos dentro del gabinete y las denuncias de Cavallo sobre los negocios del empresario Alfredo Yabrán, que habían colocado al ministro en abierta confrontación con sectores próximos al poder. Menem, reelegido en 1995, parecía decidido a demostrar que ningún integrante del Gobierno podía construir una autoridad política superior o paralela a la del presidente. Horas después, Menem apareció junto a Roque Fernández en Olivos. Elogió a Cavallo como un hombre capaz y afirmó que había cumplido una etapa “excepcional”, pero negó que su salida significara una ruptura económica. Prometió conservar la paridad cambiaria y sostener la convertibilidad “a rajatabla”. Fernández, formado en la Universidad de Chicago y hasta entonces responsable del Banco Central, representaba un perfil más reservado, académico y ortodoxo, identificado con la estabilidad monetaria y con la continuidad del modelo. La caída de Cavallo fue mucho más que un cambio de ministros. Fue una formidable demostración de poder presidencial: Menem apartó al funcionario que se consideraba propietario político de la estabilidad, pero mantuvo funcionando su creación más célebre. Cambió al conductor sin detener la maquinaria; desplazó al símbolo y conservó el sistema. El ministro que había transformado la economía argentina desde 1991 abandonaba el Gobierno, mientras la convertibilidad comenzaba una nueva etapa bajo la conducción de Roque Fernández. Aquel 27 de julio, las portadas dejaron una escena imposible de olvidar: Cavallo había caído, Menem recuperaba el centro absoluto del poder y el “uno a uno” sobrevivía a quien había sido presentado como su padre. #CarlosMenem #DomingoCavallo #RoqueFernández #Menemismo #Convertibilidad #UnoAUno #EconomíaArgentina #PolíticaArgentina #HistoriaArgentina #DécadaDel90 #Años90 #CasaRosada #MinisterioDeEconomía #HistoriaPolítica #CrisisEconómica #MemoriaHistórica #ArchivoHistórico #MendozAntigua #ArgentineHistory #CarlosMenemHistory #DomingoCavallo #ConvertibilityPlan #ArgentineEconomy #ArgentinePolitics #PoliticalHistory #EconomicHistory #Nineties #LatinAmericanHistory #HistoricalMemory

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