jueves, 23 de julio de 2026

23 DE JULIO DE 1894: CUATRO HOJAS DESAFIARON AL OLVIDO — EL PERIÓDICO MENDOCINO QUE PROMETIÓ “INSTRUIR DELEITANDO” (IMAGEN ILUSTRATIVA)


El 23 de julio de 1894, desde una modesta sede ubicada en la calle Suipacha 85 de la ciudad de Mendoza, salió a circulación el primer número de Los Tiempos, una publicación de apenas cuatro hojas que aspiraba a conquistar un espacio propio dentro de la creciente prensa provincial. Su director era M. Alcorta y la responsabilidad editorial recaía en H. M. de Villars, dos nombres que hoy apenas sobreviven entre las páginas de la historia periodística mendocina. Aunque su trayectoria permanece escasamente documentada, aquel ejemplar inaugural dejó una declaración de principios tan ambiciosa como reveladora. Los Tiempos se presentaba como un periódico dedicado a la opinión pública, dispuesto a defender sus intereses con entusiasmo y sin apartarse de la conducta que decía haber elegido: la imparcialidad. Su divisa resumía toda una concepción de la prensa y de la cultura: “instruir deleitando”. La frase no era un simple recurso publicitario. Procedía de la tradición atribuida al poeta latino Horacio y expresaba la idea de unir lo útil con lo agradable: transmitir conocimientos, despertar la reflexión y, al mismo tiempo, cautivar al lector. Más de veinte siglos después de su formulación, aquella máxima clásica aparecía convertida en la bandera editorial de un pequeño periódico nacido al pie de los Andes. Pero el primer número reservaba una sorpresa literaria. En sus páginas comenzó a publicarse, mediante el popular sistema del folletín por entregas, la novela La princesa Lubina, de Leopold von Sacher-Masoch. La obra ya circulaba en la Argentina: el catálogo de la Biblioteca de la Academia Argentina de Letras registra una edición publicada en Buenos Aires por Jacobo Peuser en 1888, seis años antes de su aparición en el periódico mendocino. La elección del autor resulta especialmente llamativa. Sacher-Masoch fue un escritor, periodista e historiador nacido en el antiguo Imperio austríaco, autor de numerosas novelas y relatos. Su célebre obra La Venus de las pieles inspiró posteriormente al psiquiatra Richard von Krafft-Ebing para formar el término “masoquismo” a partir de su apellido. Así, mientras Mendoza avanzaba hacia la modernidad de fines del siglo XIX, las hojas de un periódico local acercaban a sus lectores una literatura europea audaz y poco convencional. Los Tiempos tal vez no alcanzó la longevidad ni la influencia de otras cabeceras mendocinas, pero su primer ejemplar representa mucho más que una rareza bibliográfica. Los antiguos periódicos cuyanos fueron espacios donde se debatían ideas políticas, se difundían noticias y se abrían caminos para la literatura local y extranjera; sus páginas, muchas veces perdidas o deterioradas, conservan las aspiraciones, discusiones y costumbres de generaciones enteras. Aquel 23 de julio de 1894 bastaron una dirección de la calle Suipacha, cuatro hojas impresas, una promesa de imparcialidad y una novela llegada desde Europa para encender una pequeña aventura periodística. Hoy, más de un siglo después, Los Tiempos vuelve a emerger del silencio como testimonio de una Mendoza que también aprendía, discutía, leía y soñaba entre tinta, papel y prensas de impresión. #MendozaHistory #ArgentineHistory #NewspaperHistory #HistoryOfJournalism #HistoricalPress #VintageNewspapers #LocalHistory #CulturalHeritage #LiteraryHistory #ForgottenHistory #NineteenthCentury #ArgentinaHistory #OnThisDay #HistoryMatters #Mendoza #HistoriaDeMendoza #MendozAntigua #LosTiempos #PrensaMendocina #PeriodismoArgentino #HistoriaDelPeriodismo #Efemérides #23DeJulio #CulturaMendocina #Literatura #Folletín #SacherMasoch #MemoriaHistórica #PatrimonioCultural #Argentina

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