sábado, 25 de julio de 2026

25 DE JULIO DE 1953: EL GIGANTE DE 137 METROS QUE IBA A CORONAR EL MAUSOLEO DE EVITA — EL COLOSO QUE EL GOLPE SEPULTÓ


El 25 de julio de 1953, en vísperas del primer aniversario de la muerte de Eva Perón, el diario La Razón anunció una obra destinada a desafiar todas las escalas conocidas: una gigantesca estatua del Descamisado, presentada entonces como la más alta del mundo, coronaría el monumento concebido para perpetuar la memoria de Evita. No sería un simple homenaje de piedra, sino un inmenso santuario político y social, visible desde distintos puntos de Buenos Aires y pensado para convertirse en uno de los mayores monumentos del planeta. Ese mismo mes se exhibió públicamente la maqueta del proyecto, mientras el país se preparaba para recordar a la “Jefa Espiritual de la Nación” a un año de su muerte. La idea había comenzado a tomar forma antes del fallecimiento de Eva. La Ley 14.124, sancionada el 4 de julio de 1952, ordenó levantar en Buenos Aires un monumento nacional en reconocimiento a su obra social. La norma establecía, además, que debían erigirse réplicas en las capitales de todas las provincias y territorios nacionales. El costo se cubriría mediante aportes populares, aunque el Estado autorizó un anticipo de cuatro millones de pesos para poner en marcha el proyecto. Tras la muerte de Evita, ocurrida el 26 de julio de 1952, la Ley 14.142 modificó el plan y dispuso que sus restos descansaran definitivamente dentro del monumento. La cripta debía transformarse en el corazón simbólico del complejo: allí sería depositado su cuerpo embalsamado, rodeado por una arquitectura monumental que mezclaba mausoleo, templo cívico y representación material de la doctrina justicialista. El encargado de darle forma fue el escultor italiano Leone Tommasi. Sobre un basamento colosal se elevaría la figura de un trabajador —el Descamisado— como representación de los sectores populares que habían convertido a Evita en un símbolo. Los planos oficiales documentan una altura total de 137,22 metros, con una figura de aproximadamente 67 metros, recubierta en cobre, sobre una enorme estructura de hormigón. De haberse completado, habría superado ampliamente la altura total de la Estatua de la Libertad y también la del Obelisco porteño. El proyecto no quedó reducido a dibujos y discursos. El Ministerio de Obras Públicas elaboró cerca de doscientos planos de arquitectura, estructuras, instalaciones sanitarias, electricidad y ascensores. Se realizaron perforaciones de hasta sesenta metros de profundidad para estudiar el suelo, se desviaron cables de alta tensión y cañerías maestras, se modificó parcialmente el trazado de la avenida Figueroa Alcorta y se rellenaron antiguas piletas con unos 18.000 metros cúbicos de tierra para preparar el terreno. La base tendría cincuenta metros de diámetro y debía soportar un conjunto calculado en unas 42.000 toneladas. Para construirla se utilizaron aproximadamente cuatro mil metros cúbicos de hormigón y cuatrocientos mil kilogramos de hierro de alta resistencia. El 30 de abril de 1955, Juan Domingo Perón participó del acto que marcó el comienzo oficial de la estructura elevada y colocó simbólicamente la primera porción de mezcla. El coloso, aunque todavía invisible sobre el horizonte, ya había comenzado a aferrarse al suelo de Buenos Aires. Pero la historia lo alcanzó antes de que pudiera elevarse. El golpe de Estado de septiembre de 1955 derrocó a Perón, paralizó la construcción y desató la eliminación de numerosos símbolos del gobierno depuesto. En diciembre, el Decreto-Ley 5604 anuló las leyes que habían creado el monumento, ordenó liquidar el proyecto y dispuso que el terreno fuera devuelto a su estado anterior. La monumental figura del Descamisado jamás llegó a levantarse y la cripta nunca recibió el cuerpo de Eva. Así desapareció una de las obras más ambiciosas de la historia argentina: un gigante de cobre y hormigón que pretendía eternizar la alianza entre Evita y los trabajadores. Quedaron los planos, las maquetas, las fotografías de los cimientos y el recuerdo de una construcción diseñada para competir con los mayores monumentos del mundo. El 25 de julio de 1953, la Argentina imaginó un coloso destinado a dominar el cielo de Buenos Aires. Dos años después, aquel sueño quedó enterrado bajo la misma tierra que debía sostenerlo. #EvaPerón #Evita #JuanDomingoPerón #Peronismo #HistoriaArgentina #25DeJulio #MonumentoAEvita #MonumentoAlDescamisado #LeoneTommasi #BuenosAiresAntigua #ArgentinaAntigua #MendozAntigua #HistoriaDelPeronismo #PatrimonioHistórico #ArquitecturaMonumental #MemoriaArgentina #JefaEspiritualDeLaNación #Descamisados #ArgentineHistory #EvaPeron #JuanPeron #Peronism #BuenosAiresHistory #LostMonuments #MonumentalArchitecture #PoliticalHistory #HistoricArgentina #UnbuiltArchitecture #ForgottenHistory

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