sábado, 29 de agosto de 2026

🔥🏔️📷 Hacia 1895: la Casucha del Portillo, el refugio perdido de los Andes que protegió a viajeros entre Chile y Mendoza 🐎❄️🇨🇱🇦🇷


Hacia 1895, cuando atravesar la Cordillera de los Andes continuaba siendo una verdadera expedición entre precipicios, nevadas, fuertes vientos y caminos de herradura, una cámara registró esta extraordinaria imagen de la Casucha del Portillo, uno de aquellos pequeños refugios que durante generaciones hicieron posible la comunicación entre Chile y Mendoza. La investigación sobre su procedencia permite precisar un dato especialmente valioso: la fotografía integra un conjunto de seis albúminas antiguas catalogado por Hilario Artes, Letras & Oficios bajo el título “Chile y Argentina, y el cruce de los Andes. Hacia 1895”. Las copias, de aproximadamente 19,3 x 23,8 cm, estaban montadas sobre cartones grises decorados con recuadros dorados y originalmente pertenecieron a un álbum mayor. Cada imagen llevaba una etiqueta mecanografiada y numerada: esta vista aparece identificada como “16. Casucha del Portillo”. El fotógrafo, hasta el momento, permanece sin identificar. El mismo álbum incluía imágenes tituladas “Posada a Punta de Vacas y tren para Mendoza”, “Unión Ríos Aconcagua y Colorado”, “Llano de las Calaveras” y “Laguna del Portillo”, además de una vista de la Plaza de Armas de Santiago de Chile. La datación hacia 1895 resulta coherente con otro detalle fundamental: en una de las fotografías ya aparece la línea ferroviaria que alcanzaba Punta de Vacas, cuya estación había sido inaugurada en 1893, en plena expansión del Ferrocarril Trasandino. El conjunto documenta así un momento extraordinario de transición: el antiguo mundo de arrieros, mulas, correos y casuchas coloniales comenzaba a convivir con el ferrocarril que décadas más tarde uniría definitivamente ambos lados de la montaña. La historia de estas construcciones se remontaba mucho más atrás. Entre 1765 y 1770, durante el período colonial, se levantó en la alta cordillera una red de refugios impulsada por Ambrosio O’Higgins para proteger a correos y viajeros que recorrían el antiguo camino entre Santiago y Mendoza. La nieve podía cerrar el paso durante meses y transformar una jornada de viaje en una lucha por sobrevivir. Las llamadas Casuchas del Rey o Casas de la Cordillera fueron concebidas precisamente para ofrecer abrigo en aquellos puntos extremos del trayecto. Fuentes oficiales argentinas señalan que poseían gruesos muros, cubiertas abovedadas que favorecían el escurrimiento de la nieve y niveles interiores elevados para facilitar el acceso incluso durante grandes acumulaciones invernales. La Biblioteca Nacional de Chile también vincula su construcción con la reorganización del correo terrestre entre Santiago y Buenos Aires y con la actuación de Ambrosio O’Higgins bajo el gobierno de Antonio Guill y Gonzaga; aquellos refugios podían almacenar provisiones y estaban destinados originalmente a asegurar el servicio postal trasandino. La Casucha del Portillo pertenecía al sector chileno del histórico camino de Uspallata o Paso de la Cumbre y no debe confundirse con el Paso del Portillo del Valle de Uco, utilizado por otra de las columnas sanmartinianas en 1817. Los relatos decimonónicos ubican en aquel antiguo camino cordillerano una sucesión de puntos conocidos como la Cumbre, las Calaveras, el Portillo, Juncalillo y Ojos de Agua, todos atravesados antes de descender hacia el valle del Aconcagua. Investigaciones recientes de Beatriz Aguirre-Urreta y Víctor Ramos reconstruyen documentalmente estas casuchas y dedican un capítulo completo precisamente a la del Portillo, dentro de un estudio sobre más de 250 años de comunicaciones entre ambas vertientes andinas. Por eso esta fotografía de alrededor de 1895 es mucho más que una antigua escena cordillerana: retrata uno de los últimos capítulos de una forma de viajar que estaba a punto de desaparecer. Allí, aislada entre montañas gigantescas, aquella pequeña bóveda representaba la diferencia entre continuar el camino o quedar expuesto a una tormenta mortal. Mientras el ferrocarril comenzaba a conquistar los Andes, las viejas Casuchas del Rey seguían recordando una época en la que cruzar de Mendoza a Chile exigía días de marcha, animales de carga, conocimiento de la montaña y una enorme cuota de coraje. Más de un siglo después, aquella imagen conserva intacta la dimensión humana de la Cordillera: pequeña frente a los Andes, pero gigantesca como testimonio de la histórica unión entre Argentina y Chile. 🇦🇷🤝🇨🇱🏔️


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