lunes, 24 de agosto de 2026

🔥❄️🏔️ ACONCAGUA Y LA NIEVE: DE LOS INVIERNOS RÉCORD A UNA CORDILLERA QUE ESTÁ CAMBIANDO — 75 AÑOS DE DATOS REVELAN UNA HISTORIA DE EXTREMOS Y UNA SEÑAL QUE PREOCUPA —


La montaña más alta de América no solo domina el paisaje mendocino: también se levanta en una de las regiones donde la nieve determina buena parte del futuro del agua. Cuando se reconstruye la historia nival de los Andes centrales aparece una montaña rusa climática extraordinaria. La serie regional de acumulación máxima de nieve utilizada por investigadores argentinos y chilenos muestra que 1982 fue el año más excepcional del período 1951–2005, con un índice equivalente al 257,2% del promedio 1966–2004; detrás quedaron 1987 con 230,7%, 1953 con 215,1%, 2005 con 208,2% y 1972 con 202,6%. En el extremo opuesto aparece 1968, cuando la acumulación regional cayó a apenas el 5,6% del promedio, seguido por otros inviernos extremadamente pobres como 1996, 2004, 1985 y 1998. Los estudios actualizados hasta 2008 permiten ver además que el período 1954–1968 concentró las condiciones más secas, mientras que entre 1977 y 1987 se produjo el intervalo más nivoso de la serie; por eso los años 80 quedaron grabados como una etapa extraordinaria en la historia reciente de la nieve cordillerana. Curiosamente, aunque durante 1951–2005 apareció una ligera tendencia positiva en la acumulación regional, los científicos determinaron que no era estadísticamente significativa: la enorme variabilidad de un invierno a otro dominaba la señal. Y allí comienza la parte más inquietante de la historia. Las imágenes de los satélites MODIS permitieron observar directamente la cobertura de nieve de la cuenca alta del río Mendoza entre 2000 y 2014: durante el invierno la cobertura máxima media alcanzaba aproximadamente el 58%, pero la diferencia entre años era enorme; 2005 registró alrededor de un 32% de cobertura media anual, mientras que el seco 2010 cayó a solo un 12%. Ahora, un estudio publicado en 2026 y basado en observaciones MODIS de 2000 a 2025 muestra un cambio todavía más profundo: entre los 29° y 36° de latitud sur, precisamente el corazón de los Andes centrales, la persistencia de la nieve disminuyó de manera significativa y los investigadores estimaron una pérdida equivalente a unos 80.000 km² de cobertura nival durante esos 26 años. La línea de nieve también está ascendiendo: en diferentes sectores de esa franja el aumento alcanza aproximadamente entre 5 y 15 metros por año y, en las cuencas orientales Mendoza–Tunuyán, el estudio calculó cerca de 6 metros anuales, unos 150 metros acumulados durante el período analizado. Esto no significa que cada invierno vaya a nevar menos que el anterior —la cordillera continúa produciendo años extraordinariamente nevadores—, sino algo más complejo: la nieve permanece menos tiempo, ocupa menos superficie en numerosos sectores y comienza cada vez a mayores alturas. Tampoco todo depende de La Niña o El Niño: los estudios encontraron una fuerte relación entre muchos inviernos muy nivosos y episodios de El Niño, pero varios de los años extremadamente secos ni siquiera coincidieron con La Niña. Por eso, detrás de cada invierno mendocino existe una combinación mucho más amplia de circulación atmosférica, temperatura, precipitaciones y variabilidad del Pacífico. La gran enseñanza que dejan estos registros es poderosa: durante décadas la nieve del entorno del Aconcagua osciló entre abundancias extraordinarias y sequías extremas, pero desde comienzos del siglo XXI los satélites están detectando una señal diferente y persistente. La montaña sigue cubierta de blanco cada invierno, pero ese manto ya no se comporta exactamente como antes. Y en Mendoza, donde buena parte de la vida del oasis comienza como nieve en la cordillera, entender ese cambio es también mirar de frente el futuro del agua. Fuentes científicas: Masiokas et al., Journal of Climate (2006) y Journal of Hydrometeorology (2010); Cara, Masiokas, Viale y Villalba, Meteorológica (2016); Saavedra y colaboradores, Frontiers in Earth Science (2026). #Aconcagua #Mendoza #Nieve #CordilleraDeLosAndes #Andes #AltaMontaña #HistoriaDeMendoza #Clima #CambioClimático #Agua #RecursosHídricos #MendozAntigua #AconcaguaMountain #AndesMountains #Snow #Snowpack #ClimateChange #MountainClimate #WaterResources #Argentina


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