lunes, 10 de agosto de 2026

ENERO DE 1814: SAN MARTÍN LLEGÓ PARA REEMPLAZAR A BELGRANO… Y TERMINÓ LUCHANDO PARA QUE NO SE LO LLEVARAN — EL ENCUENTRO DE DOS GIGANTES QUE VENCIÓ AL EGO Y CAMBIÓ LA INDEPENDENCIA


Enero de 1814. El Ejército del Norte retrocedía exhausto después de las terribles derrotas de Vilcapugio, ocurrida el 1 de octubre de 1813, y Ayohuma, librada el 14 de noviembre. Manuel Belgrano había perdido gran parte de sus fuerzas, pero no la voluntad de continuar: desde Humahuaca reconoció ante José de San Martín que había sido “completamente batido” y, aun así, aseguró que nada lo apartaría del servicio a la libertad, aunque debiera hacerlo como un simple soldado. Frente a él avanzaba un hombre con una trayectoria completamente distinta. San Martín había ingresado en 1789 al ejército español, acumulado más de dos décadas de experiencia y participado en 31 acciones militares en África y Europa; combatió contra franceses, ingleses y portugueses y, después de la batalla de Bailén, fue ascendido a teniente coronel. Belgrano, en cambio, era abogado, economista y funcionario del Consulado convertido por la Revolución en comandante; no había recibido formación militar profesional, pero había conducido el Éxodo Jujeño y obtenido las resonantes victorias de Tucumán y Salta. Eran diferentes, pero ninguno necesitó humillar al otro para demostrar su grandeza. . Antes de verse cara a cara ya mantenían una extraordinaria correspondencia. La primera carta conservada está fechada en Lagunillas el 25 de septiembre de 1813: Belgrano admitía con absoluta franqueza que la guerra no había sido su carrera, estudiaba para desempeñarse mejor y pedía a San Martín apuntes y consejos sobre caballería, disciplina y táctica. No fingía poseer conocimientos que no tenía: preguntaba, estudiaba y aprendía. Tras Ayohuma, lejos de aferrarse al cargo, llegó a solicitar al gobierno que San Martín recibiera el mando y que a él se le permitiera permanecer junto al ejército con su regimiento o incluso como soldado. El 2 de enero de 1814 escribió que deseaba hablar con San Martín “de silla a silla” para acordar los planes que debían seguir. Las cartas preservadas por el Museo Mitre y publicadas por el Instituto Nacional Sanmartiniano demuestran que aquella amistad nació antes del encuentro personal. La tradición llamó a ese momento el Abrazo o Encuentro de Yatasto; la cronología sanmartiniana sitúa un encuentro probable el 20 de enero y el traspaso efectivo del mando el día 29, aunque investigaciones posteriores sostienen que el primer abrazo pudo producirse en Los Algarrobos o Las Juntas, cerca del río Juramento. Por eso, el sitio y la fecha exactos continúan siendo objeto de discusión histórica, pero no existe duda sobre lo esencial: no hubo una escena de resentimiento, sino una demostración de grandeza. Cronología del Instituto Nacional Sanmartiniano y debate documental sobre el lugar del encuentro. San Martín recibió la orden de asumir como general en jefe y Belgrano quedó bajo su autoridad al frente del Regimiento N.º 1. El militar profesional descubrió rápidamente que necesitaba al abogado convertido en general: él desconocía la topografía, las costumbres y las relaciones políticas y sociales del norte, mientras Belgrano conocía profundamente el territorio, a sus habitantes y a los hombres capaces de sostener la resistencia. Cuando el gobierno ordenó el 5 de febrero que Belgrano abandonara el ejército y marchara hacia Córdoba, San Martín demoró la disposición y escribió el 13 de febrero para impedir su partida. Explicó que no encontraba otro oficial capaz de reemplazarlo, que necesitaba su colaboración para reorganizar las tropas, que confiaba en su juicio, que gozaba de enorme ascendiente entre la población y que sus talentos y su conducta eran irreprochables. Buenos Aires mantuvo la orden y hasta reprendió a San Martín por retrasar su cumplimiento. Belgrano debió marcharse, enfermo y quebrantado, pero sin convertir el relevo en una disputa personal. El alegato completo de San Martín está documentado por el Instituto Nacional Sanmartiniano. Aquella relación sobrevivió a la distancia: en 1816, cuando San Martín ya preparaba desde Mendoza la gigantesca campaña de los Andes, afirmó que Belgrano era “lo mejor que tenemos en América del Sur”. Uno abriría el camino por Chile y el Pacífico; el otro volvería a sostener el frente norte. San Martín había llegado para auxiliar y reemplazar a Belgrano, pero después de conocerlo hizo todo lo posible por conservarlo a su lado. No fue solamente el encuentro de dos próceres: fue la prueba de que los hombres verdaderamente grandes no temen reconocer los conocimientos del otro, aprender de sus diferencias ni colocar la libertad de un continente por encima de sus cargos, heridas y ambiciones. : #SanMartín #ManuelBelgrano #EjércitoDelNorte #EncuentroDeYatasto #AbrazoDeYatasto #PostaDeYatasto #IndependenciaArgentina #HistoriaArgentina #PróceresArgentinos #LibertadoresDeAmérica #MendozAntigua #JoséDeSanMartín #ArgentinaHistory #LatinAmericanHistory #SouthAmericanIndependence #HeroesOfIndependence #HistoricalMemory #HistoryLovers #FreedomHeroes #Patriotism

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