jueves, 20 de agosto de 2026

🔥✈️🏔️ LOS TAMARINDOS: EL DESCAMPADO MENDOCINO DONDE NEWBERY SE HIZO LEYENDA Y LOS ANDES FUERON VENCIDOS


La fotografía conservada por el Archivo General de la Nación muestra la aeroestación civil de Mendoza recién inaugurada el 25 de noviembre de 1949, pero la extraordinaria historia de este lugar había comenzado treinta y siete años antes, cuando volar todavía parecía una osadía reservada para soñadores, inventores y temerarios. En 1912, sobre un terreno salitroso del norte de Las Heras, nació el campo de aviación Los Tamarindos: apenas un descampado elegido por su proximidad a la ciudad de Mendoza y porque aquella tierra, inútil para el cultivo, ofrecía una superficie apropiada para los frágiles aeroplanos de Marcel Paillette y Mario Casale, considerado el primer aviador mendocino. Allí estableció su primera sede el Aero Club Mendoza, fundado oficialmente el 2 de agosto de 1915, y desde aquella pista de tierra comenzaron a operar vuelos civiles, militares, postales y comerciales hacia Chile y diferentes puntos de la Argentina. Sin embargo, Los Tamarindos también fue escenario de una de las tragedias más recordadas de la aviación nacional. Jorge Newbery, que venía de alcanzar 6.225 metros de altura con un Morane-Saulnier —una marca extraordinaria que no llegó a ser homologada internacionalmente—, viajó a Mendoza para estudiar el clima, los vientos y una posible ruta para cruzar la Cordillera de los Andes. El 1 de marzo de 1914, cuando se preparaba para regresar a Buenos Aires, aceptó realizar una demostración con el avión de Teodoro Fels. Despegó acompañado por Benjamín Jiménez Lastra, pero durante una maniobra perdió el control y cayó cerca del aeródromo. Newbery murió instantáneamente a los 38 años y su acompañante sobrevivió herido. El hombre que soñaba con vencer las cumbres no pudo realizar la hazaña, pero su muerte convirtió para siempre a Los Tamarindos en territorio de leyenda. La Cordillera continuó desafiando a los aviadores. El 13 de abril de 1918, Luis Cenobio Candelaria protagonizó el primer cruce aéreo por las cumbres bajas, uniendo Zapala con Cunco en un Morane-Saulnier de apenas 80 HP. Meses después, el 12 de diciembre, el chileno Dagoberto Godoy logró atravesar la parte más elevada de los Andes con un Bristol M.1C de tela, cabina abierta y motor de 110 HP, sin oxígeno, calefacción ni protección contra el viento helado. Después de superar las montañas a la altura del Tupungato, siguió el río Mendoza, pero la bruma le impidió encontrar Los Tamarindos. Con el combustible agotándose, descendió en Lagunitas y terminó contra un alambrado, destruyendo la hélice, el tren de aterrizaje y parte de un ala. Godoy salió con vida y su proeza quedó grabada entre las mayores gestas de la aviación sudamericana. El 9 de marzo de 1920, Antonio Parodi agregó otro capítulo al despegar desde Mendoza, sobrevolar Santiago de Chile y regresar después de cuatro horas y veinte minutos, completando la primera doble travesía aérea de los Andes. La actividad militar se consolidó con la instalación de la Base Aérea en 1933; hacia 1936 el lugar comenzó a ser conocido como El Plumerillo y el 15 de marzo de 1949, mediante el Decreto 6.433, pasó a integrar la organización de la IV Brigada Aérea. Ese mismo año abrió la antigua aeroestación civil, un edificio de dos plantas con oficinas, despacho de equipajes, servicios meteorológicos y una recordada confitería desde cuya terraza se contemplaban los aviones. Aquella terminal funcionó hasta 1995, cuando fue reemplazada por la nueva Aeroestación Internacional Gobernador Francisco Gabrielli. En diciembre de 2016, El Plumerillo volvió a transformarse con la reconstrucción de sectores de la pista, nuevas luces y balizamiento, la ampliación de las salas de embarque y la modernización de plataformas, estacionamientos y áreas de seguridad. En la actualidad, la misma zona continúa reuniendo dos mundos: el aeropuerto internacional que conecta a Mendoza con la Argentina y el continente, y la IV Brigada Aérea, reconocida como la “Cuna de la Aviación de Caza”, donde se forman pilotos de combate y especialistas en operaciones de alta montaña. La antigua terminal de 1949 permanece como un valioso testimonio patrimonial y ha sido propuesta como espacio educativo y museístico. Más de 110 años después, aquel descampado salitroso donde apenas podían aterrizar los primeros aeroplanos se convirtió en una de las principales puertas de entrada a Cuyo. Los Tamarindos no fue solamente una pista: fue el lugar donde Mendoza perdió a Newbery, recibió a los conquistadores del cielo y comenzó a comunicarse con el mundo. #MendozAntigua #Mendoza #LasHeras #LosTamarindos #ElPlumerillo #HistoriaDeMendoza #AviacionArgentina #JorgeNewbery #DagobertoGodoy #CruceDeLosAndes #PionerosDelAire #HistoriaAeronautica #MendozaHistory #AviationHistory #ArgentineAviation #AndesCrossing #HistoricAirport #FlightPioneers


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