lunes, 3 de agosto de 2026

1930-1932: MENDOZA ABRIÓ LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA — EL PLAN QUE PREPARÓ EL DESEMBARCO DE YPF Y CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA PROVINCIA (IMAGEN ILUSTRATIVA)


Cuando el golpe de Estado de septiembre de 1930 derribó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen, el régimen de facto encabezado por José Félix Uriburu designó a José María Rosa como interventor federal de Mendoza. En medio de una profunda crisis económica, política y vitivinícola, aquella administración comenzó a mirar hacia una riqueza que permanecía casi dormida bajo el suelo provincial: el petróleo. Rosa nombró ministro de Industrias y Obras Públicas al ingeniero agrónomo Ricardo Videla, quien encontró la División de Minas, Petróleo y Geología prácticamente desmantelada. Desde enero de 1930 carecía de director, numerosos expedientes permanecían inmovilizados, varias minas estaban vacantes, los permisos de cateo ni siquiera se publicaban regularmente y el antiguo laboratorio de análisis había dejado de cumplir una verdadera función técnica. La actividad petrolera mendocina, que había tenido importantes antecedentes desde finales del siglo XIX, estaba paralizada. Videla decidió comenzar desde cero. Mediante el Decreto N.º 14, del 7 de octubre de 1930, reorganizó la repartición y trasladó provisoriamente los asuntos mineros, petroleros y geológicos a la Dirección General de Obras Públicas. Al mismo tiempo, solicitó al Ministerio de Agricultura de la Nación el envío de especialistas capaces de determinar qué había realmente bajo la tierra mendocina. Llegaron entonces los geólogos alemanes Walter Schiller y Ricardo Stappenbeck, integrantes de la Dirección Nacional de Minas. Sus estudios señalaron posibilidades especialmente favorables en Tupungato y en el sur provincial, principalmente en el actual territorio de Malargüe. La información resultó lo suficientemente prometedora como para que el gobierno creara, mediante el Decreto N.º 464 de 1930, una Comisión Asesora del Régimen Petrolífero Provincial, integrada por especialistas técnicos y juristas como Agustín Rosas, Arturo Cubillos, Guillermo Cano, Julio César Raffo de la Reta y Alberto A. Day. Aquella comisión debía diseñar algo hasta entonces inédito: una política petrolera mendocina capaz de proteger y aprovechar hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos. Su trabajo no se limitó a estudiar mapas o expedientes. También recomendó suspender durante cinco años nuevos permisos de cateo y exploración, medida establecida por el Decreto N.º 304 de 1931. La intención era evitar la fragmentación de las zonas potencialmente productivas y reservar un recurso considerado estratégico para la seguridad y el desarrollo nacional. Mientras una parte de la prensa provincial dudaba de que YPF tuviera los recursos financieros necesarios para semejante empresa, técnicos de la petrolera estatal inspeccionaron Cacheuta y distintos puntos del sur mendocino. Los estudios concluyeron que en Agua del Corral, dentro de las propiedades de la Compañía Mendocina de Petróleo, existían condiciones para comenzar una explotación organizada. Allí apareció la puerta de entrada que Mendoza estaba buscando. En 1931, el gobierno de José María Rosa impulsó un contrato entre YPF y aquella compañía privada. La empresa estatal recibió la explotación de unas 19.255 hectáreas en Cacheuta, junto con instalaciones y permisos para construir depósitos, edificios y un oleoducto hasta la estación del Ferrocarril Trasandino. También debía abrir por lo menos nueve pozos nuevos. A cambio, la compañía recibiría inicialmente una regalía equivalente al 6 % del valor del petróleo bruto, porcentaje que posteriormente podía incrementarse. Para Mendoza, el acuerdo significaba mucho más que perforar pozos. YPF proyectaba una inversión inicial cercana a los 500.000 pesos moneda nacional y la creación de más de cien puestos de trabajo. Además, debió reparar caminos, transportar perforadoras, calderas, tanques y cañerías, e instalar una infraestructura desconocida hasta entonces en gran parte de la provincia. Incluso tuvo que resolver dificultades inesperadas, como la elevada presencia de sal en el petróleo de algunos pozos de Cacheuta. La producción de aquel yacimiento no alcanzaría posteriormente el volumen de Tupungato, Lunlunta o Barrancas. Sin embargo, su importancia fue enorme: Cacheuta permitió que YPF se instalara, adquiriera experiencia sobre la cuenca cuyana y comenzara a recorrer sistemáticamente el territorio mendocino. El paso definitivo llegó cuando Ricardo Videla, ya convertido en gobernador constitucional de Mendoza, firmó con YPF el convenio del 29 de julio de 1932. Presentado ante la Legislatura el 1 de agosto y aprobado como Ley 966 el 19 de septiembre, el acuerdo autorizó a la petrolera estatal a explorar metódicamente el territorio provincial y estableció para Mendoza una participación del 11 % neto sobre lo extraído en cada zona productiva. Así comenzó una transformación histórica. Los caminos abiertos hacia los pozos, los campamentos, las líneas telefónicas, los oleoductos, los nuevos empleos y las exploraciones posteriores prepararon el nacimiento de una verdadera industria petrolera. En apenas ocho años, Mendoza logró posicionarse como la segunda región productora de petróleo de la Argentina. Cacheuta había sido el primer escalón; Tupungato, Lunlunta y Barrancas confirmarían después la magnitud del tesoro enterrado bajo la tierra cuyana. Aquella política nació durante una intervención impuesta por un golpe de Estado, pero terminó construyendo una continuidad institucional que atravesó distintos gobiernos. José María Rosa preparó el terreno, Ricardo Videla convirtió el proyecto en política provincial y YPF aportó la estructura capaz de transformar estudios geológicos y antiguos pozos abandonados en una industria estratégica. Mendoza comenzaba a dejar de ser solamente la tierra de la vid y el vino. Bajo sus montañas, quebradas y llanuras también latía el llamado “oro negro”, una riqueza que cambiaría su economía, su paisaje y su historia para siempre. #MendozAntigua #HistoriaDeMendoza #YPF #PetróleoMendocino #Cacheuta #JoséMaríaRosa #RicardoVidela #HistoriaArgentina #IndustriaPetrolera #LujánDeCuyo #Tupungato #Malargüe #PatrimonioIndustrial #OroNegro #MemoriaHistórica #MendozaHistory #ArgentineHistory #OilHistory #YPFHistory #CacheutaOil #IndustrialHeritage #EnergyHistory #BlackGold #HistoricalMendoza

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