El 24 de febrero de 1938, una cámara ingresó a una dependencia vinculada con la histórica Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires y conservó para siempre una escena que, vista casi nueve décadas después, resulta extraordinariamente moderna: un grupo de mujeres vestidas con guardapolvos blancos trabaja concentradamente alrededor de mesas cubiertas de semillas, recipientes, instrumental de laboratorio y un microscopio, mientras una máquina de escribir espera junto a ellas. La imagen corresponde al personal femenino de la División de Análisis y Clasificación Comercial de Semillas y hoy forma parte del acervo del Archivo General de la Nación, identificada con el número de inventario 19200. Pero aquellas mujeres no estaban realizando una simple tarea administrativa. Detrás de cada pequeña muestra había un problema decisivo para un país cuya economía dependía enormemente de la producción agropecuaria: determinar la calidad, pureza y aptitud de las semillas. La legislación vigente demuestra hasta qué punto aquel trabajo era importante. Un decreto reglamentario del Ministerio de Agricultura, sancionado en junio de 1936, establecía que la División de Análisis y Clasificación Comercial de Semillas debía efectuar análisis físico-botánicos sobre determinadas semillas importadas y que una partida podía ser rechazada si se encontraba adulterada, presentaba baja calidad para la siembra o no alcanzaba los niveles exigidos. Las exigencias eran sorprendentemente precisas. Para la alfalfa, por ejemplo, la reglamentación contemplaba un valor cultural mínimo del 85 % y una pureza del 98 %. Para diferentes gramíneas se establecían porcentajes mínimos de germinación, y también existían límites para la presencia de semillas de malezas u otras especies. Una vez terminado el estudio, la División debía comunicar mediante certificado si la partida podía ingresar al país. Si no cumplía los requisitos, podía ser reembarcada, destruida o sometida a procedimientos de limpieza antes de una nueva evaluación. La fotografía posee además otro detalle histórico formidable: fue tomada precisamente en 1938, un año significativo para la presencia femenina dentro de aquella Facultad. La propia historia institucional de Agronomía de la UBA recuerda que ese año Amalia Pesce de Fagonde se convirtió en la primera mujer en recibirse allí, luego de una trayectoria que incluso estuvo marcada por la competencia por convertirse en la primera egresada. Todo ocurría en una institución que había nacido varias décadas antes. En 1904, durante la presidencia de Julio A. Roca, el Ministerio de Agricultura creó el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria en terrenos de la antigua Chacarita de los Colegiales. En 1909 fue incorporado a la Universidad de Buenos Aires y pasó a convertirse en la Facultad de Agronomía y Veterinaria. Para 1938 aquel predio se encontraba en plena expansión: existían institutos dedicados a genética, edafología, química, investigaciones agropecuarias, fisiología, mecánica agrícola, frutiviticultura y otras ramas científicas, mientras ese mismo año terminaba de construirse el ala central del Pabellón Central. Por eso esta fotografía es mucho más que una imagen de oficina de hace casi noventa años. Es el retrato silencioso de mujeres trabajando dentro de la estructura científica que respaldaba a una de las actividades fundamentales de la Argentina. Entre lupas, microscopios, bandejas y miles de diminutas semillas se decidían cuestiones de pureza, germinación y calidad que podían terminar afectando cultivos enteros. Una escena cotidiana en 1938 que hoy permite descubrir un capítulo poco conocido de la historia de la ciencia, del trabajo femenino y del desarrollo agrícola argentino. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #BuenosAiresAntigua #Agronomía #UniversidadDeBuenosAires #UBA #FacultadDeAgronomía #HistoriaDeLaCiencia #MujeresEnLaCiencia #MujeresArgentinas #Semillas #AgriculturaArgentina #CampoArgentino #ArchivoGeneralDeLaNación #FotografíaHistórica #Argentina1938 #PatrimonioHistórico #HistoriaAgropecuaria #WomenInScience #WomenInHistory #ArgentineHistory #AgriculturalHistory #SeedScience #Agronomy #VintageArgentina #HistoricalPhotography
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domingo, 9 de agosto de 2026
24 DE FEBRERO DE 1938: LAS MUJERES QUE EXAMINABAN EL FUTURO DEL CAMPO ARGENTINO — SEMILLAS, MICROSCOPIOS Y CIENCIA EN UNA FOTOGRAFÍA EXTRAORDINARIA
El 24 de febrero de 1938, una cámara ingresó a una dependencia vinculada con la histórica Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires y conservó para siempre una escena que, vista casi nueve décadas después, resulta extraordinariamente moderna: un grupo de mujeres vestidas con guardapolvos blancos trabaja concentradamente alrededor de mesas cubiertas de semillas, recipientes, instrumental de laboratorio y un microscopio, mientras una máquina de escribir espera junto a ellas. La imagen corresponde al personal femenino de la División de Análisis y Clasificación Comercial de Semillas y hoy forma parte del acervo del Archivo General de la Nación, identificada con el número de inventario 19200. Pero aquellas mujeres no estaban realizando una simple tarea administrativa. Detrás de cada pequeña muestra había un problema decisivo para un país cuya economía dependía enormemente de la producción agropecuaria: determinar la calidad, pureza y aptitud de las semillas. La legislación vigente demuestra hasta qué punto aquel trabajo era importante. Un decreto reglamentario del Ministerio de Agricultura, sancionado en junio de 1936, establecía que la División de Análisis y Clasificación Comercial de Semillas debía efectuar análisis físico-botánicos sobre determinadas semillas importadas y que una partida podía ser rechazada si se encontraba adulterada, presentaba baja calidad para la siembra o no alcanzaba los niveles exigidos. Las exigencias eran sorprendentemente precisas. Para la alfalfa, por ejemplo, la reglamentación contemplaba un valor cultural mínimo del 85 % y una pureza del 98 %. Para diferentes gramíneas se establecían porcentajes mínimos de germinación, y también existían límites para la presencia de semillas de malezas u otras especies. Una vez terminado el estudio, la División debía comunicar mediante certificado si la partida podía ingresar al país. Si no cumplía los requisitos, podía ser reembarcada, destruida o sometida a procedimientos de limpieza antes de una nueva evaluación. La fotografía posee además otro detalle histórico formidable: fue tomada precisamente en 1938, un año significativo para la presencia femenina dentro de aquella Facultad. La propia historia institucional de Agronomía de la UBA recuerda que ese año Amalia Pesce de Fagonde se convirtió en la primera mujer en recibirse allí, luego de una trayectoria que incluso estuvo marcada por la competencia por convertirse en la primera egresada. Todo ocurría en una institución que había nacido varias décadas antes. En 1904, durante la presidencia de Julio A. Roca, el Ministerio de Agricultura creó el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria en terrenos de la antigua Chacarita de los Colegiales. En 1909 fue incorporado a la Universidad de Buenos Aires y pasó a convertirse en la Facultad de Agronomía y Veterinaria. Para 1938 aquel predio se encontraba en plena expansión: existían institutos dedicados a genética, edafología, química, investigaciones agropecuarias, fisiología, mecánica agrícola, frutiviticultura y otras ramas científicas, mientras ese mismo año terminaba de construirse el ala central del Pabellón Central. Por eso esta fotografía es mucho más que una imagen de oficina de hace casi noventa años. Es el retrato silencioso de mujeres trabajando dentro de la estructura científica que respaldaba a una de las actividades fundamentales de la Argentina. Entre lupas, microscopios, bandejas y miles de diminutas semillas se decidían cuestiones de pureza, germinación y calidad que podían terminar afectando cultivos enteros. Una escena cotidiana en 1938 que hoy permite descubrir un capítulo poco conocido de la historia de la ciencia, del trabajo femenino y del desarrollo agrícola argentino. #MendozAntigua #HistoriaArgentina #BuenosAiresAntigua #Agronomía #UniversidadDeBuenosAires #UBA #FacultadDeAgronomía #HistoriaDeLaCiencia #MujeresEnLaCiencia #MujeresArgentinas #Semillas #AgriculturaArgentina #CampoArgentino #ArchivoGeneralDeLaNación #FotografíaHistórica #Argentina1938 #PatrimonioHistórico #HistoriaAgropecuaria #WomenInScience #WomenInHistory #ArgentineHistory #AgriculturalHistory #SeedScience #Agronomy #VintageArgentina #HistoricalPhotography
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